Poner de nuestra parte

Hace unos días, al salir de una tienda de materiales para pisos, me enteré de un comunicado del presidente mexicano Enrique Peña Nieto, expresando la visión del gobierno de nuestro país para con los migrantes posiblemente deportados de forma masiva y con los posibles pasos que podría tomar Donald Trump con respecto a sus políticas internacionales.

El presidente de México informó públicamente que la prioridad de su gobierno en estos momentos es el bienestar y la dignidad de los migrantes mexicanos que se encuentran en los Estados Unidos, cuya integridad se ve amenazada más que nunca.

El mensaje de Peña suena muy bien, ya que es el deber del gobierno mexicano encargarse de aquellos ciudadanos quienes partieron debido a la incapacidad del gobierno mexicano para gobernar el territorio nacional y quien no ha podido crear las condiciones necesarias para que sus ciudadanos.

A su vez, es necesario que el gobierno mexicano cumpla su promesa y que no abandone a los migrantes  a su suerte por falta de fondos o por cualquier otra situación, como bien podría suceder y ha sucedido en el pasado cuando a temas humanitarios.

Un caso claro de esta corrupción de bienes y servicios en momentos de crisis humanitarias fue en el temblor de 1985, cuando muchos países donaron equipo, medicina y dinero para los damnificados de la Ciudad de México; sin embargo, varias cosas simplemente no llegaron, como fue el caso de las tiendas de campaña que envió  el gobierno de Australia y mucho del dinero internacional que se envió se quedó en el bolsillo de algunos políticos.

Sin embargo, nada está escrito y todo puede ser distinto, por lo que no es bueno juzgar antes de tiempo; por ahora, lo único que nos queda es desear que el gobierno actúe de manera responsable para con nuestros migrantes, regresando de sus misiones en el extranjero.

A su vez, debemos de entender que no toda la responsabilidad la tiene el gobierno mexicano, sino que también recae importantemente en nosotros los ciudadanos, ya que somos nosotros quienes poblamos mayoritariamente este país.

En México tenemos un claro patrón de comportamiento separatista y de falta de unidad, algo que todos sabemos que hunde y ha hundido a nuestro país desde sus meros comienzos, así como algo que nos impide ser un país desarrollado y próspero, donde los ciudadanos puedan vivir en paz.

Como sociedad es necesario que sepamos en la condición en la que es posible que lleguen nuestros migrantes, ya que es muy posible que lleguen cansados y muy enojados con la vida, por haberles rebatado aquello con lo que mantenían a su familia alejada del hambre y de muchos otros males en los cuales estamos inmersos en este país.

A su vez, es muy posible que quienes regresen de los Estados Unidos regresen con otra cultura y hasta con otro idioma, lo que puede causar fricción ente algunos grupos.

Es necesario poner de nuestra parte.

[ssba]