Las apariencias de la mente

Hace tres días fui a visitar a una señora de aproximadamente unos 38 años de edad, quien se dedica a la promoción de un crédito automotriz nuevo que tenía que ver, ya que en estos momentos me encuentro en una situación donde podría comprar un buen automóvil y qué mejor que hacerlo de la manera mas fácil.

Previo a la visita a aquella señora empresaria, escuché de varios lugares algunas cosas sobre aquella persona con la que habría de reunirme, siendo así como bien sucede en la vida que uno de pronto escucha mucho sobre algún tema o persona en específico, que en ese momento es de nuestro interés.

Había escuchado que esa mujer es de las más hábiles en la industria, además de ser una dama sumamente atractiva, ya que ponía la misma atención en su cuerpo como la que pone en los negocios, no obstante, también se dice que es una mujer fuera de lo común.

Esto es algo que por lo general a mi me gusta en las personas, siempre y cuando esto sea verdadero y no forjado enérgicamente con el simple motivo interno de intentar ser diferentes, simplemente para llamar la atención de otras personas, debido a que su vida es demasiado vacía y su mundo intelectual es sumamente pobre y muchas veces inexistentes.

Desafortunadamente, tanto nuestra sociedad como muchas otras sociedades del mundo está plagada por personas de ambos sexos, quienes comparten estas características de comportamiento e identidad; de hecho, nuestros tiempos son los que más han propagado el tratar de ser algo que en realidad no lo somos.

Esto es debido a que el sistema general del mundo ha buscado cuajar moldes cuya libertad de identidad sea muy poca o inexistente, a modo de que las enormes masas sociales se encuentren bajo el servicio de los estados sin cuestionar, disfrazando esta atrocidad con matices estilísticos en forma de modas que enredan a toda la juventud, una juventud que finalmente son dueños de nuestro futuro.

Es muy común hoy en día el estereotipo básicamente personificado de los hipsters quienes en su gran mayoría buscan interpretar un nivel mental e intelectual aptos para la critica social y el desconforme del orden social, cuando en realidad ellos son parte de la falsedad sistemática que tanto critican y que con tanto “furor” aborrecen, a un grado tal que llegan a parecer, en su mayoría, verdaderos payasos de circo en un acto mediocre.

Acerca de los hípsters, hay un asunto en particular que me molesta de sobremanera, un asunto que además de todo demuestra su falsedad a todo su esplendor, este asunto es un accesorio que utilizan muchas de las personas que siguen esta tendencia, este accesorio siendo los lentes sin aumento.

Sin embargo, sea lo que sea, yo respeto los gustos de los demás y deseo a todos felicidad y paz, sea como sea que la quieran obtener, siempre y cuando no dañen a terceros.

Resultó ser que a la persona que fui a visitar no era una farsante y de hecho sí es una de las personas más originales que conozco.

[ssba]