El salto a la independencia

Cuando eres joven y ya tienes tiempo trabajando, pero aún vives con tus padres, lo primero que se te viene a la mente es independizarte. Lo que quieres es ser libre, ya no recibir órdenes, tomar tus propias decisiones… peeeero, no te detienes a pensar en que ahora tendrás que hacerte de comer, pagar tus gustos, si la quincena ya no alcanza no podrás llamar a tus padres, pues decidiste salirte de casa.

Cuando decidí abandonar la comodidad del ‘nido’ de mis papás lo hice sin pensarlo mucho, simplemente tomé la decisión y volé con rumbo poco conocido. Pagué la renta de un departamento en una zona no tan costosa, firme el contrato y me sentía libre, hasta que me di cuenta que el lugar estaba vacío y yo no tenía las cosas suficientes para llenarlo. Debido a que salí peleado con mis progenitores, no me permitieron llevarme nada más que mi ropa y se apiadaron de mí para darme la televisión y mis videojuegos.

Lo primero que se me vino a la mente fue: ¿Dónde voy a dormir? Tendré que comprar una cama, pero mi inteligencia me dijo que podía matar dos pájaros de un tiro al comprar un sofá cama. No fue mala la idea y así lo hice, pero a los tres meses de dormir a diario ahí, mi espalda me mataba.

Por eso quiero darte algunos consejos para saber si te conviene un sofá cama, una cama o un sofá. No es que sea un experto, pero lo aprendí preguntando y a base de dolores en la cintura.

¿POR QUÉ QUIERES EL SOFÁ CAMA?

Tienes que definir el motivo por el cual decidiste comprar el sofá cama, ya que muchos lo hacen por moda o porque ‘está bonito’, pero esto a la larga significará una inversión mal hecha, pues no le darás el uso suficiente, incluso podrías nunca usar la cama, sólo el sofá. Así que piensa bien si es necesario y lo utilizarás en ambas modalidades.

PIENSA EN TU COMODIDAD

El matar dos pájaros de un tiro no siempre es la mejor opción, pues estarías anteponiendo la decisión de no invertir antes de tu salud. Dormir diario en un sofá cama puede llegar a afectar tu vida personal y laboral.

Si estás más que decidido, adelante, pero recuerda probarlo antes de sacar la chequera, no te gustará arrepentirte a los dos días.

LO BARATO PUEDE SALIR CARO

No te adelantes a comprar un sofá cama sólo por su bajo precio, piensa que hay veces en que lo de mayor calidad suele tener mayores costos; sin embargo, esto no significa que tengas que invertir miles y miles de pesos en un buen lugar de descanso.

Compara precios, materiales, prueba la comodidad y asegúrate de que te expliquen cuánto dura su vida útil aproximadamente, pues no quieres que tu inversión se terminé pronto.

Esta fue sólo una de las decisiones que me tocó tomar cuando me independicé, fue el menor de los problemas pero que me enseñó que debo pensar bien las cosas antes de ejecutarlas, porque al final de cuentas, éstas tendrán sus consecuencias, ya sean buenas o malas.

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