El Canal de la Viga era una importante vía de comunicación por la que se transportaban, desde el sur del Valle de México, y de pueblos por los que pasaba esta corriente de agua, las frutas y verduras producidas en las chinampas, hacia la ciudad de México. En los años cuarenta empezó a ser tapado el canal, quedando sólo la calzada que aún conserva el nombre.
En el Canal de la Viga se celebraba una gran fiesta el Viernes de Dolores. Acudían personas de todos los estratos económicos a disfrutar de la música y los antojitos, y a participar en diferentes concursos (veáse el artículo sobre el tema en esta página). Cuando el Canal fue segado, la atención se dirigió hacia el pueblo de Iztapalapa durante la Semana Santa, para presenciar la representación de la pasión de Cristo, tradición que comenzó en 1833.