Beatriz Ramírez González cronista de Iztapalapa cronistabrg@msn.com
El pasado 19 de mayo cronistas de esta Asociación fuimos guiados por Alfonso Hernández en un recorrido que él llama "Safari por Tepito". Como cronista del barrio nos llevó a conocer sitios emblemáticos de aquel lado de la ciudad. El punto de inicio fue el "Centro de Estudios Tepiteños", que él dirige, ubicado sobre el Eje 1 Norte Granaditas.
Además de la placa que indica en qué lugar se encuentra uno, hay una réplica del rótulo de una calle en el Barrio francés La Saulien, en Lyon. Cuando fue restuarado ese barrio en 1987, Alfonso Hernández, que por allá andaba, inauguró la Rou Tepito.
Fotos, trofeos, cuadros y más cuadros que resaltan el carácter del barrio bravo de Tepito, en el Centro de Estudios Tepiteños.
En el recorrido nos acompañó Lourdes Ruiz (Lulú), una de las siete cabronas e invisibles de Tepito (?) y campeona de albures en el barrio.
Visitamos el primer altar a la Santa muerte que se hizo en esta ciudad, en la calle Alfarería, entre Panaderos y Mineros. En el piso de la entrada símbolos budús reciben a los devotos y curiosos, cuyo sentido en realidad es que cuando se vayan, no se lleven malas vibras.
Hay una escultura de la Santa muerte, acompañada de cuadros, flores, veladoras, oraciones, chocolates...y un cartél que invita a la próxima misa en su honor.
En la esquina de Mineros y Carpintería, Colonia Morelos, hay un altar dedicado a los narcotraficantes del barrio que han fallecido; una gran cantidad de imágenes de santos y Vírgenes se encuentran en el enorme nicho.
En la barda que está a espaldas del altar fue pintado un
mural con diferentes imágenes, entre ellas las de los narcos vestidos con traje, hincados frente a Jesús del sagrado corazón.
En la cruz de madera se grabaron los nombres de los homenajeados. Queda poco espacio para escribir más.
Visitamos enseguida La casa blanca, vecindad ejemplo de reconstrucción de la Ciudad de México; se ubica en Av. del Taller y Jarciería 57. Para ingresar, los vecinos utilizan una tarjeta electrónica. Su historia es anterior al sismo de 1985 y luego de éste tuvo que ser reconstruida. A través de imágenes, sobre los muros del enorme patio, hay pinturas que hablan de las transformaciones de este lugar.
No podía faltar la visita a La Fortaleza, pero la verdadera, no la que se dijo que expropió el gobierno de la Ciudad de México en 2007. Es una vecindad construida diez años antes del terremoto del 85, tan bien construida que éste no la afectó; fue parte del proyecto Plan Tepito que tardó diez años para sustituir vecindades. En total tiene más de seiscientas viviendas, incluyendo 176 departamentos y los llamados palomares. El Plan de mejoramiento aplicado en 1981 recibió un premio de la UNESCO.
La razón de llegar hasta este punto fue conocer el monumento a las Siete Cabronas e Invisibles de Tepito, mujeres que han enfrentado con valor graves problemas en su vida, como Lulú, parada sobre el monumento. La acompañan otras...cronistas de esta ciudad.
El calor ya ameritaba algo fresco, así que pasamos al Mercado 36 a tomar una tradicional agua de limón con chía; nos informó Lulú que no contiene jugo de limón, sólo la raspadura, lo cual se nota cuando uno toma el último trago, muy refrescante.
Si no hubieramos tenido ya un plan establecido, tal vez hubiesemos aceptado la invitación de José Luis Frausto Patiño, el ruso (en la imagen), para comer las famosas migas de La Güera, negocio con más de cuarenta años y atendido ya por la tercera generación de la familia. Sólo cierran los viernes.
En este Centro Social Deportivo conocimos la cancha de futbol que en el barrio se conoce como Maracaná, por sus dimensiones.
Aquí está de nuevo Lulú, se separó del grupo para atender su puesto de ropa de bebé; a esto se dedica esta cabrona de Tepito, y dice que trabaja nada más para viajar.
El recorrido terminó en los Tacos Ramiro, donde ya nos esperaban: en Aztecas 54, a unos pasos del Eje 1 Norte, comimos unos deliciosos tacos te hígado, bistec y tripas de res; las salsas muy ricas, bien picosas.
SECUNDARIA 4, 1927. Imagen de la Secundaria 4, en Santa María la Ribera. Observe al Policía de Tránsito sobre un cajón en la intersección de las vialidades.
"A mediados del siglo XIX, en respuesta al crecimiento demográfico de la ciudad y favorecidos por la desamortización de los bienes eclesiásticos y las Leyes de Reforma, los Hermanos Flores establecieron la primera empresa inmobiliaria de nuestro país, la cual creó la colonia Santa María La Ribera en 1861 al fraccionar varias haciendas y ranchos del poniente de la ciudad. Esta nueva colonia se estableció como el primer fraccionamiento planeado de la capital mexicana, mismo que contaría con calles con traza reticular, un parque, una iglesia y un mercado. Esta colonia tuvo un inicio lento hasta que años más tarde, en la época de Porfirio Díaz registró un acelerado desarrollo y un importante aumento en su número de residentes." Foto: Página www.skyscrapercity.com
JUNIOR CLUB (1933) "Hablando de Canchas de Tenis, existe uno en Benjamín Franklin entre la calle Altata y Sindicalismo de la Colonia Hipódromo, este Deportivo JUNIOR CLUB tiene más de 100 años en el mismo lugar. Se ven tambien las primeras construcciones de la Colonia Condesa y Escandón. Se puede observar el Camellón de la Av. Nuevo León y unos respiradores de concreto que hasta la fecha todavía existen en la Av. Nuevo León." Archivo de Compañía Mexicana de Aerofoto.
"Envió 2 interesantes fotografías de nuestro querido 'Caballito de Carlos IV' que en su largo rodar se detuvo en este crucero por más de 120 años, hasta que en 1979 se trasladó a la plaza del Colegio de Minería llamada Tolsá.
Incluso fue retratado por Winfield Scott en la invasión de Estados Unidos a México de 1847.
Hace más de 200 años en que fue fundido y trabajado por Don Manuel Tolsá, quien vivió muchos años frente a la Alameda y fue sepultado a un lado de ella en la Iglesia “Santa Veracruz”."
Antiguamente en el barrio de Tlatelolco en el mismo lugar de la Unidad Habitacional estuvo una Empresa de Altos Hornos que se llamó la Consolidada en esta apreciamos el Norte de la Ciudad y los cerros que circundan la Villa de Guadalupe. Fotografía: AEROFOTO (FUNDACION ICA) http://www.codifica.org.mx/
El Ángel de la Independencia viendo hacia el Norte en la que se aprecia la Antigua Estación Colonia ubicada en Sullivan y el Monumento de la Revolución como se quedó desde que Don Porfirio Díaz tenía planeado construir el Palacio Legislativo. Fotografía: AEROFOTO (FUNDACION ICA) http://www.codifica.org.mx/
Una de las obras públicas paradigmáticas del porfiriato fue el Teatro Nacional, que en el momento de su construcción contaba con los adelantos constructivos, decorativos y técnicos de la época. La obra se inició en 1904 para ser inaugurado en 1910. Su edificación se vio interrumpida con la llegada de la Revolución, la falta de presupuesto e interés por terminar una obra del régimen anterior. Su primer arquitecto, el italiano Adamo Boari dejó la obra en 1916 y aunque hubo varios intentos por concluirlo, fue hasta 1934 cuando el arquitecto mexicano Federico Mariscal terminó su construcción. (archivo: 3308)
En 1901 el Ayuntamiento dispuso el traslado de los Baratillos del centro de la ciudad a la Plazuela de Tepito, con lo cual este barrio se convirtió en el heredero del tianguis de Tlatelolco y el ropero de los pobres. Fototeca CETEPIS/ Centro de Estudios Tepiteños www.obstinadotepito.com www.barriodetepito.com.mx www.elbarriodetepito.blogspot.com
El proyecto más importante por su magnitud y por las polémicas que despertó, en el porfiriato, fue el Palacio del Poder Legislativo, cuya construcción se inició en 1903, sin embargo, avanzó muy lentamente hasta que se vio interrumpida por la Revolución. En lo único que se avanzó fue en la estructura de su enorme cúpula. En 1933, se propuso aprovecharla para que se convirtiera en el Monumento a la Revolución, que fue concluido en 1938, con la participación del arquitecto Carlos Obregón Santacilia y del escultor Oliverio Martínez. (archivo: 3319)
Carlos Contreras (1892-1970) tuvo un papel protagónico en el movimiento de planificación de la ciudad posrevolucionaria. El Plano Regulador del Distrito Federal de 1932, le permitió expresar, en forma gráfica, el desarrollo ordenado y armonioso que habría de seguir la ciudad en las próximas décadas, de acuerdo con sus necesidades presentes y futuras. Un problema que le preocupó fue el de su traza y el sistema circulatorio, que debería unir todas las partes del Distrito Federal y el Valle de México, y en sus palabras, “iba a ser uno de los más completos, más eficientes y más bellos de mundo”.
A principios de la década de 1930 hubo un gran interés por la dotación de casas-habitación para obreros. Destaca el conjunto de vivienda en Balbuena, en 1932, del arquitecto Juan Legarreta. Estos conjuntos estaban dotados de todos los “servicios modernos”: pavimentos, agua, drenaje, luz, etc. El mismo arquitecto desarrolló en 1934 otra unidad habitacional para obreros construida en la ex hacienda de San Jacinto. En 1938, el grupo llamado “Arquitectos Socialistas” presentó un proyecto para una ciudad obrera.
El Convento de Santa Brígida, ubicado en la primera calle de San Juan de Letrán, fue la única construcción en nuestro país de la orden de las recoletas. Con la exclaustración de los bienes eclesiásticos fue desocupado hacia 1867. Sin embargo, la Iglesia de Santa Brígida, que era un ejemplo sobresaliente del estilo churriguera, siguió abierta al culto. En 1933, con la apertura y ampliación de San Juan de Letrán hacia el sur fue demolida, a pesar de que estaba protegida por la Ley de Monumentos. (archivo: santa_brigida)