Junto con el Magdalena, es el último río vivo de la Ciudad de México. Nace por el Desierto de los Leones y escurre transparente y tranquilo por la cañada boscosa de Cuajimalpa conocida como el Valle de las Monjas, antes de ser ensuciado al entrar a la urbanización.
Sus aguas frías son hogar de cientos de truchas del criadero del rancho ecoturístico Los Laureles, propiedad de un grupo de comuneros de San Mateo Tlaltenango.
MONERUCO, CUAJIMALPA JAIME SCHLITLER Moneruco
es un paraje del pueblo de San Lorenzo Acopilco que todavía conserva un
sabor campirano. En este paraje hay vecinos que se dedican a la cría de
animales de corral y a la producción de setas. Fotografia: JS