La Asociación de Cronistas del DF y Zonas Conurbadas A.C. junto con la Asociación de Cronistas "Nemelly" de Milpa Alta a Nepantla A.C., tuvimos el honor de fungir como jurados en el 8º Concurso de Ofrendas Tradicionales de Día de Muertos 2011 que realizó el CETIS 1 "Coronel Matilde Galicia Rioja" en la Explanada de la Delegación Tláhuac los días 31 de octubre y 1º de noviembre. Fue un evento lleno de emoción en el que participaron 27 ofrendas diferentes. La decisión no fue fácil, pero finalmente tuvimos como primer lugar la ofrenda que representaba al estado de Tlaxcala, en segundo lugar a la representante del estado de Michoacán y, para el tercer lugar, decidimos nombrar dos ofrendas más: Tabasco y Oaxaca. Las siguientes fotografías darán el porqué de nuestra decisión.
Acta de bautismo de Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús. 14- nov.-1897 Por cortesía de Jorge De León Rivera Cronista emérito de Iztapalapa Director del Museo Fuego Nuevo en el Cerro de la Estrella
Paisaje armado con velas alusivas a indumentaria y
plantas mexicanas. Se titula Paisaje Mexicano, es propiedad de la
compañía elaboradora de velas artesanales La Chandele en el sur de la
ciudad. Este es un arte que pese al ingenio y creatividad que demuestra,
es efímero por el consumismo que cambia de moda cada estación, que no
permite mantener modelos para las siguientes temporadas. Fotografía enviada por Jaime Sanromán Ruiz.
Entre la variedad de dulces que en época decembrina podemos ver en
los mercados, encontramos las tradicionales colaciones, dulces de
colores rellenos con un cacahuate o una rajita de naranja.
Imprescindibles en las posadas. Mercado de Jamaiquita, Iztapalapa,
diciembre 2009.
Calaveritas de azúcar y calabaza, camote, higos y tejocotes en
dulce, para las ofrendas de Días de muertos. Mercado de Jamaiquita,
Iztapalapa, Noviembre 2009.
SILVIA ZUGARAZO SÁNCHEZ Cronista de Iztapalapa silviazugarazo@msn.com
Los tradicionales
buñuelos son acompañados de miel de piloncillo y canela. Comúnmente los
encontramos en festividades típicas. Fiesta Patronal del Barrio San
Ignacio, centro de Iztapalapa, agosto 2008.
Calaveras de azúcar. Regularmente
son adornadas con líneas en zigzag de dulce mezclado
con pintura vegetal, en colores muy vivos y papel metálico. El
detalle principal es el nombre de la persona estimada.
De 1880 a 1932 la Capital mexicana contó con varias líneas de tranvías con tracción equina, su depósito principal estuvo en Insurgentes centro, cuyo dueño Ramón Guzmán también dá nomenclatura a esta vialidad.
A un paso del centro de este pueblo se encuentran 42 lavaderos públicos de 1923, catalogados por el INAH monumento histórico de la delegación Álvaro Obregón. Como dos serpientes acuáticas, zigzagueantes y paralelas, se extienden a lo largo de 25 m estos lavaderos que en otros tiempos se llenaban con el líquido del manantial del pueblo. Medio abandonados en la actualidad, en ellos han lavado, y convivido, varias generaciones de mujeres de Ameyalco. Foto: Édgar Anaya Rodríguez
Muchas artesanías se venden en la Ciudad de México, pocas son hechas en ella, casi ninguna es originaria de esta urbe. El alebrije ―monstruo colorido de cartón― quizá sea la única surgida en la capital del país, de la que es un símbolo. Se le atribuye a Pedro Linares, cartonero y judero de tradición, la elaboración de los primeros ―al parecer, por sugerencia del pintor José Gómez Rosas, llamado El Hotentote―. Los descendientes de Linares (fallecido en 1992) siguen haciendo esta fabulosa criatura atrás del mercado Sonora, ser repulsivo a primera vista y atractivo al observarlo con cuidado, como es la Ciudad de México. Foto: Édgar Anaya Rodríguez
Joya del estilo art deco, el orfanatorio ―hoy colegio― de la Fundación Mier y Pesado fue construido en la Calzada de Guadalupe, a ocho cuadras de La Villa, por el arquitecto Manuel Cortina, en 1932. La enorme construcción presenta un gran patio ovalado central del cual parten 15 edificios, cuyos detalles, tanto constructivos como ornamentales, recrean la vista con su elegancia geométrica. Foto: Édgar Anaya Rodríguez
Vista parcial de una de las casuchas que los trabajadores de las ladrilleras habilitaban para vivir con sus familias al pie de los hornos. Se calcula que hasta 1955 existían en el lugar entre 200 y 270 hornos para producir ladrillo. El 20 de enero de 1958, el Diario Oficial de la Federación publicó los decretos expropiatorios de Zacatenco y Ticomán, firmados por el presidente Adolfo Ruíz Cortines, para construir en ellos la nueva Unidad Profesional del IPN. Al fondo se aprecia el cerro del Chiquigüite. (AHC-IPN, Fototeca, foto 004, 1929) Jaime A. Valverde Arciniega.
EL TLÁLOC DEL CERRO LA MALINCHE EDGAR ANAYA RODRÍGUEZ Son
varios los grabados en piedra ―petroglifos― prehispánicos que en la
cuenca de México, incluso dentro del área urbanizada, muestran rostros
de la antigua deidad Tláloc. Se hallan principalmente en las montañas,
como el que se ubica en las laderas del Cerro del Judío o los del Cerro
de la Estrella. Uno notable por su diseño, conservación y tamaño,
escultura más que petroglifo, es el que se halló en el cerro La
Malinche (Naucalpan), parteaguas entre las cuencas de México y de
Toluca. Junto con su contraparte femenina, Chalchiuhtlicue, se exhibe
ahora afuera del Museo Arqueológico de Tlatilco, en Naucalpan. Foto: Édgar Anaya Rodríguez