Por: SUSANA ORIA DE LA HUERTA* cronista del folklore local
Me invitaron a una boda en el Estado de Michoacán, de la cual hice la
presente crónica, que estoy enviando sólo a quienes considero verdaderos
eruditos en el arte de interpretar y valorar este tipo de narraciones.
Ocurrió el 20 de Octubre en un lejano pueblo del próspero Estado de
Michoacán, llamado Tejeringo el Chico (pasas con cacahuate es el dulce regional
del lugar), que para más orientación se encuentra cerca de las poblaciones
gemelas de Tecojorita y Tenalgueo el Grande, situadas un poco antes de San
Goloteo del Leño.
Tecojorita y Tenalgueo el Grande, son famosos por su gran variedad de
quesos, entre los que destacan: el Queso Barás, el Queso Babas, el Queso
Badotas y uno muy especial y difícil de conseguir, pues se exporta totalmente,
el Queso Plas. Están por lanzar al mercado un nuevo producto de tipo ¡Light! con
la marca ¡El Queso GT!
Aquel día de otoño, contrajo nupcias la señorita Pilar Godoy con el joven
Aquiles Baeza Parada, hijo del presidente municipal, Lic. Aquiles Baeza Vergara,
a su vez sobrino del exgobernador, Don Aquiles Arreola Vergara. El novio es
sobrino de doña Devorah Vergara (asesora de Mónica Lewinsky), quien fuera novia
del famoso Próculo T. Trueno.
La ceremonia estuvo a cargo del párroco del lugar, el cura Melañonga,
sucesor del muy querido Cura Melchor, cuyos votos obtuvo del Cardenal Gasdás. El
cura Melchor hizo el campanario de la iglesia.
La boda se celebró en la parroquia de la Santa Madre Hada, Virgen y
Mártir, siendo damas de honor las encantadoras hermanas Melo: Rosa, Deborah y
Rita, acompañadas por su señora madre, cariñosamente conocida como Mamá Melo,
quien estuvo en lo suyo y se mostró muy feliz por el gran acontecimiento.
Al banquete acudieron muchísimos invitados, algunos venían de muy lejos,
de Lomas Turbas, Lomas Ajeas y Lomas Ticas (población de Costa Rica). También
se encontraba el rico ganadero, Agapito Melorques acompañado de la agraciada
señora Alma Marcela Silva de Alegría y doña Elma Madero de la Concha Parra.
Aristócratas internacionales como el Marqués Zacarías Blanco de la Barra (descendiente
directo del Zar Zacarías el Grande) y un noble alemán, el Barón Methoven; el conocido
diseñador Willy Milano; el piloto de Dallas Texas, cuya señora madre es oriunda
de esta población, el connotado Elber Gun Rosas y Su Excelencia, el embajador
del Japón en México, Isike T. Koho acompañado de su guapa esposa Kimono Tuo
Yito.
El maestro Sebino Sobretti, con elegante traje de telas de Juir (población
de oriente medio del jeque Jal Amel Amí), dirigió la orquesta. De sobremesa, el
maestro Sebino con la concertista del pueblo, la señorita Tecla Varela del Rey,
interpretaron un agradable dueto musical en el que ella tocaba el piano,
mientras él, la viola.
Las niñas Concha, Queta, Mela y Rita, sobrinas del novio, fueron las
primeras en correr hacia el banquete, dirigidas por su tío Bartolomé Costecho
quien le gritó a la mayor: ¡Agarra mesa grande! La muchacha rápidamente agarró
la más grande que era la de Sobastián "El Negro" Rosas, chofer de los
novios, quien les estaba guardando lugar.
El banquete consistió en consomé Costecho, receta del tío Bartolomé,
pescado del Chico (pequeño lago cercano al pueblo), frijoles de Zacapún y de
postre el Raspado de Anís con plátano que les dieron a todos al final. Para los
niños hubo unos caramelos conocidos como chupones de Mamey, exclusivos de esta
región. Los que se quedaron con ganas de postre, pues no alcanzó para todos,
fueron por mangos con Doña Rosa (el pueblo la conoce como Rosa la Manguera) a
un lado de la casa del chico temido del barrio, mejor conocido como el Coyote
Cojo.
Cuando éste vio salir de la fiesta a Benito Camelo Buss, que iba por
mangos y es tan santo como el beato Carlos del Toro, le armó un pleito tremendo
pues le dijo: "ayer te vi, tenías a mi novia, Carmela Pelais "La
Cabezona", sentada en la parada del camión! Cuando empezaron a pelear,
llegaron Guillermo (Memo) Herdez "El Pelón" y José Boquitas de la
Corona y se armó un verdadero lío. Benito Camelo Buss se asustó mucho y
prefirió retirarse volando de la fiesta. Un ex empleado de ferrocarriles, el
garrotero Meme Díaz le gritó a Benito: ¡¡¡No temas como teme Terán el Gordo!!! Uno
de los dos policías del pueblo, bastante sacatón).
En la fiesta nadie se dio cuenta del pleito, excepto Agapito Vélez Ovando
que salió corriendo del lugar para ir a ver al doctor, pues según Mónica
Galindo, comió mucha carne pero hizo “pescado del toallero”. Lo atendió el
doctor Hipócrates Q. Lozano Dass, quien toda su vida ha atendido al pueblo y no
obstante, ha patentado varias medicinas, entre las que se encuentran el
Mitrozón macizo chupado, un caramelo para la tos y el Pardenal, gotas muy
buenas para ojos irritados (cuya marca "Kenal" gotas para los ojos,
es de exportación).
No puedo dejar de comentar que encontré en la fiesta a sus amigos Eduardo
(Lalo) N. Ganiza y su primo Francisco (Paco) Jerte (hermano de Ciriaco) y a sus
bellas acompañantes Rosa Melcacho y Alma María Rico.
A pesar de estos incidentes, la fiesta continuó en paz. El discurso lo
envió la premio Nobel Rigoberta Menchú Farías y fue leído por la profesora de
la escuela, la Srita. Yanny Ledezma Mádas, ataviada con hermoso vestido
guatemalteco, regalo de Rigoberta, de rarísimo color "rosa celeste",
coordinado con un fino saco café confeccionado con las famosas Telas Poncho,
negocio que heredó Alfonso Jr., o sea Poncho el chico, quien también estuvo
presente y disfrutó del magno evento.
Para terminar Aquiles Baeza prometió a Pilar Godoy hacer de su anillo
medallas a falta de las tradicionales arras. Y en el expresso Zacoalco-Dallas se
fueron, en tinieblas ya, los novios a su luna de miel cubiertos de rosas “la
verdolaga”, huerto de flores exóticas.
* Pseudónimo con que Jaime Carlos Sanromán escribió esta crónica en
homenaje a Don Armando Jiménez.
Diálogos
muy subtiles y notables
Pedro de
Navarra, España 1567. Cronista,
obispo y Príncipe*
Cualidades
del buen Cronista:
“Ciencia, presencia,
verdad, autoridad, libertad y neutralidad.
No ha de
ser criado, ni premiado o interesado, no obligado, ni mercenario, ni
pusilánime, sino libre de temor futuro y presente, y de todo respeto humano.
Y tan libre
que ni por amor, temor, pérdida de dádiva, jamás escriba cosa fuera de su
merecido. Claro en sangre, en vida, y de buen renombre y fama.
El Cronista
ha de ser docto y elegante…no ha de consentir que se escriba en su crónica cosa
que los presentes y por venir no juzguen por verdadera.
Los
Cronistas son los que nos hacen presente todo lo pasado, y los que nos hacen
perpetuos en todos los siglos futuros, porque siempre viven y jamás mueren las
crónicas, sino que van de nación en nación publicando nuestros méritos o
deméritos.
Estos
exceden en perpetuidad a todas pirámides, columnas, trofeos, mármoles, y todos
los otros géneros de edificios antiguos.
Y por tanto
debe ser elegido el Cronista con gran diligencia y prudencia, no vil, no
ignorante, no interesado, no apasionado, no obligado, no vicioso, no adulador,
no audaz, no verboso, ni mentiroso, sino vero, experto cristiano, virtuoso,
ilustre o noble.”
* Navarra,
Pedro de, Diálogos muy subtiles y notables hechos por el Ilustrísimo Reverendíssimo
Señor Don Pedro de Navarra, Obispo de Comenge. Van dirigidos al muy Católico
Rey de España don Phelippe nuestro Señor. Impresos en Zaragoza por Iván Millán
en la Cuchillería, año de 1567. Véndese en casa de Miguel Suelves, alias
capila, infancón mercader de libros, vezino de la dicha ciudad.
Lo
reproduce: Dr. Jorge De León Rivera. Cronista Emérito de la Delegación
Iztapalapa.
Director
del Museo Fuego Nuevo del Cerro de la Estrella.
La llegada de los españoles a la llamada
Mesoamérica se puede dividir en dos grandes oleadas. La primera fue la
expedición en busca de oro, riquezas y poder; es decir, la conquista militar
con Hernán cortés y sus huestes que a caballo y a pie hollaron esta región del
mundo.
La segunda fue la conquista espiritual; es
decir, la conquista que iniciaron las famosas “12 antorchas” los franciscanos -que
después de la vanguardia integrada por los tres hermanos guiados por de Gante-
que implementaron un enorme proyecto evangelizador.
Claro que en este doble proceso se fundamentó
el domino político y religioso que durante casi tres siglos ejercieron los
españoles en la Nueva
España. Así, la relación entre las autoridades civiles y
religiosas fue siempre íntima y muy cercana.
Una de las manifestaciones de esta relación
está en la designación, por las autoridades del Ayuntamiento, de los santos
patronos de la ciudad de México en la sesión del 31 de julio de 1528: “orden de
que las fiestas de San Juan y Santiago, San Hipólito y Nuestra Señora de
Agosto, se hagan con gran solemnidad. Que se corran toros, se jueguen cañas, y
que los que tengan bestias las cabalguen
so pena de 10 pesos de oro”. Con este acto se designaban a los primeros
santos tutelares de la ciudad de México y se agregaron más tarde otros como San
José y San Felipe de Jesús.
Hay que recordar que el 13 de agosto de 1521
con la captura de Cuauhtémoc, por los soldados de García Olguín, en el viejo
barrio, cercano al actual Tepito, en el norte de la destruida ciudad se
concluyó el asedio a la capital del Imperio de la Triple Alianza.
Así, el 13 de agosto, que en el santoral católico corresponde al soldado romano
-convertido al cristianismo- llamado San Hipólito se convirtió en el primer
santo (no oficial) hasta julio de 1528 de la naciente ciudad de México.
El origen del culto a San Hipólito surge
porque un sobreviviente de La noche triste, decidió reunir los restos mortales de
los compañeros en una pequeña ermita llamada de Juan Garrido y con el tiempo se
cambiaron los restos al naciente templo de San Hipólito construido extramuros
de la ciudad; sobre la
Calzada Tacuba.
La historia de San Hipólito, soldado romano
converso, es muy interesante. Pero hay que diferenciar entre varios Hipólitos
que aparecen en el santoral, incluido un antipapa que creó un primer cisma al
interior de la iglesia contra los papas Calixto, Urbano y Ponciano y que fue
desterrado a la isla de Cerdeña.
Para festejar cada 13 de agosto, con la
imprescindible víspera, a san Hipólito las autoridades civiles de la ciudad de
México organizaban varias actividades la más importante era, sin duda, la misa
solemne que predicaba el arzobispo en el templo de San Hipólito. Pero de manera adicional se llevaba a cabo uno
de los actos políticos y militares más importantes de la época el llamado Paseo
del pendón.
El paseo del pendón era un desfile, que por
disposiciones derivadas de la
Corona, debería incluir a todos los soldados que con sus
armas deberían desfilar; más tarde fueron los “nobles” que ostentaban títulos de nobleza y hasta los que vestían
las ordenes de Alcántara, de Santiago principalmente. Todos estaban obligados a
participar en este paseo. El protagonista principal era el pendón y aquí
varían las opiniones. Algunos cronistas señalan que en la bandera aparecían las
armas reales españolas; otros que era el viejo estandarte de Cortés; algunos
más difieren y hasta se habla de una bandera especial. Pero la opinión más
importante sería que en el pendón figuraba el escudo de armas de la ciudad de
México que le había otorgado Carlos V.
El paseo iniciaba desde que los alcaldes –de
fiestas- iban a la casa del alférez y de la casa de este funcionario, encargado
de sufragar los gastos de la celebración, regresaban a las casas del
ayuntamiento. Ahí se le entregaba al alférez el pendón por parte del presidente
de este cuerpo gubernativo. Todo esto empleando como medio de movilización al
caballo. En cuanto se entregaba el pendón al alférez,
que debía hacer un juramento para regresar el lábaro, se iniciaba propiamente
el paseo. Al frente iba el alférez y el regidor más antiguo; detrás todas las
corporaciones civiles, gremiales y hasta eclesiásticas se disputaban el lugar.
Al llegar al Palacio virreinal, se incorporaba el virrey, la máxima autoridad
civil, en funciones y se colocaba al lado derecho del alférez y el regidor al
izquierdo. Se reiniciaba la marcha y al llegar a la Catedral se detenía el
desfile para que el arzobispo, con algunos miembros del cabildo eclesiástico, se
incorporara al paseo.
Una vez reunidas las más importantes
autoridades civiles y eclesiásticas de la Nueva España, el desfile tomaba
el Empedradillo y toda la calzada Tacuba hasta el templo de San Hipólito. En la
iglesia se llevaba a cabo la solemne misa con la asistencia de toda la comitiva
y algunos que lograban colarse. Una vez concluida la misa se iniciaba el
recorrido de regreso. Ahora el paseo retorna por Tacuba y llega hasta al
desaparecido convento de Santa Inés (actual Eje Central) tomaba hacia la izquierda y seguía hasta el
Convento de San Francisco. Por esta calle llegaban hasta la llamada Plaza Mayor
y realizaban, en sentido inverso, el recorrido dejando al arzobispo y al virrey
en sus sedes hasta llegar a las casas del Ayuntamiento. Ahí el alférez entregaba al presidente del
Ayuntamiento el pendón y éste al secretario que lo guardaba bajo llave; hasta
el próximo año.
Nuevamente los regidores escoltaban al alférez hasta su casa en
donde se realizaba un ágape, que corría a cargo del alférez –con ayuda de los
ingresos del cabildo. Incluso el alférez enviaba una “fuente” muy variada al
virrey junto con algunos otros presentes.
A estos festejos de carácter privado; aunque
recorría las principales calles de la ciudad, se le agregaban actividades
lúdicas públicas como el correr cañas; el correr toros y las luminarias
nocturnas.
Este paseo a lo largo de casi 300 años sufrió
modificaciones, provocadas tanto por la costumbre como por Las leyes de indias,
como por ejemplo el sustituir el caballo por carruajes; por la temporada de
lluvias en ocasiones los integrantes del paseo se refugiaban en los lugares más
apropiados desluciendo el paseo.
El paseo del pendón fue objeto tanto de
disposiciones legales desde la propia Corona hasta por las autoridades locales;
pero por otro lado de permanentes litigios; procesos de investigación y hasta
de investigaciones con cualidades históricas.
Durante la segunda década del siglo XIX, el
paseo fue objeto de distintos ataques. En primer lugar por los integrantes de
las Cortés de Cádiz, hasta la aprobación de la constitución de 1812 y José
Joaquín Fernández de Lizardi escribió un libelo denominado Vida, pasión y
muerte de don pendón. Este texto significó, según algunos especialistas, la
muerte definitiva de El paseo del pendón.
La última vez que se realizó el paseo fue
durante el llamado Desfile histórico del 16 de septiembre de 1910; en la
celebración del Centenario de la Independencia.
Así, gracias a San Hipólito, patrono de la
ciudad de México se desarrolló El paseo del pendón, una celebración civil y
religiosa; privada y pública; festiva y lúdica que no debe ser olvidada por los
habitantes de esta necesitada ciudad por recuperar su historia.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
El 13de agosto de 1521 cae la
gran Tenochtitlan y se termina la primera etapa de la conquista y colonización.
Antes de la llegada de los españoles hubo señales que anunciaban el advenimiento
de un período catastrófico. Fray Bernardino de Sahagún en su Historia general
de la Nueva España nos cuenta sobre estos augurios.Ocho fueron los presagios funestos que durante
el transcurso de diez años se presentaron en la ciudad.
-Al anochecer aparecía un
astro en forma de espiga de fuego en medio del cielo, avanzaba lentamente y
desaparecía hasta el amanecer, la gente miraba con azoro, clamaban y pedían
amparo a sus dioses, las madres escondían a sus hijos en sus casas por temor a
que fueran alcanzados por algún mal. Mucho tiempo apareció este cometa, un día
ya no se vio más.
-El templo de Huitzilopochtli
ardió espontáneamente, su techumbre empezó a quemarse sin explicación. Fue un
mal presagio sobre todo porque se trataba del Tlacatecatl, la Casa del Mundo. Los mexicas vaciaban los
cántaros con agua tratando de apagar el fuego y en lugar de disminuir se
avivaba más, esto causó gran susto entre la población.
-Sobre el templo de Xuihtecutli cayó un rayo, también
se prendió el fuego en el techo del edificio. Llamó mucho la atención que no
había tormenta eléctrica y que no llovía intensamente, sólo era una llovizna.
Cuando el rayo cayó no se escucho el trueno característico después de la luz,
la gente se alborotó y empezó a cantar plegarias a Tláloc para que no enviara
castigos y tuviera compasión de los habitantes de Tenochtitlan.
-Llovió fuego del cielo,
apareció una gran bola incandescente, primero se partió en varias porciones y
por último todo se convirtió en chispas, también se escuchaban cascabeles. La
caída de este meteorito de gran tamaño y que al entrar en contacto con la
atmósfera se desintegró produciendo gran
cantidad de luces semejantes al estallido de las bengalas, generando admiración
y miedo tan inusitado espectáculo.
-De repente empezó a hervir el
agua del lago, no había vientos fuertes que justificaran el levantamiento de
las aguas, fue tal la furia y altura del precioso líquido que inundó las casas.
La gente temerosa sólo atinaba a mirar como se levantaban grandes olas, cosa
jamás vista. No sabían el motivo del castigo de los dioses y pedían a gritos
misericordia. Las aguas de la Laguna de México comenzaron a calmarse poco a
poco hasta quedar suaves y tranquilas como estaban generalmente.
-Las mujeres muertas en parto
eran consideradas como guerreras muertas en batalla, convertidas en diosas acompañaban
al sol durante su tránsito en el ocaso. Los cadáveres de estas mujeres eran
cuidados celosamente por sus familiares, pues los guerreros solían cortarles el
brazo derecho al que atribuían poderes mágicos que les darían bravura y
valentía en las batallas. Estas mujeres eran llamadas Cihuateteo. De vez en
cuando bajaban a la tierra, todas blancas, como enharinadas, las madres
escondían a sus hijos para que no se enfermaran, la aparición de la Cihuateteo
era de mal agüero.
En este tiempo años antes de
la llegada de los españoles empezaron a aparecer frecuentemente con un triste
lamento: “Hijitos míos ¿a dónde, a dónde
irán?
-Cierto día le llevaron a
Moctezuma un extraño pájaro, parecido a una garza, con un espejo en la mollera,
el gran tlatoani miró el espejo y vio reflejado el cielo y las estrellas,
volvió a mirar y lo que vio lo dejó sorprendido, unos extraños seres mitad
hombre y mitad animal (que no identificaba entre los que él conocía),
guerreando fieramente con su gente. Llevaron el animal ante los adivinos, al
llegar las visiones del espejo se habían esfumado.
-Aparecieron en la ciudad
hombres y mujeres: enanos, deformes y albinos, pero se desvanecían si
intentaban capturarlos para llevarlos ante los principales. Los estudiosos
dicen que la aparición de estos seres es el anuncio del final de un ciclo.
Estos fueron los ocho presagios
que aparecieron en la ciudad de la Gran
Tenochtitlan, los sacerdotes y adivinos los consideraron funestos y decían que
pronosticaban grandes desgracias para el mundo del Anáhuac.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
Canon EOS Rebel t2i, foto del sitio web de
canon, propiedad de canon
Gracias a la tecnología han surgido
equipos y medios que permiten desarrollar esta faceta de la crónica partiendo
de una cámara fotográfica.
Hace dos años, Canon incluye la opción
de grabar en vídeo Full
HD en su cámara Canon 5D Mark II, 7D y posteriormente la 550D (bautizada Rebel T2i en EE UU y México),
conocidas como HDDSLR (High Definition Digital Single Lens Reflex), revolucionando la producción
del audiovisual digital.
El primer corto grabado con ella, Reverie, sorprendió a todos los profesionales. Es algo más que una cámara de fotos
que adicionalmente graba vídeo.
Hace falta tener una mirada de fotógrafo para aprovechar el potencial de las
ópticas. Pues es más complicado utilizar recursos propios del lenguaje
videográfico, como el zoom, las panorámicas o la cámara en mano, que requieren
de equipamiento adicional.
Estas cámaras tienen un tiempo limitado
de grabación, puesto que el sensor se calienta en exceso, al fin y al cabo, son
cámaras de fotos, no de vídeo.
No obstante, las ventajas superan a los
inconvenientes y los trabajos de periodistas realizados con ellas proliferan en
la red, en especial, en Vimeo: la guerra de Afganistán (Battle for hearts and minds); el terremoto de Haití (Haiti Earthquake
Aftermath Montage); etc.
Las posibilidades narrativas son impresionantes, sin voz en off, acompañado de música envolvente, la pieza tiene una enorme
fuerza y plasticidad. Si bien la tecnología no determina el discurso, influye
en su forma.
Su aplicación permite llevar al profesionalismo
visual la crónica social, puesto que con estas cámaras se pueden hacer cosas
que sólo se veían en documentales para cine.
Como todo, tiene su lado oscuro pues la democratización de la crónica, gracias
a equipos más asequibles y plataformas de distribución gratuitas, afecta de una
manera u otra a los profesionales. Los cronistas tendremos que trabajar más,
pulir más y aprender más o quedaremos a la zaga de periodistas de ocasión.
Algo es claro, cambian las reglas del juego: para destacar tendremos que ser
muy buenos para mantener el ya de por sí deteriorado conocimiento que tiene la
sociedad en general sobre nuestra labor.
Actualmente, nadie nos exige alta
definición, por lo que cámaras más accesibles como HP, Sony, etc. que permiten
capturar video ofrecen la misma ventaja ya que, por el momento, la calidad
“broadcast” sigue siendo un lujo.
La tendencia a futuro es la de realizar
crónica con bajos recursos, contenido muy profesional y versátilidad. Una gran oportunidad
para todos.
Sony Cybershot
DSC-HX5V, foto del sitio web de sony, prop. sony
Ángeles González Gamio Cronista de la Ciudad de México gonzalezgamio@gmail.com
Mucho hemos hablado de la Catedral
Metropolitana y mucho más tenemos que hablar, ya que es tanto lo que atesora en
historia, arte y leyendas, que el interés que suscita va más allá de lo
religioso, siendo un sitio de atracción para todos los mexicanos sensibles e
interesados en nuestro legado cultural.
Hace unos días participamos en la
develación de una placa que deja testimonio del primer aniversario en el que un
grupo de talentosos artistas, dirigidos por Francisco Hernández Ramos, ha
venido realizando los miércoles por la noche el espectáculo titulado Voces
de Catedral.
Ambientada en los siglos XVII y XVIII, expresa mediante teatro y música
de los monumentales órganos, la historia,
liturgia, música y arte de una de las Catedrales más
importantes de América Latina.
El culto y dinámico sacerdote José de
Jesús Aguilar Valdés concibió la idea cuando era sacristán mayor de la
Catedral. Platica que una noche, “luego de cerrar todas las puertas y apagar
todas las luces, me quedé sentado un momento en una de las bancas del templo, y
recordé que algunas personas me habían comentado que por la noches se oían
voces dentro de Catedral.
“Entonces –continuó– me hice una
pregunta: si se oyeran voces, ¿qué es lo que dirían? Ya que luego de tantos
años de construcción y de fieles que la visitan tendría
muchas riquezas que decir”. Ahí concibió la idea de montar
una obra de teatro que expresara todas esas voces. Con buen juicio pensó en una
visita nocturna, cuando ya el Centro Histórico ha vuelto a la
calma; cuando el estacionamiento se facilita y la afluencia de fieles al templo
no impidiera visitarlo, sin afectar a las celebraciones litúrgicas.
De esta manera, paulatinamente, tras
estudiar a fondo la historia, el arte, los músicos y la liturgia de la Catedral
realizó el guión;
más adelante se diseñó el vestuario con la ayuda de pinturas del siglo
XVII y XVIII, y finalmente se armó el grupo de actores. Hay que destacar la
belleza del vestuario que realizó Brisa Gómez Cruz.
Toda la experiencia es emocionante: al
llegar, los visitantes son recibidos en el atrio poniente y escuchan una de las
leyendas más importantes de la Catedral. A continuación se ingresa rodeados por
la oscuridad del majestuoso edificio y se llega al Altar del Perdón, en medio
de luces de velas y voces que parecen venir del pasado, para presenciar el
primer cuadro, en donde diversos personajes de la Catedral
hablan de su historia.
Seguidamente, los espectadores entran en
el Coro para admirar la sillería y los órganos, mientras que los actores
platican sobre la música en la Catedral, acompañados del hermoso sonido
de los dos órganos monumentales, experiencia única.
Tras escuchar el sonido de las
trompetas, se inicia el tercer cuadro en el Altar Mayor, donde la voz
de la Liturgia explica elsignificado
de una Catedral, del cabildo de la Catedral, el número de obispos que
ha tenido la Catedral de México, entre otras cosas.
El cuarto cuadro se realiza en el
interior de la Sacristía, en donde los actores muestran la riqueza de los
ornamentos hechos en hilos de plata y la voz
del Arte explica las obras monumentales de Villalpando y Correa.
Por último, el quinto cuadro se lleva a
cabo en el Altar de los Reyes, joya del barroco, donde aparece Jerónimo de
Balbas, quien lo diseñó en el siglo XVIII, para explicar el sentido
de la producción de este espectáculo, además de cada una de sus
partes.
Es de verdad una experiencia que no hay
que perderse, y que puede culminar sabrosamente en el Café de Tacuba, situado
en el número 28 de la calle de ese nombre. Rodeado de su colorida decoración,
con azulejos, vitrales y grandes cuadros virreinales, se saborean viandas
tradicionales preparadas con rigor, en cazuelas de barro, el chocolate se
espuma con molinillo y las salsas se hacen en molcajete. Imperdonables las
enchiladas de la casa, los tamales, los pambazos, el chocolate y los buñuelos
bañados de miel de piloncillo.
Fotografías de Beatriz Ramírez González, 28 de agosto de 2010.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
En
Facebook tiene 200 “amigos”, en LinkedIn, 50 conexiones, en Twitter, 60
seguidores y usted sigue a otros 30. Su red es impresionante y crece día a día.
Usted se siente bastante popular, pero ¿ha considerado si ello se traduce a su
vida real? ¿Ha pensado en lo que hay detrás?
Una
nueva manera de ser manejado como las masas que definió hace ya dos siglos Karl
Marx son las REDES SOCIALES. Si el citadino no socializa en persona, ¿cree que
lo hará con extraños a través de un cachivache, lo que es verdaderamente
socializar, formar una comunidad que comparta experiencias, ambiciones e
interacciones? Muchos sí lo creen. Lo
que no saben es que eso está tronando como “cuete”.
Todas
las redes sociales piden información personal que “garantizan” guardarán muy
confidencialmente, ¿ante quién? ¿para que la quieren? ¡Ah! son muy buenas
gentes, dicen que para facilitar nuestra
navegación por internet, así, desarrollarán programas más intuitivos que, a su
vez, nos lo faciliten más. ¿Cómo es
que YouTube, comercializadora que vive de la publicidad que contratan en sus
páginas va a desarrollar software
intuitivo, o Twitter, que significa “dar el pitazo”, también comercializadora,
va a facilitar mi navegación. A ellos
les interesa vender su espacio.
Según
las últimas cifras de Nielsen, estas redes crecen 4 veces más rápido que cualquier
otra aplicación de internet lo que ha hecho preguntarse a estudiosos y usuarios
por igual ¿qué tan honesta es la gente en las redes sociales? Bueno no hay
forma de saberlo, como en los censos, la gente trata de proteger su identidad y
evitar impuestos y represalias. En Europa, firmas de cobranza han develado que la
gente falseó datos para conseguir préstamos de interés social o primas de
seguro más bajas. Lo mismo sucedió con los sitios para conseguir pareja. No se trata
de exagerar sus virtudes ni minimizar sus defectos como parte de reforzar su
autoestima.
Sucede
que no hay manual que indique que es tonto participar en todas las trivias a
que se invita, que no es buena idea tener 50 “apps” anexas a su perfil, que
todas las conversaciones se reflejan por lo que el primo del cuñado de alguien
conoce sus “cosas” y usted las de él o que aceptar cuantos “amigos” quieran
unirse pondrá en peligro sus datos personales. Por ello en lugares exclusivos
no permiten la entrada con dispositivos móviles para recuperar la intimidad y
evitar la asfixia social, ya que por ej. Facebook ha recibido ataques directos
y a través de “malaware” gracias a sus APIs que cambian a velocidad
electrónica.
Intuitivos y fáciles de usar, ¡sí para ellos! automáticamente
queda ud. registrado en diferentes foros: literatura, si alguna vez descargó un
libro, juegos, lo mismo, y así sucesivamente, y las invitaciones no deseadas se
multiplican. Claro que puede darse de baja de éstos, pero uno por uno. Se ha
llegado a la nulificación de los beneficios (en economía es la ley de
disminución de la utilidad marginal), es decir, su intuitividad, accesibilidad
y usabilidad están detonando su propio hara-kiri.
No
es todo, la USC descubrió que los adolescentes pasan 21% de su tiempo en línea.
El American Journal of Psychiatry ha calificado esto como una adicción y no se
trata sólo de la pornografía o el juego, sino compras compulsivas, amas de casa
solitarias que incursionan en cuanta red aparece, gente que olvida comer por “twittear”.
Las redes son adictivas por su propio diseño ¿cómo? con sus “estatus”, ud. sube
si dice que estuvo haciendo y 80% de sus adictos ha requerido medicinas y 20%
hospitalización.
Los médicos lo consideran narcisismo electrónico, un
voyeurismo cultural.
Pero
entonces, ¿por qué tantas empresas usan las redes? Muy sencillo, por el costo.
Resulta más barato un cuestionario de preferencias que un análisis de mercado;
y más veraz ver la opinión de la compañía en las redes de sus exempleados que
aplicar cuestionarios de “salida”. Los ejemplos son infinitos.
Cierto es que ha
aumentado la productividad, pero no porque el empleado use facebook sino al
implementar redes internas: el chat del club de boliche, la red de
“producción”, la de “embarques”, etc. ¿por qué? Porque interaccionan con sus
compañeros, colegas, en una palabra con gente conocida con intereses comunes
fomentando la creatividad y el trabajo en equipo en áreas relacionadas al
trabajo; y la cohesión social y camaradería fuera de éste.
Los
sociólogos, han hallado que incluso los adolescentes prefieren el contacto cara
a cara con sus parientes y amigos, y que sólo cuando la relación es muy
distante o débil, se opta por los medios electrónicos. Los mercadólogos saben
que es fuera de línea, en la vida real, donde la gente con influencia social
actúa y que aunque su red de comunicación sea inmensa, su red de persuasión, la
que a ellos interesa, es mucho más reducida. Por el simple hecho que la gente
confía más en aquellos con quienes tiene más relación.
Si
tan sólo el 1% de todas las computadoras del mundo (en México hay más de 2
millones) tuvieran algún software ilegal y se le detectara, las multas
representarían un muy buen ingreso. Unos criminales idearon un fraude que llega
como correo electrónico, adaptado a su propio idioma y sistema operativo. Sobre
todo tras visitar las "maravillosas" redes sociales. (Ver pantalla
anexa).
Si se trata de eliminar esta advertencia aparece el texto: “dicha acción
se considera violación a la ley de protección a la propiedad intelectual e
intención de no regularizarse, por lo que procederán legalmente a menos que se
paguen $400 USD por infracción y gastos de cobranza”.
Internet
es sólo una herramienta para las redes sociales, tiene pros y contras a sopesar
para no poner en riesgo sus datos personales e identitarios.
Concluyo
con una frase del gran antropólogo Clifford Geertz: “Nuestras identidades están
englobadas en las estructuras sociales a que pertenecemos y hemos creado.
El
hombre es un animal suspendido en redes de significación que él mismo ha tejido".
Ángeles González Gamio Cronista de la Ciudad de México gonzalezgamio@gmail.com
Imposible no recordar a Armando Jiménez, uno de
los grandes cronistas que ha tenido nuestra ciudad, quizás el más leído. Su
libro Picardía Mexicana ha tenido 143 ediciones y se han vendido más de cuatro
millones de ejemplares. Presumía con la simpatía que lo caracterizaba, que era
el libro en castellano con más lectores después del Quijote.
Miembro muy querido de la Asociación de
Cronistas, que tenía su sede en el Consejo de la Crónica, se aparecía en
cualquier momento: alto, medio desgarbado, con su melena blanca y su espeso
bigote, de tenis y guayabera, a proponer un nuevo proyecto o invitar a la
presentación de un libro.
Sus crónicas sobre los cabarets, las cantinas y demás
sitios de relajación se recogieron en varios libros con nombres como “La guía
de pecadores” y “Antros y letras y cabarets de antes y de ahora”. Compiló el
“Cancionero Mexicano” que reúne cerca de cuatro mil composiciones populares.
Originario de Piedras Negras, Coahuila, en
donde nació en 1913, estudió la carrera de arquitecto en el Instituto
Politécnico Nacional y se convirtió en un chilango de cepa, experto en los
sitios de las vida nocturna, a los que acudía siempre con una cámara
fotográfica, libreta y lápiz para tomar notas, además de disfrutar el copetín y
la bailada.
Su fachada sencilla y campechana ocultaba a un
hombre de gran cultura, cuyas crónicas tienen especial valor porque a la
descripción de los lugares, añade reflexiones e información histórica, pero
siempre en un tono lúdico y ameno. Les pongo un ejemplo, cuando habla del
célebre cabaret “Mata Hari” que se
encontraba en Bucareli y Ayuntamiento,
inicia la crónica platicando la historia de la seductora espía holandesa, que
usaba el sobrenombre de “Mata Hari”. Ya que nos empapó con la ficha histórica,
nos mete al cabaret del que dice que las 100 señoritas que mencionan en el
anuncio “señoritas, señoritas, tengan la seguridad que no lo eran”.
Su curiosidad lo hacía entrar incluso a los
mingitorios de las terminales de autobuses y trenes y a los baños de todos los
antros, para copiar los albures y picardías que solían escribir en sus muros.
De hecho de uno de ellos sacó el de “El gallito inglés” que adoptó como
rúbrica, después de leerlo en un cabaretucho de Tacubaya: “Este es el gallito inglés,
míralo con disimulo, quítale el pico y pies y metetelo en el....”
Al margen del humor que tienen sus libros, son
también verdaderos tratados de la psicología popular mexicana en la que los
albures, ademanes y picardías, al igual que la letra de las canciones, reflejan
un aspecto característico de la idiosincrasia nacional. Se han convertido en
material de investigación para historiadores, sociólogos y lingüistas.
Muchas de las obras tienen el rico añadido de
las fotografías que él mismo tomaba en sus visitas. Ello nos permite conocer las
transformaciones urbanas y como ha ido cambiando la personalidad de la ciudad.
Actualmente es difícil imaginar una fachada con
la imagen de un enorme burro en alto relieve, entre cuyas patas se abría la
puerta de ingreso al afamado cabaret “El Burro”, al que nuestro cronista era
muy asiduo, por lo que describe en una crónica muy divertida.
Atrás de sus obras había un gran trabajo de
recopilación, investigación para enriquecer lo que veía, y después de
redacción, aspecto que cuidaba mucho. “Picardía Mexicana” le llevó 10 años de
labor. Contaba que cuatro fueron de recopilación, tres de redacción, dos !de
pulimento! y uno de imprenta. Su publicación en 1960, años del llamado “regente
de hierro” Ernesto P. Uruchurtu, quien era enemigo acérrimo de la vida nocturna
y severo custodio de la “moral pública”, fue una bocanada de aire fresco en ese
México hipocritón y mojigato.
Sin duda el mejor homenaje para Armando Jiménez
es ir a una cantina, que les propongo que sea una de las clásicas como La
Mascota, situada en Mesones y Bolívar, en donde hay sabrosa botana y podemos
jugar un dominó. !Salud don Armando!
Ángeles González Gamio Cronista de la Ciudad de México gonzalezgamio@gmail.com
En memoria de Armando Jiménez
Prácticamente desde que nació, en
1904, en un pequeño pueblo en el estado de Guerrero, Benita Galeana estuvo en
la lucha. Huérfana a los dos años de edad, desde pequeña tuvo una vida de trabajos
duros e insultos. Huyendo de esa existencia llegó a la Ciudad de México, en la
década de los años 20 del siglo pasado. Pronto se incorporó al Partido
Comunista Mexicano (PCM) cuando aún era clandestino y fue una de sus más
activas militantes.
Valiente y arrojada, participó en huelgas, apoyó a
maestros, campesinos, ferrocarrileros y estudiantes, lo que le valió ir a
prisión más de 50 veces y recibir varias palizas.
A pesar de no saber leer
ni escribir - aprendió cuando tenía 29 años- se volvió una gran oradora.
Poseedora de una notable inteligencia natural y gran belleza, en los mítines
había el clamor “que hable la de las trenzas”.
La conocí cuando tenía 83
años, al realizarle una entrevista con Lourdes Herrastí, para el periódico El
Día, en su modesta casa de la Colonia del Periodista y todavía
conservaba las trenzas y esa guapura que no pierden ciertas personas, que tiene
que ver con lo que proyectan del interior.
Con enorme lucidez y
gracia nos hizo un resumen de su vida y nos dio su biografía que realizó con el
apoyo del periodista y escritor Mario Gil, también miembro del PCM, con quien
se casó y vivió felizmente hasta que él falleció en 1973.
Participó en la creación
del Frente Único Pro Derechos de la Mujer y al desintegrarse el PCM se integró
al Partido Socialista Unificado de México (PSUM).
En su larga y combativa
carrera política convivió con personajes como José Revueltas, David Siqueiros, Elena Poniatowska,
Valentín Campa y Fidel Castro.
Antes de morir, a los 91
años de edad, decidió que su casa y todas sus pertenencias, formaran parte de
un Centro de Estudios, en el que se preservaran sus ideales de lucha.
Así surgió la Casa Museo Benita Galeana en el año 2000,
con el apoyo de la entonces jefa de gobierno de la ciudad, Rosario Robles y que
dirige con gran entusiasmo la antropóloga. María de Jesús Real García Figueroa,
quien, además, es cronista de la delegación Benito Juárez.
El sencillo recinto
cuenta con sala de exposiciones, una
biblioteca con cerca de 2 mil ejemplares
de libros de doctrinas filosóficas de izquierda, historia y literatura.
Resguarda el archivo con
mil documentos de Mario Gil y Benita
Galeana y una fototeca de mil fotografías.
Aquí se reúne el grupo de
la tercera edad Tomasa Valdés, y el grupo de Arte en el Hogar, conformado desde
hace 45 años por las esposas de los periodistas.
Desde que el gobierno del
Distrito Federal desapareció el Consejo de la Crónica de la Ciudad de México,
dejando sin sede a la Asociación de Cronistas del Distrito Federal, aquí llevan
a cabo sus sesiones dos veces al mes. Actualmente la preside el cronista de
Tepito, Alfonso Hernández.
En este lugar celebramos el pasado día 30 de abril
el Día del Cronista, con una rica barbacoa.
La labor de estos cerca
de 40 cronistas de todos los rumbos de la magna ciudad es heroica, ya que excepto muy contadas excepciones, no reciben
ningún apoyo del gobierno capitalino ni de las delegaciones. Ellos, por puro
amor a su localidad recogen su historia, la difunden, casi siempre pagando de
su propio bolsillo y defienden el patrimonio.
En los congresos que
organizó el Consejo de la Crónica, en los que participaron cerca de 100
ponentes, muchos de ellos cronistas de pequeños barrios, nos descubrieron
tesoros desconocidos de nuestra ciudad.
Ojalá las “autoridades”
les prestaran más atención, ya que son los verdaderos custodios de la memoria
histórica de la ciudad de México.
No queda más que ir al
“Salón Portales”, la famosa “chelería” de ese castizo barrio, situada en
Víctor Hugo esquina Alhambra, a brindar con una de sus tradicionales “bolas” de
cerveza, acompañando las especialidades culinarias: cochinita pibil, pastel de
carne, escabeche oriental y mariscos.
Fotografías en la Casa Museo Benita Galeana el día del cronista. 30 de abril de 2010.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
En esos
tendajones encontrábamos de todo. Contaban con un mostrador de madera con
varios cajones a lo largo. En las paredes de la parte posterior se levantaban
varias tablas tapizando la pared en las que se habían fijado varios
compartimentos y cajones donde se guardaban mercancías de diversa índole.
Alimentos y
artículos perecederos que se ofrecían: diversos granos (frijol, garbanzo,
lenteja, maíz, trigo, alpiste y arroz), azúcar, piloncillo, manteca, queso
añejo (tan bueno que no le pedía nada al parmesano), chorizo, longaniza,
cecina, queso de puerco, chiles en escabeche y patitas a la vinagreta
(elaborados en casa, teniendo como único conservador el vinagre).
Otras cosas que
se vendían: panes de jabón: para lavar, de olor, de coco para hermosear el
cabello, jergas, estropajos, cubetas, enormes tinas galvanizadas (para el baño
sabatino), cazuelas, ollas y comales de barro, tenazas para remover el carbón y
aventadores para avivar el fuego.
Entre los
artículos no perecederos: telas, zapatos, refajos; los vestidos y rebozos se
exhibían en forma muy atractiva para enamorar a la clienta.
Todo, todo lo
encontrábamos en el estanquillo, también: calcetines, medias de popotillo,
calzones para hombre y para mujer. Los que usaban las damas eran de algodón,
bombachos y llegaban hasta la rodilla donde se ajustaban con un resorte para
que no se levantaran ni un milímetro.
Pasadores,
horquillas para el chongo, cordones de lana para las trenzas (cuando el pelo no
era muy abundante se entretejía con cordones negros para darle mayor grosor),
con los cordones de diferentes y chillantes colores (rojo, azul turquesa,
amarillos canario, morados obispo y verde perico): se trenzaba el pelo, se
amarrabn las puntas y se adornaban con listones.
La parte de
atrás contaba con una bodega donde se almacenaba la mercancía necesaria para
que no escaseara ningún producto.
Los guardianes
eran dos hermosos gatos que daban cuenta de los ratones que por allí se
acercaban.
Cómo lograban
que sus negocios estuvieran tan bien surtidos y con productos de la mejor
calidad, pues resulta que sus proveedores eran del propio pueblo o de los
lugares más cercanos. Ellos fabricaban artesanalmente: queso, requesón, cecina,
las vinagretas; las costureras surtían de calzones, refajos, vestidos,
pantalones; las telas, medias y calcetines venían de la ciudad más cercana.
Nada se importaba, la región era autosuficiente para proveer y consumir todo lo
que necesitaban.
Los típicos
estanquillos van siendo sustituidos por los “modernos supermercados” en donde
no tienen cabida los productos de los modestos artesanos.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
El Día del Árbol fue
instituido por el Lic. Adolfo López Mateos en el año de 1959 a celebrarse en el
segundo jueves del mes de julio, fecha en que se realizan reforestaciones en toda
la república.
Al ingeniero Miguel Ángel
de Quevedo (1862-1946) se le llama el Apóstol del Árbol, fue el propulsor de la 1ª. ley forestal en
México en el año de 1926 y un defensor incansable de los bosques, emprendía
reforestaciones que si se hubieran continuado después de su muerte México
contaría con innumerables bosques.
En 1907 dona los terrenos
donde ahora se encuentran Los Viveros de Coyoacán, pertenecientes al rancho
Panzacola que había adquirido con sus ahorros.
Para los pueblos precortesianos las plantas eran
sagradas, el respeto a la naturaleza era una de las enseñanzas que se
trasmitían a los pequeños y jóvenes, cuando se sorprendía a algún niño
maltratando las plantas o matando a un animal sin necesidad de alimento, castigaban
al infractor muy severamente colocándolo frente a un bracero donde se quemaba
chile para que aspirara el humo picante y no volviera a incurrir en falta.
En
la época actual apenas estamos tomando conciencia de la importancia de las
vegetales, pues son el primer eslabón de la cadena alimenticia del planeta.
Los árboles además de ser útiles son ornamentales,
algunos muy hermosos en su época de floración como el cerezo, el flamboyan y la
jacaranda por mencionar algunos.
El flamboyan (vocablo de
origen francés que significa llameante) pertenece a la familia de las
Leguminosas, pariente muy cercano del frijol. Cuando pierde sus hojas se llena
de flores encendidas, la copa del árbol parece que fuera presa de un incendio,
muy decorativo, originario de Madagascar y aclimatado en muchas regiones
tropicales, muy apreciado como ornato por lo que es sembrado en jardines y
calzadas.
Cuando era niña mi abuelo
sembró una jacaranda en el patio de nuestra vivienda, la compró en el mercado,
venía en una macetita de barro, con mucho cuidado sacamos la tierna planta, con
extrema delicadeza la colocamos en el hoyo que se había hecho con la pala, la
sostuve mientras papá grande ponía tierra alrededor hasta que quedó fija en el
lugar, tomé una regadera para humedecer la tierra. Era pequeña, y pensé que
nunca la vería grande y frondosa. Nina me dijo: crecerá tan grande que todo el patio será sombreado
por sus hojas. El día que aparecieron sus hermosas flores, las miré con arrobo,
su color morado era una fascinación para mí, cada año aumentaba más su tamaño y
su fronda.
Las actividades de mi juventud me absorbieron tanto que me olvidé de
mirar el árbol, un día reparé en ella y me sorprendió verla enorme, me senté a
leer bajo sus ramas y una lluvia morada empezó a caer parsimoniosamente, levante
la vista y quedé deslumbrada con el espectáculo de sus minúsculas flores entre
morado y azul, me incliné y tomé una, era como una campanita de seda, el suelo
estaba tapizado de un bello color lila.
Pertenece a la Familia de las
Bignonáceas; flores en forma de campana, dicen que una infusión de ellas puede
causar la muerte; sus hojas compuestas y bipinadas, se consideran medicinales,
antibacterianas; los frutos de tipo leñoso se abren en dos valvas, no son comestibles.
En marzo comienza la época de
la floración para brindarnos el maravilloso espectáculo de sus frondas color
morado.
Hay una canción que se llama Jacaranda compuesta por Mario Molina
Montes y Enrique Fabregat, interpretada por el trío Los Santos y que fue muy
famosa en los sesentas, dicen la compusieron en homenaje a Elizabeth Taylor
cuando vino a México a acompañar a Richard Burton en la filmación de La noche de la iguana.
Para Oswaldo Barrón Estrella, y a la memoria de
su señora madre.
Tras los funestos acontecimientos del primer
semestre de 2010 que pusieron en el primer plano de la nota roja al Barrio de
Tepito, incrementando con ello las leyendas corrosivas que lo han acompañado
durante décadas, nos resulta muy grato relatarles la forma en la que uno de sus
cultos religiosos ha sido plasmado y presentado a la sociedad desde el corazón
mismo de la colonia Morelos, en el primer día del segundo trimestre del año
referido.
Como
cada día primero de mes se realizó el rosario en honor a la Santa Muerte en el
altar principal de este culto religioso, ubicado en la calle de Alfarería
número 12; a diferencia de otras ocasiones el rosario del mes de julio será
recordado por los devotos de la Niña Blanca por servir de marco para la
presentación de una obra fotográfica.
El
sol se negaba a salir y era tapado por un cielo plomizo que emitía de vez en
vez pequeñas gotitas de lluvia que inquietaban a la escasa concurrencia que se
daba cita en Alfarería y varias calles circunvecinas, pero pese a la amenaza de
un inminente aguacero la calle de a poquito comenzaba a poblarse. El rosario
del día estaría precedido por la presentación del libro La Santa Muerte: Historia, realidad y mito de la Niña Blanca, de la
fotógrafa Claudia Reyes, a las 13 horas.
El grueso de los peregrinos
mensuales de la calle de Alfarería llegan después de las 17 horas, pero ante la
pequeña pero entusiasta concurrencia se inició el evento a la hora programada,
en una mesa ubicada a un costado del altar de la Santa Muerte. Tomaron sus
lugares la autora, doña Enriqueta Romero Romero (cuidadora del altar), Alfonso
Hernández Hernández (autor del prólogo) y Leopoldo Orozco (representante de la
Editorial Miguel Ángel Porrúa), siendo éste último el encargado de dar la
bienvenida al evento y tras su intervención la autora tomó la palabra.
Claudia Reyes realizó la lectura de
una carta en la cual reconocía la generosidad de los feligreses de la Niña
Blanca y las dificultades que siempre existen al realizar un proyecto de este
tipo, resaltó el apoyo familiar y de las personas que se encontraban en la mesa,
el cual fue determinante para que la obra llegara a buen puerto.
Alfonso Hernández resaltó la importancia
del proyecto que se presentaba en sociedad, mismo que ayuda a desmitificar muchas
malas interpretaciones del culto a la Santa Muerte, ya que por su impacto
visual siempre es asociado con fines funestos y una adoración encubierta al
maligno. Para Hernández la muerte y sus interpretaciones han sido de gran
importancia para los mexicanos a lo largo de la historia, por esa razón los
tepiteños han visto en la Niña Blanca algo sagrado, una ayuda divina, una gran
amiga que puede ser también una confidente, una comadre, y por qué no, una
madre; de igual forma y con gran acierto destacó que el libro es una forma de
pagar tributo a los devotos de la Santa Muerte.
Resulta muy común que fotógrafos,
reporteros, estudiantes y curiosos tomen fotos de los rosarios y nunca regresen
al barrio; la obra de Reyes tiene a bien regresar y en sus páginas una parte de
esas imágenes para que los devotos puedan encontrar a sus familiares y amigos,
reencontrándose de igual forma ellos mismos.
Cerró la presentación del libro una
entusiasmada doña Enriqueta, quien destacó la labor de la autora y agradeció el
apoyo de los presentes, mientras sujetaba con orgullo el libro entre sus manos;
aprovechó la oportunidad para dejar en claro que su labor se reduce a ser la
cuidadora del altar, que no es de ella sino de todos los que quieran visitarlo.
De manera pintoresca desmintió otras labores que le han inculcado, entre las que
se destaca echar las cartas; cerró su intervención haciendo una petición, seguir
asistiendo a la iglesia entendiendo estos centros religiosos como la casa de
Dios, Dios en palabras de Quetita es primero, después le sigue la Santa Muerte,
de igual forma la Corte Celestial es primero que la Corte Espiritual. El altar
está ahí para cuando se le quiera hacer una visita, es de todos como las
bendiciones de Dios y la Niña Blanca.
Leopoldo Orozco cerró la
presentación e inició una ronda de preguntas y respuestas que fue puesta en marcha
con una chica que deseaba saber el precio del libro, tras ella un joven
felicitó en primer lugar a la autora para destacar después la importancia del
libro, que a su juicio se trata del primer intento serio por abordar un culto
que se incrementa de manera exponencial día con día y cuya bibliografía actual
sólo son algunas páginas de Internet, nadie más quiso preguntar o comentar algo.
Tras las palabras del joven, Alfonso
Hernández complementó la observación agregando que existen algunos libritos que
tratan de manera tendenciosa el culto a la Niña Blanca, y antes de finalizar el
evento doña Quetita mostró unas fotos del libro, después la autora tuvo una
última intervención en la cual mostró la imagen preferida de su obra, en la
cual se podía ver a un niño cargando su imagen de la Niña Blanca y unas flores
caminando en uno de los rosarios, tras ello la presentación llegó a su final.
Una
serie de porras y aplausos rompió el silencio solemne mientras varias personas
se acercaban a la mesa donde también se encontraba el libro de cuentos Pan de muerto de Ana María Vázquez;
mientras la gente hojeaba los libros llegó al altar el director en jefe de la
editorial, que fue recibido de manera calurosa por los integrantes de la mesa
de presentación.
Al finalizar la presentación del
libro más personas habían arribado a la calle de Alfarería, la lluvia se había
ido pese a que el cielo plomizo permanecía encapotado, como cada día primero de
mes los feligreses acudían a visitar a la Santa Patrona, en esta ocasión más de
uno regresaría a su hogar lleno de bendiciones y con su libro en las manos.
Como hace unas semanas, las calles
del Barrio de Tepito serán de nueva cuenta puestas en primer plano, y sí, la
Morelos será noticia nuevamente, en esta ocasión las palabras deben ser
positivas, este día las calles por las cuales los Hijos de Sánchez y uno que
otro bravo del barrio han transitado, se han llenado de feligreses que con las
réplicas de la Niña Blanca acuden a recibir una bendición, regresamos a nuestro
hogar con la certidumbre de que al final todos nos reencontramos en las fotos; lo
único lamentable de la presentación fue la poca concurrencia con la que inició,
los vecinos del barrio aún se muestran renuentes a ser participes del éxito de
otras personas, por ello es más común ver multitudes en los escándalos de nota
roja cuyo morbo es superior a un evento que resalta un culto que se originó en
las calles del barrio.
Los tepiteños debemos entender que
el barrio es algo más que una nota fugaz de un periódico oportunista (o más
bien sensacionalista), Tepito es arte, cultura y fe, y eso, créannos, es algo
que nos llena de orgullo.
Así como un día cerró sus ojitos Cleto, según escribió el
imprescindible Salvador “Chava” Flores; como Juan Rulfo con su personaje Pedro
Páramo pagaron tributo a la madre Tierra; como desaparecieron sin dejar huella
los Superlocos, así nos quedamos sin
don Gabriel Vargas Bernal.
Porque al igual que con la obra musical de Chava Flores,
don Gabriel Vargas calificado como el mejor sociólogo mexicano, dibujó la
realidad de la sociedad mexicana. Así es, existe una similitud muy importante y
que es motivo de una interesante investigación entre Chava Flores y Gabriel
Vargas. Pero hay que hablar primero de la vida de Gabriel Vargas.
Gabriel Vargas Bernal nació el 5 de febrero de 1915
(aunque hay varias versiones sobre el día y el mes) en Tulancingo en el Estado
de Hidalgo que calificaba el propio Gabriel como "tierra
de valientes, muy de a caballo, muy enamorados y matones", y murió
el 25 de mayo de 2010 en la ciudad de México. Desde la edad de 4 años, al quedar huérfano de padre y
por decisión de su madre, llegó a la ciudad de México, junto con sus 11
hermanos. El lugar que ocupaba Gabriel era el quinto. Así llegó al centro de la
ciudad de México que fue la fuente de inspiración para su obra. Su principal pasión desde pequeño fue el dibujo y la ilustración.
Así, a pesar de las limitaciones económicas de su familia, se dedicó a ese
oficio; pero con tal calidad que a la edad de 17 años fue designado Jefe del
Departamento de Dibujo en el periódico Excélsior.
Pero antes, en 1927, participó en un concurso
internacional de dibujo celebrado en la ciudad de Osaka en Japón y obtuvo el
segundo lugar; así que en 1930 el director de Cultura del Instituto Nacional de
Bellas Artes, Alfonso Pruneda, gestionó la autorización de una beca para que
Gabriel pudiera estudiar dibujo en París. Pero no aceptó, porque ingresó al
periódico Excélsior. Ahí trabajó junto al famoso historietista García Cabral
para las páginas de Jueves de Excélsior.
Con su primera esposa tuvo dos hijos y en 1976 se casó en
segundas bodas con la periodista e investigadora Guadalupe Appendini; quien lo
acompañó hasta el último día de su vida y siete días más mantuvo bajo su techo
las cenizas de Gabriel antes de depositarlas en la cripta de la Catedral Metropolitana
de la Ciudad
de México.
La
obra.- La actividad estética de Gabriel Vargas se inició desde muy temprana
edad; se menciona una viñeta de finales de los 20’s en donde Gabriel registra
una innumerable cantidad de gentes que aparecen en la Avenida Juárez de la Ciudad de México en Un día de tránsito. Aunque debe
mencionarse que la obra con que concursó en Osaka no se ha publicado y don
Gabriel tampoco se preocupó por darla a conocer. Pero sin duda, habrá sido un
gran tema y una gran ejecución a pesar de la edad de su autor.
A
las virtudes y calidades inherentes del joven Gabriel se le sumó la importante
aportación, que no se podrá conocer, realizada por los colaboradores
caricaturistas e historietistas de Excélsior
y Jueves de Excélsior; muy
especialmente de García Cabral. Los trabajos publicados por Gabriel en esa
época dan idea de su calidad y la de sus compañeros.
El primero de los más importantes trabajos
juveniles publicados en el periódico Excélsior
fue La vida de Cristo, conjunto de viñetas inspiradas en la Biblia y que -como
anécdota- comenta su autor, le costó pasar una noche en la comandancia como
multa.
En 1937, en la misma revista, Jueves de Excélsior, Vargas da a
conocer su primera serie humorística, Virola y Piolita, de vida efímera.
Más
tarde, Los Superlocos aparecieron
en el célebre folletín Pepín. El personaje principal era don Jilemón
Metralla y Pompa. De acuerdo con su
autor, este protagonista podría ser el
representante de ciertos sectores de la clase media, que se caracteriza por su
prepotencia, ignorancia y corrupción. Adicionalmente, era un
diputado despiadado que solo veía por sus intereses.
La familia Burrón nació de un reto -convertido en apuesta
por 10,000.00 pesos- para elaborar una historieta que tuviera, a
contracorriente de la época, como protagonista a una mujer. Así que de un día a
otro, en el año 1938 los Superlocos dejaron de aparecer en el Pepín y nació La
familia Burrón. El título fue El señor Burrón y el capítulo se llamó Vida de
perros.
Después, durante 1948, gracias a su éxito comercial, La
familia Burrón se convirtió en una publicación independiente del Pepín y fue
una revista en tamaño media carta a color. En 1952 se independiza y aparece con
32 páginas a color en Paquito, una de las publicaciones de historietas
producidas desde las imprentas de García Balseca.
Ante las distintas causas que hicieron de La Familia Burrón un
referente necesario de la cultura popular mexicana, de los 50’s, 60’s y 70’s,
don Gabriel Vargas, en 1978, creó su propia editorial. Desde esa lejana fecha de 1938 y con breves
interrupciones, producto de la distribución de los cómics, Gabriel Vargas siguió
publicando esta historieta retrato de la
vida cotidiana de la clase media baja mexicana hasta el 26 de agosto de 2009.
Por cierto que el último ejemplar de La familia Burrón alcanzó el número 1616.
Es importante conocer que la única colección completa de
La familia Burrón, es decir, los 1616 ejemplares, se encuentra en un museo de
Florencia en Italia; porque se supone que es el material de apoyo para la Cátedra que se desarrolla
en la Universidad de La Sorbona, París sobre la
sociedad mexicana.
También es importante señalar que la Editorial Porrúa
ha editado 12 tomos con la selección, realizada por el propio autor, de muchos
ejemplares de La familia Burrón. Está pendiente la publicación de toda la
colección, pero será una labor titánica el desarrollarla, y no sólo por interés
arqueológico o anecdótico.
Pero a pesar de este éxito tanto estético como comercial
que representó La familia Burrón, su autor no dejó de emprender nuevos
proyectos; pero todos sucumbieron a la longevidad de los entrañables Burrón:
Borola Tacuche, esposa de don Regino Burrón, sufrido y afligido por la peripecias
y aventuras de su pareja. A esta singular, dispareja y hasta antagónica pareja le
acompañan sus hijos, la mayor Macuca y el pequeño Reginito además del adaptado
Foforito Cantarranas. Alrededor de estos cinco personajes centrales con el paso
del tiempo don Gabriel llegó a recrear a más de 60 actores secundarios.
De esta historieta dice el recientemente desaparecido
Carlos Monsiváis: “el éxito del cómic se fundamentó
en su capacidad para reflejar la esencia de las clases populares del país a
través de una típica familia que vive en una vecindad en el centro de la
capital mexicana, en donde muestra aventuras cotidianas y las preocupaciones
para sobrevivir en medio de las inquietudes reales del país”.
Como dato adicional vale recordar que, cuando se llevó a
cabo en el Museo de la
Caricatura de la ciudad de México la exposición homenaje al
autor de La familia Burrón, se elaboró un impactante cartel con todos, todos
los personajes de esta historieta. Pero en pocas ocasiones se han reunido, en
una sola imagen, a todos los
participantes de La familia Burrón.
Algunos de los proyectos desarrollados por Gabriel Vargas
a través de distintos medios impresos de la ciudad de México son los
siguientes: Sherlock Holmes; Pancho
López; El gran Caperuzo; Los Chiflados; Los del Doce y
Sopa de perico.
El ritmo tan febril de trabajo, con jornadas de más de 20
horas al día, le costó en el año 1980 el sufrir de una embolia que puso en
grave riesgo su salud.
Los reconocimientos.- Entre los reconocimientos que en
vida recibió don Gabriel están los siguientes: en 1983 el Premio Nacional de
Periodismo que otorga el gobierno mexicano gracias a las actividades desarrolladas
en la Editorial Panamericana;
en el 2003 el Premio Nacional de Artes y Culturas Populares; el 18 de septiembre del 2003, el seminario de Cultura
Mexicana le entregó la medalla "José Vasconcelos", su máxima presea.
El 21 de noviembre del 2007 el gobierno de la ciudad de
México le extendió un reconocimiento como ciudadano distinguido. Además el 30
de abril del 2008 recibió en sus oficinas otro reconocimiento.
Gabriel Vargas fue galardonado en el 2008 en su natal
estado de Hidalgo con la medalla Pedro María Anaya, por ser uno de los más
grandes historietistas mexicanos de todos los tiempos
También el 30 de abril -por cierto día del niño- de 2008 a las 12:00 en el
estudio de Gabriel Vargas, Andrés Atayde, a nombre de su familia, hizo entrega
al autor de los Supersabios y la muy célebre Familia Burrón, de La Garra de Oro, máximo
reconocimiento que el Circo extiende. La razón es por la presencia de Jilemón
Metralla, personaje central de Superlocos que animó las filas de payasos y
cómicos del Circo Atayde en la década de los cuarentas. El diploma también
menciona al elefante equilibrista propiedad de Jilemón.
El 20 de agosto de 2008 en sesión especial, presidida por
el rector M. C. Luis Gil Borja, del H. consejo Universitario de la Universidad Autónoma del Estado
de Hidalgo, se le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Además del nombramiento se
le entregó una medalla y su correspondiente reconocimiento. Por cierto, en el Museo del Estanquillo (producto de las
aficiones coleccionistas de Carlos Monsiváis) de la Ciudad de México, su
creador decidió darle el nombre de Gabriel Vargas a una de sus salas; esto
desde la inauguración del 23 de noviembre de 2007 con la exposición conjunta
entre Gabriel Vargas y otro referente historietista, Rius (Eduardo del Río,
denominada De San garabato al Callejón del Cuajo. Por esa razón en las ventanas
del museo se colocaron enormes impresiones con los personajes principales de La
familia Burrón y de Los agachados.
Para concluir hay que rendir un tributo no sólo de
aplausos –que siempre serán merecidos- tampoco de homenajes -más de adulaciones
que reconocimiento. El verdadero sentido de un tributo, de una demostración de
recompensa no a la enorme obra de don
Gabriel Vargas, pero al menos de La familia Burrón, es leerla, para disfrutar
de su contenido, de su valor estético, de su valor testimonial de las azarosas
aventuras de una familia de clase media baja de la capital de la república.
Así que a leer y releer a La familia Burrón, porque sólo
hacerlo le dará valor a la obra de don Gabriel Vargas, cronista y sociólogo,
sociólogo y cronista, de una determinada y parcial dimensión de la realidad
mexicana.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
Es muy justo celebrar el Día
del Padre, hay progenitores que se lo han ganado por amorosos y cumplidos.
Sonora Smart Dodd, de Washington, en 1909 propuso la idea de
celebrar el día del padre. Quería rendir homenajear a su padre, veterano de la
guerra civil llamado Henry Jackson Smart, que enviudó cuando su esposa murió
durante el parto de su sexto hijo y, a partir de ahí, se hizo cargo de criar a
sus niños cumpliendo rol de padre y tratando de cumplir el de madre, y como el
señor Smart había nacido el 19 de junio, ella propuso el día de su cumpleaños
como día del padre.
En 1924 el
presidente Calvin Coolidge apoyó la idea de establecer un día nacional del padre.
En 1966 el presidente Lyndo Johnson firmó una proclamación que declaraba el
3er. Domingo de junio como día del padre en Estados Unidos. México al igual
que otros países Latinoamericanos adoptaron el tercer domingo de Junio como día
oficial del padre.
Don Manuel fue un padre
excepcional. Su niñez fue difícil desde muy joven fue necesario que tomara el
lugar de jefe de su familia. A pesar de no haber estudiado una carrera
universitaria, se abrió paso en el campo laboral y desempeñó por muchos años el
puesto de archivista en una institución de gran prestigio en el mundo de los negocios
como fue Nacional Financiera.
Muy joven se casó con
Guadalupe Amaya con quien procreo seis hijos: Juanita, Guillermo, Víctor,
Tayde, Carlos y Zeidi.
Con el fruto de su trabajo
edificó su casa en la colonia Plenitud, después construyó unos departamentos
donde ahora viven sus hijos, excepto Juanita.
Don Manuel Roaro tenía muy
buen carácter y un gran sentido del humor, en las reuniones a las que alguna
vez asistí nos hacía reír con sus ocurrencias y con sus chistes que contaba con
mucho sabor.
Como padre fue un ejemplo a
seguir, hombre cabal, responsable son su familia, sin vicios, no bebía alcohol,
ni siquiera fumaba cigarrillos. Nunca supe que se fuera de francachela con sus
amigos o que gastara su sueldo en las cantinas como hacían otros señores. El
entregaba su quincena puntualmente para el sostenimiento de su hogar.
Lo recuerdo antes de irse a
trabajar: bañado; el pelo acomodado hacia atrás; con su traje oscuro: negro, azul marino o café,
su impecable camisa blanca, bien
planchada y la corbata haciendo combinación; las uñas recortadas y limpias; los
zapatos recién lustrados. Siempre iba así a su trabajo: pulcro y bien
presentado.
Adoraba a sus muchachitos,
pero en su casa había límites y reglas claras, todos sus hijos son hombres y
mujeres de bien .
Cuando murió acudió mucha
gente a su velorio y a su sepelio, todos lloramos consternados la pérdida del
entrañable amigo, del hombre de una pieza y del esposo cariñoso y cumplidor,
del padre insustituible que dejó un hueco inmenso en el corazón de sus hijos.
Hay muchos HOMBRES (con
mayúsculas) que con gratitud y admiración homenajeamos, padres que inclusive
han olvidado su galanura y relegan la compra de sus satisfactores personales
para proporcionar a sus hijos lo mejor.
“Papá, papá, y esa calavera de quién es”, pregunta
impaciente Camilita de cinco años con
clavel blanco en mano. Es de Miguel Hidalgo hijita, por eso va hasta delante en
el cortejo, junto a él van Allende, Aldama y Jiménez...Dos horas esperando ver los restos de los
Insurgentes a pleno rayo de sol. Los niños eran tanto los más emocionados como
los más enfadados por haber llagado pronto para apartar un buen lugar sobre el
Paseo de la Reforma. Si a diario se levantan temprano para ir a la escuela, hoy
también, pero para acudir a una extraña cita con la historia: ver pasar frente
a sus atónitos ojos, doce osamentas marchar a paso fúnebre del Ángel de la
Independencia al Castillo de Chapultepec.
Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, José
María Morelos y Pavón, Leona Vicario, Francisco Xavier Mina, Juan Aldama,
Mariano Matamoros, Mariano Jiménez, Vicente Guerrero, Andrés Quintana Roo,
Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, salieron a la resplandeciente luz del día para
que sus osamentas sean revisadas en un laboratorio del Instituto Nacional de Antropología e
Historia instalado ex profeso en el Castillo de Chapultepec, para regresar a la
Columna de la Independencia en 2011, previa exhibición en Palacio Nacional, en
la exposición México 200 años.
En las vallas hubo empujones como es natural en
cualquier tipo de vallas, y claro, el que se movía de su lugar para ir al baño
o para comprarse un tamal, pues lo perdía. Los militares muy en su papel o en
el que creen que es su papel, a todo decían que no: “No puede pasar”, “no, no
puede sentarse ahí, quite ese banco”, “usted el de las paletas vaya a vender a
otra parte...,” “ese señor de la silla de ruedas está más acá de la línea,
hágase pa’trás por favor”. Los militares cooperaban así con la incomprensión de
la historia, o de las reliquias de la historia, pues como ellos dicen, sólo
cumplen órdenes...
Pero es que hay qué decirlo, hay paranoia, echado
el ejército a la calle como está por la lucha anti-narco, el de las paletas
puede ser peligroso, el de la silla de ruedas también, ¡sí! hasta la señora del
banquito, todos los que no se vistan de verde, es más, cualquier ciudadano es
sospechoso de algo, de lo que sea, no importa finalmente de qué. Ya en Morelia,
Michoacán un 15 de Septiembre de hace dos años los narcos detonaron granadas
contra los jubilosos que acudieron a la ceremonia del Grito de Independencia,
por qué no ahora.
Mientras, ajena a todo, la abuela de Camilita se
pelea con su nieta: “Hay mi’jita pareces animalito, te dije que ya no te
salieras de la fila”. -No mamá, no le digas animal a mi Camila. “Ora tú, no
seas bruto, pues a qué venimos...” le reclama la abuela a su hijo, el padre de
su nieta, mientras la niña acalorada y en cuclillas busca sombra a un costado
de las piernas de los adultos que están de pié, ya muy posesionados de su cacho
de banqueta. Hay niños en carriola también, como León Canek de un año y cuatro
meses, que le tupe duro al biberón con agua, y si se hacen caca ni modo,
expresión tan mexicana que para el caso significa en el lenguaje de sus padres:
“Que se aguanten”.
Con el sol pegando como plomo en las cabezas y el
Presidente que no termina su discurso, el tiempo se alarga y las personas se
molestan por todo. “Señora”, le dicen a la mamá de Leoncito, “hágase a un lado
que no me deja ver la pantalla gigante”. – Ay señora, si de aquí ni se alcanza
a ver nada, ni yo con lentes, ora usted menos-. Más allá un grupito de
trabajadores del cuasi extinto Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), le
mienta su madre al Presidente y le gritan “espurio”, aquel suda pero imperturbable no le baja al tono de su
discurso.
Por fin termina el Presidente y los honores a los
restos mortuorios de los próceres también, ahora son los cadetes del H. Colegio
Militar quienes inician el cortejo fúnebre, precedidos por 21 mujeres soldado,
portando una bandera nacional cada una.
Los cadetes montando soberbios caballos azabache,
custodian los restos de los prohombres de la patria mientras se enfilan hacia
el Castillo de Chapultepec, al sonido solemne de las trompetas.
Al paso de los héroes patrios la gente les arroja
claveles blancos y espontáneamente entonan estrofas del Himno Nacional, a la
vez que de cualquier garganta salen gritos con vítores a Hidalgo, a Morelos, a
Mina..., pero sobre todo a México.
Esta vez el ciudadano común se sintió
autorizado a dar el grito: “Mexicanos, ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva
México...!” y de verdad fue estremecedor, hubo incluso gargantas que no
pudieron gritar porque se les anudó de tanta emoción. Para el caso es lo mismo, cualquiera gritaba
¡Viva México! Esto es lo relevante.
El de silla de ruedas, la abuela de Camilita, el
Paletero, el de los Tamales, la señora del banquito, la señora que no veía la
pantalla gigante porque no tenía lentes, la mamá de Leoncito y Soco su
abuelita, todos, todos se hicieron uno y gritaron: “¡Viva México!”
Quizás en
voz de quien sea el grito de ¡Viva México! fue un grito subversivo, ante la
violencia que vivimos, el desempleo y el
hambre; y más aún, que este rasgara el aire sin tratarse de un partido de
fútbol. Porque no fue un grito a favor del Presidente –cómo serlo si no lo
dejaban casi ni hablar y una docena de sindicalistas le recordaron a su
progenitora-, no se trató tampoco de un grito a favor del gobierno, ni de
partido político alguno.
La pretendida
modernidad mexicana y el mal gusto, nos imponen hablar del crimen organizado y
del mundial de fútbol o del secuestro de Diego Fernández de Ceballos o la
muerte de la niña Paulette y denostar todo lo demás.” ¡Ay! por favor, las
reliquias, eso a quién le importa, tiren esos huesos objeto de morbo”, diría un destacado
columnista. Para otros el “cortejo fúnebre del aparentemente más docto, alegaron
públicamente que esos huesos ni son, de los que se dicen que son.
Más de 23 mil muertos en este año por la lucha
anti narco, muchos decapitados, otros hechos pozole, baleados, encajuelados con
y sin mensaje, etcétera, narco mantas aquí y allá; miles de secuestrados; se
cumple ya un año de la muerte de los niños quemados en su guardería en
Hermosillo, Sonora sin que se aclare nada ante el dolor de los padres; se
decretó la extinción de Minera de Cananea; se decretó la desaparición de la
Cía. de Luz y Fuerza del Centro para abolir su sindicato; se subieron los
impuestos; se incrementa cada mes el precio de las gasolinas; no hay empleo; el
país es primer lugar en obesidad por alimentarse mal y tiene los últimos
lugares en educación; el hombre más rico del mundo es mexicano; el PRI amenaza
con recuperar la Presidencia de la República; la economía y la soberanía nacional son un
mito; nos seduce y domina la cultura de la norteamericanización; sigue en
aumento el número de pobres; gobierna la impunidad; no hay democracia real; bueno,
literalmente no nos alcanzarían millares de hojas para describir las penurias
de la gente.
Ante todo ello: ¿Por qué espantarse si ayer fueron
sacados de la oscuridad los restos mortales de 12 héroes patrios? ¿Por qué
alarmarse si el ciudadano común que lanzó vítores, se reconoce en la figuras de
Hidalgo o Morelos, sean o no esos huesos sus huesos?
La emoción que vivieron centenares de niños que
arrojaron claveles al paso del cortejo fúnebre fue maravillosa, con ellos, con
el futuro me quedo yo. ¡Ni modo!
La
siempre complicada avenida que el emperador Maximiliano heredó a la ciudad de
México se vio invadida, una vez más, de comerciantes, músicos, danzoneras y
hasta bailarines de tango.
Así
es, la zona peatonal del imperial Paseo de la Reforma (¡qué paradoja!),
comprendida entre las calles de Lieja y Río Thiers, presentaba un aspecto
distinto: ambos sentidos de la avenida estaban obstruidos por grandes carpas
blancas que debidamente alineadas se presentaban cada una frente a su
correspondiente carpa blanca de enfrente.
El
blanco de las carpas contrasta con el verde de los árboles que adornan las
áreas peatonales; lo que no variaba era el fondo blanco del Monumento a los
Niños Héroes y el gris del cerro y Castillo de Chapultepec.
También
en el frente de cada carpa se ostentaba una leyenda y al otro extremo la
bandera de un país. Toda esta escenografía tenía un solo motivo: la
convocatoria que el gobierno del Distrito Federal hacía a varios gobiernos para
que participaran con sus artesanías, comida y música tradicionales en la Feria de las Culturas
Amigas, en la segunda quincena de mayo.
La de
por sí transitada calzada, con su interminable ir y venir de hombres, mujeres,
niños y toda una pléyade de los más dispares personajes, estaba cercada por un
extremo con la larga fila que formaban las carpas y por la otra una
interminable cinta amarilla que “protegía” a los visitantes ante la veloz
carrera de camiones, autos y demás vehículos motores. Claro, también se
convertía en una “barrera” infranqueable para que los peatones no cruzaran la
avenida y pusieran en riesgo su seguridad.
Por
todo esto era un espacio muy reducido el que le quedaba al distraído paseante;
en ese espacio reducido había que incluir los hoyos de los árboles sembrados en
el extremo de la acera. Claro también era un excelente motivo para que algún
caminante descuidado o absorto en los contenidos de las carpas cayera en ese
hoyo, provocando la risa, la preocupación y hasta los gritos de los demás.
Desde
luego, no faltan los muy preocupados padres que con sus niños de brazos, hacen
acompañar por enormes carreolas; carreolas con las que complicaban más el complicado movimientos de
los paseantes. Pero que para ellos eran un buen motivo para que los demás
abrieran paso; por el manejo tan diestro para que a mansalva y sin compasión
llevarán a sus pequeñines a costa de la integridad de los demás.
El
mar que se formaba se convertía de repente, ante los hoyos con árboles o árboles
con hoyos, en simples riachuelos de gente. Porque además de todo los que he
descrito tampoco faltaban los empecinados en cruzar ese río para acercarse a la
carpa y ver más de cerca no sólo las diversas mercancías, las ofertas o hasta
los hombres y mujeres que atendían –casi siempre con mucha cordialidad- las
carpas blancas.
Tampoco
faltaban los que sin ningún remordimiento se detenían abruptamente; generando
el malestar de los que estaban enfrente de él y, con más razón, los que venían
detrás.
Durante
el recorrido fue posible ver de muy lejos, por la montaña de gente que se
reunió frene a mí, a una pareja de tangeros, bailadores de tango que al compás
de un reproductor de DVD hizo las delicias de los que miraban. Después, de
improviso un montón de gritos tronaron en el aire y provenían de un grupo de
personas que venían en un camión y que a pesar del tráfico de la avenida
descendieron en grupo. Los gritos eran para saludar a Chile y así llegaron a la
carpa de Chile y sin más se lanzaron a bailar una danza tradicional chilena,
sin faltar el coro y los paliacates o pañuelos de hombres y mujeres. Que así
como llegaron se fueron a seguir sus correrías por la ciudad.
A
pesar del mar –convertido en riachuelo- de gente el recorrido guardaba otra
sorpresa: de las dos carpas del gobierno del Distrito Federal; una albergaba a
un diseñador, de cuyo nombre no puedo acordarme. La otra estaba total, absoluta
y tristemente cerrada. Así que la ciudad de México huésped de todas esas
naciones que se reunían en Reforma estaba en el más absoluto ostracismo. Tal
vez hubieran dejado esa carpa para los cronistas, que siempre tienen algo
–mejor, mucho- que decir sobre la ciudad y sus misterios.
Pero
en fin, a pesar de tantas incomodidades, agresiones, amontonamientos y hasta recordatorios
familiares fue posible conocer una muestra selecta de la artesanía, de la
comida, de la música y de los hombres y mujeres que habitan otras latitudes de la Tierra.
Espero
que disfruten, este recorrido fotográfico de la Feria de las Culturas Amigas
en el Paseo de la Reforma
de esta nuestra imprescindible, necesaria y siempre noble, leal y pontificia
ciudad de México.
Alfonso Hernández Hernández Cronista de Cuauhtémoc abcdetepito@hotmail.com
Estamos frente a una lucha más contra el monopolio del
poder, para hacer ver y hacer creer, para dar a conocer y hacer reconocer, el
patrimonio del Distrito Federal, e imponer nuestra propia definición y legítima
condición de custodios y apoderados del patrimonio de la Ciudad de México; y
consecuentemente tener la osadía de forjar nuestros paradigmas propios.
Hasta la fecha, los beneficiarios políticos de todo
esto, han sido la burocracia ideológica del INAH y del INBA, cuya doctrina de
nacionalismo cultural no ha propiciado el cabal apego y respeto del ciudadano a
su patrimonio.
Consecuentemente, la manipulación del espacio y el tiempo han
hecho que la historia sea la novia de todas sus instituciones.
Debemos consolidar un mensaje cuyo proyecto político
remueva conciencias e inconsciencias, evidenciando jurídicamente las
contradicciones de las instancias oficiales, pues en la Ciudad de México, el
patrimonio, nuestro patrimonio, debe de estar al servicio de la memoria
histórica capitalina.
La Ciudad de México es un patrimonio común, en cuyo
espacio compartido vivimos y decidimos nuestra historia. Pues el Distrito
Federal no es sólo un espacio material que funge como base de toda clase de
actividades, sino también un escenario cultural que suscita innumerables
representaciones que impactan y repercuten en el ámbito nacional.
Debemos remover en la conciencia de la gente, el
sentido de pertenencia, apego, y fidelidad a todo lo que nos da identidad.
Los
modelos y antimodelos del discurso dominante en torno al patrimonio, sacralizan
funciones y jerarquías, legitiman inmuebles y excluyen espacios y usos,
privilegiando únicamente edificios edificantes soslayando los lugares míticos y
vernáculos que preservan la memoria colectiva.
La categoría del patrimonio la siguen estableciendo
utilitariamente en relación a su uso proyectado, cuya cualidad de lugar lo
convierte en botín burocrático y presupuestal.
La teoría oficial del patrimonio
es hacer del símbolo un objeto, manipulando el espacio y el tiempo para
convertir objetos espaciales en signos simbólicos que materialicen el discurso de
los eventos diseñados desde el escritorio.
El auténtico valor patrimonial contiene la capacidad
de poner en comunicación espacios y tiempos diferentes, circulando el sentido
histórico y trasmitiendo las significaciones de nuestra ciudad con tantos
lugares comunes y espacios compartidos culturalmente en los barrios, las
colonias y los pueblos.
En el ámbito de la Cultura, antes el DDF, y hoy el
GDF, se han valido de estructuras mediadoras que burocráticamente siguen
procurando acotar y legitimar inmuebles y sitios que ellos catalogan con valor
patrimonial; soslayando lo que los cronistas consideramos tradicionalmente como
espacios vitales y lugares simbólicos, que definen la esencia y la validez de
nuestro patrimonio.
Desde que indujeron el empobrecimiento cultural en la
ciudad, a fin de adaptar a la población a un mercado único, regenteado por la
sociedad del espectáculo (para que dejemos de ser pueblo y nos convirtamos en
público consumidor de sus eventos). La burocracia que comanda la industria
cultural, ha ido disecando la esencia del patrimonio popular para hacerle
perder sus energías. ¿Y si no es así, entonces
porqué sí hay presupuesto para gastarse lo que quieren, contratando actuaciones
que escenifican teatralmente lo que ellos consideran el imaginario colectivo?
Más allá de los estereotipos con los que se pueda
definir el patrimonio tangible e intangible, los cronistas estamos redefiniendo
y defendiendo los espacios y las actividades cuyas estructuras afectivas y
simbólicas definen nuestra identidad. El patrimonio local de los barrios, las
colonias y los pueblos, es todo aquello que define el origen, el alma, y la
vitalidad del lugar. Y que, por acumulación cultural propia, está fuera del
mercado ideológico regenteado por el INAH y por el INBA.
Lamentablemente, la salvaguarda del patrimonio no está
en manos de un ejecutivo eficiente, de una legislatura representativa, ni de
una vigilancia justa. Por eso, el GDF ha restringido jurídicamente las
atribuciones y la función de los cronistas, como custodios y defensores del
patrimonio histórico y cultural.
Así cómo los cronistas nos apoyamos en la cultura
local, también estamos en contra de la burocracia gerencial, por estar
contaminada con modalidades corruptas, actitudes paternalistas, y estrategias
corporativas plagadas de fayuca cultural.
Por eso, los fundamentos del
patrimonio local no se basan en una exaltación a ultranza, sino en cómo los
cronistas damos legitimidad y fortalecimiento a las tradiciones, costumbres y
festividades que generan la circulación de las ideas que refuerzan la
pertenencia, la identidad y la cultura. Modestia aparte, los cronistas somos el
único grupo que cuestiona y rebasa los límites críticos contra la supuesta
“legitimidad de la burocracia cultural”.
En lo referente a la definición del patrimonio, la
legislación oficial le ha puesto tantos barrotes a la “jaula” de la melancolía
de los cantados y decantados tiempos en que todo era bonito, y que la ciudad
tiene trazadas tantas “fronteras” como límites impuestos, o autoimpuestos, para
fomentar el anonimato ciudadano y dificultar la salida y el cruce de puentes al
exterior. La metáfora de la “jaula”, las “fronteras”, y el “puente” entre una y
otra frontera cultural, son el equivalente al Departamento de Sentimientos de
Culpa que el gobierno debió haber inaugurado luego de suscribir el TLC.
La solidez del puente que estamos ideando construir
los cronistas, con todo el andamiaje cultural que tenemos, nos hará cruzar
todas las fronteras para abrir esa jaula leguleya con la que tratan de encerrar
y manipular la esencia de nuestro patrimonio. Esto es tan urgente que, este
2010 la nueva Ley de Desarrollo Urbano “Sustentable” le otorga a la SEDUVI
facultades para trastocar el patrimonio a favor del capital inmobiliario y el
urbanismo depredador.
Por todo lo anterior, en nuestra página electrónica,
requerimos de sus comentarios, opiniones, y apoyo para defender el patrimonio
en todos los lugares que contienen el núcleo de motivos de la identidad y las tradiciones
que definen nuestra cultura.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
Socializando: mural
en papel de Fernando Robles
ANTECEDENTE HISTÓRICO
La cosmovisión relaciona
maguey ↔ luna ↔ pulque ↔ sacrificio ↔ fertilidad. Maguey y pulque eran
considerados dadores de vida. Los dioses relacionados con el pulque son muchos,
destacan: Mayahuel (relación con Coyolxauhqui), Quetzalcoatl (“siembra” el
maguey), Pantecatl (descubre las raíces de cardos (ocpatli) que hacen más
potente al pulque), Czentzontotochin (400 conejos= estrellas, hermanos de
mayahuel). Tlatoyanaliztli (brindis a las 4 esquinas y al fuego) aparece en 8 rituales
de los 20 meses nahuas y en las ceremonias del
fuego viejo y del pulque nuevo como rito de dar a beber a la tierra, que
crea la tradición del “alacrán”.
Tras la conquista surgen:
Tlecometl (señor maguey) y Teometl (maguey divino), así el pulque es sagrado
(como agua bendita) y sirve para confirmar las obligaciones en la comunidad; al
capar al maguey (Huitzmanaliztli) la planta se marcaba con una cruz en las pencas
y cogollo para que no le entrara el diablo; y, en el s. XVII se integra el
mercado vertical del pulque y se dan títulos de nobleza a los productores más
eficientes: Xala, Regla y Tepa. Las haciendas tienen más de 1000 Ha.
El impuesto es 12 reales/carga≈barril, son9000 cargas/día = total 108,000
reales/día. Al perderlo el ayuntamiento a favor de la real hacienda recibe
compensación: 1 real/carga total = 9,000 reales/día. Como era tan poco, el
ayuntamiento inició la subasta pública, originándose los introductores.
Fray Antonio Marfil de
Jesús instituye los Alabados que guardan relación con el rito de libación
mesoamericana. Hay 5 alabados: Corte de la semilla (renovación del agua-miel); Ave
María (cierre diario del tinacal); Cristo rey; Medir el pulque para su venta;
y, para la Raspa del maguey. Siempre se acompañaba el “itacate” con un jarro de
pulque. Las haciendas que incluían campos cerealeros, campos magueyeros, campos
de pastura y el casco, se volvieron autosuficientes y vendían excedentes a
minas y comunidades.
Las pulquerías eran tan
concurridas que las levas se realizaban en ellas. La guerra de independencia cuesta
al erario 75% de su ingreso. Se clasifica el pulque por primera vez: fino, de
Apan; ordinario, otras regiones; tlachique, el otomí; y, curado, la mezcla con
fruta fermentada.
Maximiliano iba a
escondidas para convivir con la gente. Durante la república restaurada aparece
el artículo: “en defensa del pulque”, en el diario La Orquesta. Las continuas
intervenciones y guerras internas no dejaban a los gobiernos fondos para
infraestructura como son acueductos y presas. No habiendo agua y teniendo en
abundancia una bebida de moderación rica en nutrientes, el pulque se popularizó
en casi todas las esferas de la población.
El hacendado fungía como
patriarca de todos en la hacienda. El casco incluía la casa del dueño, la del
administrador, las de los empleados, cuartos de huéspedes, calpanería, trojes, tinacal,
despacho, cocheras, silleros, alambique, tienda de raya, capilla, escuela, caballerizas,
ranchos (establos), macheros, zahúrdas, carrocerías, herrería, y el tinacal,
que a su vez constaba de: semillero, salón de tinas y lavadero. En tinacales y
pulcatas, al principio, tenían imágenes de la Virgen de la Soledad pero al
pasar el tiempo se optó por la Guadalupana. La capitalización les permitió
conservar el control social, ideológico y político.
A fines del XIX por los
Llanos de Apan se construyeron 20 ramales de los ferrocarriles mexicano,
nordeste e interoceánico que llegaban a las puertas de las haciendas, surgiendo
la “aristocracia pulquera”. En la aduana de Pantaco, se inspeccionaba su
calidad antes de liberarlo para la venta. En 1896, se comercializaban 365,000 litros
diarios y la industria ocupaba 128 mil personas. Pero la agricultura continuó
sujeta a sistemas precapitalistas. Apareció el “peonaje por deudas”: su salario
pasaba a su cuenta y sólo una parte se les daba en efectivo. Las fortunas
acumuladas causaron recelo en sectores urbanos y campesinos contra el sistema
que los excluía del reparto de la riqueza.
Para allegarse recursos,
las diferentes facciones revolucionarias imponían severas restricciones y
elevados gravámenes a producción y venta y con las cancelaciones de corridas y
destrucciones de vías disminuyó la producción, haciendo insostenibles los
tinacales. No se capaba ni se sembraban mecuates ni se recolectaba en las
tardes. Pueblo y soldados invadían de continuo robando aguamiel y magueyes que
asaban y comían o destilaban en mezcal durante la hambruna de 1914.
Escribe Adolfo
Gilly en La revolución interrumpida: En distintos puntos… sin concierto previo,
pequeños grupos armados de indios y peones tomaron las tierras de grandes
haciendas y las araron y sembraron bajo la protección de sus fusiles...”
Con el triunfo del constitucionalismo
hubo un rechazo generalizado al consumo de alcohol y aunque Macedo Enciso trató
de convencerlos que este era el único negocio productivo en esa zona aportando
al erario más de 6 millones de pesos anuales, pero no fue escuchado cuando se
conoció que los hacendados habían estado relacionados con el régimen de Díaz ya que su
producto no podía promoverse sin dar que pensar.
Tras la revolución, el
mayor atacante, Martínez Lazarri, expresó: “Si el aguamiel se fermentara con
los métodos aplicados al vino… se obtendría una bebida sana y agradable, de
conservación indefinida, que no dañaría la salud de los consumidores.” Para
1925 era la 5ª industria nacional y en ventas, el 7° producto nacional y se pensó en construir
un pulqueducto.
ANTROPOLOGÍA URBANA Y CULTURA
Desde un principio la gente
quiso socializar en las pulquerías sin embargo, tras el motín de 1692, esto fue
prohibido. Guillermo Prieto indica que convivían las clases populares y la
“decente”, diferentes oficios por el mero gusto de saborear el pulque. Al
mandarse las pulcatas a la periferia, proliferan. Y en el 35° aniversario de la
consumación, se declara al pulque bebida nacional. Surgen los nombres
pintorescos y de 4 palos con un toldo, se convierten en elegantes salones
atendidos por 11 gentes.
A fines del s. XIX, Manuel
Payno anota que en la pulquería hay música, comida, bellas mujeres y hombres
que convivían, comían, bebían, cantaban y bailaban por el vínculo más apreciado
por los mexicanos: la celebración. Así, las pulcatas tenían bolas de cristal
pendiendo del techo y un Zonófono (fonógrafo) o, organillero a la puerta. Hubo vasos
de vidrio con el borde lleno de agujeros de modo que no se podía beber
normalmente, sino succionando por éstos, surgiendo las frases “me gusta el
chupe” y “te invito al chupe” pero las fábricas que los hacían desaparecieron.
Haciendas y pulcatas se
afrancesaron: pinturas, espejos y letreros dieron cuenta de ello hasta los
1930s, en que Diego y Frida decoraron algunas con murales. Sobrevivientes de la época comentan: “no había tantos
productos para alegrarnos después del trabajo. Había pulque fino de maguey
manso... era el mejor pulque. Por eso en las pulquerías decía: pulques finos de
Tlaxco, Tlaxcala y Apan, Hidalgo... eran pulques muy finos... era todo un
espectáculo ver sus locales: grandes lunas venecianas, pinturas y vitrales
emplomados.”
Tras la revolución se
hicieron juegos de 3 jarros unidos con el mismo fin y apareció el refrán: “una
no es ninguna, dos es la mitad de una, tres apenas es una y como una…” y aparece
la cultura alterna con Gabriel Vargas y La
Familia Burrón, Chava Flores con Los
pulques de Apan, Armando Jiménez con sus Picardía Mexicana y Lugares de gozo, retozo y desahogo en la
Ciudad de México. Y recién,Eduardo
del Río (RIUS), publicó Somos hijos del
Maguey.
Antropología urbana: G.
Vargas y los Burrón, S. Flores y los pulques de Apan, A. Jiménez y los lugares
de gozo, retozo y desahogo en la Cd. de México
Tenían juegos específicos:
brisca, conquian, rentoy, rayuela y masita; así como diversas artesanías de
pencas secas, ixtle y semillas. Canciones: Los aguamieles, La canción del
pulque y ¡Amigo pulque! Más recientemente, La fuente de oro de Chava Flores y
La ley del monte de Vicente Fernández. Y se escribieron libros relacionados a
en las pulquerías: Elogio del maguey, Fco.
de Castro; El periquillo sarniento, Fdez.
de Lizardi; Cuadros de costumbres, García
Cubas; Llano en llamas, Juan Rulfo;
Los de abajo, Mariano Azuela.
¿Habrá algo de
cierto en el dicho popular? “Para mantenerse joven y sano hay que tomar pulque
desde temprano”. Será porque era de origen divino, porque era una poderosa
industria artesanal, porque empleó a millones de personas, porque contiene
innumerables nutrientes, porque era la bebida nacional o porque generó riqueza
a unos cuantos, el pulque fue un ícono socioeconómico que influyó de múltiples
maneras en todos los eventos que se dieron en el centro del país y
principalmente en la capital desde antes de la conquista hasta nuestros días.
Pues tras un siglo en extinción, es en las pulquerías donde la juventud se da
cita al medio día para socializar, echarse una botana y degustar esta
maravillosa bebida, de la cual por cierto no incluí nada de su proceso de
elaboración en esté artículo, será quizá el mes siguiente.
Publicidad: exterior de
la Mangana y pulque La Lucha
La reacción: Pulques King en la Hija de los Apaches
Fotos tomadas por Rosa Adriana Peyron Pucheu, propiedad de Election
Parfait, S.A. de C.V.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
Convocatoria
Tras un exhaustivo proceso de
selección, los finalistas de diferentes escuelas de gastronomía fueron citados
para la gran final en la UTCA, en la colonia del Valle este jueves 20 de mayo.
Los patrocinadores para la final
fueron: Hoteles Misión, Bebidas Freska de Puebla y cerveza Sol. El jurado
estuvo integrado por Bertha Leticia Rosette Solís, representante del Estado de Tlaxcala,
Miguel Torruco Marqués, presidente de la Confederación Nacional Turística y la
Chef Patricia Quintana, de CANIRAC, entre otras doce personalidades del medio
turístico-gastronómico. También calificaron los platillos finalistas la Lic. Rocío
Del Razo, representando a la productora Néctar del Razo y el Sr. Guillermo
Ramírez Flores de la Hacienda Xochuca.
Para familiares de los
concursantes, invitados especiales y miembros de la prensa fue un verdadero
suplicio: uno a uno de los finalistas, tras elaborar sus diferentes creaciones
culinarias, desfilaban delante de nosotros con manjares que de verlos se hacía
agua la boca sin contar que era la hora de la comida y, desafortunadamente ni
oportunidad teníamos de deleitarnos con sus aromas. Nuestro suplicio sólo fue
rebasado por el de los miembros del jurado calificador quienes sólo podían
probar un pequeño bocado de cada platillo provocando en ellos una lucha
interminable contra su apetito.
Los jóvenes estudiantes
presentaban su platillo mediante un breve discurso producto de su investigación
sobre los diferentes ingredientes y porque consideraban que sería una buena
combinación; que procedimientos de cocina habían empleado y porque; que
características nutricionales y organolépticas poseían sus platillos; cual era
el tiempo de preparación y el tamaño de la ración; cómo conjuntaban culinariamente color, aromas, sabores
y texturas; y, por que habían presentado de esa forma particular su creación.
Así, desfilaron los Medallones
Octli, Mixiotes de Pollo en Pulque, Pescado Encostrado con Arroz, Ntsi Meti A
Jua, Lomo Relleno de Frutas en Salsa de Pulque, Rollito de Robalo con Elixir de
la Pasión, Enchiladas de Pollo en Salsa de Pulque, Sarape de Venado y, Atún con
Costra de Nuez, como platos fuertes; y luego, como postres, Ñu Sei (Dulce de
Dioses), Naila, Eclipse de Pulque, Pastel de Pulque a la Naranja, Budín Metl y,
Los Orígenes.
Debieron estar muy buenas las
características de los platillos pues la deliberación tomó más de una hora a
pesar de que en su momento, cada miembro del jurado anotaba su evaluación para
cada una de esas delicias.
¿Qué se tomó en cuenta? Bueno además
de todas las características arriba mencionadas, creatividad en la selección de
ingredientes, lo novedoso del platillo, facilidad o dificultad en la
preparación, la investigación teórica que justificaba la mezcla de esos
ingredientes precisamente, espectacularidad que permitía el platillo frente al
comensal, la limpieza, elegancia y disposición de elementos en el plato,
selección de guarniciones y/o acompañamientos, preparación y forma de exponer
su investigación y mostrar el platillo.
Antes de la premiación, la Lic.
Del Razo y el Sr, Ramírez explicaron la difícil lucha que fue mantener a lo
largo del siglo XX tanto el cultivo del maguey como la producción de pulque de
calidad. La lucha continua contra depredadores furtivos que quitan la piel a la
penca para venderla en trozos para elaborar mixiotes. Cabe decir que mixiote,
es la palabra náhuatl para esa cutícula de la penca, misma que permite al
maguey mantener sus jugos sin deshidratarse, secarse y morir. Como ha sido un
triunfo lograr que de padres a hijos se pasen los secretos de los diferentes
oficios y aún se pueda contar en la actualidad con capadores, tlachiqueros,
mayordomos de tinacal y tinajeros que preparen los curados.
Jurado calificador
Como lo expresó el propio Lic.
Torruco, todos los estudiantes que participaron, ganadores o no, finalistas o
no, todos son ya triunfadores, pues no se amedrentaron ante el reto de crear en
menos de un mes platillos que rescaten ingredientes 100% mexicanos y fueran
representativos de una gastronomía mexicana de actualidad y que pudieran hallar
cabida en hoteles y restaurantes en forma inmediata y sin complicaciones
operativas.
Es cierto, si un platillo desquicia
la operación de las cocinas, está condenado al fracaso. Como dicen los expertos
en nutrición, cada comida debe ser balanceada, suficiente, atractiva, fácil de
elaborar y estar al alcance del bolsillo, es decir que el valor obtenido por el
dinero que se paga por dicho platillo sea máximo. Este valor es totalmente subjetivo y personal.
Hay
ingredientes que nos traen recuerdos, aromas que nos estimulan, sabores que nos
engolosinan y presentaciones que muestran que lo que se degustará
verdaderamente cubrirá nuestras expectativas.
Concursos de este tipo fomentan
la creatividad y uso de ingredientes locales y fáciles de conseguir y contribuyen
a la formación de una gastronomía mexicana renovada y de gran calidad que reconoce
las cualidades y beneficios a la salud de sus ingredientes y elaboración. Los ganadores fueron, como plato
fuerte, el sarape de venado cuyas astas fueron crocantes y el relleno consistió
en gusanos de maguey y pimientos con guarnición de cualquier quelite, en este
caso berros, de Rodrigo Alberto Muñoz; y, como postre, un verdadero helado,
crema congelada de “sangre de conejo”, es decir, pulque con tuna roja,
acompañada de torrejas al coco, de Isis Aline Mendoza y Lilia Ramírez Guajardo.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
Los juguetes de los años cuarentas eran muy
diferentes a los de ahora. Todos requerían del ingenio para que funcionaran.
Algunas veces eran los infantes quienes los hacían. Los carritos eran de
hojalata o madera, se les amarraba un hilo para remolcarlos a lo largo de un
patio o una banqueta. El balero exigía mucha destreza, había verdaderos
campeones que rara vez fallaban en la difícil tarea de meter el palito en el
hoyito. El trompo era otro de los juguetes que exigía concentración y habilidad
para bailarlo, eran muchas las suertes que se hacían: el dormilón, tres vueltas
y el clásico bailado en el piso. Los papalotes se ponían de moda en febrero por
los fuertes vientos que favorecían su elevación, había muchos llanos, los niños
corrían velozmente llevando el papalote hasta que conseguían elevarlo, se
vendían en los mercados o se fabricaban en casa. El yo-yo era la novedad, pero
pronto todo mundo aprendió a jugarlo. Una pequeña rueda con una ranura en medio
donde se enredaba un hilo y después se soltaba, pero el chiste era subirlo por
medio del hilo una y otra vez, también tenía muchas suertes: el columpio,
duérmete Cachita o el dormilón, vuelta y media, el tres-cuatro y otras más.
Las niñas también tenían sus juguetes, una gran
variedad de muñecas de trapo y de cartón, no hablaban, ni cerraban los ojos,
pero eso no tenía importancia, pues eran las nenas las que hablaban por ellas y
entablaban riquísimos diálogos entre dos o tres niñas. Se trataban asuntos de
suma importancia para la familia: qué hacer con los niños enfermos, con los
niños flojos que no querían estudiar, qué comidas preparar para que los niños
crecieran gordos y chapeteados. Entre los juguetes favoritos de las niñas
estaban las ollitas y cazuelitas de barro imitación perfecta de las que usaba mamá. También aprendían a confeccionar los vestidos
de sus muñecas bajo la dirección de la abuelita o la mamá.
Los juegos de aquel entonces permitían que los niños
se movieran y los músculos y huesos se fortalecieran con el constante
ejercicio. Las carreras, brincar la cuerda, las escondidillas, los encantados,
las rondas (que además se cantaban) como: Doña Blanca, La rueda de San Miguel,
Pares y nones, Naranja dulce, y tantos otros. Los niños obesos eran muy raros.
Ahora juegan oprimiendo un botón y no hay actividad física ni intelectual, todo
es muy mecanizado. Son juegos interesantes de acuerdo con la época electrónica
y cibernética que vivimos.
Había un calendario de juegos, según determinada
época del año se ponía de moda el balero, el trompo, la matatena. Nadie sabía
qué era lo que impulsaba a los niños a cambiar de actividad, pero de repente
todos bailaban el trompo o el yo-yo.
Lo ideal sería que se combinara lo moderno con lo
antiguo. Y que no se relegaran en el olvido los hermosos juguetes mexicanos.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
El "Pifas" y su esposa, la sra.
Estela.
Miente el que
dice que la industria artesanal no es cultura.
Desde que el hombre se bajó de los árboles y se diferenció del resto de
los primates empezó a desarrollar su propia cultura: caminar erguido, trabajar
en equipo, cazar, pescar, recolectar. Caminar erguido lo hacen otras especies
pero no todo el tiempo, no son bípedos. Liberar manos y brazos dio origen a la
tecnología al amplificarlos mediante varas, piedras, etc. Todos estos “inventos”
fueron refinándose, tomó mucho tiempo. Tiempo también tomó controlar el fuego:
iluminación, calefacción, cocina, protección, etc. Nuestros antepasados se la
pasaban en continuo movimiento hasta que nació la agricultura, el sedentarismo
y mucho de lo anterior cambió. Movimiento y ejercicio continuaron pero en vez
de andar errantes se invento la guerra y para ser apto en ella, el
acondicionamiento físico que, en tiempo de paz dio origen, a su vez al deporte.
Y así como se
critica la fiesta brava, otros critican los deportes basados en la defensa
personal. Una completa idiotez. Si todos, los 7,000 millones de seres humanos
que actualmente vivimos en el mundo hubiésemos sido sometidos al entrenamiento
de la defensa personal comprenderíamos el dolor y las consecuencias que causa
golpear a otro ser humano y, quizá, pensaríamos dos veces antes de atacar a
otro semejante pero como no, como lo que los niños practican es apretar
botoncitos en simuladores electrónicos, donde nadie sufre ni siente, es muy
fácil no sólo golpear sino matar no sólo humanos sino animales y demás
“creaciones” de manera entretenida y divertida. Así cuando los pilotos
bombardean objetivos reales, ya no distinguen entre la vil simulación y la
realidad y los que lo llegan a hacer, sufren infinidad de trastornos mentales.
Por ello son
dignos de admiración todos los deportistas que suben a cualquier cuadrilátero.
Se necesita no sólo preparación física sino mental sobre todo porque el
objetivo del deporte son las confrontaciones amistosas para lo cual existen
reglas que definen cada una de estas disciplinas, técnicas. Y a pesar de lo que
se diga, esto también es tecnología y por lo tanto cultura.
Por otro lado
tenemos todo lo que la agroindustria fue creando en no más de 20,000 años. Le
debemos que de ser unos desparramados por el planeta seamos más de 7,000,000,000
humanos. Esto tampoco fue fácil y llevó su tiempo: cruzar animales, ofrecerles
mejores pasturas, etc.; y, probar injertos, preparar la tierra, guardar los
mejores granos y semillas, no son cosas obvias.
Pugilistas: el Manager, Raúl el
"Chato" Galicia, Epifanio el "Pifas" Leyva, la srita.
Jiménez, Rubén el "Púas" Olivares, Enrique "Campeón" García
Muñoz, Ultiminio Ramos, y en cuclillas José Alfonso Jiménez.
Hay quienes
afirman que hace 8,000 años se domesticó al maguey. No importa la controversia,
importa que lo hicieron y que definitivamente hallaron todos los usos posibles de
esta planta entre los cuales está la fermentación del aguamiel, que ocurre sin
intervención humana siempre que éste se extraiga del maguey.
Quizá fue
accidental al no consumir todo el endulzante natural extraído y libremente
fermentó. Lo ingenioso fue notar que no es lo mismo beber el fermento de uno,
tres, cinco o más días. Sabor, propiedades y efectos varían. Para cuando
florecían las culturas preclásicas, este proceso ya había sido estudiado
suficientemente para obtener producto de calidad con estabilidad de 2-3 días.
Para estas
culturas antiguas, cosmovisión y entorno no tenían división, todo estaba tan
fuertemente entrelazado, no existía uno sin el otro, uno explicaba al otro y
uno era consecuencia del otro. El pulque es un líquido blanco como la leche con
que todos los mamíferos amamantan sus crías. La luna siempre ha sido una deidad
importante y, curiosamente, también luce blanca. Por eso Mayahuel a veces
encarna a la luna. El concepto de infinito no existía entre los mesoamericanos,
pero un número grande en su forma de contar es el 400. Al existir un número casi
infinito de magueyes y magueyales, decían que Mayahuel, diosa de las 400 tetas,
por eso alimentaba al humano.
Aunque había 5 lagos,
sólo dos eran de agua dulce y, sin embargo, ésta no era potable. El agua en
mesoamérica ha sido escasa y obtener una bebida (que hoy llamamos de
“moderación”, y que nada tiene que ver con esta actitud, sino que se refiere a
su baja concentración alcohólica) potable su uso estuvo garantizado por miles
de años.
El efecto
embrutecedor y dañino del alcohol les hizo restringir su uso, por esa relación
con los dioses, a los rituales en que consideraban era necesario: suplementar a
las madres lactantes y hablar con los dioses ya fueran los sacerdotes en sus
diferentes ritos, los guerreros antes de los combates (incluyendo las “guerras
floridas”) o los guerreros prisioneros antes de ser sacrificados.
Curado "Centro
Histórico" (color rojo) y curado de coco con canela.
Como sea, tanto
del advenimiento del deporte como de la invención del pulque, ya pasó mucho
tiempo. Lo curioso es que entre las muchas actividades actuales que celebramos,
incluyendo el deporte, lo hacemos con palabras, discursos, felicitaciones o
como pochamente dicen los ignorantes “congratulaciones”. Sin embargo hay pocos
humanos con facilidad de palabra y más cuando es ante y frente a extraños y más
si es en vivo, les entra la timidez. Por eso se recurre al alcohol, a su efecto
desinhibidor cuando es ingerido con moderación. Así se inventaron los brindis,
por eso nos echamos una o dos o… muchas a la salud de los deportistas. Y que
mejor cuando ellos se encuentran presentes. En su actividad ellos han actuado
con el ejemplo y por eso los felicitamos.
Otra ocasión de
brindis y felicitaciones es cuando celebramos onomásticos y cumpleaños de
parientes, amigos y conocidos. Y cuando resulta que los agasajados son o fueron
deportistas, muchos de esos amigos y conocidos resultan también ser
deportistas.
Así ocurrió
hoy, 7 de abril del 2010. Cumpleaños de Epifanío Leyva, el legendario “Pifas”.
Epifanio desde el 30 de julio del 2009 es el propietario de “La Nueva Hija de los
Apaches”, descendiente directa de “La Hija de los Apaches”, famosas pulquerías
donde la concurrencia ha mitigado la sed en esta selva de asfalto desde hace
más de 30 años o más como dice la lona de la fachada.
Antes la
concurrencia eran adultos y viejos que generación tras generación, desde la
conquista, habían heredado la costumbre de hacerlo y, mientras lo hacían,
“participaban en el discurso oculto y la resistencia cultural sin estar,
necesariamente apartados de los grupos de poder”, como indicó el investigador
James Scott. Hoy en día asisten los adolescentes en cantidad impresionante.
¿Será que, como dice el Dr. Vargas del IIA/UNAM “el consumo de pulque se aferra
como un elemento para la cohesión social y la identidad”?
Desde las 2 PM,
se dieron cita para festejarlo nada menos que cinco campeones nacionales del
boxeo: Ultiminio, Enrique García Muñoz, “El Pipino”, “El Púas” y “El Chato”
Galicia. También hubo figuras jóvenes como Omar Gamero y otros antiguos participantes
en la organización de este deporte incluyendo familiares de estos pugilistas.
Sus compadres José Alfonso y Daniel con sus hijas. La familia completa del
“Pifas” incluyendo sobrinos y nietos. Su esposa Estela, sus hijos: Pati, Meli,
Laura y Edgar. Su equipo de trabajo entre ellos los siempre cordiales Orlando y
César. Para amenizar llegó el buen Alejandro “Anaconda” Arenas. La nutrida
concurrencia incluyó amigos y amistades de familiares, compadres, vecinos e
incluso parroquianos de la antigua “Hija”.
La casa se
lució. Ofrecieron a toda la concurrencia ricos tacos de carnitas, curados de
zarzamora, coco, avena, fresas con crema y el legendario “Centro Histórico”
curado con piña, guayaba, avena y… (es secreto entre profesionales de este
ramo). Todos excelentes. Se recordaron anécdotas, se platicó, se comió, se
bebió y se bailó, pero sobre todo se hicieron “Buenas Amistades”.
¡Felicidades
Pifas! Estimado y buen amigo.
¡Que acabes de
celebrar bien en compañía de los tuyos!
Pero
sobre todo, gracias por demostrar que el boxeo y el pulque siguen vivos en la
cultura mexicana!
Palomilla: Además de los mencionados, Steve
Allen, el hijo mayor del "Púas", Adriana y Jaime Sanromán, Paty Leyva
(hija del "Pifas") y Daniel Valdéz.
Fotos tomadas por Rosa Adriana Peyron
Pucheu, propiedad de Election Parfait, S.A. de C.V.
Las empolvadas calles del viejo pueblo de
Santa Cruz Acatlán, al pie del Parque Nacional de los Remedio y último bastión
del llamado Ejido de Oro, fueron mudos testigos del paso de una multitud
ferviente. La procesión estaba acompañada de sonidos de un tambor secos,
solitarios pero reiterados y monótonos. La marcha tenía un motivo: el viejo
drama –que a pesar de su antigüedad y constante recreación- no ha perdido
vigencia: el Vía Crucis de Jesucristo.
La parroquia de Santa Cruz Acatlán, antes de
ser remodelada con su torre campanario y anexos, a cargo del párroco Emiliano
Patlán Vázquez y auxiliado por los seminaristas Martín Hernández Martínez,
Marco Antonio González Soto, Ignacio Gómez Martínez y Juan Manuel Bribiesca se
vio engalanada con motivo de la Semana
Mayor. Porque gracias a la participación entusiasta
de Oscar González Granillo, en el papel de Jesucristo; de Andrea López Castro,
a la Virgen María;
de Patricia Yáñez Rodríguez como María Magdalena; Fernando Yáñez Rodríguez como
Juan el apóstol joven. A este cuadro de noveles actores los acompañaron José
Porras Carmona como El Cirineo; de Erik Nava Montoya como el hijo del Irineo;
de Ernesto Olmos Castillo como El Buen ladrón y entre otros Cándido Hernández
Aguilar.
Cada uno de los jóvenes interpretaron sus
respectivos papeles con su mejor esfuerzo. Así hay que recordar que durante la Semana Santa, según
la cosmovisión católica, se reviven los últimos días de Jesucristo. Por lo que
los noveles actores lo montaron, no sólo como un espectáculo al que se asiste y
ya. Al contrario, a esta representación se asiste y se participa en un mensaje
de dolor; pero de resurrección y de renovación. Porque gracias a los actores se
informa y viven las enseñanzas que Cristo, a través de su palabra, transmitió a
todos los hombres en los últimos momentos de su vida.
Así que las calles del viejo pueblo de Santa
Cruz Acatlán, la mayoría sin pavimentar, y tradicionalmente plenas de autos,
bocinas y embotellamientos, se transformaron. La procesión que acompañaba a
Cristo rumbo al mítico Monte Carmelo, en esta ocasión una polvorienta cancha de
futbol, tomó las calles. Entre el vocerío de “la chusma”, incondicionales de
las autoridades judías, soldados romanos y pocos de sus discípulos, los curiosos
–estantes y visitantes de Santa Cruz- recorrieron con Jesucristo la Vía Crucis
y presenciaron, finalmente, la crucifixión y muerte del Mesías.
La calle fue de los peatones, ahora
convertidos no en ciudadanos; sino en feligreses. La procesión -no sólo de
actores; porque los observadores y curiosos se mezclaron- recorrió cada una de
las estaciones que constituyen el Vía Crucis y en todo el recorrido los cánticos, como enjambre de abejas, se
arremolinaban en torno a la figura del Cristo que ensangrentado, golpeado y
vejado caminaba resignado rumbo al sitio de su sacrifico. Detrás de Él, el dúo de ladrones caminaba,
azuzados por los soldados romanos que no cejaban de golpearlos.
Por cierto que los soldados romanos pasaron
trabajos para controlar y vigilar a la “chusma”, hombres y mujeres que
acompañaban a Cristo hasta el Carmelo y en especial al grupo que formaban
María, Juan, Magdalena y Verónica.
La procesión se veía interrumpida al llegar a
cada una de las estaciones; esto con la finalidad de que los seminaristas
explicaran a los oyentes las cualidades de cada una de ellas y además exponer
un breve discurso alusivo, con fuerte contenido moral.
Y así fueron recorriendo las calles de Santa
Cruz y las estaciones del Vía Crucis hasta llegar al Descenso de la Cruz. Después de un breve
mensaje del párroco Emiliano Patlán se concluyó la escenificación de la Pasión de Cristo en Santa
Cruz Acatlán.
Los
antiguos alejaban los malos espíritus con fuego y algunos pueblos inventaron
ritos con muñecos que representaban a aquéllos y los apedreaban o linchaban en un
exorcismo para la comunidad en que expiaban sus culpas para recibir la
primavera.
Así,
la tradición judía tiene su propio rito
de la quema en la festividad de Purim que conmemora, gracias Ester, la
derrota de Amán en su intento de exterminar al pueblo judío. Ha sido costumbre
en dicha festividad erigir un muñeco que representa a Amán, para maltratarlo y
luego quemarlo.
La
iglesia hizo de Judas el traidor por excelencia y el pueblo ha dirigido siempre
su ira contra él. Por eso en español la palabra judas es sinónima de traidor y se emplea como insulto.
En
la edad media, durante la Pascua se prohibieron las hogueras por ser símbolo
pagano. La quema representa la limpieza mediante el fuego para iniciar un ciclo
nuevo, que en la agricultura empieza en la primavera, cuando se prepara la
siembra. Pero en Irlanda, san Patricio aprovecha esta práctica, para eliminar su
relación druida con la primavera y fue tan popular que, el Papa tuvo que
incorporarlo a la liturgia donde lo encontramos subyacente, adaptado y transformado
pues la Pascua coincidía con el carnaval o con la semana santa. Se inventó
enjuiciar a Judas por su traición, colgarle como hizo él y quemarlo, pues se
cree está condenado en el infierno, elaborando un muñeco a este fin.
Para
la Inquisición los muñecos representaban a los prófugos de su justicia, quienes
ya estaban condenados por toda la eternidad y, aunque libraran las llamas
físicas, las recibían en el muñeco como muestra de lo que les esperaba en el
infierno. En España, se celebra un juicio al muñeco ganador del concurso de Judas y se le culpa de todos
los males ocurridos en el pueblo durante el año, se le condena a ser colgado de
una percha y quemado.
Los
españoles trajeron a México esta costumbre difundiéndose y enraizando más aún. Según
la antropóloga Sonia Iglesias los orígenes del monigote datan de la invasión de
España por los árabes (700 d.C.), cada 19 de marzo en Valencia, los elaboraban
el día de san José como forma de preservar el catolicismo. Los conquistadores la implementaron entre los
indígenas, como instrumento de evangelización durante el sábado de Gloria. Para
mediados del s. XVI, los Judas ya formaban
parte de la artesanía mexicana. En hispano-americana se ridiculiza,
mantea, apedrea, lincha y quema al Judas.
En algunos lugares incluso se acostumbra robarse los Judas de otros pueblos o
barrios, afrenta que es comentada el resto del año.
La
quema de Judas marca el final de la contención de la semana mayor y su
juicio público es motivo de fiesta, bailes y bebidas alcohólicas, Usualmente, El Judas, Juan Carnaval y Pelegande
simulan diablos pero por su fuerte connotación en que el pueblo expresa su
sentir hacia la autoridad, a veces representan personajes públicos considerados
traidores pues el personaje bíblico hace permisible alegorías y picardía, tanto
así que Santa Anna publicó en 1853, un decreto que lo prohibía:
“…ni
se quemarán o venderán los muñecos que vulgarmente se llaman Judas, siempre que
tengan algún... distintivo con que se ridiculice a alguna clase de la sociedad
o a alguna persona determinada...”
Curiosamente,
los huicholes no queman Judas sino
que brincan sobre vallas de zacate ardiendo. En Cuajimalpa, los jóvenes usan
disfraces de vistosos colores que sirven de costal para guardar dulces, fruta o
juguetes robados con pleno consentimiento. La quema de Judas era una gran animación en las pulquerías, en los barrios
del centro de la ciudad de México y en los pueblos aledaños. A fines del s. XIX,
en la calle de Tacuba, se acostumbraba quemar Judas rellenos de zapatos que eran peleados por la gente (ver foto
anexa). Se cuelgan el sábado santo y se hacen estallar mediante buscapiés y
petardos. Incorporan luces pirotécnicas y pueden rellenarse de todo tipo de cosas,
incluso dinero.
Judas ahorcado,
original: foto antigua (1950s) propiedad de Manuel Coria, vecino de
Nextipac. Versión digital: Election Parfait, SA de CV
Diego
Rivera fue un gran coleccionista de arte popular, en especial de los judas.
Raúl Abarca realizó el primer testimonio visual de Rivera en el acto de comprar
los judas: 60 fotoimágenes y seis fotografías vintage conservadas en tiras de
contacto. Rivera llegó a reunir cerca de 140 de estas figuras hechas de carrizo
y cartón. Incluso contrató a Carmen Caballero como su judera particular quién
alguna vez relató:
''Llegué
al Abelardo llevando hartos judas y el patrón me retrató con todo y mis judas…
le entregué un judas que mide 2.5 metros… de 150 carrizos. Fue la primera
entrega que le hice, y de ahí que me dijera que si quería ser su judera
particular y yo le dije que sí..."
Estudiosos
de esta tradición son: Gustavo Barroso, A. Maynard Araújo, Wilson de Lima
Bastos, Olivares Figueroa, Oreste Plath y Luis González Obregón. Nieves de
Hoyos Sancho publicó en España en 1950 una descripción a detalle del rito principalmente
de México, aunque aporta también datos de Argentina, Brasil, Perú, Dominicana,
Cuba, Nicaragua, Bolivia, Venezuela y Chile:
"son
horrorosamente feos y tienen barba y cuernos y algunos llevan letreros que
dicen: Soy el hijo del diablo".
A. Boureau muestra que la leyendaque aparece en
manuscritos del s. XIV nace mezclando mitos griegos a la religión judía en este
resumen de la Leyenda Dorada (1265) de Jacques de Vorágine:
"Tras
concebir a Rubén (salido de la tribu judía de Dan), Sipora sueña que dará a luz
un hijo lleno de vicios que causará la ruina del pueblo judío; después del
nacimiento de este hijo, los padres se deshacen de él poniéndolo en un cesto y
lanzándolo al mar.
Termina
en una isla cuya reina sin hijos, adopta a Judas. Esta reina trae al mundo un
hijo que Judas persigue y mata al descubrir que él no era hijo natural de la
reina.
Luego,
Judas va a Jerusalén al servicio de Pilatos. Un día, éste desea probar las
manzanas de un jardín vecino; Judas va por ellas, se atropella con el
propietario, sin saber que es su padre, Rubén y, lo mata.
Pilatos
le confiere los bienes y la esposa de Rubén a Judas quien, descubre que se unió
a su madre al escucharla contar sus desgracias.
Para
expiar, se une a Jesús quien lo recibe entre sus discípulos y luego sus
apóstoles. Al final, Judas traiciona a Jesús y se cuelga".
El
descubrimiento del manuscrito del año 300 d.C. encontrado en Egipto, llamado
Evangelio de Judas, en el que Iscariote cumple su misión a pedido del propio Jesús,
conlleva un cambio radical de la imagen que tenemos de él a través de los
evangelios canónicos.
Aunque
se le rivindicara, los Judas se han
vuelto una de las expresiones del arte popular, trabajo artesanal diferente de
un pueblo a otro, desde armazones de carrizo forradas con papel y cartón,
pintadas de rojo brillante, hasta muñecos de paja y zacate seco que se venden
en la zona de los mercados Sonora, Merced y Jamaica; pero sobre todo, evidencian
el sentir popular en busca de justicia social.
REFERENCIAS Boureau,
Alain -
L’ inceste de Judas. Essai sur la genése de la haine antisémite au XII
siécle. Nouvelle Revue de Psychanalyse. Paris.
Gonzalez Obregón,
Luis
- La vida en México en 1810. Bouret. México, 1911.
Krapf, Eduardo - El judío
de Shakespeare. Una contribución al estudio del antisemitismo. Revista
de Psicoanálisis. Tomo VIII: Nº2. Buenos Aires, 1951.McMaster,
Ferry
- Se exhibirán imágenes inéditas de los judas de Diego Rivera, México DF
agosto 9 de 2002, http://www.jornada.unam.mx/2002/08/09/02an1cul.php?origen=cultura.html
Sancho,
Nieves de Hoyos, Folklore
de Hispanoamérica. La Quema del JudasRevista
de Indias año X nº41 Madrid 1950
Vainstein, Yaacov - El
ciclo del año judío. Departamento de educación y cultura de la Organización
Sionista Mundial. Jerusalem, 1975.
La
quema de los judas, foto publicada en internet: http://www.learner.org/courses/globalart/work/163/zoom.html, del libro del mismo nombre
ed por el fideicomiso de los museos rivera-kahlo del Banco de México, 2009.
original: mural de Diego Rivera, 1923-24, patio de fiestas, 1er piso, lado
poniente, SEP, México D. F.
Si
preguntamos qué monedas recibió Judas por su traición casi todo el mundo
contestará sin dudar: denarios. Pero éstas no eran las únicas monedas que
circulaban en esa época. De hecho, las que recibió Judas no fueron denarios,
sino tetradracmas de plata acuñados en la ciudad fenicia de Tiro.
Acerca
de su valor podemos acudir al nuevo testamento, y más concretamente a los
evangelios, tanto sinópticos (Mateo, Lucas y Marcos) como el de Juan. La
cantidad, en forma de salario diario, la confirma el historiador romano
Cornelio Tácito (c.55 – 120 d.C.), y se refiere a tiempos de Tiberio, en su
obra “Anales”, asegura que el legionario romano cobra 10 ases = 1 denario/día,
descontando los días festivos, quedaban 250 días anuales de servicio. Mateo
mismo confirma ese mismo salario para los jornaleros (Mt. 20, 2).
Caben
una serie de consideraciones. Primero, se nombra al denario con regularidad en
los evangelios. Llama la atención que al citar las treinta monedas de Judas, no
se indique que fueran denarios. Lo que para los evangelistas era obvio, puede
no serlo (y de hecho no lo es) para nosotros dos mil años después, pues es risible
que Judas aceptara traicionar a su maestro por sólo treinta denarios, cantidad
realmente exigua y no justifica tamaña traición.
Segundo,
los judíos estaban obligados a pagar tributo anual al templo de Jerusalén. Cuando
Jesús pide a Pedro pagar con el estáter que hallará en el interior del pez, lo
que en sí propone es pagar dos tributos al templo: el suyo y el de Pedro (Mt
17, 24-27). En aquella época, una de las monedas que circulaba en Palestina era
la tetradracma (4 dracmas), también denominada estáter o shekel. Esta
tetradracma pesaba el doble que la didracma: 14.4 g (7.2 la didracma) y,
la dracma pesaba 3.6 g,
algo menos que el denario romano (3.9
g). Así el valor de la tetradracma equivale a 4
denarios.
Tercero,
todos los evangelistas citan la traición de Judas. Marcos (Mc 14, 10) y Lucas (Lc
21, 1-6) comentan que existió dinero pero Juan (Jn 13, 27-29) no; sólo Mateo (Mt
26, 14-16) da la cifra del dinero que Judas obtiene por su traición: treinta
monedas de plata. Juan (12, 5-6) da información que hay que tener en cuenta:
Judas era el tesorero del primer colegio apostólico. Disponiendo del dinero del
grupo, no parece muy lógico que los treinta denarios sean el objetivo de su
traición. Pero hay más aún. El precio que da Mateo, aparece citado en el
antiguo testamento, concretamente, en el
Éxodo (21, 32), donde se da el precio para una vida humana: treinta
siclos de plata. La administración romana no permitía a los judíos emitir
moneda de plata, sólo de cobre. El shekel de Tiro era la que por peso más se
ajustaba para el pago del tributo a las necesidades del templo. No hay duda,
Judas no recibió denarios sino shekels, moneda validada por el templo y que
formaba parte de su tesoro.
“Entonces
Judas, él que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió
arrepentido las treinta piezas de plata a los sacerdotes y ancianos, diciendo:
“he pecado entregando la sangre inocente”. Mas ellos dijeron: “¿a nosotros qué?
Debiste verlo tú”.
Arrojando
las piezas de plata en el templo, partió; y fue, y se ahorcó. Los sacerdotes,
tomando las piezas de plata, dijeron: “no es lícito juntarlas al tesoro, porque
es precio de sangre”.
Mas
habido consejo, compraron con ellas el Campo del Alfarero, para sepultura de
los extranjeros. Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de Sangre, hasta el
día de hoy.
Entonces
se cumplió la profecía de Jeremías: “y tomaron las treinta piezas de plata,
precio del que fue valuado por los hijos de Israel; y las dieron para el campo
del alfarero, como me ordenó el Señor”.
No
todo salió como los sacerdotes del templo pretendían, porque Judas devolvió el
dinero. El hecho de que las monedas no pudieran devolverse al tesoro del templo
por haberse vuelto impuras al servir para comprar una vida humana (son precio de sangre), implica que no
habían salido de bolsillo particular. Que los sacerdotes decidieran
mancomunadamente invertir esa cantidad en un terreno (que se destinó a construir
un cementerio) es prueba irrefutable que ese dinero pertenecía al templo.
Quinto,
al extremo este de la ladera sur del valle de Hinnom hay un área escabrosa y
pedregosa de una hectárea, la cual se ha conocido como el campo del alfarero
desde los tiempos de san Jerónimo (400 d.C.) Aquí, en una cueva natural extensa
han sido sepultados los extranjeros e infortunados a través de los siglos. La
tradición insiste que este es el sitio mismo del Campo del Alfarero que Jeremías visitó (Jer 18:1-4) y que después los
sacerdotes compraron con el dinero de la traición. Esto puede ser cierto, ya
que satisface los requisitos bíblicos y es aceptado por muchas autoridades.
Como
se dijo, el tetradracma acuñado en Tiro pesa 14,4 gramos. Si Judas
recibió treinta, podemos calcular cuanto pesaba lo que recibió: 432 gramos. ¡¡Casi medio
kilo de plata!! Una cantidad más que considerable. Podemos calcular cuantos
denarios importaba esa cantidad. El tetradracma equivale a cuatro denarios.
Así, son 120 denarios. De nuevo una gran cantidad que contrasta con la errónea
idea popular que Judas recibió treinta denarios solamente.
Se
entiende que esta moneda sea de las más codiciadas piezas buscadas por
coleccionistas y museos de todo el mundo. Su cotización es muy alta y suele por
ello alcanzar altos precios en subastas internacionales de moneda antigua.
Circularon en la palestina de Jesucristo; aparecen citadas en la Biblia (y en
boca de Cristo, nada menos) y sobre todo…..cualquiera de ellas, podría ser una
de las monedas de la traición. Una de las treinta monedas de Judas.
Bibliografía Straubinger, J., La
Sagrada Biblia, The Catholic Press, Chicago,
1969,
Antiguo Testamento, pp. 832
Nuevo Testamento, pp. 222
Diccionario
Católico, p. 14, 26, 80, 83, 91, 106, 135, 156, 203, 229-230, 289-290, 299.
Tácito, Cornelio, Anales o Annalium AB Excessu Divi Augusti
Libri Vol I, Furneaux, H. (ed.), Clarendon Press, 1884, pp. 632.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
Cordero
de Dios, vitral del sagrario de la parroquia de Nextipac, autor: Rosa Adriana
Peyron Pucheu.
El
verdadero origen de la Pascua se remonta muchos años antes de Cristo, cuando el
pueblo judío emprendió su éxodo desde Egipto, hacia la Tierra Prometida. Se
celebraba cada año, como recordatorio de su liberación.
En
la víspera del primer día, se comían hierbas amargas mojadas en vinagre, para
recordar la servidumbre y se cantaban, en tono cadencioso, alusiones a las
plagas de Egipto.
Cada
familia ofrecía el cordero de Pascua que debía ser macho cabrio sano de un año
de edad. Se inmolaba al final del día. Por la noche se comía con lechuga
amarga. No se permitía romper sus huesos, ni dejar restos de carne por lo que
en grupos cumplían este precepto. Durante 7 días en el mes israelita
correspondiente a marzo - abril, sólo comían "pan de aflicción" o
"ázimo" (pan sin levadura, no fermentado). Con el tiempo, los rabinos
pasaron a hacer la ceremonia.
Para
los cristianos, Pascua es la fiesta instituida en memoria de la resurrección de
Jesús. A mediados del s. II, la iglesia la trasladó al domingo posterior a la
festividad judía. Muerte y resurrección se celebraron conjuntamente, en
Jerusalén, hasta finales del s. IV. Antiguamente, los clérigos bendecían el
cordero pascual y lo repartían entre ellos. Más tarde, hicieron pequeños
pasteles de carne de cordero, que distribuían a los feligreses, luego de la
misa.
La
Semana Santa, período sagrado de más intensa actividad en el cristianismo, es
el memorial de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo que se prepara
durante la cuaresma. Toda esta celebración se realiza en fecha móvil
dependiendo de los calendarios solar y lunar y puede ser tan temprano como el
22 de marzo, o tan tardía como el 25 de abril.
Transcurre
desde el domingo de Ramos hasta el domingo de Resurrección. Por su importancia,
se celebran antes el viernes de Dolores y el sábado de Pasión, extendiendo
Semana Santa.
En algunos lugares, la Semana Mayor abarca incluso días
posteriores (lunes y martes de Pascua).
El
domingo de Ramos rememora la entrada de Jesús en Jerusalén siguiendo el
evangelio de san Marcos. Comienza con una procesión y al final de la misa tiene
lugar la ceremonia de bendición de las palmas. Llevar éstas a casa tiene un
sentido especial, pues la gente recurre a ellas en momentos de conflicto o
necesidad, que va mucho más allá de las puras expresiones externas.
El
lunes y martes santos se basan en el evangelio de san Juan. El miércoles santo
concluye la primera parte de la semana aplicando el evangelio de san Mateo.
Puede haber procesiones.
El
jueves santo es el primer día del Triduo Pascual, periodo que abarca 3 días
contados a la manera judía, del anochecer del jueves al del domingo. La misa
vespertina es una Eucaristía festiva porque celebra su institución y la del
sacerdocio.
La Misa Crismal, concelebrada por el obispo y sus presbíteros,
sigue el evangelio de san Juan. En memoria del gesto de Jesús con sus apóstoles
se realiza el “lavatorio”. Tras la
Comunión, se reserva el Santísimo y se desnuda el altar. En recuerdo del relato
del huerto de los olivos se reza en la llamada “hora santa”.
En
viernes santo se recuerda la muerte de Jesús en la cruz. Por ser el día de la
Pasión no se celebra la Eucaristía. Los puntos culminantes de la liturgia son
el relato de la Pasión según san Juan, la Oración Universal y la adoración de
la cruz que se descubre en tres etapas y representa la victoria del amor de
Dios sobre la muerte y el pecado. Es un día de ayuno y abstinencia, de silencio
y recogimiento interior.
Se
realiza el “Vía Crucis” (camino de la Cruz), siguiendo los pasos de Jesús hacia
el Calvario, desde su aprehensión hasta su crucifixión y sepultura. La
costumbre es hacer un recorrido grupal que puede tener lugar dentro del templo
o por las calles, deteniéndose en cada estación para hacer una oración, una
lectura del evangelio o un canto. Juan Pablo II creó un nuevo Vía Crucis con 15
estaciones basadas todas ellas en pasajes del Nuevo Testamento. Esta ceremonia
está enriquecida con una indulgencia plenaria.
El
sábado santo es un día de silencio y oración, sin música, de espera junto al
sepulcro que se manifiesta con el altar desnudo y las luces apagadas. Conmemora
a Jesús en el sepulcro y su descenso al lugar de los muertos para liberar a los
que moraban en el reino de la muerte. Su significado esta en el Credo:
“Fue
crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos...”
También
conmemora la Soledad de María después de sepultar a Cristo. Pueden celebrarse
la Liturgia de las Horas u otras en torno a la cruz o al dolor de la Virgen. No
hay misa. No se concede celebrar matrimonio, ni administrar otros sacramentos,
a excepción de la penitencia y la unción de los enfermos. La comunión puede
darse solamente como viático.
Hasta
el Concilio Vaticano II, se le denominaba sábado de Gloria, pues la celebración
tenía lugar en la madrugada. Y aunque en muchos lugares sigue llamándose así
por costumbre, su uso es incorrecto.
Culmina
con la Vigilia Pascual, pasada media noche.
Se escuchan lecturas del Antiguo
Testamento sobre la historia de la salvación desde la creación hasta la
resurrección de Jesús. Se canta el anuncio de la Pascua, se bendice el fuego
nuevo y se enciende el cirio pascual, imagen de Cristo quien ilumina al mundo,
y que permanecerá prendido hasta la Ascensión.
La
mañana del domingo se celebra la solemne misa de Pascua, se proclama el
evangelio de resurrección y se celebran los sacramentos Pascuales: el bautismo,
se bendicen las fuentes bautismales y se realizan bautizos; y la eucaristía,
con lo que termina el Triduo de Pascua.
Cordero
Pascual, remate en arco de entrada nave derecha, parroquia de Nextipac, autor:
Rosa Adriana Peyron Pucheu.
Ambas fotos pertenecen al
acervo particular de Election Parfait, S.A. de C.V.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
Huevos de pascua decorados
De
todas las costumbres pascuales, la más popular es la de los huevos de Pascua.
La primavera fue sagrada para los fenicios. Los símbolos de la diosa de la
fertilidad, "Astarté" o "Istar", eran el huevo y la liebre.
La Pascua Florida se remonta a la fiesta primaveral en honor a la diosa
teutónica de la luz y la primavera, “Eostre” o "Easter", de ahí el
nombre en inglés para la festividad. Notable similitud léxico-morfológica y de
ritos, hay entre Easter e Istar, fonema base de estrella. Cada año, Eostre
abría las puertas del Walhalla para recibir a Valder, el Dios Blanco (por su
pureza) llamado también Dios Sol, pues su frente iluminaba a la humanidad, para
ahuyentar a los demonios del invierno.
El
huevo adiquirió importancia en la mitología egipcia cuando el Ave Fénix se
quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había
creado en un principio. Por eso lo asociaban a los nacimientos. También los
hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo; y, aparecen en el
“Séder” o cena de pascua judía como símbolo del duro corazón del Faraón, que no
les permitía salir de Egipto.
Cuando
Alejandro Severo nació en Roma, la gallina puso un huevo de color rojo. Su
madre lo consideró vaticinio de que su hijo vestiría la púrpura. Desde entonces
se consideraron prenda de buena fortuna los huevos teñidos y persas, griegos y
romanos los pintaban, obsequiaban y comían en las fiestas de primavera.
Desde
el s. II, los cristianos regalaban huevos de gallina o pato en Semana Santa;
incluso se les usó para pagar en especie los tributos, estipulando como día de
pago el domingo de Pascua, de ahí “los huevos de Pascua”.
En
el s. IX, se prohibió comer además de carne, huevos durante Cuaresma. Por eso,
se adopta la costumbre de cocerlos, almacenarlos y el día de Pascua, ir a que
los bendijeran, para comerlos en familia y obsequiarlos.
En
el s. XVII, el Papa Alejandro VII, publicó en un decreto que:
"no
hay evidencia para obligar a no comer huevos y lácteos en cuaresma"
Y
en el s. XVIII, el Papa Pablo V bendijo al humilde huevo en una plegaria.
Huevos de pascua de chocolate
En
Grecia se intercambian huevos carmesí, recordando la sangre de Cristo; en
Europa Central y países anglosajones se regalan; en Armenia pintan imágenes de
Cristo y la Virgen; en Polonia y Ucrania, decoran su cáscara con cera fundida; Fabergé,
los hizo arte duradero en oro, cristal y porcelana.
En
Francia se organizó la "procesión de los huevos"; pedían huevos en
las casas, un párroco los bendecía para destinarlos a hospitales e indigentes. En
el s. XIX, aparecieron los primeros
huevos de chocolate con pequeños regalos adentro.
En
Hungría, el lunes de Pascua, los jóvenes acechan a las chicas desprevenidas y
les arrojan un cubo de agua. La
joven debe darle un beso y un huevo al joven. Costumbre asociada con la
primavera que con el tiempo pasó al sábado de Gloria.
La
leyenda germánica y anglosajona del conejo de pascua que esconde huevos
pintados en los jardines para que los niños los busquen, los encuentren y los
coman, es común en muchos países. El conejo de pascua es un personaje mítico que
debe a su simbolismo de procreación que data de las fiestas de la fertilidad.
En
el hemisferio norte coinciden primavera y Pascua, el huevo pasó a ser el signo
del renacer de Cristo: la resurrección. “La cáscara representa su tumba, por
eso el huevo se quiebra el domingo, cuando salió del sepulcro”, San Agustín.
La
"Colomba"
pascual, pan dulce en forma de paloma, símbolo eucarístico para
compartirse, originado en Italia pasó a España con la costumbre de regalar al
ahijado la “mona” de Pascua, cuyo nombre viene del árabe manus, obsequio, un pan en forma de cruz con un huevo al centro que
derivó en el bollu o bollo, pan
relleno. Tradición que refrenda cada año el bolo que da el padrino, símbolo de que el ahijado tendría
abundancia.
Matraca, carraca o carraco es un instrumento musical
de percusión de los idiófonos. Consta de un tablero de madera con martilletes
móviles que golpean dicho tablero y un mango para sujetarla. Pueden tener tres,
dos, o un solo martillo. El sonido se produce al sujetarla por el mango y
hacerla girar y su ruido continuo se llama matraqueo. Las grandes tienen
un asa, tornándola portátil e incluso algunas tienen varios cuerpos de madera,
donde una manivela y mueve grandes mazos, éstas son las llamadas matracas de
campanario que sustituían a las campanas, cuya misión era hacer callar a la
multitud. En China, India, Indonesia y África, se fabricaban instrumentos muy parecidos.
La
palabra matraca proviene del árabe hârraqa o hârraq, navío de mercancías (la carraca). El término es una
onomatopéyica, de los crujidos de estos barcos como describe Covarrubias[1]
en 1611:
“instrumento
de palo con mazos que usan… en las yglesias para tañer a las horas en el tridúo
de la semana santa, que cessan las campanas”.
La
matraca llega a España con los árabes, mitraqa
significa martillo y táraq, golpear;
y se adoptó en la Europa medieval, para acompasar trabajos como la "pisa" de la uva en Alsacia y Alemania.
En
las iglesias se colocaron en el campanario y se usaban durante semana santa
para enmudecer a la gente los días de la Pasión y despertarlos para maitines,
cuando no se podían usar las campanas, también algunas hermandades
penitenciales hacían sonar matracas de mano durante la procesión. No se podían
tocar las campanas a partir del Oficio de Tinieblas, durante viernes y sábado
santos, en señal de duelo por la muerte de Cristo.
En
este Oficio, todas las luces del templo tenían que estar apagadas, poniéndose
al lado del altar un tenebrario o candelabro triangular con 15 velas o cirios
amarillos, siete en cada lado y una en el vértice, que representan a los 11
Apóstoles (después de la traición de Judas), las tres Marías y la Virgen (cuyo
cirio era más alto que los otros).
Con
el canto de los Salmos, se iban apagando cada uno de ellos, por orden alterno,
de derecha a izquierda y de abajo a arriba hasta llegar a la vela María que
representa a Cristo, la luz del mundo, siempre encendida (que se escondía
detrás del altar). Entonces la iglesia quedaba en tinieblas, momento en que se
conmemoraba la entrada de Jesús a la sepultura. Se cantaba entonces el Miserere,
terminado el cual, los fieles producían un ruido de matracas, y otros sonidos
ensordecedores. El motivo era que el pueblo de Dios manifestara su enfado por
la tragedia y reproducir el cataclismo tras la muerte de Jesús (terremoto y
apertura de sepulcros) como dice el evangelio de san Mateo[2].
Es
fácil imaginar la impresión que causaría en los asistentes magnetizados por el tiempo,
el momento, la celebración y el lugar: la iglesia-cementerio, en tiempos
pasados, oir el ruido repentino, desacorde y estridente.
A
partir de allí, enmudecían las campanas y esos días sólo hablaba la madera,
cuya simbología representaba la cruz de Cristo. Por ello, los fieles iban
provistos de estos instrumentos además de que cada templo poseía su matraca de
campanario.
Grandes
compositores incluyeron las matracas en sus obras: Beethoven en "La
victoria de Wellington", Angerer en la "Sinfonía de los
Juguetes", Ravel en "El Niño y los Sortilegios" y Richard
Strauss en "Don Quijote".
Al
desaparecer el Oficio de Tinieblas del viernes santo las matracas de mano quedaron
relegadas a meros juguetes que, en México se usan en la celebración del
"grito de Dolores" y en eventos deportivos.
Durante
los últimos años y de forma progresiva, estos instrumentos y sus respectivos
sonidos, exponentes del patrimonio cultural, tangible y manifestación
intangible, han experimentado un gran auge y reactivación de su nivel de
relevancia social frente al desuso y posterior olvido al que fueron conducidos
voluntaria o inconscientemente, a partir de la celebración del Concilio
Vaticano II. Es así que tanto en España
como en Sudamérica existen ya museos etnográficos que incluyen estos
instrumentos. El objeto de las exposiciones es confirmar la importancia, su
merecido valor y ser testigo de la recuperación que gozan estos instrumentos
materiales y difundir sus manifestaciones religioso-populares y laicas dentro
del patrimonio cultural.
En
México, el Museo de Arte Popular cuenta con una muestra de ellas, pues continúan
siendo una artesanía que gusta mucho a los niños. Hay que recordar que la mal
llamada industria artesanal subsiste si sus productos siguen vigentes, vivos.
De nosotros depende que las matracas tengan futuro.
[1] Covarrubias Orozco, Sebastián de. Tesoro de la lengua castellana. Madrid,
por Luis Sánchez, 1611.
[2] Mt. 27, 51-54.
Alfonso Hernández Hernández Cronista y hojalatero social en Tepito abcdetepito@hotmail.com
A veces, la vida es más necia que la muerte. Sobre
todo cuando envejecemos y el cuerpo comienza a estropearse. Entonces, cuando la
tranquilidad escasea, comenzamos a entrar en crisis, y comienzan a surgir ideas
que entran en nosotros como espinas. Que se quedan ahí. Y que no nos las
podemos quitar ni con una pinza. Pues cuando te toca, ni aunque te quites; y si
no te toca, ni aunque te pongas.
Cada grupo religioso tiene su manera peculiar de
castrar a sus devotos, al grado de que a Dios lo han convertido en una “sensata”
negación de la Muerte.
Y como desde siempre los huesos representan a las más
antiguas deidades, las creencias generales de la barriada están consiguiendo deificar
lo secular y secularizar lo sagrado.
Al inicio de este siglo, las devociones populares
resurgen con fuerza al merito centro de los debates políticos, sociales y
culturales; por lo cual la sociología de la religión sostiene que: el impacto
de la modernidad generó un declive progresivo de las religiones históricas y
tradicionales.
Aunque en las últimas décadas, su sello distintivo
parece ser el opuesto, lejos de constatar la continua pérdida de plausibilidad
de los sistemas de creencias religiosas, la modernidad tardía se caracteriza
por el surgimiento de nuevas expresiones devocionales y de religiosidad que se
expresan con gran vitalidad en los más diversos aspectos de la vida individual
y colectiva, reabriendo las fronteras entre lo público y lo privado.
El actuar cotidiano puso en marcha diferentes
estrategias de producción y reproducción de creencias y devociones, perpetuando
mecanismos tradicionales locales de reproducción en una realidad que va
adecuando y transformando en profundidad la resignificación identitaria del ethos colectivo y la sacralización local
de la ritualidad.
Por ello, la relación entre identidad y creencias
populares experimentan un proceso asociado a su contexto de movilidad y
expansión devocional, que en algunos casos se confrontan con los símbolos
tradicionales de religiosidad oficial; pues ya resurgieron nuevas formas de
concebir el mundo y el actuar en su entorno.
Los nuevos procesos de conversión religiosa se dan de
manera multicasual, como resultado de nuevos sentidos de pertenencia o de
dinámicas emocionales reinventadas por la reconfiguración de lo sagrado.
Prevaleciendo el referente identitario y su sistema filial de construcción de
sentido y de orientaciones prácticas en la vida cotidiana.
La creencia religiosa cristiana mantiene dos
referentes dominantes: la imagen del cuerpo y la palabra contenida en la Biblia.
Sin embargo, “la imagen del pensamiento popular” sigue transgrediendo la forma
de mirar, el placer de descubrir y develar, el hacer visibles los pliegues y
las hendiduras; y en traer a la superficie todo lo que se oculta en la
identidad de los significados profanos y sacros, iluminando con su pensar toda
oscuridad y silencio.
Dijo Platón que:
“Quien accede a la mirada de los mundos
internos, se coloca en la visión de los observadores benditos”. Lo cual
hace necesario desechar la mojigatería, pues el hombre de hoy, pareciera extraviado
en un laberinto de dudas y de vacíos existenciales, surcando lagunas y ríos
sombríos, montado en esta mula vida, pues cuando ya no hay respuestas, ni
discusiones con el destino, vamos entendiendo que la Muerte está más cerca de lo
que nos imaginamos.
Nezahualcóyotl
escribió: “Toda la redondez de la Tierra es un sepulcro; no
hay cosa que sustente, que con título de piedad no la esconda y la entierre”. Y
hoy, la ciudad ilustrada opulenta y cristiana, genera acusaciones de realismo
grotesto, contra las devociones populares que perviven y las que estaban
soterradas.
La religión, en
su obsesiva necesidad de dominarlo todo, nos ha hecho olvidar nuestro ser
ritual, expresivo, y ceremonial. Donde todo lo mexicano tiene su lado ídolo,
como resistencia del imaginario ancestral que pervive a lo largo de la historia
moderna, en la que México nunca muere, exactamente como Dios en el himno de las
regiones de Oaxaca y Chiapas.
En nuestra
nación ha estado siempre presente la
Muerte, respirando el aire que respiramos, alimentándose de
nuestras tortillas, chile y frijoles. Durmiendo junto a nosotros, en nuestro
lecho tan próximo a la Madre Tierra.
Por eso es que en nuestro México, en que todo lo que somos es una pregunta en
espera de respuestas, la Muerte constituye un núcleo cultural que vincula el
sincretismo popular al imaginario histórico.
El poder
religioso fue domando este culto hasta domesticar la devoción a la Muerte, para
que su representación quedara significada en la ofrenda familiar a los
difuntos. Por lo cual les preocupa la Muerte Santificada. Pues la imagen de la
Santa Muerte, es un espejo de identidad para el encuentro con nuestro
esqueleto, revestido de una devoción calcificada. Donde la Vida y la Muerte son buenas, muy
buenas comadres. Lo cual pudo atestiguar la fotógrafa Claudia Reyes Ruíz,
autora de las imágenes en el nicho a la Santa Muerte, en la calle de Alfarería,
del obstinado barrio de Tepito.
En estos
tiempos, nuestro proceso de evolución cultural todavía no despeja ni responde
los enigmas que circundan el instante del nacimiento y el momento de nuestra
muerte. Por lo cual, la creciente devoción a la Santa Muerte se ejerce
popularmente de manera terapéutica, por ser simpatética y homeopática.
Es simpatética,
porque implica una correspondencia de influjos y reacciones entre realidades
alejadas en el espacio, pero que se encuentran sumergidas en el agua de la
duda. Y es homeopática porque la rige el principio de similitud, cuya probada
aplicación familiar sabe que lo semejante es un remedio que alivia y cura
cuando se traduce en una filosofía de la vida y el destino.
Y quien se
atreve a conmoverse ante la potestad de la Muerte, sólo puede expresarlo a
través de una vida en consonancia con esta Señora de los Ciclos.
El saber popular: católico, patriótico,
comunitario-familiar, y matriótico, exhibe su identidad nativa en la calle,
pues es allí donde se reflejan las huellas de su mapa mental.
Hoy es posible decirnos la verdad de todo esto, pues
la verdadera verdad, o es nefanda, o es inefable. Por eso es mucho más fácil la
duda como método. La duda es metódica, aunque finalmente: cada palo tendrá que aguantar
su vela, y cada cabeza sus regias contradicciones. Pues al maniqueísmo lo han
convertido en un pecado de Dios.
La conciencia de
la muerte es la puerta de acceso a otra forma de vida en una realidad aparte. Y
en esta época de las memorias en microprocesadores cibernéticos, ya no somos
educados para conocer y respetar las leyes naturales de la existencia con su
vibrante tonalidad universal entre el macrocosmo y el microcosmo.
Recordemos
que: Anamnesis es la palabra griega
que describe la acción a través de la cual el conocimiento y las ideas
olvidadas regresan a la memoria.
Por ejemplo, que
si nuestro corazón late cuatro veces en cada respiración, es para hacernos
recordar que la Luna
efectúa su revolución alrededor de la
Tierra en cuatro periodos distintos. Y que si respiramos 18
veces por minuto es el equivalente a que cada 18 años se efectúa la mutación
del eje terrenal con la Luna.
Las 72 pulsaciones
por minuto del organismo semejan los 72 años que pone el Sol en su movimiento
aparente para retroceder un grado sobre la elíptica hasta igualar las 25 mil
920 veces que respiramos en 24 horas, lo que semeja las 25 mil 920 años que
pone una estrella para dar la vuelta al Zodiaco.
Los cuatro
elementos de la Física:
agua, fuego, tierra, aire. También están presentes en el cuerpo humano: sangre,
orina (elemento agua); temperatura (elemento fuego), huesos (elemento sólido,
tierra), y oxígeno (elemento aire). Es por eso que cuando se equilibran los
elementos de nuestro organismo con los del universo, podemos llegar a vibrar en
una misma pulsación y escapar así del estado de diferenciación que nos hace
buscar a cada instante de nuestra vida el lugar y el ambiente propicios para
nuestro bienestar.
Para conseguir
este equilibrio debemos conocer los 7 núcleos nervio-fluídicos que emanan de
las 7 principales glándulas endocrinas o chakras, que son los centros
electromagnéticos de nuestro cuerpo que semejan un diminuto universo con los 7
planetas tradicionales de nuestro sistema solar. Lo cual identifica las otras
identidades de vibración: los 7 planetas, las 7 glándulas, los 7 colores
básicos, y las 7 notas musicales; todas ellas con la misma categoría de
vibración.
El punto de
encaje de todo lo anterior es el camino que debemos recorrer para encontrar el
motivo de nuestra existencia y las posibilidades de la conciencia oculta: la
conciencia del otro yo, que es el que abre las posibilidades ilimitadas a
nuestra percepción y experiencia significativas. Pues existen zonas completas
de nuestro propio ser y de nuestro propio sentir que se nos han hecho olvidar
mediante el condicionamiento cultural, y que pueden ser recuperadas si tenemos
el propósito de conocerlas.
En la sociedad
moderna el egosistema privilegia la construcción del ego individual, se ignora
el ciclo de la vida, y se fomenta la negación de la muerte. Pues queriendo
hacernos olvidar que vamos a morir, desde niños se nos entrena en la negación
social de la conciencia de la muerte. Y con ese olvido inducido se pretende
aliviar nuestro miedo a lo desconocido, al altísimo precio de hacernos ignorar
el ciclo natural de la existencia.
Nuestros
ancestros aprendieron a hacer de la conciencia de la muerte uno de los valores
básicos que regían su vida, tanto en lo social como en lo individual. Hoy, comprar
seguros de vida, pagar en abonos el costo del propio sepelio, y el shock que
produce la agonía y muerte de un familiar, son algunos ejemplos que muestran
hasta que punto se nos entrena para que nos consideremos inmortales. Por su
parte, las religiones conspiran con el olvido y ofrecen diferentes tipos de
cielos y resurrecciones con las que habremos de trascender a la muerte. Y es
que desde siempre, la muerte es un tema-tabú, al que se nos ha enseñado a
temerle y hasta a negarlo.
Dormir cada
noche es el ensayo de un sueño mayor. Y aunque antes de morir, uno se va
muriendo; y todas las muertes cercanas nos horadan como un gusano lento a lo
largo del alma, seguimos olvidando o ignorando lo único que realmente es seguro
al final de nuestra vida: la muerte, que tiene como misión unificar nuestro
presente con el futuro.
En el fondo de
este asunto, es el ego quien le teme a la muerte, y con justa razón. Pues ante
la muerte, el ego se reduce a lo que siempre fue: nada. Porque la muerte no es
la negación de la vida sino la negación del ego. La vida en cambio se sustenta
con la muerte. La vida de nuestro cuerpo se nutre con la muerte de animales y
plantas, del mismo modo que estos se nutren de nuestra propia muerte. Así, en
tanto que ego y muerte son antitéticos, la conciencia de la muerte representa
uno de los caminos para llevarnos –en vida- más allá de las fronteras del ego.
Tener conciencia
de nuestro propio esqueleto no es un problema de reflexión, sino un asunto de
conciencia corporal, asumiendo el desafío de beberse el tuétano de la vida a
cada instante, disfrutando y saboreando el valor de cada momento precioso. Y créanme
que, como lo dijera el poeta Jaime Sabines: “Yo
no lo sé de cierto, lo supongo”. Es pariente pobre de la duda el que nunca se desnuda.
Viviendo como mogigato y siendo adorador de “la sin hueso”. Por eso la mentira
–bendita sea- posee arboledas que nos gusta frecuentar. Y si hay una mentira
que soportamos e incluso predicamos, es la mentira piadosa.
La existencia es el arte de lo inacabado, que la
muerte interrumpe de repente como una broma de mal gusto, la mayor parte de las
veces en el momento en que comenzábamos a habituarnos de la incomodidad de la
silla de los días, por confundir: resignación con sabiduría, y desinterés con
paciencia. No tengamos miedo de que la vida termine, preocupémonos de que
nuestra vida no la hayamos comenzado a vivir plenamente.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
Los pasados 10
y 11 se llevó a cabo el foro sobre energías renovables al poniente de la
ciudad.
La SENER
justificó los cambios en sus políticas con la seguridad energética y cabe entonces preguntarse ¿qué seguridad
tendremos cuando Gas Natural, firma española, monopolice este rubro? ¿Qué no
sigue siendo producido este energético por PEMEX, que de hecho tiene un “sector
de negocio”, como rimbombantemente lo llaman, quién debería comercializarlo?
¿Qué no sigue siendo el gas natural aquél fluido asociado al crudo que debe
separarse de éste? ¿Qué PEMEX Exploración no tiene idea del potencial de gas
subterráneo de la zona desértica del norte del país, libre de petróleo o es que
por hallarse cerca de la frontera va a permitirse que nuestros pobrecitos
vecinos del norte sean quienes lo extraigan con las nuevas tecnologías que
permiten perforar en direcciones curvas hacia los yacimientos manteniendo las
torres alejadas de la frontera? ¿Es que ahora les toca a las empresas gaseras
ir a la bancarrota para que Gas Natural florezca?
Finalmente,
informó que todos esos cambios en la legislación son para sustentabilidad ambiental, que los organismos internacionales no
tachen a nuestras industrias generadoras de energéticos de contaminantes.
O
sea, que es más importante que algún despacho europeo o americano no nos tache
que verdaderamente salvaguardar nuestra autosuficiencia energética, si es que
la tenemos.
¡Pero eso sí,
como dice Chava Flores, su programita populista de cambio de refrigeradores y,
sobretodo de equipos de acondicionamiento de aire, ya ha reemplazado más de 300
mil de estas unidades!! Cuando hay pueblos aún sin electrificar. Pero eso sí,
estén tranquilos, esos 300 mil enseres ya fueron destruidos, en vez de donarlos
a comunidades paupérrimas como las que casi no hay en nuestro país. Pero eso
sí, esos enseres obsoletos (porque gastaban mucha energía) ya no van a
contaminar si es que su sistema de refrigeración llegara a tener alguna fuga.
Mucha idea tienen que los refrigerantes como fuente de contaminación en nuestro
país, nunca han representado cifra importante.
Y esperan les
aplaudamos que ya iniciaron la compra de tecnologías alternativas, como si los
ingenieros egresados de cualquiera de nuestras universidades no pudiera
calcular un molino de viento que mueva un generador, cuando han realizado
algunas de las presas/generadoras más grandes del mundo como Chicoasen.
En fin, que
sigan jugando a la casita en SENER en vez de encarar los retos que se tienen,
pues según muchos de los demás expositores, con generación eólica y solar
podríamos exportar corriente eléctrica a USA y todo Centroamérica.
Perdón,
olvidé que ya exportamos electricidad a Belice, país tan enorme cuyo consumo ha
de ser más grande aún.
Por su parte
CFE, parece no estar cayendo en infantilismos como la SENER. Mostraron
cuantitativamente sus diferentes formas de generar electricidad y que en varios
lados se están corriendo pruebas a muy alta escala con eólica y solar. Incluso
se piensa ampliar la capacidad de generación nuclear. Sólo que todas estas
alternativas siguen siendo más de 3-4 veces más caras de instalar y mantener
(por el momento y a 5 años) que seguir quemando hidrocarburos o carbón.
Curiosamente, a
ellos si les gusta hacer ingeniería, aprovecharon el cambio por mantenimiento
de toda la línea neutra que es el cable superior que se ve en lo más alto de
las torres de distribución para acoplar junto con el nuevo fibra óptica.
Gracias a esto, el monitoreo de la red (26 mil kilómetros) se realiza
actualmente en tiempo real las 24 horas al día y el sobrante de sus necesidades
es tal que están por rentarles capacidad a diferentes telefónicas, pues esta
alternativa es más barata y fiable que las microondas.
Sin embargo, no
es suficiente para hacer a nuestro país autosuficiente en el mediano plazo. Su
propuesta es que cualquier particular, llámese fábrica, edificio, latifundio e
incluso casa que instale sistemas de generación alternativa denominados
“micro”, se registre con ellos para instalar los sensoequipos que envíen
energía hacia la red pública cuando no se hace uso de ella o cuando se tienen
excedentes y se negocie la tarifa que CFE pagará por esa contribución.
Soluciones como
ésta son las que se necesitan, pues por diferencias de consumos los
particulares pagarán menos y aunque las tarifas aumenten, se mantendrá la
proporción, en vez de andar canjeando refrigeradores como hacen las
refresqueras, ¿o no?
PEMEX debía
hablar sobre las tendencias globales en energía, también desvarió en su
disertación. ¡Qué bueno que la Torre
tenga sensores de movimiento en todos sus pasillos y sanitarios, que no tenga
un solo foco incandescente y ya tenga algunos de diodos ! Pero…¿qué no debía
informar de si hay o no nuevos yacimientos detectados? ¿qué tecnología propia
desarrolla el IMP para extraer más de aquellos pozos viejos abandonados porque
las tecnologías de los 60s no permitían recuperar en forma económica? ¿cuántas
plantas de petroquímica básica deben instalar para vender productos en vez de
crudo, que redituarían económicamente más divisas al país?
SEMARNAT, que
analizaría alternativas contra el cambio climático, ni se presentó.
Afortunadamente,
el resto del foro consistió en conferencias técnicas que presentaron desarrollos
prácticos como el proyecto del etileno de IDESA; energía por pirólisis de
Pacific Pyrolisis; eoloeléctricos, Acciona Energía; celdas solares
vanguardistas, ANES; y, tecnologías como transporte sustentable, UTA&M;
etanol celulósico, UAM; Biogas de desechos orgánicos, Univ. Florida; energía
sustentable, Instituto Weizmann.
Como se ve
estos problemas a nuestra actual administración le preocupan mucho. A
propósito, las cifras y datos citados tienen por fuente a los mismos
expositores.
El mensaje es
claro, vamos viento en popa para depender del extranjero para abastecernos de
energía, no importa que las aspas giren con viento mexicano ni las celdas usen
los rayos que inciden en nuestro territorio, los cacharros hemos de adquirirlos
del extranjero, aunque sean tecnología de la época de Pascal o incluso
anterior.
Así lo reportan
personalidades asistentes:
“[…] aumento en
la dependencia del extranjero en la producción de energía… es apenas parte de
un panorama previsible para México”, Dr.
Ciro Ortiz, director, Ciencias Químicas, UIA.
“Es
indispensable para México apoyar las iniciativas [nacionales] de investigación
y desarrollo científico y tecnológico sobre el tema de energías renovables”, Mtra.
Lorena Pedraza, Investigadora.
Celebremos la
globalización, digo los centenarios.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
A principios del siglos XIX, se logró aislar la morfina
del opio, demostrando que los antiguos tenían razón en sus “principios activos”
pues estos eran moléculas específicas y como unas eran ácidas y otras alcalinas
se les denominó alcaloides. Al dosificar la cantidad de alcaloide en un
medicamento se establecía la “fuerza” que prescribía el médico.
Durante el siglo XIX, en las boticas se vendían y
manufacturaban los medicamentos por ello contaban con tres áreas: una oficina
(laboratorio), una rebotica (almacén de productos intermedios) y la botica.
Esta última daba a la calle y era donde se atendía a la clientela; mientras en
el laboratorio, se elaboraban los productos intermedios según fórmulas de la
farmacopea, denominadas preparaciones oficinales que incluían extractos,
alcolaturas, polvos y aceites.
Según la receta que prescribían los médicos, se
mezclaban los intermedios preparando jarabes, píldoras, ungüentos y gotas,
denominados colectivamente medicamentos magistrales.
Para ser boticario se requería haber sido aprendiz en una
botica por 4 años, saber latín, haber cursado satisfactoriamente Botánica y ser
aprobado en un examen teórico-práctico. Posteriormente, al disolverse el
Protomedicato, para obtener el título de farmacéutico el curso se cambio por el
de Farmacia en la Escuela Nacional de Medicina. Fue cuando se hizo
indispensable contar en cada botica con un farmacéutico responsable de
moralidad intachable.
A fines del siglo XIX, los farmacéuticos especializados en
química fungían como analistas de alimentos, aguas, bebidas, clínicos,
toxicológicos y realizaban investigación en instituciones públicas y
laboratorios privados. Destacan nombres como Río de la Loza, Vargas, Herrera y
Morales. Esta evolución introdujo las cápsulas, inyecciones, etc. y otro cambio
en los estudios: 3 años de carrera de Farmacia en la Escuela de Medicina tras
haber egresado de la Preparatoria (1868), para 1897, la carrera incluía
análisis químico y toxicología y para 1902, posología, legislación, fabricación
industrial y prácticas de preparaciones.
La promulgación del código sanitario causó que los
boticarios que aún quedaban exigieran su título puesto que su larga experiencia
los certificaba como farmacéuticos prácticos, es decir, fabricantes de
medicamentos, lo que no se les concedió. Y, a partir de 1894 exigía que el
responsable vigilaría de continuo la botica, por lo que sólo podía
responsabilizarse de una. Desde 1902 se exigió colocar visible el nombre del
responsable, su título y origen del mismo; y desde 1904, si se contaba con
laboratorio de servicio científico, la farmacia o botica se denominaría de 1ª
clase.
Todo esto cambió con el control de las grandes fábricas
transnacionales sobre los medicamentos de patente. La escalada de precios de
los medicamentos y la tragedia de millones que no pueden pagarlos, ha generado
preocupación general y ha puesto a discusión su alto costo. El otro tema en
discusión es la igualdad de oportunidades de los países desarrollados y aquellos
en desarrollo para acceder a los medicamentos.
En 2001 se llegó a un acuerdo de la OMC. Se estableció
que las patentes no impedirán que los países miembro tomen medidas destinadas a
proteger la salud pública o promover el acceso a los medicamentos. Los países
en desarrollo han demostrado que es posible enfrentar los intereses
corporativos de las grandes transnacionales: las patentes todavía no han ganado
la batalla. Según el Acuerdo sobre los Derechos de Propiedad Intelectual en el
Comercio se establece en 20 años la duración de la patente de los medicamentos
que, antes de este Acuerdo, variaba entre 5 y 15 años dependiendo de los
países.
Durante este tiempo se prohíbe a cualquier empresa
fabricar genéricos de las nuevas sustancias, lo que excluye a las personas con
ingresos modestos del acceso a los nuevos tratamientos, y la salud se reserva
para quienes pueden pagar. Olvidan reconocer que menos del 10% de la
investigación médica se dedica a las enfermedades que afectan al 90% de la
población mundial.
11 millones de personas mueren al año por enfermedades
infecciosas sin haber tenido acceso a medicinas esenciales, es decir 30.000
diarias. 2 mil millones de seres humanos no tienen acceso a la asistencia
sanitaria básica porque resulta demasiado costosa. Lo paradójico es que después
de la entrada en vigor del ADPIC, que prometía el crecimiento de Investigación
y Desarrollo gracias a la protección de las patentes, se está muy lejos de
conseguirlo. La OMC no puede ocultar que en realidad solapa a los países más
ricos imponer su ley a la totalidad del planeta; y que el derecho a la salud de
la mayoría va por detrás de los beneficios económicos de unos cuantos.
El mercado farmacéutico mundial representa unos 750 mil
MM USD y la ½ se concentra en 10 empresas farmacéuticas internacionales, siendo
el 20% para tratar el colesterol y triglicéridos, enfermedades muy comunes en
la actualidad. Para estas empresas México es su 10º mercado y la compra de
medicamentos representa 40% del gasto realizado para recobrar la salud.
Es
importante saber que, en el mercado nacional, existen los siguientes tipos de
medicamentos en función de su origen y desarrollo: Patente, medicamento
registrado en la Comisión Permanente de la Farmacopea Mexicana por un
laboratorio propietario del producto; Genérico intercambiable (GI), elaborado
por laboratorios que adquieren la patente vencida, demostrando bioequivalencia del
efecto de la sustancia activa; Similar, similar al anterior sin contar con
estudios de bioequivalencia.
Si se les hicieran las pruebas, quizá las pasarían, pero
son costosas. No hacerlas permite bajar su precio, pero por la cantidad de
publicidad que hacen bien podrían pagarlas, o ¿no? La publicidad es engañosa, se
aprovechan de la ignorancia del consumidor generando automedicación. 4 años
atrás, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios
clasificaba como falsos productos milagro los de cierta firma y de pronto ya le
dejan hacer todo tipo de medicinas. Como lo expresa un médico honesto: “Que
pena que pretendan Socializar la Medicina
mientras que estos famosos laboratorios sí tengan ganancias millonarias”.
Aprovechan huecos legales en la legislación mexicana: un suplemento
alimenticio, cosmético, medicina herbolaria o producto higiénico no
necesita hacer estudios clínicos, por el momento. En Europa ya se les exigirá
desde el 2011.
Pero eso pasa por seguir de imitamonos de los gringos.
En
Alemania, aún existen las Apotheke, es decir las boticas, donde un farmacéutico
puede incluso, por ejemplo a un turista que llega enfermo y sin receta,
prescribirle en base a sus síntomas la preparación adecuada o, si es algo más
serio, enviarlo con algún médico, con ciertas indicaciones.
En los archivos, veríamos que ninguno de los notables
farmacéuticos arriba mencionados causaron la muerte a ninguno de los que
recetaron, ¿podemos decir lo mismo de los actuales dependientes de mostrador de
las farmacias? ¿tendrán terminada siquiera la secundaria? ¿saben que es la
farmacopea?...una fórmula magistral? ¿o que ésta es más genérica que los
genéricos intercambiables? En fin, otro
tema para reflexionar hablando de centenarios y bicentenarios.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
La industria alimentaria mundial
es inmensa, abarca todo desde el desarrollo de semillas hasta la venta, matanza
y tablajeo de animales, pasando por toda la industria procesadora alimenticia. Representa
un negocio global de más de 4 millones de millones de dólares al año.
Como cualquier negocio, las
productoras de alimentos operan empresarial y corporativamente. Se mueven en
las esferas tecnológica para mejorar sus productos (25% del maíz y 75% de la
soya son genéticamente modificados) y política para que las instancias
gubernamentales que regulan el agro apoyen sus propios intereses. Por eso
aportan, a nivel mundial, cerca de 100 MM USD/año a estos fines. Así que, ¿Quién
realmente se preocupa por lo que se come?
Mientras, la mayoría de los
recolectores de fruta no ganan más de 100 USD/semana durante la cosecha y los
productos “frescos” recorren más de 300 km para ser consumidos; y aunque 100 mil
campesinos sufren enfermedades relacionadas al uso de químicos, sólo en los
campos de fresa se usan más de 5 ton/año de éstos.
La superficie mundial en que
se siembra maíz equivale a Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas
juntos y se requiere ½ lt de agua/kg de maíz. Sin embargo, 2 terceras partes de
ese maíz se usan como forraje y no para alimentación humana.
La ¼ parte del total de la tierra
del planeta se usa para criar ganado de carne o lechero, lo que consume más del
20% del agua que se consume y provocando 40 ton de desperdicios al año. Las
aves consumen más de 50 millones de toneladas de alimentos balanceados. Y a
todos ellos se les aplican más de 12 mil toneladas al año de antibióticos. Aún
así el promedio diario de consumo por persona no pasa de 50 g. de carne (blanca o roja). Hace un siglo, enriquecer los
alimentos con vitaminas A y D permitió criar animales bajo techo, todo el año,
resultando en almacenar más ganado en menos espacio produciendo leche, huevo y
carne en menos tiempo. Estas granjas sólo son el 10% del total pero producen
más del 50% de los animales que se consumen en todo el mundo. Pero el sistema
está lleno de riesgos. En ellos surgió la fiebre porcina y la enfermedad de las
vacas locas. Más del millón de personas al año sufre salmonelosis ocasionada
por huevo contaminado, por eIlo el uso de antibióticos ha sido indiscriminado
resultando en bacterias cada vez más resistentes. ¿Realmente cree usted
que un sistema como las granjas industriales que procesan millones de animales
para el consumo pueda ser saludable y “humano”?
En los países que no caen dentro
de la extrema pobreza, más de ¾ partes del dinero disponible se usa para llevar
a la mesa alimentos procesados, de los cuales cerca de la ¼ contiene algún
contaminante. Llevar a su mesa 8 hamburguesas provoca más contaminación por CO2
que el producido por un auto con motor de 8 cilindros de México a Acapulco.
Volviendo al maíz, 30% de éste son
desperdicios que se procesan obteniendo el jarabe de fructosa, recomendado
desde el siglo pasado para endulzar las papillas del bebé y que no sólo se usa
en los refrescos, yogurt, jugos, pan, salsas y condimentos procesados sino que
hasta se le inyecta al tocino. Es el segundo endulzante mundial sólo rebasado
por el azúcar refinado y es mucho más barato. Se consumen casi 100g diarios por
persona de este jarabe por lo que algunos investigadores lo apuntan como la
razón de la pandemia mundial de obesidad existente.
Agricultura sustentable: Proporcionar
al campesino un ingreso justo y decente, es decir que le permita vivir con
holgura y que, como en cualquier negocio, pueda reinvertir sus ganancias para
mejorar productos, rendimientos, calidad, etc. y al mismo tiempo evitar el
deterioro ambiental, principalmente el de los suelos que trabaja, es la fórmula
que ahora se busca. Pero es importante recapacitar que el positivismo
estructuralista del siglo XIX ya no es aplicable. Existen muy variados tipos de
suelos, sometidos a muy diversas condiciones climáticas y, sobre todo, en
lugares con muy distintas economías. No se puede dar una sola solución.
Cada parcela debe reducir su
dependencia de recursos no renovables como los combustibles, fertilizantes y
pesticidas derivados del petróleo; usar energías renovables para extraer agua
sin dañar los acuíferos; y, aplicar la biología para exterminio y prevención de
plagas y malas hierbas y, para compostar los excrementos para obtener abonos
naturales; incluso sembrar especies amortiguadoras que devuelvan nutrientes al
suelo.
Será que lo mesoamericanos
prehispánicos no eran tan salvajes y primitivos como los europeos los
consideraron que ya en Japón y China se empieza a copiar el sistema de chinampa
para sus cultivos, mismos que ni Chapingo ni el gobierno han patentado. Quizá
lo hagan aquéllos.
Por último, hay que recordar que mientras
sean economistas quienes regulen lo que se debe hacer en el campo en vez de
campesinos y criadores con experiencia, biólogos, geógrafos e ingenieros de
suelos, será, como dice el dicho “arar en el desierto”. ¿Qué parte del valor de
millones de millones arriba mencionado es la que no entienden para cubrir la
necesidad más básica de los ciudadanos?... Reflexionemos en ello cuando piden
celebrar la Independencia, definitivamente no una independencia alimentaria y
menos autosuficiente.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
México ha sido arrancado de
la ruralidad para producir en las ciudades a ritmo industrial de todo, desde
coches hasta chilorio. Este desarraigo cultural forzado ha creado nostalgia en
nuestros corazones mirando todo lo “hecho a mano” como muy superior a lo
industrial, mimado y elaborado con materias primas “naturales” y, valorando muy
positivamente las telarañas que, como evidentes estalactitas, cuelgan por todos
lados en las supuestas bodegas artesanales como signo de calidad basado en la
naturalidad. Desgraciadamente todavía se confunde la artesanía con el folklore
mal entendido. Artesanía bien aplicada es mimar el producto desde su origen.
Los productos de una región,
rancho, hacienda, etc. expresan en nuestro país un amplio abanico de
posibilidades, increíble variación que va de lo cálido a lo frío, de lo florido
a lo marchito, de lo arenoso a lo mineral. La región determina la interacción e
interrelación de varios condicionantes que son los que le van a dar carácter,
sabor y dulzura al fruto, elementos como el clima, el suelo, las distintas variedades
y la intervención del agricultor. Este tiene, además, en sus manos decisiones
claves para configurar el carácter de la región: la elección de parcela, clones
e injertos, variedad, tipo de poda, rendimientos, preparación de suelos, etc. Aquí
está lo mejor que puede dar la patria, pues siendo país de amplísima riqueza en
suelos, climas y variedades, nos hemos dedicado con ahínco a productos
impersonales, homogéneos con el objetivo de ofrecer cada año el mismo tipo de fruto,
nuez u hortaliza, la mayoría de las veces indistinguible de su competidor. La
región es el diálogo que existe entre la planta, el arbusto o el árbol, la
tierra, la naturaleza y el hombre. Es el causante primordial de la diversidad
en las frutas y su razón de ser. El fin último es lograr que el producto
refleje la máxima expresión del suelo. Frutos únicos, con aromas y sabores que
recuerden en cada mordida la región que les dio vida.
La preocupación sobre el
cambio climático ya está presente también en el campo. Ahora parece claro que
hay que apostar por la naturaleza, el guano, los insectos y demás
microorganismos que pululan por el campo para no alterar más nuestro planeta.
Algunos buenos campesinos afirman que inciden más negativamente las malas prácticas
agrícolas y las desorientadas políticas agrarias que el propio cambio
climático. Incluso en los lugares donde mejor se paga la fruta, el agricultor
no añade, aunque no los necesite, tratamientos a la siembra para asegurar su
cosecha.
Las zonas frutales viejas
(más de 30 años) no son más codiciadas porque sí: sus frutos son más equilibrados,
pues han aprendido a sobrevivir con lo justo. La moraleja es que los excesos
crean dependencia y, el campo mexicano no necesita grandes lujos para ofrecer productos
de gran calidad. La población se encuentra indefensa, con productos cada vez
más caros, justificados por ese exceso de fertilizantes, abuso de
conservadores, o modificaciones genéticas innecesarias.
Lo más denigrante es que
México, famoso desde siempre por su gran variedad de frutas y verduras,
inexistentes fuera de sus fronteras, ahora se asombra con el kiwi, el arándano
y la “blue berry”, que ya no podemos ni pronunciar en español como la vil mora
azul que nuestros productores consideraban una mala hierba que no les dejaba
producir sus demás cultivos.
Se trata de una concepción cuestionablemente
necesaria en el pasado, pero que hoy es, llanamente, desperdiciar las inmensas
posibilidades de obtener excelentes productos que reflejen, como valor
fundamental, la personalidad irrepetible del lugar donde vegeta su materia
prima, arma imprescindible para conquistar mercados de alto valor añadido, enfatizando
siempre tanto sus cualidades organolépticas como sus virtudes salutíferas, que
las tienen y muy aconsejables.
Frutos hay para todos los gustos: densos,
untuosos, potentes, dulces, profundos, ligeros, sutilmente ácidos, frescos y
con diversos aromas.
De este pasado al futuro
inmediato hay un largo recorrido, trayecto difícil que han tenido que recorrer
o que están recorriendo diversas zonas de nuestro país enfrentando
problemáticas modernas como son las Denominaciones de Origen que resultan
imprescindibles para dar salida a una producción superior a la demanda y
convertirse en el nuevo referente de calidad.
Por eso, hoy en día debemos
solidarizarnos con los pocos productores existentes en el DF, quienes defienden
sus tierras, no sólo apoyando su defensa sino consumiendo sus productos. UAM,
UNAM e IPN realizan contra reloj investigaciones para mejorar su esfuerzo ahora
que la “ciencia occidental” ha reconocido que la dieta mesoamericana fue
siempre mejor balanceada y más saludable que la europea.
Un solo grupo de plantas
oriundas de la cuenca reúne la mayoría de las ventajas que se persiguen para
evitar los problemas actuales de nutrición. Son los quelites, entre ellos se
encuentran acelgas, verdolagas, amaranto y romeritos. Todas esas maravillosas
hierbas verde oscuro que contienen en mayor cantidad y de forma totalmente
biodisponible los minerales y vitaminas que requiere el organismo. Son ricas en
la fibra “dietética” que ahora adicionan a los cereales de desayuno, que
regulariza el intestino y, además, previene el cáncer de colon de modo natural
sin necesidad de medicamentos. Sus semillas también son valiosas: amaranto
tostado, rico en proteína, otras por su sabor, se usan al cocinar especiando
infinidad de guisos; y, otras con características especiales como la chía.
En fin, hay que dejar de
“agringarse” y aunque sea de vez en cuando, desayunar galletas de amaranto en
vez de “confleis”, comer tortitas de verdolaga en vez de “bigmacs” y tomar agua
de chía en vez de un “chesco”. Nuestro sistema cardiovascular, además del
aparato digestivo nos lo agradecerán al ir eliminando alimentos tan procesados
que su valor nutricio es prácticamente nulo. Así, la ganancia es doble, nos
volvemos más saludables y apoyamos a quienes siempre han trabajado la tierra
para proporcionar alimentos a los capitalinos.
Jaime Sanromán Ruiz Cronista de industria, ciencia y tecnología pipechón@yahoo.com
Continuamente
aparecen curiosas notas que lamentan que la bebida se esté perdiendo. Todo
comenzó en la época porfiriana, donde la apertura del régimen porfirista al
capital extranjero, en formas y volúmenes sin precedentes, puso a la cerveza en
la senda de las bebidas alcohólicas dominantes en vez de dar más énfasis a la
industrialización que los productores buscaban de acuerdo al desarrollo de las
ciencias y la tecnología de esa época como puede verse en los estudios
publicados por Alfonso Herrera en 1879. El consumo del pulque fue perseguido
por considerarse causa de la criminalidad de los pobres bajo argumentos de
salubridad y comportamiento indecente.
ALGO DE HISTORIA En la época prehispánica, el pulque se
utilizaba básicamente con fines rituales. Su comercio no tuvo impuesto a principios del virreinato.
Pero en 1633, la Corona española mandó que se cobrara en toda Nueva España. El consumo era restringido por los problemas que causaba en
el comportamiento; sin embargo, producción y consumo generaban importantes
rentas que no se podían perder por argumentos morales. El éxito
del pulque se debió a que las continuas guerras, intervenciones y revueltas no
dejaban a los gobiernos fondos para infraestructura como son acueductos y
presas. No habiendo agua y teniendo en abundancia una bebida de moderación rica
en nutrientes, el pulque se popularizó aumentando su producción y
comercialización en las haciendas magueyeras. Las pulquerías adquirieron una
fisonomía y funcionamiento propios, producto de nuestro mestizaje. Dando rienda
suelta a la imaginación, a partir de sus nombres, el decorado, la creación de
juegos como el rentoy o la rayuela y se tornaron en un refugio para los
varones, al prohibirse la entrada a mujeres, salvo en un “departamento”
especial.
En 1854 se ordenó el traslado de las pulquerías a las
afueras, iniciando su época de oro, ayudadas por las Leyes de Reforma. La ley de 1871 estableció inspectores de bebidas nombrados por el
gobernador. Requerían ser médico o farmacéutico examinado y aprobado, mayor de
25 años, de probidad notoria y no tener otro empleo o cargo público. Pero las
infracciones eran incumplimiento del horario señalado y la venta sin
acompañarlo con alimentos.
La
construcción del ferrocarril a Apan, generó mayor cobertura de mercado que se
reflejó en más reglamentos. Sin embargo, había razones económicas más fuertes
que la regulación. Por ello la expedición de licencias se mantuvo. ¡Ah! Pero
los hacendados se volvieron ricos, luego poderosos y, finalmente, controlaban
la política nacional. En 1913, se prohibió el consumo
al interior de los expendios, las pinturas dentro o fuera de los expendios (que
habían sido su rasgo característico) y los creativos nombres tan criticados por
la élite. Se le asoció con suciedad y gérmenes
relacionados con insalubridad e inmoralidad, término para calificar
comportamientos que no cabían en lo urbanizado. El Dr. Claude Bernard defendió
con pruebas clínicas y análisis químicos (vanguardistas para su época) los
hechos que Humboldt había registrado un siglo antes: que era una bebida rica en
nutrientes.
A partir de 1915, el ataque al pulque cambió de la
salubridad al racismo como muestra el reglamento de restaurantes: “Se dará el
nombre de: restaurants a los establecimientos en que se expendan alimentos al
público y estén debidamente facultados para vender cervezas, vinos y licores
con ellos; fondas de primera, aquéllos en que no se vendan las bebidas
expresadas anteriormente, pues que en ellas sólo se podrá vender cerveza y
pulque con los alimentos; y fondas de segunda, los establecimientos de menor
categoría, en donde se vendan alimentos corrientes y en los cuales con ellos
también podrá venderse pulque.”Por
eso al terminar la revolución, su producto no podía promoverse sin dar que
pensar. Y como la incipiente cervecera prometía también ingresos al erario,
atacó solapada por el gobierno esta industria artesanal. Tras el reparto
agrario, pocos hombres de campo en cuya propiedad quedaron tinacales en
condiciones, retomaron esta tradición, pero el negocio no es lo que era y es
difícil convencerles de invertir en estudios tecnológicos que no garantizan que
su producto no vuelva a ser atacado como hace 100 años. Resulta más fácil la
mercadotecnia tipo guerrilla con notas en los medios como: Buscan preservar las pulquerías
y su tradición, o Masacran a 'La Pirata' cañonazos de
la crisis; y uno que otro documental como “La Canción
del Pulque”, donde aparecen comentarios de los fabricantes.
RAZONES
Se trata de la más completa
ignorancia que, además se acepta de facto: “No
hay forma de que el pulque no se eche a perder”. Todo producto orgánico sin
procesar, a temperatura ambiente, empezará a descomponerse, sus componentes
afectados por esa temperatura reaccionarán entre sí o, se degradarán en
sustancias cada vez más sencillas. Entre las reacciones que se dan está la fermentación.
Cualquier cosa conteniendo azúcares fermentará y continuará mientras halla azúcares
que descomponer. En forma natural hay diferentes reacciones de fermentación. La
que descubrió Noé fue la fermentación alcohólica, que torna los azúcares en
alcohol. La hemos aplicado para obtener productos útiles: etanol, vinagre y
acetona. Tres sustancias perjudiciales al organismo, pero el etanol en dosis
verdaderamente pequeñas también causa al organismo una sensación de bienestar
debido a complejas reacciones bioquímicas que ocurren en el cerebro a nivel de
las sinapsis de las neuronas. Cuando se fermentan la fruta, los granos y
ciertas mieles vegetales o animales, se obtienen líquidos que, curiosamente,
resultan con esa dosis tolerable y, además, tienen sabor agradable para las
papilas gustativas humanas. Las levaduras alcohólicas necesitan aire para
respirar. Eliminando el aire se frena la fermentación. Pero esto no es tan
fácil ni se logra totalmente. Por eso oímos de “vinos torcidos” o hechos
vinagre. En la naturaleza hay diferentes levaduras que realizan otros tipos de
fermentación. Incluso algunas no necesitan aire para sobrevivir. En la fruta,
granos y savias coexisten muchas de ellas, por lo que las condiciones que
frenan la acción de unas pueden quizá acelerar la de otras. Como desde Noé ha
pasado mucho tiempo, la producción del vino ha podido ser estudiada muy a fondo.
El pulque no es tan antiguo y tras su descubrimiento sólo lo usaron grupos
reducidos. Hasta la época virreinal fue cuando los investigadores jesuitas comenzaron
a estudiarlo. Es decir apenas.
El olor que le asocian los que no saben proviene del
suelo de la aduana, donde las autoridades tiraban el producto de mala calidad
sanitaria y cuya fermentación había continuado sin control produciendo
compuestos fétidos. Y existen muchas normas oficiales que regulan su
producción: NMX f 102, 103 y 112; NMX v
022, 023, 024, 029, 037, 040, 041, 042, 043 y 045; NOM 070 y 142. Un
buen pulque se reconoce por ser viscoso pero no baboso ni pesado, su color es
blanco nacarado y su sabor es fresco y varía de dulce a ácido. Contiene
hierro, fósforo, calcio, tiamina, niacina, riboflavina, vitamina C y
lactobacilos, que promueven la salud gastrointestinal.
Para acabar con los mitos, las Encuestas Nacionales de
Adicciones indican que el consumo de pulque representa 3.1% del consumo total
per cápita en términos de etanol, mientras que la cerveza y los destilados
superan cada uno el 30%. Y la Encuesta de Ingresos y Gastos que incluye
población rural y urbana indica que el pulque es consumido por la población que
tiene poco acceso a la disponibilidad de agua potable. Curiosamente, en el DF
las delegaciones en que menos se bebe son Milpa Alta y Xochimilco, según los
datos de 2002. Y su valor en la cultura lo señala
el Dr. L.A. Vargas, del IIA/UNAM: “el
consumo de pulque se aferra como un elemento para la cohesión social y la
identidad…” y James Scott considera las
pulquerías espacios propicios para el discurso oculto y la resistencia
cultural, no necesariamente apartados de las élites.
Con tecnología actual se
han obtenido diferentes productos que no son idénticos al pulque recién
elaborado, pero son más acordes al gusto actual que se tiene para a las bebidas
alcohólicas. La pasteurización le dio más duración para enlatarlo o
embotellarlo, incluso exportarlo. Aplicando principios enológicos se evita desnaturalizar
proteínas y aminoácidos, y matar los prebióticos que
contiene obteniendo larga vida de anaquel. La
expectativa es generar productos naturales que sean susceptibles de una
denominación de origen y saquen de su continua extinción la explotación
racional y autosostenible de todas las agaváceas de nuestro país.
Quiero concluir con un viejo proverbio popular:
"Para Estar Joven y Sano Tome Pulque Desde Temprano"
Y llegaron desde Aztlán al lago, y observaron los
signos profetizados,y allí, junto al nopal y los animales encaramados, los
esperaba una muchedumbre de reporteros y cronistas. Carlos Monsiváis
Jaime A.
Valverde Arciniega
¿Y éste de dónde
se inventará tantas historias? ¿pues qué no trabaja ni nada? una de dos, o se
la pasa tirado de panza todo el día o es un vago aplana calles, a lo mejor es
buen amigo eso sí, pero de otros vagos
iguales que él sin oficio ni beneficio, o de plano es tan rico, que como no tiene necesidad de ganarse la
vida, es un ideático, maniático y lunático. A ver ¿por qué mejor no hace poesía
o novela o cuento? ¿Por qué no se presenta en un foro rimbombante, como el de
aquí al lado de la Feria del Libro de la UNAM en Tacuba 5?
Estos cronistas
se me hace que son cuentacuentos, pero ¿con qué fin si ni les pagan nada? ¿Es
que tiene algún caso documentar dónde estuvieron los primeros baños de la
ciudad? ¿Qué significado puede tener el saber que en la época Colonial los
indígenas se volvieron sucios? ¿A quién le interesa conocer cómo se combatió la
primera epidemia de cólera en el DF? ¿De verdad puede ser cultura saber que en
vísperas de la Guerra de Independencia, se conspiraba contra la Corona Española
en las cantinas del hoy llamado Centro Histórico? ¿O que Victoriano Huerta pactó
con Félix Díaz el destino trágico de Francisco y Madero en una pastelería El
Globo en el centro de la ciudad capital?
No creo que a
los hoteleros del siglo XXI les interese saber que el antecedente histórico de
su jugoso negocio en la capital más grande del mundo, fueron entre otros, los
cuartos por ratos, y que a los clientes se les denominaba pasajeros, de donde
más adelante se acuñó la expresión “hoteles de paso”.
Mientras estoy
aquí sentado escuchando a este cronista, el mundo se debate entre salir de la
crisis financiera y el desempleo global; en México lo candente en este año son
las alianzas electorales entre el PAN y el PRD y si se dan o no en 11 estados
de la república; el regreso del PRI, aunque nunca se fue; el cambio climático;
la influenza AH1-N1; la desgracia de Haití por el terremoto y tantas otras
cosas en verdad importantes, ya nada más falta que este señor que se presenta en
la Feria del Libro de Ocasión haga la crónica del desamparo de Chalco. En qué
me puede servir saber que es la segunda vez que el río La Compañía con sus pestilentes aguas acaba con los
pobres bienes de los pobres que ahí viven. Ya he visto a las víctimas llorar en
televisión y clamar justicia divina, pero no indignarse con sus autoridades. Si
las familias en cuestión de 10 minutos vieron sus viviendas inundadas de aguas
negras y sus enseres y trastos se ahogaron en caca o si nada funciona en
Chalco, ni las farmacias, ni las
escuelas, ni las tiendas, ni los mercados, ni los consultorios ni nada; y si muchos que habían ido a trabajar
ya no pudieron regresar a sus casas y tuvieron que pedir alojamiento a
parientes y amigos a los que les dieron lástima, esos hechos tan simples y
viles son la materia prima con la que trabaja el cronista.
Los cronistas se
ocupan de cosas tan menores como venir a contarnos lo que nos pasa, no se
apartan del hecho mismo, carecen de la imaginación y el vuelo del águila, son
como ratones que van por la vida royendo
su cachito de realidad, según lo que estoy escuchando de los relatos de este hombre que está al frente
leyéndonos unas cuartillas.
En fin que
mientras lo escucho perorar y aparentemente luzco interesado en el tema, en
primer lugar el estar aquí sentado unos minutos lo aprovecho para descansar y respirar
con tranquilidad, lo que se ha vuelto casi imposible en la Ciudad de México, si
es en el Metro, en el Micro o Metro bus o hasta en la iglesia, hay que
cuidar la cartera y que nadie le meta
las manos a los bolsillos. Ah, y que nadie se me quede mirando y mucho menos a
los ojos porque yo no doy ni la hora para que no me arrebaten mi reloj; la
desconfianza a todo y todos, es una regla de sobrevivencia urbana fundamental: Si
alguien me intenta hacer plática no le respondo; si voy caminando sobre una
acera muy poco transitada y alguien, quien sea, eso no importa, viene caminando
hacia mí, me bajo de inmediato de la banqueta y cruzo la calle; si tomo un taxi
no le hago plática al chofer; si veo un atraco me hago disimulado; si alguno en
la parada del camión me encarga por unos segundos aunque sea la carriola de su
bebé, puede ser una trampa y no acepto. En segundo lugar observo a la gente
reunida en este salón y pienso por qué
están aquí, a lo mejor porque es gratis venir a escuchar a los cronistas, no lo
sé pero creo que todos estamos mal, nos han subido los impuestos y los precios
hasta de la tortilla, del agua y la luz también, del Metro y según dicen hay diez millones de “NINIS” en
el país, de jóvenes que ni estudian ni trabajan ni nada.
¿Es que acaso la
crónica sirva para investigar y denunciar
todos estos atropellos? ¿Tiene fuerza moral la crónica, para prestar oídos a lo que
ocurre en las entrañas de nuestra sociedad en descomposición? Mejor ahora que
vengan las preguntas, alzaré mi mano y lo preguntaré.
Ciudad de
México, domingo 21 de febrero de 2010.
Crónica leída en
Tacuba 15 Col. Centro, en el marco de la XXII Feria del Libro de Ocasión, Raros
o Viejos, organizada por la Coalición de
Libreros.
Alfonso Hernández Hernández Cronista y hojalatero social en Tepito abcdetepito@hotmail.com
En esta época se ha ido reduciendo la calidad del
silencio para la buena lectura. Se ha ido agotando el tiempo y las ganas de
hojear revistas viejas y libros antiguos.
Los olores y los saberes de esta Feria del Libro,
flotan como los sonetos de un almanaque, cuya atmósfera hay que respirar y
disfrutar poco a poco. Con todo nuestro resto de infancia, rememorando al
bosque, a los autores, y a los editores que dieron vida a estos libros, que nos
mantienen erguidos para proyectar nuestra sombra.
Entre las tantas servidumbres, tan poco sublimes, de
la vida moderna. A los libreros y a los cronistas nadie nos dijo que este
oficio fuera grato y a la vez tan ingrato. Quizá por eso, somos de los
anarquistas que sólo respetan los semáforos. Y a quienes la única Revolución
por la que luchamos es la Educación
con una República de escritores y de lectores.
Será por eso que, preferimos los cafés y las tabernas,
que las tantas farmacias con pastillas de efecto placebo. Cuando lo que
nosotros buscamos es la reivindicación humanística del derecho a la embriaguez
del conocimiento.
Los cronistas y los libreros no creemos en la creación
colectiva, sino en la creación individual, o cuanto menos en la suma de
creaciones individuales. Pues lo que pasa es que el talento no abunda y, por
voluntad propia, tenemos que hacer de la necesidad una virtud.
Algunos dicen que el poder está en la información. En
la que es un pariente pobre de la duda el que nunca se desnuda. Pues esa
información, aunque pareciera ser cultura, no es igual a la que existe y se
abreva en los libros.
En este vicio privado de la lectura: la verdad desnuda
guarda oculta, detrás de la corteza, el hueso de cereza de una duda: ¿Qué vamos
a hacer para que exista el salario mínimo cultural?
La respuesta la tienen los libreros, esos extraños
individuos que seleccionan y venden libros a individuos aún más extraños…
Beatriz Ramírez González Cronista de la Delegación Iztapalapa cronistabrg@msn.com
Instantánea de niños con Santa Claus en La Alameda Central, diciembre de 1972.
Desde 1949, familias enteras
provenientes de varias Delegaciones y del interior del país disfrutan de la
tradición de tomarse una fotografía con los Reyes Magos o Santa Claus en los
variados escenarios de la Alameda Central, acompañados de renos, elefantes,
camellos y caballos, en un marco de luces, juegos, feria, venta de antojitos,
globos y juguetes.
Para ello se ha empleado, hasta hace
poco tiempo, la cámara Polaroid Land, basada en el sistema fotográfico
descubierto por el físico estadounidense Edwin Herbert Land, quien en 1947 añadió
a la fotografía de aficionados el atractivo de conseguir fotos totalmente
reveladas pocos segundos después de haberlas tomado. Su marco ya es tan popular que lleva y llevará siempre el
nombre de la cámara que lo empezó a utilizar. En ese marco blanco hay quien
anota el lugar y fecha donde se tomó la foto; a veces se vende la foto con otro
marco, de papel o plástico, con el nombre del sitio.
Cabe mencionar que el horario en La
Alameda era partir de las 18:00 hrs. para aprovechar la luz del día y los
efectos de la iluminación del atardecer, pero gracias a un convenio en 1979 que
hicieron los fotógrafos con la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y con el
gobierno capitalino, lograron cada temporada pagar una cuota para consumir
energía eléctrica del alumbrado público y poder realizar su trabajo aún en la oscuridad
de la noche, gracias a la iluminación de reflectores y focos. Su camerino era
el estacionamiento del Hotel Del Prado, extinto por los terremotos del 85´ (ver
artículo en esta sección).
En 2003 la tradición se trasladó al Monumento a la Revolución Mexicana, debido
sobre todo a que no se quería dañar los trabajos de rehabilitación que se hicieron
en La Alameda ese año; permaneció hasta diciembre de 2008 y los primeros días
de 2009; a finales de este año los personajes
y sus fotógrafos volvieron a la Alameda Central, a la calle de Doctor
Mora, debido a los trabajos de mantenimiento en la zona del Monumento a la
Revolución, además de que inicialmente se buscaba enviar a Santa Claus y los
Reyes Magos al Palacio de los Deportes.
De esta manera, los profesionales de la lente pueden
ofrecer en estas fiestas de Navidad, Año Nuevo y Santos Reyes el retrato que perdurará
en el tiempo y será visto por muchas generaciones.
Para mayor seguridad de los clientes, los profesionistas
de la lente acreditados como trabajadores no asalariados portan un permiso para
realizar su actividad esperada por niños, jóvenes y adultos. La licencia consta
de una fotografía y datos personales, entre ellos la organización a la que
pertenecen y el sitio y horario donde ofrecen sus servicios. La credencial trae
impreso el logotipo oficial del Gobierno de la Ciudad de México y las recomendaciones
en materia de seguridad que deben seguir para evitar la falsificación de este
documento, el cual cuenta con espacios para ser resellado cada año. Estos
trabajadores agremiados en la Unión de Fotógrafos de Cinco Minutos e
Instantáneas y Similares del Distrito Federal, que cuenta con más de 200
agremiados, reciben apoyos en materia de desarrollo social, que van desde la
tramitación de un acta de nacimiento, hasta asistencia médica gratuita.
Los
fotógrafos portan ahora cámaras pequeñas y digitales de seis megapixeles, con
su respectiva impresora, debido al avance de la tecnología. Se hacen acompañar
de campaneros, quienes ayudan a los clientes a subir al escenario y provocar
sonrisas en los pequeños.
Un total de 40 fotógrafos fueron acreditados por el
Gobierno del Distrito Federal (GDF), a través de la Secretaría de Trabajo y
Fomento al Empleo (STyFE), para ofrecer el servicio hasta el 6 de enero del 2010
a miles de personas que acostumbran acudir cada año a tomarse la foto del
recuerdo.
Por la cercanía de estas fechas he mencionado esta
tradición de la foto con Los Reyes Magos y Santa Claus, pero las instantáneas
fotográficas se toman también en otros sitios turísticos y de esparcimiento de
la Ciudad de México, como el Lago de Chapultepec, Xochimilco y la Basílica de
Guadalupe, donde hay caballos de plástico y reales que se montan para posar en
la foto. No podían faltar en el Zócalo capitalino, para tener como fondo
cualquiera de los emblemáticos edificios que lo rodean, que si es en época
septembrina tendrán iluminación especial y los fotografiados podrán ponerse
zarapes de colores y sombreros de charro proporcionados por los mismos
fotógrafos. En diciembre también la iluminación de los edificios da un toque
especial a las instantáneas.
En Xochimilco es tradicional la foto en las
trajineras con sus respectivos nombres, los fotógrafos van en pequeñas chalupas
ofreciendo su servicio.
La representación de la pasión, crucifixión, muerte y
resurrección de Jesucristo es también la oportunidad durante jueves y viernes
santos para que decenas de profesionales de la lente retraten a los clientes
con Jesús de Nazareth, la Virgen María, Judas Iscariote, Juan el Bautista,
Poncio Pilatos y los fariseos en las delegaciones donde cada año se lleva a
cabo esta escenificación.
La llegada de turistas del interior de la República y del
extranjero a representaciones como la de Iztapalapa, Milpa Alta o Cuajimalpa
significa la posibilidad de mejorar los ingresos de los fotógrafos, pues
quieren llevarse un recuerdo típico, con un portarretrato con alguna leyenda
para mostrar que estuvieron aquí en el Distrito Federal. Y eso los ayuda a
salir adelante, como comentan algunos fotógrafos de La Villa, que jueves y
viernes santos se trasladan a esas delegaciones.
Las instantáneas también se producen en sitios como
estadios, circos, atrios de iglesias el Jueves de Corpus (cuando se viste a los
niños de inditos), en ferias tradicionales, y seguramente en muchos otros
lugares que por ahora no me vienen a la mente.
Esta tradición de las instantáneas heredada de padres a
hijos ha subsistido por más de sesenta años y se ha consolidado como la base de
sustento para muchas familias, aunque la competencia es grande y mucha gente lleva
ahora su cámara fotográfica o de video.
La actividad de estos fotógrafos está regulada por el Reglamento
para los trabajadores no asalariados del Distrito Federal, que en su Capítulo
VI, artículo 47, dice: Para que los plomeros, hojalateros, afiladores,
reparadores de carrocerías, fotógrafos de instantáneas, de cinco minutos, de
sociales y oficiales; mecanógrafos, peluqueros, albañiles, reparadores de
calzado, pintores, compradores de objetos varios, ayateros, vendedores de
billetes de lotería y de publicaciones y revistas atrasadas y otros similares, puedan
ejercer sus actividades deberán recabar previamente sus licencias, en los
término de este ordenamiento.
El artículo 49 establece que:Los trabajadores a que se contrae
este Capítulo podrán desarrollar sus labores en lugares cerrados públicos o
privados, debiendo tener el consentimiento del propietario o encargado del
predio de que se trate o el permiso de la autoridad que corresponda.
Según mencioné antes, los fotógrafos de instantáneas cumplen
con estas disposiciones. Bien por ellos, que nos ayudan a preservar la memoria.
(Ver instantáneas de diferentes lugares, en galería de
fotos de esta página).
Visitantes de provincia que se tomaron una instantánea de recuerdo en el Cerro de Guadalupe, en La Villa, agosto de 1988.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
Don Felipe, sale de su casa a las nueve de la mañana, hace mucho frío pero
eso no es impedimento para ir al centro de la ciudad. Lleva en brazos a una
gatita blanca preciosa, de ojos azules como dos turquesas. Domi ha sido su
preciada compañía durante varios años. Le
preguntamos hacia donde va y nos dice.
“Voy a la iglesia de San Fernando a la ceremonia donde se realiza la
bendición de los animales domésticos, es decir los que viven en nuestro hogar:
perros, gatos, pericos, pájaros, cuyos, ratas blancas, gallinas, guajolotes. Cuando
yo era niño llevaban a bendecir borregos, chivos, burros y hasta caballos, la
vida de nuestros barrios ha cambiado mucho, la gente se dedicaba principalmente
a la agricultura y a la cría de animales, las casas eran grandes y tenían un
corral.
Es una bonita tradición, que va desapareciendo.
Este festejo lo trajeron a
la Nueva España los frailes franciscanos. San Antonio Abad es el patrono de los
animales domésticos, se le representa con un cerdo a sus pies y con un perro a
un lado. Este santo era de origen egipcio y se fue a vivir como ermitaño al
desierto.
Llega a las once de la mañana, la ceremonia empieza con una misa solemne,
los que llevan animales no pasan al interior, esperan a que termine el oficio y
después en el atrio del templo los diferentes animalitos son rociados con agua
bendita.
El sacerdote recuerda a los asistentes que debemos estar en armonía con la
Naturaleza y que los animales son seres vivos y sensibles y que debemos
tratarlos bien, alimentarlos y cuidarlos con cariño, pues muchos de ellos son
seres indefensos.
Un niño llevó a su ratita blanca a la que vistió de rojo con gorrito del
mismo color. Las mascotas iban estrenando suéter para el frío, las perritas
lucían moños de diferentes colores, llamaba la atención el loro de verdes
plumas con su lenguaje repetitivo: Me llamo Lalo, me llamo Lalo. ¿Adónde vas?
¿Adónde vas?
Los dueños de los animales platican un rato, cuentan las anécdotas y
gracias de sus respectivas mascotas.
La abuela recuerda a la Chiquis, la dejó a
mediados del año pasado, por más lucha que le hizo el veterinario murió. La
enterró en el pequeño jardín, junto al rosal de flores rojas, cada que mira una
rosa sabe que su perrita está alimentando con sus huesos a la planta que crece lozana
y cubierta de encarnadas flores. Su nieta le regaló, para que se consolara, otra
perrita chihuahueña “cara de manzana”, ahora acuna a la Coquis para llenar el
nido que quedó vacío. Adiós, nos vemos el próximo 17 de enero para la bendición
de nuestros queridos animalitos. Y para que no olviden este grato momento,
parece como si los canarios se pusieran de acuerdo regalando a todos los
presentes sus hermosos trinos.
MARÍA ELENA SOLORZANO CARBAJAL Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
La adoración de las Magos. Alberto Durero, 1504.
Es cinco de enero, los niños se preparan para
dormir, están muy emocionados pues después de las doce llegarán los Reyes Magos
con los juguetes que pidieron por medio de una carta que ataron a un globo rojo
para que se elevara por el cielo hasta donde moran los queridos monarcas. Esta
tradición se renueva cada año, es uno de los recuerdos más hermosos que
conservo, me acostaba muy temprano, pero el sueño se negaba a cerrar mis ojos,
mi papá se acercaba a mi cama y veía que no estaba dormida y me decía: “los
reyes no vendrán mientras estés despierta”. Apretaba los ojos y por fin me
quedaba dormida. A las siete de la mañana saltaba de la cama, para ver los
juguetes que habían dejado junto a mi zapato. Muy contenta tomaba la muñeca
para arrullarla como toda buena mamá.
Los Reyes Magos
existieron realmente, según cuenta el Evangelio: "He aquí que unos magos de Oriente llegaron a Jerusalén
diciendo: ¿Dónde está el recién nacido rey de los judíos?... Y he aquí que la
estrella que habían visto en Oriente, iba delante de ellos, hasta posarse
encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella tuvieron un gozo indecible.
Entraron en la casa y encontraron al niño con María su madre, e inclinándose le
adoraron. Y abriendo sus tesoros, le ofrecieron oro, incienso y mirra." (Mateo 2, 1-12).
Los tres reyes representan los tres mundos
conocidos en aquel entonces: Europa, Asia y África. Baltasar de piel negra,
montado en un majestuoso elefante representa al continente africano; Melchor de
piel bronceada sobre un camello representa a los pueblos del Mediodía; Gaspar
de piel blanca montando un caballo representa a Europa. Se dice que en realidad
eran sabios dedicados a la Astronomía provenientes de Babilonia o Persia.
Jesús nació en Belén de Judea,
cuando reinaba el Rey Herodes. La noticia sobre el nacimiento del Rey de los
Judíos se extendió rápidamente y surge el temor de ser derrocado por el nuevo
monarca.
Unos magos venidos de lejanas tierras preguntan ¿dónde está el recién
nacido, el Rey de los Judíos? venimos a adorarlo. Herodes consulta a los Escribas y envía a los
reyes a la ciudad de Belén y les pide: Infórmense bien sobre ese niño; y cuando
lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo.
La estrella que habían visto en
el Oriente iba delante de ellos, hasta que fue a pararse sobre el lugar donde
estaba el Niño. Entraron en la casa de María y vieron a Jesús en brazos de su
madre. Se hincaron, lo adoraron y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Oro para
el rey, incienso para el Dios y mirra para el hombre.
Un ángel les avisa en sueños que eviten
a Herodes (pues él quiere matar a Jesús), entonces ellos regresan por
otros caminos. El ser engañado por los Magos enfurece al rey
y ordena una matanza de todos los niños menores de dos años.
José tiene un sueño: Un ángel le ordena salir esa misma
noche de Belén. Obedece y se dirige a
Egipto, José, María y Jesús emprenden la huída dejando todo con tal de salvar
al Niño de una muerte segura. Las
primeras representaciones de los Reyes Magos se encuentran en las catacumbas
donde se refugiaban los primeros cristianos, después son muy frecuentes durante
la Edad Media y el Renacimiento
El seis de enero se celebra la fiesta de la Epifanía que quiere
decir entre otros significados iluminación, milagro y recuerda cuando Jesús se
presenta al mundo por medio de los Reyes Magos. Es un día de alegría, Él se
ofrece al mundo para redimirlo. En los inicios de la Iglesia se celebraba con
una cena y panes. Después cambiaron el pan ácimo por uno de harina blanca al
que bañaban con miel y adornaban con frutas del desierto: dátiles, higos y
nueces.
El antecedente más antiguo de la rosca de Reyes se
encuentra en Roma en los pasteles ofrendados a Jano, dios de las puertas del
imperio romano, llamado también soberano de los pasteles. En el interior del
pan se escondía una sorpresa para los niños.
Al extenderse el cristianismo, se difunde la costumbre de
celebrar la Epifanía con una cena acompañada de pan. Se cree que fue en Francia y en España donde se elaboraron
roscas redondas semejantes a las que conocemos, en el interior se le colocaba
un haba y quien la encontraba se coronaba rey por un día.
En la Nueva España la celebración se extendió tomando
características regionales, actualmente la rosca de reyes es uno de los panes
más exquisitos de la panadería mexicana. La forma de la rosca es ovalada, se le
agrega a la masa agua de azahar lo que le da un sabor especial, se adorna con
tiras de azúcar y frutas secas: higos, cáscaras de naranja, acitrón y membrillo.
En el interior se colocan varios niños, los comensales que se encuentren con un
muñequito serán los padrinos del Niño Dios que será levantado el dos de febrero
y festejado con una gran cena con los clásicos tamales y atole de diferentes
sabores: vainilla, fresa, nuez, cajeta o el champurrado (combinación de atole y
chocolate).
La rosca de reyes tiene su simbolismo. La forma redonda
representa el eterno amor de Dios; Las frutas los placeres que apartan al
hombre del Señor; el cuchillo el peligro en el que estuvo el Niño Jesús de ser
asesinado; el muñeco escondido dentro del pan recuerda como María y José esconden
a su hijo.
La celebración de la Epifanía se ha convertido en una
hermosa tradición que reúne a la familia para convivir y degustar un espumoso
chocolate con un pedazo de rosca. ¡Humm, qué deleite!
Jaime
C. Sanromán Ruiz Cronista especializado en industria, ciencia y tecnología pipechon@yahoo.com
Resulta
evidente la profunda transformación socioeconómica, paisajística y cultural que
el proceso de industrialización iniciado a comienzos del siglo XIX ha tenido a
nivel mundial y para México en particular. La sociedad actual se nos presentaría
incomprensible si no tenemos en cuenta la enorme magnitud de estos cambios y
sus revolucionarias repercusiones en todos los ámbitos.
Este
periodo de nuestra historia que marcó el rumbo de la sociedad actual ha sido
habitualmente infravalorado y enterrado en el baúl del olvido. Sin embargo, la
sociedad está indisolublemente unida a los nuevos vientos que trajeron los
siglos XIX y XX.
La
Arqueología Industrial nació como una necesidad histórica en respuesta a un
acelerado cambio tecnológico, que contradictoriamente, destruía con gran
velocidad los testimonios de su desarrollo. En 1978, se creó “The International
Comittee for the Conservation of the Industrial Heritage”, con el objetivo de promover
la preservación, conservación, localización, investigación, documentación y
revalorización del patrimonio industrial, así como desarrollar la educación en
estas materias.
Mientras
la Arqueología Industrial se enfoca a la excavación, rescate, estudio y
preservación de restos y vestigios materiales industriales, el Patrimonio Industrial
comprende un contexto con mayor amplitud conceptual, incluyendo los aspectos
académico, antropológico, económico, etc. y hasta político. Es la manifestación
identitaria de una comunidad o grupo social, a través de elementos materiales o
inmateriales con una cierta permanencia en el tiempo pero que se encuentran en
continua evolución a partir de los cambios culturales, dentro de la cual
podemos incluir inmuebles como zonas de producción, viviendas, etc. y objetos
muebles como maquinaria, herramienta, archivos, etc., a esto deben agregarse
los modos de vida de los trabajadores, el “know how” de los procesos
productivos, etc.; y, está constituido por todos aquellos elementos y
manifestaciones tangibles o intangibles producidas por las sociedades,
resultado de un proceso histórico en donde la reproducción de las ideas y del
material se constituyen en factores que identifican y diferencian a esa región
y que es asumido directamente por los grupos locales.
Sus
elementos son testigos de la forma en que una sociedad o cultura se relaciona
con su ambiente, así el patrimonio industrial incluye formas de organización
social y relaciones entre los sectores de la misma.
Han existido
situaciones o factores que impidieron y aún impiden activar el proceso industrial
como elemento patrimonial entre ellas erróneas ideas como que la industria no
es un bien cultural, no tiene valores estéticos, no es interesante, o que la
crónica de este tipo de cuestiones no es elegante, creando incluso, tabús como
que su estudio y documentación resulte ofensiva e ignorantemente la confundan
con notas rojas amarillistas.
La
revalorización del patrimonio requiere trabajo interdisciplinario pero el
inventario a realizar implica considerar todo el conjunto de elementos
preindustriales e industriales vinculados al desarrollo, es decir todo aquel
testimonio del trabajo industrial junto con un análisis y caracterización de
procesos productivos, habilidades técnicas, formas de organización del trabajo
y entornos asociados.
Aunque no
son los únicos, en términos generales se reconocen: agroindustria (molinos,
bodegas, ingenios, conservas artesanales, etc.); textil (deshilados, bordados,
cestería, etc.); constructiva (ladrilleras, madererías, etc.); extractiva
(salinas artesanales, tallado de piedra, etc.); otras industrias
(encuadernaciones, soplado de vidrio, etc.); y, servicios (mercados, mataderos,
lavaderos, estaciones y aduanas).
El primer
trabajo documentado del rescate del Patrimonio Industrial Mexicano inició los
1980s. En 1995, se creó el Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio
Industrial siendo su finalidad que se reconozca la cultura industrial como
Monumento de acuerdo a la ley del INAH. México posee un invaluable patrimonio
industrial e industriartesanal que requiere ser valorizado para evitar su
destrucción. Sólo la suma de esfuerzos permitirá avanzar en la lucha por su
conservación y revalorización.
Como se
explica arriba, obradores, rastros y embutidoras no automatizadas constituyen
ejemplos tan importantes como la elaboración de dulces artesanales, la
panadería, la herrería y la elaboración de bebidas autóctonas, entre otras. Son
parte de este legado y, por aún generar fuentes de trabajo, más que patrimonio,
constituyen etnografía viva; conforman nuestra ciudad y por lo tanto su crónica
y testimonio son quizá más relevantes que la de vestigios de otros tipos de
patrimonio perdidos desde hace mucho.
Al
involucrar gremios es campo propicio de investigaciones desde la perspectiva
sociológica y, por tratarse de técnicas que se transmiten de generación en
generación, constituyen la fuente primaria del recuento e historia oral de
dicho segmento social.
Documentar,
inventariar, sensibilizar, difundir y poner en valor el Patrimonio Industrial
basado en criterios de excelencia, sostenibilidad e innovación, preservará la
poca o mucha tecnología de nuestro país. Salvar, estudiar y difundir cualquier
tipo de industria nativa contribuye al enriquecimiento del conocimiento
histórico, al reforzamiento de la identidad cultural y a la conservación
económica de los lugares en donde florece aún nuestro patrimonio industriartesanal.
Es un
valor esencial implicarse en acciones proactivas para la salvaguarda y
promoción del patrimonio industrial.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
Desde hace tres mil años o
más en este día (2 de febrero) ya realizaban festividades, antecedentes de la celebración del
Día de la Candelaria. Los celtas celebraban el Imbolc que quería decir que en
el vientre de la tierra y de los animales hay fecundidad y marca la terminación
del invierno anunciándose la primavera con el deshielo y los primeros brotes de
las plantas. Se bendecían semillas y se encendían hogueras para anunciar que el
sol pronto llegaría a la tierra con su luz y calor. Así mismo hacían ofrendas a
la diosa Brigit que representaba a la madre Tierra. Estos rituales eran porque
despertaba la fertilidad, la vida, era una fiesta del fuego.
Tiempo después en Roma se
ofrecían semillas a Demeter, diosa de la
agricultura, e iluminaban el camino con hogueras en honor de la deidad.
Más tarde en el
archipiélago de las Canarias aparece la Extranjera, después identificada como
María en su advocación de la Señora de la Candelaria.
LA VIRGEN DE LA CANDELARIA
La Guía
Turística de Tenerife narra la historia de la Virgen de la Candelaria o Virgen
de las Candelas, (virgen de piel negra, la llaman Morenita),
es la patrona del Archipiélago Canario, su culto se remonta al siglo XIV. La
historia sobre la virgen es muy hermosa.
Cuentan
que en Tenerife, Islas Canarias dos pastores iban con su rebaño y al llegar a un barranco observaron que los
animales se detenían, uno de los pastores se adelantó a mirar que ocurría. Encima de una roca reposaba una imagen
de madera representando a una madona que traía una vela en la mano izquierda y
con el brazo derecho acunaba a un niño. El niño llevaba en sus manos una
tortolita de oro. En Tenerife estaba prohibido hablar en despoblado con mujeres
solas, así que por medio de señas le indicaron que les diera el paso, no les hizo
caso, uno de los jóvenes tomó una piedra, la lanzó contra la imagen y el brazo
se le paralizó, el otro pastor trato de romper la imagen pero aparecieron
profundas heridas en sus manos. Sorprendidos y temerosos informaron al rey del
extraño suceso. El rey con sus guardias acudió al lugar y ordenó a los dos
pastores que llevaran la imagen de madera en andas, los mancebos observaron que
de inmediato sus males desaparecían. Todos quedan sorprendidos con este
milagro. El rey ordena a todo el pueblo que la veneren, le dan el nombre de “La
Extranjera”, después será la Virgen de la Candelaria.
En uno de los muchos
intentos que hicieron los españoles por conquistar Tenerife tomaron prisionero
a un niño de la isla y lo llevaron a Lanzarote; allí lo bautizaron, le enseñaron
el catecismo y se convirtió en un buen católico. Tiempo después regresa a su
tierra natal, cuando Antón volvió a ver a La Extranjera se hincó y reconoció en
esa imagen a la Virgen María cuando llevaba a Jesús a presentar al templo.
Entonces se le llama la Virgen de la Candelaria. Le pide permiso al rey para
llevar a la Señora a la cueva de Achbinico que era una formación rocosa
subterránea que parecía un templo. Antón cuidó un tiempo del Santuario, en el
año de 1530 se hicieron cargo los frailes dominicos. En 1826 un huracán azotó
la isla arrastrando la imagen de la Virgen. Los dominicos mandaron esculpir
otra imagen y el 2 de febrero de 1830 bendicen a Virgen de la Candelaria.
Patrona de todo el archipiélago de las Canarias, se venera en toda Hispanoamérica
y en México en Tlacotalpan, Veracruz.
En esta fecha se presenta María
con el niño Jesús en el templo, es la ceremonia de La Purificación. La religión
judía no permitía que la mujer después del parto saliera de su casa ni se
presentara en el templo porque se consideraba que mientras tuviera deshechos
provenientes del útero era impura, de allí vino la costumbre de la cuarentena
que debían guardar las parturientas. Después de los cuarenta días la matriz
queda limpia de todo residuo, no había ninguna razón científica para que se
mantuviera encerrada e inactiva; en las culturas prehispánicas, al contrario, a
la mujer parturienta se le consideraba como una valiente guerrera que había
librado una gran batalla para traer al mundo un nuevo ser.
En la ceremonia de La
Purificación se encendían primero antorchas y después candelas o velas, de ahí
el nombre: Día de la Candelaria.
Es una acción de gracias,
cuando los primogénitos se salvaron del Ángel Exterminador. En el Levítico se
menciona que los judíos debían presentar a los primogénitos en el templo y
sacrificar un cordero o paloma.
En el Evangelio de San
Mateo se menciona que a Jesús lo encuentra en el templo el ciego Simeón y lo
reconoce como El Mesías tanto tiempo esperado diciendo: “Señor, ahora si puedes
llevarme porque mis ojos han visto al Salvador de Israel…” y dirigiéndose a
María: “Y a ti una espada de dolor te atravesará el corazón”.
En México se levanta el
Niño Dios del nacimiento, los padrinos previamente le han confeccionado un
hermoso traje, lo colocan en una canasta llena de flores. El primer año se
considera que es un bebé y debe ir con un ropón de color blanco y acostado; en los
años siguientes va sentado en un trono y puede llevar otro atuendo entre las
muchas advocaciones: Santo Niño de Atocha, el Niñopa, de las Palomas, de Praga,
Pastor, Doctor, de Numarán, de las Suertes, del Cacahuatito, Cieguito, Hallado
y tantas otras que existen a todo lo ancho y largo de México. Todos los templos
se engalanan, hay misas solemnes y bendición de velas y de los Niños.
Los amigos a los que les tocó
muñequito cuando partieron la Rosca de Reyes pagan el costo del convivio.
En la
noche para no olvidar que somos hombres de maíz se reúnen vecinos y amigos a
saborear unos ricos tamales: de mole, salsa verde, de rajas con queso, de
frijol, de verduras y no podían faltar los de dulce pintados con pigmento
vegetal color rosa aderezados con piña y pasas; para completar el deleite atole
de fécula de maíz y frutas naturales: fresa, nuez, guayaba, de cualquier sabor
es delicioso. Antes de empezar a
degustar estos manjares se les brinda una porra y un aplauso a los
padrinos. A la bio a la bao a la bin bom ba los padrinos, los padrinos ra-ra-ra.
Héctor Hugo Lara Hernández, exp. 18426 Alianza de Tranviarios de México laratramex@live.com.mx
El Museo de Los Ferrocarrileros se encuentra
en la ex-estación de La Villa de Guadalupe, a la salida del Metro Basílica, su
director Salvador Zarco le ha impreso una activa vida cultural con apoyo de la
Secretaría de Cultura del D.F.
El año 2009 fue de grandes éxitos, el mayor fue rescatar del maltrato la
locomotora a vapor N de T #507 y un cabús que estaban en el parque de San Juan
de Aragón. En su segundo semestre presentaron la exposición filatélica
ferroviaria enfocada desde los diseños de Francisco Eppens, y para cerrar con
broche de oro, el sábado 19 de diciembre Cultura D. F. hizo la presentación de
"Obras de Demetrio Vallejo" en dos tomos, escrita por el distinguido
abogado laboralista Oscar Alzaga y la compañera Guadalupe Cortés, Editada por
la Cooperativa de Refrescos Pascual, cuya Comisión de Educación es ciertamente
muy combativa. La presentación del libro se vio
engalanada con las palabras de Elena Poniatowska, los autores, editores y
compañeros del SME invitados por el Lic. Alzaga.
Las reseñas de la vida y obra del compañero Demetrio Vallejo, hicieron de este
acto, el evento sindical del Año al contar con la presencia también de
mineros, ferrocarrileros y tranviarios, quienes nos cimbramos al recordar el
mensaje de Vallejo: Que la unidad de los trabajadores sea EFECTIVA y dialéctica
sobre los divisionismos internos o inducidos por los enemigos de la clase
trabajadora, algo que los compas del SME ahora viven en carne propia y
explicaron profusamente; sin embargo, el mensaje subliminal es que la unidad
sindical proviene de cimentar sólidamente la capacitación mediante
documentos trascendentes y museos especializados como el del compañero
Salvador Zarco.
(Demetrio Vallejo Martínez (1910 - 1985) Luchador social
mexicano que fue impulsado por el Partido Comunista, Valentín Campa y
por el Partido Obrero Campesino Mexicano. Fue secretario general del
Sindicato Ferrocarrilero (1958-1959) y es considerado como un defensor
de la democracia sindical. Fue encarcelado por el gobierno del
Presidente Adolfo López Mateos, después de salir de prisión fundó el
Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) al lado de Heberto Castillo,
del que seria expulsado mas tarde. Se le identifica con la Sociedad
Cooperativa Pascual, en 1985 fue electo diputado federal por el Partido
Socialista Unificado de México (PSUM).
Jaime San Román Ruiz Cronista de San Juanico Nextipac pipechon@yahoo.com
Desde
que empezó a haber problemas relacionados con la falta de sanidad en los
diferentes lugares en que se realizaban las matanzas para suministrar de carne
a la ciudad, las autoridades fueron estableciendo normas que finalizaron con la
instauración de rastros municipales, a donde recurrían los carniceros para
abastecerse.
Conforme
la ciudad creció y la demanda también, se hizo necesario tener más control y
empezaron a realizarse los cortes “típicos” tanto de reses como de cerdos,
chivos, ovejas y carneros. Así el volumen pudo manejarse en los rastros
existentes y para abastecer las carnicerías se hizo necesaria la distribución
vía camiones que también tomaban los pedidos para la siguiente entrega. Todos
recordamos el famoso rastro de Ferrería, al norte de la ciudad.
A finales del
siglo XX la sanidad se llevó a un nivel más alto para evitar enfermedades como
cisticercosis, oncocercosis y la enfermedad de las vacas locas con la creación
de los denominados rastros TIF, es decir, rastros tipo inspección federal, que
surgieron a nivel internacional. Pero
completar todo el proceso en estos nuevos conjuntos era imposible, por lo que
estos lugares se especializarían en la matanza sin crueldad, la extracción de
vísceras y la preparación de los animales en canal. De esta forma se pudieron
repartir más fácilmente a sus mercados idóneos como las vísceras a los
fabricantes de embutidos y los canales a los “obradores”.
Es en estos obradores donde podemos surtirnos sin dificultad de las sabrosísimas piernas de cerdo
que se cocinan ya para Navidad, ya para Año Nuevo. Algo
muy importante es que muchas familias en vez de cocinar la pierna optan en
estas fechas por preparar un rico pozolito al que dan su incomparable sabor con
la cabeza del cerdo, la cual también es cortada y limpiada en estos obradores.
Doy
las gracias a Don Julio César Ledesma Morales por permitirnos todas las
facilidades para esta crónica en la Abastecedora de Carne de Cerdo, allí en
los límites de la ciudad y el estado de México.
María Elena Solorzano Carbajal Cronista de Azcapotzalco solmalena@hotmail.com
Ayer fui a recorrer el mercado
de Azcapotzalco y no pude evitar detenerme a observar las piñatas que colgaban
del techo en varios locales. Había de todas las figuras imaginables: Supermán,
Hombre araña, Blanca Nieves, Caperucita Roja, brujas, ogros; monstruos: verdes,
amarillos, morados; flores, calabazas,
zanahorias, rábanos, y de todas frutas: piñas, manzanas, melones, sandías;
luchadores con máscara o sin máscara y desde luego las clásicas estrellas con
siete picos.
Piñata viene del vocablo
italiano pignatta que significa olla.
Las piñatas se empiezan a
conocer en la Nueva España en el siglo XVI al incluirse en los festejos
navideños, se cree que fueron los padres franciscanos quienes las trajeron.
Dicen que su origen se remonta
a China, pues en una ceremonia para celebrar el año nuevo se modelaba una vaca
o buey, se cubría de papel de distintos
colores y se llenaba su interior con semillas. La figura era colgada en el campo
y golpeada por el mandarín con una vara para que las semillas fueran
esparcidas sobre la tierra, el ritual significaba la germinación de las
semillas para dar origen a nuevas plantas y frutos. Después quemaban los papelillos
y guardaban las cenizas celosamente.
Las piñatas llegan de Oriente
a Italia en el siglo XII, Marco Polo las da a conocer. Más tarde se introducen
en España y la iglesia católica las toma para celebrar la cuaresma, al primer
domingo se le llamaba Domingo de Piñata.
En la Nueva España los frailes
descubren que pueden convertirse en instrumentos evangelizadores muy valiosos
al igual que las pastorelas y surge el
sincretismo religioso en el que se mezclan ritos prehispánicos y católicos.
Entre los mayas había un juego
que consistía en romper una olla de barro llena de chocolate, la colocaban en
una cuerda para que se balanceara y con los ojos vendados la aporreaban hasta
romperla.
El significado principal de la
piñata es la lucha entre el bien y el mal. La cubierta llena de colores y
oropel representa las tentaciones del mundo. Los siete picos de la estrella son
los siete pecados capitales. El cristiano tiene los ojos vendados y su guía es
la fe, el garrote representa a los evangelios que con sus enseñanzas nos ayudan
a hacerle frente al pecado para no perder el buen camino, de ahí la copla:
Dale, dale no pierdas el tino/ porque si lo pierdes/ pierdes el camino… Las voces y cantos
representan a la Iglesia. Los dulces y frutas que se derraman al romper la olla
simbolizan las gracias y favores que se otorgan a los cristianos cuando
destruyen al mal.
Dale, dale/ no pierdas el
tino/ porque si lo pierdes/ pierdes el camino.
Silvia Zugarazo Sánchez Cronista de Iztapalapa silviazugarazo@msn.com
Quizás lo más representativo de estas fiestas
decembrinas, sea el árbol de navidad, que bien puede ser sintético o natural. Se
le puede adornar de mil formas, pero lo tradicional es decorarlo con esferas de múltiples colores. Estos
singulares adornos de vidrio soplado se
producen en diferentes poblados de nuestro país, siendo Tlalpujahua de Rayón,
Estado de Michoacán, sede de la empresa más grande de Latinoamérica en su tipo: Adornos
Navideños S.A. de C.V., que ha convertido a este pueblo en uno de los cinco
productores de esferas navideñas más destacados en el mundo, exporta a Italia,
Alemania, España, Canadá, Estados Unidos y Centroamérica.
La imaginación y
habilidad de los artesanos mexicanos se manifiesta al crear extraordinarias
esferas de todos los tamaños y singulares formas con bellos decorados. Los
procesos de elaboración son los siguientes:
*Soplado de cristal o globeado: El vidrio que se utiliza es el mismo con el que se hacen los envases
para las ampolletas, por ser muy dúctil. Se ablanda a 500 grados centígrados y
se le sopla al interior para darle forma, dejando una pata larga.
*
Metalización: Se colocan las esferas en un aparato conocido como araña, junto con pedazos de aluminio que al
fundirse a 600 grados forma una nube brillosa que cubre a las esferas. En un
minuto pueden metalizadas 900 esferas
medianas, 3 mil pequeñas o 40 grandes.
*Aplicación
del color base: Las esferas que van de otro color se pinta por inmersión; puede
ser mate o brillante.
*
Decorado de detalles elaborados a mano.
*Retiro
de la patita de cristal y "encasquillado" del producto, es decir, se
le coloca la cabeza de metal de donde se cuelgan.
*El
Plaqueo: es otro terminado que se le da para que pueda conservar su brillo
hasta por 20 años, y finalmente el empaque.
Estas
hermosas esferas las podemos encontrar en distintas formas, tamaños y colores, así
que no espere más y vaya a adquirir las que más le gusten, y dispóngase a
disfrutar de un árbol de navidad colmado de colores y destellos.
Edgar Anaya Rodríguez Cronista de sitios turísticos buenviaje2007@gmail.com
Pila donde se extrae la salmuera.
Desde hace más de mil años –calculan los
arqueólogos— el hombre ha extraído sal en el lago de Texcoco, un hecho tan
desconocido como sorprendente. Vivimos, sin embargo, el momento histórico en
que esta actividad está a punto de desaparecer.
En la Ciudad de México se produce
sal.
Los minerales acarreados desde las montañas por los
ríos y acumulados en el lago originaron, miles de años atrás, grandes
cantidades de sales en sus aguas, entre ellas cloruro de sodio o sal común.
Que el de Texcoco era un lago altamente salado, lo
supieron y aprovecharon los hombres de la cuenca de México desde hace siglos.
En la época prehispánica fueron muchos los pueblos que explotaron la sal en las
riberas del lago, como varios también son los testimonios físicos y escritos de
esto.
Iztacalco (cuyo nombre náhuatl significa lugar donde hay hornos para hacer sal),
Churubusco, Azcapozalco, Xalostoc y otros muchos sitios, que hoy se encuentran
urbanizados y formando parte de la
Ciudad de México, fueron productores de sal, pero
especialmente los pueblos cercanos a Texcoco, en la que era la ribera oriente
del entonces gran lago (donde sobrevivió la técnica hasta el siglo 21).
Durante la Colonia se siguió extrayendo y consumiendo esta
sal llamada de tierra, y aunque cada
vez menos gente se dedicaba a dicha labor, se dice que para mediados del siglo
19, solamente en la hacienda de San Juan de Aragón, no lejos de la Villa de Guadalupe, había
125 salineros.
El siglo 20 fue el de la decadencia de este proceso.
En los años 50 ya sólo en algunos pueblos entre Tepexpan y Texcoco, como
Tequisistlán, Atenco (el mismo pueblo que hoy encabeza la lucha por sus tierras
al ubicarse en su municipio la mayor parte del exlago), Ixtapa y Nexquipáyac,
había salineros. Fue en este último donde se concentraron las últimos
productores de sal, que abandonaron o cambiaron su poco rentable actividad,
hasta quedar uno, el último salinero de la cuenca de México: Sebastián Nopaltitla
Olivares.
La sal de la tierra.
La técnica de extracción de sal de don Sebastián es
la misma, en forma general, que la que se practicaba antes de la llegada de los
españoles: recolectar la tierra impregnada de sal de lo que eran las riberas
del lago, hacerle pasar agua para disolver la vital sustancia blanca y evaporar
la salmuera obtenida para cristalizar la sal.
Para separar la tierra de la sal, don Sebastián usa
las pilas, que él mismo construye.
Cada pila es un montículos de tierra endurecida, con una perforación circular y
a la vez cónica en la parte superior, como un lavabo. Esta cavidad se llena con
tierra salada y luego con agua, la cual disuelve la sal y escurre al exterior
de la pila a través de un desagüe (manguera), para colectarse en una cubeta.
El último paso es hervir esta salmuera en una gran
bandeja de metal, dentro de un horno de adobe calentado con leña. Cristalizada
y secada, la sal, de color crema y menos fuerte (con menor poder para salar)
que la marina, queda lista para guisar con ella y agregarse directamente a los
alimentos.
Se trata de una sal rica en minerales benéficos para
el organismo, y sin yodo (el yodo se le agrega intencionalmente a la sal de
mar, sal yodatada), “por lo que la
consumen personas con problemas de la tiroides y diabéticos –afirma don
Sebastián—, además de que no ‘pica’ como la de mar, es más suave; la compran
quienes tienen prohibida la sal por el doctor”.
Sebastián Nopaltitla sigue viviendo en el barrio Las
Salinas, del pueblo de Nexquipáyac, entre Tepexpan y Texcoco, Edo. de Méx. Su
quebrantada salud le impide ya seguir elaborando sal y es uno de sus hijos
quien realiza esta labor.
El día que ellos dejen de hacer sal se habrá
terminado una técnica de origen prehispánico y se habrá perdido la oportunidad
de sazonar los alimentos con la desconocida sal hecha en la Cuenca de México, una sal
por demás rica en historia.
El último salinero de la cuenca de México: Sebastián Nopaltitla
Olivares, acompañado del cronista Edgar Anaya Rodríguez.
JORGE LEGORRETA* Cronista de Cuauhtemoc lego@att.net.mx
En coincidencia con el cambio climático que vive
actualmente el planeta, la ciudad de México transita hacia una crisis del agua,
cuya expresión indiscutible es una paradoja : sufre escasez de agua y al mismo
tiempo de inundaciones, producto de la incapacidad tecnológica y científica
para controlar la abundancia de su agua. Preciso algunos datos. La ciudad de México y su área metropolitana con 22
millones de habitantes y 2 mil kilómetros cuadrados está asentada en la parte
baja de una cuenca de 9 mil 600 kilómetros
cuadrados; la delimita 60 montañas con altitudes que varían entre 5 mil 600 y 3
mil 200 metros
sobre el nivel del mar; desde ahí descienden en forma permanente agua a la
ciudad, ubicada a 2 mil 200
metros sobre el nivel del mar, proveniente del hielo
existente en las partes mas altas de algunos volcanes; así como de 14 ríos
perennes que nacen de manantiales en las partes altas y medias de dichas
montañas. Otros aportes de agua, estos temporales provienen de 31 ríos más,
formados de mayo a octubre durante las lluvias; hablamos de la lluvia, ese
valioso recurso que durante siete meses al año y desde hace siglos, nos
obsequia la naturaleza sin distingos. Datos que muestraN y demuestran nuestra
riqueza hídrica.
En toda la cuenca de México se registran 760 milímetros
promedio anual; solo en la parte sur-poniente, desde la sierra del Ajusco hasta
las Cruces, llueve mil 200
milímetros promedio anual; ambas cifras rebasan la media
anual para las grandes ciudades del mundo. Además, la ciudad de México se encuentra
construida sobre un antiguo lago, cuyo subsuelo es uno de los más grandes
reservorios de agua que tenga una ciudad bajo sus pies. Hace cien años, en
1909, el primer pozo profundo para extraer agua fue de 9 metros; hoy la extraemos
de 450 y se preparan las tecnologías para extraerla de mayor profundidad.
Otro
dato. La cuenca de México la rodean siete cuencas más, aunque con menores recursos hídricos.
Estas son, la de Tula, Lerma, Cutzamala, Temascaltepec, Amacuzac, Tecolutla y
Atoyac; de dos de ellas importamos agua y desde hace años se preparan los
proyectos para traer agua de otras más.
La ciudad de México es pues, una de las ciudades del
mundo con mayor abundancia de agua; la que nos cae del cielo, la que tenemos y
extraemos del subsuelo y la que tenemos y traemos de sus alrededores. No se
trata por tanto, de una crisis de escasez, sino de una crisis de abundancia; es
decir, de las limitaciones y el desconocimiento histórico, en parte científico
y tecnológico, para controlar y aprovechar la abundancia de nuestros recursos
hídricos. Abordo el problema desde cuatro grandes perspectivas que incluyen al
final y a manera de contribución, algunas sugerencias y propuestas.
Túneles para
desalojar el agua
Con el propósito de eliminar las inundaciones que ha
sufrido la ciudad se han construido a lo largo de su historia diversos túneles
que han resultado incapaces de cumplir cabalmente su propósito. En 1608, el
túnel de Nochistongo de 7 kilómetros de largo
a 50 metros
de profundidad; considerada la obra de ingeniería hidráulica más importante de
toda la colonia en América. En 1900, el túnel de Tequixquiac de 11 kilómetros a 100 metros de
profundidad; En 1944, el túnel Nuevo
Tequizquiac similar al anterior; y en 1975 el túnel denominado Emisor Central del Drenaje Profundo de 51 kilómetros a 240 metros de
profundidad. Este histórico propósito, el de
enfrentar las inundaciones desecando la cuenca mediante túneles, ya
criticado por Humblot a principios del siglo XIX, continúa en el siglo XXI con
dos nuevos túneles; el primero, actualmente en
construcción y previsto a concluirse en el año 2012, es el llamado Emisor Oriente de 62 kilómetros y
150 metros de profundidad; y el segundo,
de nombre Emisior Poniente II,
anunciado recientemente a raíz de la fractura en septiembre pasado del Emisor Poniente en el fraccionamiento
Valle Dorado. Sin embargo, la construcción de
túneles profundos como es el caso que nos ocupa, merece evaluaciones más
críticas, pues como se sabe, en las últimas dos décadas, dicho Emisor Central sufrió fracturas o
agrietamientos afectando su capacidad de funcionamiento; y aunque fueron
reparados, otros 70
kilómetros más del sistema requieran cada vez mas,
millonarios recursos para su buen mantenimiento.
Sea lo que fuere, a lo largo de la historia de la ciudad,
la edificación de túneles cada vez más largos y anchos no ha logrado,
reiteramos, eliminar las 25 grandes inundaciones que ha padecido la ciudad, la
más reciente en 1951; en la pasada temporada de lluvias las inundaciones
alcanzaron 400 puntos simultáneos, lo que estaría indicando el ensanchamiento
del camino hacia otra gran inundación. La causa fundamental de tales
inundaciones no se debe como generalmente se afirma, a la basura en las calles,
sino a la saturación del agua pluvial en los grandes túneles y los drenajes
secundarios. La saturación de agua en éstos ha provocado por primera vez,
roturas o entallamientos como le ocurrió en septiembre pasado al Emisor Poniente; el fenómeno conocido
técnicamente como “tubos trabajando a presión” es junto con las cuantiosas
inundaciones, factores de alto riesgo que obligan a evaluar mas objetivamente
la edificación de más túneles que continuarán recogiendo y desalojando las
aguas pluviales mezcladas con las residuales, como es el caso del futuro Emisor Oriente. Después de muchos
siglos, aquí hay algo que cambiar. Requerimos nuevas tecnologías hidráulicas,
incluyendo probablemente más túneles, pero que estos separaren el agua pluvial
de la negra, con el propósito de aminorar los riesgos de más inundaciones y
además aprovechar el 80 % del agua que conducen para mitigar la escasez de agua
en amplios sectores de la población.
Impactos del
abastecimiento
En los últimos cien años hemos construido sistemas
hidráulicos para abastecernos del mayor volumen de agua para una
ciudad : 72 metros cúbicos
por segundo (mcs); es decir, 72 mil
litros cada segundo durante 24 horas. Como se integra este cuantioso volumen de
agua ? Entre 1940 y 1960 se toma la controvertida decisión de traer agua de la cuenca de Lerma por medio de
un acueducto de 62
kilómetros abastecido por tres lagunas y 210 pozos
profundos; tal sistema provocó obviamente, una drástica disminución de los
mantos freáticos de la región, como lo demuestra el que su aporte original,
haya decrecido de 14 a
6 mcs provocando además, una severa
crisis agraria de los pueblos Mazahuas del alto Lerma. Años después, hacia la
década de los años ochenta, se inaugura el Sistema Cutzamala, uno de los más
grandes abastecimientos de agua del mundo que recolecta el liquido de 7 presas,
entre ellas, dos situadas en el estado de Michoacán y otra conocida como Valle
de Bravo; en los últimos dos años su aporte normal de 14 mcs se ha reducido en diversos periodos debido a dos factores; uno,
las constantes reparaciones de sus ductos y dos, la incapacidad de
almacenamiento por los cambios climáticos globales. Los restantes 50 mcs de agua que consume la ciudad se
obtienen de los abundantes recursos subterráneos que tiene la propia cuenca de
México; la extraemos las 24 horas de alrededor de 3 mil pozos, lo que ha
provocado hundimientos de casi diez metros en la parte central de la ciudad.
Las consecuencias, preocupantes por su dimensión, son la aparición cada vez mas
frecuente de grietas y oquedades en la superficie y principalmente, fracturas
en los ductos secundarios de drenaje, de agua potable e hidrocarburos; estos
graves impactos del hundimiento podrían explicarse por el desmedido incremento
de la extracción del agua registrado desde hace 20 años, debido a que, desde
ese entonces la ciudad no recibe mayores abastos de de agua de las cuencas
externas; pero también por la obligada dotación de agua para los recientes
conjuntos habitaciones en las zonas centrales e intermedias del Distrito
Federal y los innumerables fraccionamientos de los municipios conurbados del
estado de México.
Datos preliminares nos permitan estimar que hacia el fines
del año 2010 el agua extraída del subsuelo del Valle de México pasara del 70 al
80 % del abasto total.
Las fuentes actuales de abastecimiento, como son
extraerla del subsuelo y traerla por ahora de dos cuencas externas muestran ya
limitaciones para enfrentar y resolver los principales problemas del agua.
Cito; constante escasez en sectores de bajos ingresos y ahora en sectores
medios; presencia de agrietamientos y
oquedades; hundimientos que fracturan los ductos del agua potable generando
enormes fugas; y las primeras fracturas de ductos de hidrocarburos que nos
podría conducir a elevados riegos por su explosividad; todo ello nos obliga a
evaluar también las actuales políticas públicas de abastecimiento de agua y
buscar nuevas opciones para aprovechar mejor su abundancia, esa con la que
afortunadamente, aun contamos.
Infraestructuras
de la desigualad.
La ciudad se dice, es una expresión de la sociedad que la
habita; y ésta donde habitamos, es una de las ciudades del mundo con mayores
desigualdades sociales en salud, en educación y por supuesto, en agua, un
recurso hídrico en abundancia pero inequittivamente repartido. La ciudad se ha
edificado con infraestructuras hidráulicas, es decir pozos, tuberías y
almacenamientos generales, para dotar a muy pocos con 800 litros por habitante
al día; y a muchos con solo 14, cuando la norma es de 150 litros por habitante
al día. El 50 % de los tanques de almacenamiento se concentran en el poniente
de la ciudad, donde se ubican las colonias de mas altos ingresos, como las
Lomas, Interlomas, Santa Fé, Huixquilucan,
Polanco y otras más; y el 50 %
restante en los demás territorios de la ciudad; notorio es el caso de la
Delegación Iztapalapa donde solo existen para dicha delegación, 2 depósitos
generales y operan 16 pozos, de los 3 mil en la ciudad. Esta desigual
planeación urbana de las infraestructuras de abasto, almacenamiento y
distribución explica en gran parte, la escasez del agua para los sectores
mayoritarios y recientemente repito, para los medios; es lo que podríamos
llamar el urbanismo de la desigualdad.
Enfrentar el reto para diluirlo y por qué no, extinguirlo, requiere ampliar en
aquellas zonas de escasez; los diámetros de las tuberías generales de
abastecimiento; edificar más tanques de almacenamiento de agua; e incorporar
nuevas tecnologías al interior de cada casa para que, además del ahorro, se
incremente el almacenamiento doméstico del agua potable cuando este llegue a la
casa y la pluvial cuando nos caiga del cielo.
Ríos convertidos
en drenajes
Como decíamos al principio, parte de la abundancia del
agua de la ciudad son 45 ríos que la envuelven, 14 de los cuales son perennes,
es decir, la abastecen de agua permanentemente los 24 horas de los 365 días del
año; y los restantes 31 solo durante las lluvias. Entre los perennes destacan
por su mayor volumen, el Tepozotlán, Cuatitlán, Tlalnepantla, Santo Desierto,
Magdalena, Eslava, Amecameca y el San Rafael; cuando el agua limpia de estos y
otros ríos formados en época de lluvia toca la ciudad, el agua se vuelve
mágicamente negra; es la magia de la voracidad inmobiliaria que hace ciudad
tomando los ríos como drenajes, en lugar de destinar parte de sus rentables
ganancias en construir sus propias redes para el desalojo de sus aguas negras.
En estricto sentido, todas las zonas habitacionales de cualquier sector social,
grandes y pequeñas industrias, el comercio y hasta poblados enteros, vierten
sus desechos en los ríos que atraviesan o circundan por las ciudades. la
presencia esporádica de crecientes volúmenes de agua tienden a rebasar la
capacidad de las presas e inundan las partes bajas de la ciudad, como pasó hace
algunos años en el río San Borja y el
Tequilasco, este último en la colonia Atlamaya; y como pasa constantemente
en el río de La Compañía que inunda cada año vastas zonas de Chalco e
Ixtapaluca.
Un río limpio convertido en drenaje representa la
principal agresión del urbanismo contemporáneo contra la naturaleza. Permitir y
hasta fomentar tal política pública, obliga al estado a suprimirla con leyes y
acciones más estrictas; y a destinar recursos para la urgente restauración
ambiental de los actuales ríos contaminados, como se hace en otras ciudades del
mundo; y en esa tarea debemos estar presentes, como comunidad científica y
tecnológica.
Hacia nuevos
paradigmas hidráulicos
En estas condiciones, enfrentar y resolver los graves
problemas de escasez y crecientes desigualdades de abasto que sufre la ciudad
requiere de nuevos enfoques y políticas públicas, más allá de las campañas mediáticas de ahorro doméstico,
aunque éstas sin duda contribuyan a modificar positivamente la cultura del
agua. La privatización del servicio del agua, ya presente en la medición y ahora
propuesta a la distribución de redes; y que de aprobarse se traducirá sin duda
exclusivamente al incremento de tarifas, tampoco resolverá los problemas de
fondo; pues las rentabilidades irán básicamente a las empresas y no a modificar
las injustas infraestructuras hidráulicas que causan la escasez; por ello se
requiere igualmente evaluar sin apasionamientos ideológicos, los impactos y
resultados de dichas políticas de privatización en otras partes del país y del
mundo.
En el marco de un escenario prospectivo, en los próximos
31 años, esto es hacia el 2040, la ciudad de México se unirá, o como decimos
los urbanistas, se conurbará con Pachuca, Toluca, Cuernavaca y Cuautla para
crear una megalópolis de 35 millones de habitantes que consumirán ya no 72 sino
115 mcs; tal volumen no deberá
provenir como ahora, exclusivamente de la extracción del suelo y de las cuencas
externas, simplemente por sus limitaciones técnicas y riesgos anotados. Se
tendrá entonces que recurrir a nuevas formas de abastecimiento basadas en el
aprovechamiento del agua de lluvia y la de los ríos limpios que aun existen en
la cuenca de México. Las propuestas serían : construir en las partes altas de
la cuenca donde existen aún ríos con agua limpia, grandes, medianas o pequeñas
presas; edificar canalizaciones y almacenamientos de agua pluvial en calles,
parques, plazas y demás espacios abiertos; promover campañas y destinar
recursos públicos y/o privados para promover la construcción de sistemas
domésticos de almacenamiento de agua pluvial, principalmente en conjuntos
habitacionales e incrementar el tratamiento y el re-uso del agua. Contar con
estos y otros paradigmas hidráulicos requiere de un debate amplio, plural y
respetuoso para que, además de evaluar con una visión institucional y académica
las actuales concepciones, decisiones y políticas públicas sobre el agua, se
cuente con un plan integral hidráulico de largo plazo que comprenda toda la
cuenca de México; y se evalúe de paso la necesidad de crear una sola empresa de
agua, de carácter público, paraestatal y/o descentralizado con un solo mando,
donde participen los distintos niveles del gobierno y elimine la dispersión de
enfoques y decisiones hidráulicas existentes.
Concluyo. De no contar con nuevas políticas del agua, la
ciudad se encamina hacia una riesgosa vulnerabilidad hidráulica, donde se
prevén en el actual escenario del cambio climático, desastres mayores por
hundimientos, disputas violentas por el agua e inundaciones mayores. Tenemos
aún tiempo de evitarlos, sí también las recientes instancias legislativos
asumen distinto papel, que es el de
diseñar y elaborar con sus propias concepciones, nuevas políticas públicas para
que sean ejecutadas por los
organismos gubernamentales; pero sobre todo, sí en ello acrecentamos nuestra
participación como comunidad académica, científica y tecnológica y los
ciudadanos organizados política o socialmente, no disminuimos tampoco nuestro
anhelo de construir una ciudad donde se reparta, no la pobreza, sino se administre con equidad la
riqueza y abundancia del agua que aún tenemos.
______________________________
Esta ponencia fue presentada en el Primer Coloquio sobre Patrimonio en la Ciudad de México,
celebrado en el Museo Archivo de la Fotografía, del 10 al 12 noviembre
pasados.
* Arquitecto,
maestro en sociología urbana y doctor en urbanismo. Profesor de la Universidad
Autónoma Metropolitana, Azcapotzalco; y Coordinador del Centro de Información del agua, UAM. lego@att.net.mx
Héctor Hugo Lara Hernández, exp. 18426 Alianza de Tranviarios de México laratramex@live.com.mx Noviembre del 2009.
El célebre director español Luis Buñuel, al hallarse exiliado en México dio rienda suelta a su creatividad. La película que hoy veremos tuvo su origen en Subida al Cielo con la que comparte reparto y detalles.
Desde 1947 la Compañía de Tranvías de la Ciudad de México se municipalizó para evitar su desaparición que pretendía la Cía. de Luz y Fuerza.
Con el Servicio de Transportes Eléctricos del D.F. vendrá toda una revolución tecnológica con los trolebuses y tranvías modelo PCC. Sin embargo, el sábado 21 de febrero de 1953 a las 20:00 horas, un terrible accidente estuvo a punto de eliminar todo el proyecto modernizador. De las líneas suburbanas, la de La Venta escalaba hasta los montes y bosques del “Desierto de los Leones” como inicio de una vía interurbana hacia la ciudad de Toluca en un valle vecino al del Anáhuac asiento de la capital mexicana.
El carro 800, un pesado Brill con techo tipo Pullman, se quedó sin frenos desde el puente de Santa Rosa, estaba suelta la varilla de la retranca y la tripulación desesperada intentó bajar el trole desde la ventana trasera, pero la carrera cuesta abajo aumentó la velocidad, pasó de largo el escape Belem donde estaba programado el encuentro y se estrelló de lleno contra el 801 que venía como corrida de subida; murieron 58 de los 129 pasajeros de ambas unidades. El espantoso accidente llenó los periódicos y la novel administración del STEDF, desesperada por la insidia de la prensa tomó como recurso la contra-propaganda, tan socorrida en la reciente guerra mundial.
En mis líneas de investigación más recientes, está la participación tras bambalinas del actor Joaquín Pardavé, fundador del sindicato de actores ANDA debido a su pasado como tranviario.
Se hace contacto con CLASA Films Mundiales y el Director Luis Buñuel, se adapta el guión original de Mauricio de la Serna, asistido por el célebre intelectual José Revueltas (en IMdb anotan que el guión es de Luis Alcoriza, adaptado por Juan de la Cabada, no menos célebres…) y el rodaje ocupa el resto de 1953. Por sus fines propagandísticos, la producción muestra altibajos en la claridad de las secuencias, aunque para ese momento el Cine Mexicano poseía bastante calidad técnica de imágenes que estuvo a cargo de Raúl Martínez Solares y escenografía de Edward Fitzgerald.
Independientemente de los toques surrealistas de Buñuel que terminan como testimoniales sociales costumbritas, hasta ahora y por lo de Pardavé se puede explicar la visión tan profunda sobre el gremio tranviario y su relación laboral con la Empresa: Anécdota, cuando adquirí el filme como cartucho VHS , la proyectamos en el Depósito de Tetepilco con todo orgullo ante los jubilados que no dejaban de llorar y de azorados compañeros nuevos porque el Jefe de Transportación se seguía apellidando Benítez. Actualmente la Alianza de Tranviarios de México organiza anualmente la Semana Cultural a fines de noviembre, siendo el evento más popular su proyección ritual, ahora enriquecido con una matiné de caricaturas tranviarias que pueden cer en mi canal de You Tube= http://www.youtube.com./user/laratram001. adicionalmente tenemos= http://groups.google.com.mx/group/transporteurbanomx, noticiero del transporte urbano.
El reparto del filme comienza por el Brill 378, originalmente de techo Pullman pero ya muy reconstruido como el mítico 133… “Míralo, no hay carro con más dignidad, los coches, por que lo ven viejito se le echan encima y le dicen el ruedas cuadradas, no hay derecho…. ¡ Hic! Al decir del “Tarrajas” el actor cómico Fernando Soto que también estelarizó Esquina-Bajan y su secuela pero en los horrorosos camiones urbanos.
El toque de belleza lo dá una Lilia Prado en todo su esplendor, el galán por demás tranviario Carlos Navarro, por que hasta la fecha tenemos un amor en cada barrio, como los marineros en cada puerto. El otro personaje extremadamente tranviario lo hace Agustín Isunza, Papá Pinillos, Jubilado ortodoxo del reglamento pero de tendencia a la Empresa, cuyos funcionarios siguen siendo ajenos a los problemas del Servicio, los representa como director otro actorazo de primera línea: Miguel Manzano y Javier de la Parra como el Ingeniero Benítez. El otro personaje presente a lo largo de la trama es Braulio, el velador del Depósito, Guillermo Bravo Sosa, armado con un gancho para hacer los cambios en las agujas de resorte y en los acopladores entre las unidades. Hace un Cameo el Duque de Otranto: famoso columnista de Sociales de frac y chistera, las lecciones sobre economía y la inflación siguen siendo de palpitante actualidad. Se estrenó el 18 de junio de 1954 y pensamos que cumplió su cometido propagandístico pues se adquirieron 250 tranvías PCC fabricados por la St. Louis Car Co. entre 1946 y 1949.
Con apenas 4 años de uso llegaron de Minneapolis-St. Paul 91 carros, series 2300-19, 2365-2414, 2420-39 y el ex_Pittsburg 2299 (de 1944) que comenzaron a dar servicio el 24 de marzo de 1954 en las líneas Obregón-Bucareli y Obregón-Insurgentes.
Se les llamaron los Clorofilos por su color amarillo paja y sus vivos verde oscuro. El PCC que aparece en la overtura es el 2000, que llegó nuevo a CTM en 1946 , igual amarillo paja pero vivos rojos, lo apodaban el María Bonita pues en la inauguración lo manejó el Presidente Miguel Alemán Valdéz y se rumoraban amoríos con la actriz María Félix. Quedó claro que la vieja flota sería descartada como vaticinó el filme, se rehabilitaron 33 Peterwitts de la serie 600 (de 1924) que operaron hasta inicios de los 1960 en las líneas de Azcapotzalco-Plomo y a La Villa, unos cuantos seguirían en Veracruz hasta 1983.
Detroit desecha sus PCC en 1956 y llegan 186 carros: 2101-2286, Indianilla queda obsoleta para la nueva flota, y en lejanos terrenos al Sureste capitalino se erige el Depósito de Tetepilco cuyo nacimiento el 14 de octubre de 1957 marcaría la desaparición de la legendaria Indianilla.
Jaime San Román Ruiz Cronista de San Juanico Nextipac pipechon@yahoo.com
El culto a los muertos, desde épocas
ancestrales, ha ido creando una de nuestras tradiciones más
espectaculares. Honra a los antepasados
y a la oportunidad única de que regresen a compartir con los vivos.
En el año 844, el Papa Gregorio IV, dispuso en
el santoral católico el 1 y 2 de noviembre, la celebración por Todos los Santos
y por las Ánimas de los Fieles Difuntos en un intento por reemplazar la
tradición celta de más de 2000 años existente al fin del ciclo agrícola.
Sus sacerdotes, los druidas, pensaban que la
frontera entre el mundo de vivos y el de los muertos se borraba, por lo que
celebraban con danzas y hogueras, ofreciendo semillas y caza y disfrazándose
para confundir a los malos espíritus.
En celta designaban “hallows” a las ánimas y a
la víspera “hallowed’s eve” derivando finalmente en “hallow’e’en”, donde las
brujas nada tienen que ver. En la celebración cristiana original se hacían
procesiones, hogueras y se disfrazaban de santos y ángeles o demonios.
Los cronistas como Fray Diego Durán, consignaron que los indígenas
nahuas tenían dos fiestas dedicadas al culto de los muertos: Micailhuitontli o
fiesta de los infantes muertos, celebrada durante su 9° mes (agosto) y la
fiesta de los muertos adultos, al mes siguiente (septiembre).
Los registros etnohistóricos demuestran que
practicaban un elaborado sistema de ceremonias, ritos y protocolos enraizados
en las más profundas y antiguas tradiciones mesoamericanas.
Los antiguos honraban a sus muertos, tras
cosechar el maíz.
Mictecacihuatl presidía todos los ritos:
hogueras, quemar copal, vestir pieles de animales, moldear imágenes de los
muertos y hacer ofrendas de cerámica, flores, comida y bebida.
Todo el pueblo participaba adornando tumbas,
alumbrándolas con velas para que el muerto reconociera el camino hasta el
altar, que también se demarcaba con pétalos de cempasúchil; preparaban
platillos y todo lo que pudiera agradar al visitante.
Durán narra que el día de Todos los Santos,
correspondía entre los pueblos nativos a la celebración prehispánica del fin
del ciclo agrícola de temporal. Observó que ese día ponían ofrenda a los niños
muertos, y al día siguiente ponían otra para los adultos, evitando hacerlo en
agosto cuando acostumbraban, para aparentar que festejaban celebraciones
cristianas.
Aunque el clero trató de transformar esta alegre
celebración en algo triste, solemne y de oración, se integraron la música y los
rezos prehispánicos con las plegarias católicas; la presentación de altares,
las calaveras y las ofrendas con los oficios religiosos.
Desde el s. XVII hay celebraciones “jocosas” que
siguen vigentes hasta nuestros días: “entierritos” con figuras simulando al
difunto; rimas burlonas llamadas "calaveras"; nombres populares para
la muerte (la parca, la calaca, la huesuda, la dientona, la flaca, la fría,
etc.); y, papel picado (originado en la costumbre azteca de usar pendones en su
ritual) donde los colores que se usaban simbolizaban: negro, lo prehispánico;
morado, pesar; blanco, esperanza; amarillo, el cempasúchil; naranja, el sol;
rojo, la sangre; y, los demás, celebración.
De todo este mestizaje resulta que las
celebraciones van desde el 27 de octubre hasta el 3 de noviembre, según las
costumbres locales de cada pueblo, que incluso distinguen entre matados, almas
sin bautizar, muertos chiquitos y muertos normales.
Existen algunas constantes en la celebración:
Arreglo de las tumbas: se
limpia el cementerio y se arreglan nichos y tumbas. Se ponen cruces de
cempasúchil, coronas de flores y mosaicos de pétalos, velas, veladoras e
incienso o copal para que al llegar los espíritus expíen sus culpas.
Velación: visita al cementerio
el 1 y 2 de noviembre sobre todo la noche entre ambos días; los parientes
acompañan a sus difuntos velando toda la noche al lado de sus tumbas. Muchas
veces se come en el panteón y se toca música.
Recepción y despedida
de las ánimas: rezos, se quema copal o incienso, repique de
campanas si las hay, cohetes y música de banda.
Ofrenda: Se prepara con
anticipación y en algunos casos, incensarios, candelabros y vajillas deben ser
nuevos. Se arregla con papel de china, hojas de plátano o petates, según la
región; candelabros negros para adultos y blancos para los niños; sahumerios;
vela por difunto; trastes y chiquihuites llenos de los alimentos que le
gustaban al difunto honrado; y flores: cempasúchil, moco de pavo, terciopelo,
mano de león y nardo.
Los alimentos pueden ser fruta, mole, tamales,
calabaza en tacha, pasta de camote, arroz con leche, chocolate, atole,
"gordas" de maíz,
tortillas, calaveras de azúcar, dulces de alfeñique, "pan de muerto",
agua, tequila, mezcal o pulque y, cigarros.
Al levantar las ofrendas se reparte todo lo
comestible entre familiares y amigos, ya que los muertos “sólo
toman el aroma de los alimentos, no el sabor”.
La versión casera del altar usualmente se hace
de varios niveles. Las velas van en el superior junto con las fotos de los
finados, 3 calaveras representando la Trinidad en el segundo y, todo lo demás
en la base.
“Ayer, hoy y siempre. Por los años que vivimos no olvido tu partida y aunque no te encontré, ni sé dónde buscarte, tú estás en mi corazón y siento consuelo porque tú descansas en el cielo cerca de Dios”. Recientemente se cumplió un año más de lostristes acontecimientos que vivió nuestra ciudad y que marcarían lavida de los que vivimos en ella.
La mañana del 19 de Septiembre de 1985, los habitantes de la Ciudad de México vivimos algo que jamás olvidaríamos, fue una mañana totalmente distinta a las anteriores y subsiguientes que hemos vivido; para algunos, la primera ocasión que nos enfrentábamos a un movimiento telúrico de tal dimensión, para otros, la evocación de acontecimientos vividos similares, pero sin duda todos nos enfrentábamos por primera vez a un suceso totalmente nuevo y sobre todo doloroso. A lo largo de los años nuestra ciudad había pasado por constantes sismos, pero ninguno de esta magnitud, la ciudad estaba desvastada, eran imágenes que nos desgarraban y a la vez nos atemorizaban, las calles por las que habíamos caminado tantas veces se veían en ruinas, el panorama era desolador, no solo visual sino emocional, ante tal tragedia la respuesta de todos los mexicanos no se hizo esperar y así la solidaridad para con las víctimas se hizo presente.
Conforme pasaban las horas empezábamos a enteramos de la desaparición de un amigo, familiar o conocido, jamás se dio una cifra exacta de los desaparecidos y muertos que dejó el terremoto de 1985, sólo se informó del traslado de cadáveres a un panteón al oriente del Distrito Federal y ante la imposibilidad de reconocerlos y la necesidad de darles sepultura a la brevedad posible, fueron depositados en la tierra.
Monumento a los fallecidos en el sismo del 85 en una fosa común, los cientos de cuerpos de hombres, mujeres, niños y ancianos a quienes el sismo del 85 les quitó la vida, condenándolos a reposar en una tumba sin nombre.
En el Panteón San Lorenzo Tezonco de la Delegación de Iztapalapa hay una fosa común de 40 metros de largo por 40 de ancho, en donde se depositaron al menos 2 mil 500 personas que no fueron identificadas, mientras que en el lote A-14 del mismo cementerio, se asignó un espacio para mil 500 personas que pudieron ser reconocidas.
Posteriormente las autoridades de la demarcación construyeron un mausoleo en recuerdo a los que allí reposan y año con año realizan una conmemoración de tan doloroso hecho, en el año 2006 fue colocada una placa en donde se lee:
“Ayer, hoy y siempre. Por los años que vivimos no olvido tu partida y aunque no te encontré, ni sé dónde buscarte, tú estás en mi corazón y siento consuelo porque tú descansas en el cielo cerca de Dios”.Aquí todos los años en estas fechas llegan decenas de personas a rezar porel ser querido, con la esperanza de que su cuerpo descanse aquí: Fosa Común en el Panteón San Lorenzo Tezonco.
GRANDES SISMOS EN LA CIUDAD DE MÉXICO A TRAVÉS DE SU HISTORIA
FECHA EFECTOS EN EL D.F. 1475 (9 caña) Durante el reinado de Axayácatl hubo fortísimos temblores que arruinaron casi todas las casas y edificios del Valle de México. Montes y cerros del valle sufrieron derrumbes; también se formaron grietas en la tierra.
1496 (4 pedernal) Temblor general; se llenó la tierra de grietas
1542; 15 a 17 de marzo Temblor que dañó construcciones en México.
1589; 11 a 26 de abril Se cayeron paredes y algunos edificios; quedaron dañados. En Coyoacán se cayó el convento de los dominicos.
1611; Agosto Temblor que arruinó algunos edificios. Se cayó parte del convento de San Francisco. La iglesia de Xochimilco quedó dañada.
1653; 17 de enero Daños en bardas de Santo Domingo; destruyó parte de la iglesia de Atzcapotzalco.
1665; 20 de enero Sismo en Morelos, sentido en la Ciudad de México. No produjo daños.
1697; 7 y 25 de febrero Destrucción de algunos edificios en México.
1698; 3 de septiembre Fuerte terremoto que derribó dos casas.
1711; 15 de agosto Largo temblor que arruinó muchos edificios y tiró muchas casas.
1753; 29 de julio Se dañaron varios templos y casas. No se reportaron daños de gravedad.
1754; 1 de septiembre Daños leves en algunas iglesias. Las cercas de varios templos sufrieron daños menores.
1768; 4 de abril Alzate reporta que no hay edificio grande o pequeño que no muestre daños. Los puentes sobre las acequias y el Palacio fueron dañados. Se vaciaron las fuentes. Con reloj en mano, Velázquez de León observó una duración de seis minutos.
1776; 21 de abril Derrumbó la cárcel de la Acordada. Dañó la Casa de Moneda, la Catedral, el Palacio Real, el Palacio del Arzobispo y otros edificios más. Se reporta una duración de 4 minutos.
1787; 28 de marzo Daños en el Palacio, el Cañon de la Diputación; dañó muchos edificios más. Duración entre 5 y 6 minutos.
1800; 8 de marzo Dañó varias iglesias y casas de la ciudad de México. Se reportan daños en Palacio Nacional y en las arquerías de Chapultepec. Se describe una duración de 4 a 5 minutos.
1818; 31 de mayo Arcos rotos en los acueductos de Santa Fe y Belem. Daños en puentes, cuarteles y edificios. Daños en los conventos de la Merced, San Francisco y San Diego; en los hospicios de Terceros, la Santísima y San Hipólito; en la sacristía de la Catedral; las Iglesias de Santa Veracruz, Santa Catalina y del Campo Florido.
1820; 4 de mayo Arruinó algunos edificios y causó daños en los acueductos. Destruyó la iglesia del Campo Florido.
1835; 6 de enero Daños en paredes, puentes y acueductos de la ciudad. Dañó la Sacristía de Catedral y la capilla de San Felipe de Jesús. Derribó la cúpula de la iglesia de Tlalnepantla.
1837; 22 de noviembre Los edificios y arquerías sufrieron mucho. Duración de aproximadamente 5 minutos.
1845; 7 de abril Derribó la cúpula de la iglesia del Señor de Santa Teresa. Derrumbó el Hospital de San Lázaro. Daños en el Palacio Nacional, la Cámara de Senadores, la Universidad y varios edificios más. Se reporta gran destrucción en Xochimilco y daños en Tlalpan.
1858; 19 de junio Padecieron casi todas las casas y edificios de la ciudad. Daños en Palacio, Casa de Ayuntamiento, Teatro Principal, Santo Domingo, Sagrario, San Francisco, Jesús Nazareno, etc. Se abrieron grietas en las calles y se levantaron las banquetas. Gran destrucción en Texcoco. Duración de 3 minutos aproximadamente.
1864; 3 de octubre Daños en muchas cañerías de la ciudad y en los arcos de Belén. Cuarteaduras de algunos edificios. Duró aproximadamente un minuto.
1882; 19 de julio Dañó en cañerías. Se dañaron el Portal de los Agustinos, el Palacio de la Diputación. Se cayeron bardas en diversas partes de la Ciudad. Se dañaron las torres de la iglesia de Tlalpan.
1907; 14 de abril Derribó el colegio Salesiano, rompió cañerías y produjo grietas en las calles.
1909; 30 de julio Derrumbes de casas y bardas en la ciudad. Causó daños en el Palacio Nacional.
1912; 19 de noviembre Derrumbesen muchas bardas y varias casas destruidas. Grietas en las calles y roturas de tuberías de agua y cables. Daños en los templos de San Sebastián, La Palma y La Profesa, Palacio de Minería, Las Viscainas y Teatro Principal, entre otros.
1928; 22 marzo Cuarteaduras en muchas casas y derrumbe de algunas bardas.
1928; 17 de junio Grietas en el pavimento y daños numerosos.
1928; 4 de agosto Derrumbó el Palacio Municipal de Chalco.
1928; 9 de octubre Varios derrumbes de bardas y casas.
1932; 3 de junio Numerosas grietas y casas derrumbadas. Gran cantidad de cañerías reventadas. Derrumbó varias casas y tiró muchas bardas.
1941; 15 de abril Dañó la cúpula del cine Insurgentes. Cuarteó edificios y produjo grietas en las calles.
1957; 28 de julio Destruyó varias casas y edificios en la ciudad de México. Derribó el Ángel de la Independencia. Se levantó el pavimento en varios sitios.
1979; 14 de marzo Daños en la colonia Roma. Destruyó la Universidad Iberoamericana en la colonia Campestre Churubusco.
1985; 19 y 20 de septiembre Gran destrucción en el centro de la ciudad y en las colonias Doctores, Guerrero, Tepito, Morelos, Roma, Juárez, Merced, Tlatelolco, etcétera. Destruyó casi 2 000 edificios, levantó el pavimento y rompió las redes de tuberías en varias partes de la ciudad.
[1] Gerardo Suárez R. y Zenón Jiménez J. Sismos en la Ciudad de México y el terremoto del 19 de Septiembre de 1985, Cuadernos del Instituto de Geofísica, Instituto de Geofísica, UNAM, México, 1987.
PRIMER ENCUENTRO DE CRONISTAS DE LA CIUDAD DE MÉXICO Y DECANOS DEL INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL
Organizan: Presidencia del Decanato del Instituto Politécnico Nacional y Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, A.C.
Fechas: 23, 24 y 25 de septiembre de 2009
Sedes: 23 de septiembre, Sala Juan de Dios Bátiz, Presidencia del Decanato, Prolongación de Carpio s/n entre Circuito Interior y avenida de los Maestros, Casco de Santo Tomás, Unidad Profesional Lázaro Cárdenas 24 y 25 de septiembre, Antiguo Convento de San Lorenzo, Allende 38, colonia Centro Histórico, entrada por Belisario Domínguez
PROGRAMA
Miércoles 23
Sede: Presidencia del Decanato
12:50 Inauguración
13:00 a 14:30 Primera mesa. Moderador: Max Calvillo Velasco.
Ponentes:
Beatriz Ramírez González (cronista de Iztapalapa)
Agustín Meré Rementería (CIIDIR Durango)
Jaime Valverde Arciniega (cronista urbano)
14:30 a 16:00 Receso
16:00 a 17:00 Segunda mesa. Moderador: Jaime Valverde Arciniega.
Ponentes:
Jaime Sanromán (cronista)
Ernesto Rafael Romero Espinoza (CIIDIR Michoacán)
María Elena Solórzano (cronista de Azcapotzalco)
17:00 a 18:00 Tercera mesa. Moderadora: Lourdes Rocío Ramírez Palacios.
Ponentes:
Martina Rodríguez García (cronista de Azcapotzalco)
Roberto Briones Martínez (Ceprobi)
Silvia Zugarazo Sánchez (Museo Fuego Nuevo Iztapalapa)
Jueves 24
Sede: Allende 38
9:30 a 10:30 Cuarta mesa. Moderadora: Elsa Pavón Rosales.
Ponentes:
María Luz Medina Miranda (ESEO)
Alfredo Yescas Flores (egresado de ESIME Culhuacán)
Armando Domínguez Canabal (Decanato)
10:30 a 11:30 Quinta mesa. Moderadora: Isabel Castillo Tenorio.
Ponentes:
Margarita G. Martínez (cronista de arte funerario)
Rosa Isabel Ochoa Báez (Cicimar)
Jaime Orozco Barbosa (cronista de Tlalpan)
11:30 a 12:00 Receso
12:00 a 13:00 Conferencia magistral
Sergio Miranda Pacheco (IIH UNAM)
13:00 a 14:00 Sexta mesa. Moderador: Francisco Javier Juárez Barrera. Ponentes:
Guadalupe Salinas Castillo (ESCA Tepepan)
Rodolfo Martínez y Cárdenas (CIIDIR Oaxaca)
Ma. de Jesús Real García Figueroa (cronista de Benito Juárez)
14:00 a 15:00 Séptima mesa. Moderadora: Patricia Rodríguez Gasca.
Ponentes:
Carlos Mancilla Castañeda (cronista de Tláhuac)
Amador Bernal Ramírez (cronista Centro Histórico)
Raúl Illán Gómez (ESIA Tecamachalco)
Viernes 25
Sede: Allende 38
9:30 a 10:30 Octava mesa. Moderador: Tomás Rivas Gómez.
Ponentes:
María Isabel Álvarez Duncan (CECyT JDB)
Antonio Espinosa (cronista del barrio La Fama)
Agustín Rojas Vargas (cronista de Culhuacán)
10:30 a 11:30 Novena mesa. Moderador: Andrés Ortiz Morales.
Ponentes:
Manuel Garcés Jiménez (cronista de Tecómitl)
Carlos Mora Vidal (CECyT MOM)
Araceli Díaz Jiménez (Decanato)
11:30 a 12:00 Receso
12:00 a 13:00 Décima mesa. Moderador: Abraham O. Valencia Flores.
Ponentes:
Alicia Reséndiz Reyes (CICS UMA)
Beatriz Velázquez Inclán (cronista de Topilejo)
Modesto Cárdenas (ESFM)
13:00 a 14:00 Décima primera mesa. Moderadora: Bertha Pacheco Juárez.
Ponentes:
Eugenio Ramírez Retana (cronista de San Salvador Cuauhtenco)
Jesús Ávila Galinzoga (ESIQIE)
Alfonso Hernández Hernández (cronista de Tepito)
14:05 Sorteo de libros entre quienes acumulen 100% de asistencias
MANUEL GARCÉS JIMÉNEZ Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta manuel_garces@hotmail.com
Sería inadmisible que los mexicanos en el mes de septiembre no saboreáramos los exquisitos chiles poblanos en nogada, platillo emblemático que nos recuerda la consumación de la Independencia. Por su origen histórico y sus colores patrios que se presentan en la mesa al momento de ser degustados, observamos un testimonio vivo de nuestra celebración septembrina, y sin duda alguna el arte culinario de las monjas de la cocina poblana.
En este año conmemoraremos el CXCIX Aniversario del inicio de nuestra lucha por la Independencia y estaremos consumiendo una variedad de antojitos de larga tradición popular, acompañados de adornos tricolores; en lo alto de nuestra casa aparecerá la Enseña Nacional y a toda asta en lugares públicos y centros de enseñanza, e indudablemente los chiles en nogada harán la delicia en los hogares mexicanos. Comida barroca, elaborada con algunos ingredientes de la época de verano, como la granada y la nuez de castilla.
Platillo mexicanísimo por excelencia que engarza nuestra historia con la tradición y la leyenda del México del primer cuarto del siglo XIX. En él aparece un simbolismo histórico a través de sus ingredientes; la nogada blanca, que tiene como significado la Religión, los granos rojos de bermellón resplandeciente esparcidos en el singular platillo representan la Unión de los españoles con los nacidos en estas tierras; y las diminutas ramas verdes de perejil la Independencia.
Estos colores fueron plasmados en la bandera del Ejército Trigarante que surgió como resultado de la conciliación de dos ejércitos enemigos acérrimos, el Insurgente y el Realista, encabezados por sus máximos Jefes, Vicente Guerrero y don Agustín de Iturbide, quienes en un abrazo efusivo, celebrado el 10 de febrero de 1821 en el poblado de Acatempan, simbolizaron el arreglo para luchar juntos por la Independencia.
En una segunda entrevista, realizada el 24 de febrero, ambos personajes dieron a conocer el Plan de Iguala y la creación de un ejército llamado Trigarante o de las Tres Garantías: Religión católica, Independencia y Unión.
También se presentó el pendón trigarante confeccionado por el sastre José Magdaleno Ocampo, oriundo de la ciudad de Iguala. Tenía tres franjas diagonales, verde, blanco y rojo, cada una con una estrella. Ahora el 24 de febrero es considerado Día de la bandera y el pendón trigarante la primera bandera del México independiente.
Cabe hacer notar que Don Agustín de Iturbide, militar de carrera y autor del Plan de Iguala, al enterarse de la llegada al territorio mexicano del jefe político superior de la Nueva España, don Juan O’ Donojú, último virrey, se entrevistó con él en la Villa de Córdoba Veracruz el 24 de agosto de 1821, y firmaron los Tratados de Córdoba, reconociendo la Independencia de México.
De regreso a la Ciudad de México, y al pasar por el Estado de Puebla de los Ángeles, un 28 de agosto del citado año, precisamente día de su cumpleaños, Iturbide fue recibido con todos los honores que merecía un hombre que había dado la pauta para dar fin a un conflicto que se prolongó por más de una década. Ante tan importante visita las religiosas del convento de Santa Mónica, anfitrionas del vetusto recinto, se dieron a la tarea de preparar un potaje especial dedicado al momento histórico y al gusto del jefe del último ejército independentista.
Sobre el acontecimiento cuentan los poblanos una leyenda fascinante que surge precisamente de esta comida especial. Justo en el momento en el que el país hervía de gusto por el hecho donde convergían los ideales de un naciente nacionalismo, las religiosas del convento se pusieron en movimiento empezando por la limpieza del inmueble, especialmente de la cocina y el comedor, poniendo en marcha su sapiencia culinaria para recibir a tan insigne personaje.
El ingenio de las monjas dio como resultado un manjar especial para la ocasión, en la que lucieron manteles almidonados bordados a mano, y loza fina de talavera para servir por vez primera los chiles en nogada.
No se sabe con exactitud el nombre de la monja autora del platillo tricolor, pero lo que si sabemos es que nos dejó de herencia un manjar que al paso del tiempo marcó un hito en la tradición mexicana para ser saboreado antes y después del mes de la Patria.
Cuenta la leyenda que don Agustín de Iturbide al contemplar toda aquella exquisitez angelical, sucumbió a la tentación y optó por saborearlo gozosamente con sus acompañantes, incluso pidió un poco más de lo normal.
También se comenta que fue tanto el asombro de la concurrencia, que de inmediato se regó como pólvora la receta entre las cocineras de la colonial Angelópolis, y al paso de los años rebasó las fronteras del Estado de Puebla, hasta llegar al lugar más recóndito de nuestro país e inclusive al extranjero.
Días después del banquete, el 27 de septiembre, este personaje, que más tarde sería el primer Emperador de México, entró triunfante a esta ciudad capital al frente del Glorioso Ejército Trigarante, hecho considerado como la consumación de la Independencia nacional.
Establece la historia que por decreto del 8 de abril de 1823, dichos Tratados fueron desconocidos, tanto por España como por México. Lo interesante es que ambos documentos hacen constar la Independencia de México. Lo que no se pudo desconocer fueron los sabrosísimos chiles en nogada.
Ahora bien, si este platillo patriótico le resulta demasiado costoso y además laborioso, principalmente al desprender la cutícula de la nuez, entonces celebremos estas fiestas con otros alimentos muy nuestros, en los cuales también aparecen los colores de nuestra enseña nacional. ¿Qué le parece un arroz blanco con granos de granada, perejil picado y un mexicanísimo “pico de gallo” preparado con chiles serranos, cebolla y jitomate; de postre algunas rebanadas de sandía. ¿Y de tomar? Existen tres opciones: agua de tuna, horchata o jamaica, usted decida. En todo afloran los colores de nuestro lábaro patrio.
BEATRIZ RAMÍREZ GONZÁLEZ Cronista de Iztapalapa cronistabrg@msn.com
El Sistema de Transporte Colectivo Metro, de la Ciudad de México, está por cumplir 40 años de haber iniciado su funcionamiento. El 4 de septiembre de 1969 se inauguró la línea 1. Un año después, el 1º. de agosto de 1970, se inauguró la línea 2 de Pino Suárez a Tasqueña; el 14 de septiembre de 1970 de Pino Suárez a Tacuba y el 22 de agosto de 1984 de Tacuba a Cuatro Caminos.
En esta línea ocurrió el más grave accidente en la historia de este sistema de transporte cuando el 20 de octubre de 1975 a las 9:40 hrs., se dio un alcance de dos convoyes del metro en la parada exterior de la estación Viaducto, con saldo, hasta las 19 hrs. de ese día, de 29 muertos y 53 heridos, según informó la prensa. Páginas enteras, con impresionantes fotografías, dieron cuenta del grave accidente. El convoy número 8, tripulado por Alfonso Sánchez Martínez llegó a la estación Viaducto sobre la vía número 1 con destino a Tasqueña, llevaba 9 carros de que están compuestos todos los convoyes. El convoy 10, conducido por Carlos Fernández Sánchez, se estrelló con el número 8, quedando incrustado en éste.
Afortunadamente, el sistema eléctrico se cortó inmediatamente, lo que evitó que las personas que saltaron a la parte central de la dos vías, sufrieran descargas eléctricas, aumentando el número de víctimas. Algunos de los pasajeros brincaron por las ventanillas hacia el carril de alta velocidad de la Calzada de Tlalpan y estuvieron en peligro de ser atropelladas. Para atender el percance acudieron elementos de Policía y Tránsito, el Estado Mayor, el Escuadrón de Servicios Urbanos y Rescate Aéreo, el Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja. Se calculó que 2000 policías de todas las corporaciones prestaron auxilio vial o rescate. Cincuenta motociclistas se hicieron cargo de la vialidad en la ruta de 5 de Febrero y Viaducto Tlalpan, desde el centro de la ciudad hasta donde se hizo el corte de circulación.
Los heridos se trasladaron a los hospitales de Balbuena, Xoco, Cruz Roja y Centro Médico del Instituto Mexicano del Seguro Social. Los cadáveres a la décimo segunda Agencia del Ministerio Público y luego al Servicio Médico Forense para ser identificados por sus familiares. Al momento empezaron a circular versiones sobre la causa del incidente; una de ellas decía que alguien accionó la palanca de emergencia en el vagón que retrasó la marcha y provocó que el otro le diera alcance. Se esperaría a revisar la cinta “telox”, que representa la “caja negra” de los aviones, para ver el registro grabado de la ruta del convoy para establecer si hubo falla en los sistemas eléctricos. De inmediato se dieron las primeras indemnizaciones, por $100,000. 00, tal como lo señalaba el reglamento del Metro, a los familiares que se identificaron plenamente. El servicio se reanudaría al día siguiente a las seis de la mañana.
Por fortuna, no se ha repetido un accidente igual en este sistema de transporte, el cual he traído a la memoria ahora que sucedió uno menor apenas el pasado 4 de agosto de 2009. El percance de este martes ocurrió alrededor de las 20:00 hrs. en la estación Nativitas de la misma Línea 2, cuando al tren 08 motriz 608, que tenía problemas en los modos de conducción, el convoy 09 motriz 637, que venía detrás, acudió a prestarle auxilio y poderlo remolcar a una vía ajena para no alterar el servicio normal. Debido a las condiciones de lluvia que se presentaban en el momento, un pequeño empujón propio de las maniobras de ensamble, provocó que pasajeros que se encontraban en el interior de los convoyes cayeran, provocándose contusiones de poca consideración. Esta vez el servicio sólo se suspendió por dos horas.
Son otras las muertes frecuentes en este medio de transporte: las de los suicidas que deciden terminar su vida bajo vagones del metro en marcha.
BEATRIZ RAMÍREZ GONZÁLEZ Cronista de Iztapalapa cronistabrg@msn.com
Con motivo de la Exposición Mundial de 1889, la Secretaría de Fomento mandó hacer dos estatuas colosales, de tres toneladas cada una, fundidas en bronce en la ciudad de Paríspor el escultor mexicano Alejandro Casarín. Representan las figuras de Ahuizotl en su madurez y de Itzcoatl en su juventud, ataviado como guerrero con su macuahuitl o macana, ambos emperadores mexicas. El calificativo de Indios Verdes obedece al tono o pátina un tanto obscurecida.
Fueron colocados sobre altos pedestales el 16 de septiembre de 1891 al inicio del Paseo de La Reforma. Al poco tiempo, las protestas sociales de los sectores conservadores porfiristas reclamaron airadamente su reubicación; se argumentó que los monumentos no eran dignos de encabezar el Paseo Imperial. Así, en 1902 y a sólo diez años de su inauguración, fueron desplazados hasta la Calzada de La Viga en las orillas del canal, a la altura de Jamaica.
En 1934 se enviaron a la salida de la carretera a Pachuca con motivo de la inauguración de la Avenida de Los Insurgentes. Allí permanecieron hasta 1978, cuando por la apertura de la estación del Metro, fueron removidos escasos metros. Se les colocó en la terminal norte del sistema colectivo Metro, y a eso se debe que lleva el nombre de terminal Indios Verdes, aunque ya no se encuentran ahí los emperadores.
Las estatuas de los Indios Verdes, que por casi un año fueron sometidas a un trabajo de limpieza y restauración a cargo del arquitecto Ricardo Prado, están desde principios de julio del 2006 en la entrada del Parque del mestizaje, ubicado en la esquina de Ticomán e Insurgentes Norte en la Delegación Gustavo A. Madero. Lucen totalmente reverdecidos y flanquean el acceso principal del parque ecológico.
Sobre la restauración el arquitecto Prado dijo: “Les aplicamos una capa de protección a base de barniz de poliuretano, para evitar que vuelvan a ser atacadas por la contaminación, que fue la causante del mayor deterioro, aunque también fueron alteradas por capas de pintura y graffiti, incluso tenían chapopote. También tenía partes faltantes, por lo que hicimos una restitución de la pátina original y las repusimos: a Ahuizotl le faltaba un tapón en la cabeza, por lo que se llenaba de agua, y a Itzcoatl le faltaba un pedazo de macuahuitl (macana) que también se le integró”. Las esculturas fueron colocadas en sus basamentos por una grúa con capacidad para 28 toneladas, y con el apoyo de 25 hombres.
Fuentes consultadas: Legorreta, Jorge,“Monumentos errantes”, en Folleto de la III Feria del Libro de ocasión 2005, Ciudad de México, editado por la Coalición de libreros, p. 8-9.
Osorio, Ernesto, “Lucen, ahora sí, los Indios Verdes”, en Metro,sábado 22 de julio de 2006, sección ciudad, p. 3.
Reforma/Staff, “Van a casa nueva los Indios Verdes”, en Metro, miércoles 10 de mayo de 2006, sección ciudad.
Sentíes Rodríguez, Horacio, Santa Isabel Tola, México, Departamento del Distrito Federal, Delegación Gustavo A. Madero, 1997, 79 p., ilus., plans.
Pintor nacido en Bélgica que plasmó en su obra el sentir del pueblo mexicano. El interés demostrado por quienes poseen sus cuadros ha fomentado la creación del sitio web www.edaoust.org donde encontrarás más información del autor, su obra y algunas imágenes representativas de su obra.
En el partido del sábado 24 de mayo en el Estadio olímpico, los Pumas si que nos hicieron sufrir. Después de su victoria como visitante al Puebla, nos parecía un hecho que fácilmente ganarían en su casa, pero no, dos goles en contra nos tenían, todavía cerca del final del partido, en una gran angustia y desilusión, aunque aún con la esperanza de lograrlo; ¡sólo uno!, ¡sólo uno!, era lo que repetíamos en nuestro interior. Y el deseo se logró, el gol que ponía el marcador global en un empate a tres, le dio el pase a la final a Pumas. Fue en el minuto 89, según dijeron los medios de comunicación, nosotros ahí no sabíamos exactamente qué minuto era. El estadio entonces se invadió de goyas, la alegría era inmensa. Pero el partido aún no terminaba, en dos ocasiones el equipo de Puebla tuvo oportunidad de volver a anotar y echar abajo nuestro festejo; el silbatazo final aumentó la euforia por el triunfo.
Para ese momento la porra de los visitantes ya había sido desalojada por la policía, siempre lo hacen así para resguardar su seguridad, dicen. En varias ocasiones, en los partidos de los domingos a medio día, hemos tenido que esperar a que las porras visitantes abandonen el estadio, pues hasta entonces los elementos de seguridad nos permitían salir, por lo menos así ha sido del lado del pebetero. Pero este sábado no fue porque no nos dejaran salir, tanto era el deseo de festejar que nadie se retiraba, varios minutos después el estadio seguía lleno, esta vez la policía y elementos de seguridad de la universidad tuvieron que pedirnos amablemente que nos retiráramos.
Recordé entonces cuando empezamos a ser aficionados de Pumas, hace como once años, cuando en el estadio apenas si se ocupaban algunos espacios. Mario, mis hijos y yo, no faltábamos cada quince días, nunca había dificultades para comprar los boletos. Pero las cosas fueron cambiando poco a poco, sobre todo a partir de que Hugo Sánchez, uno de los grandes ex jugadores de este equipo, se convirtió en su director técnico en el Verano 2000, llevándolos a semifinales, entonces ya era más complicado conseguir los boletos, la afición aumentó. Hugo fue cesado en la siguiente temporada por conflictos con la directiva, ¡pero voy a volver!, -sentenció-. Así fue. Regresó a los Pumas en Invierno 2001, y en pocos años ganó prestigio al conducir a la UNAM al bicampeonato de liga, ganando los torneos Clausura 2004 cuando venció en penales al Guadalajara, y apertura 2004 venciendo con global 3-1 al Monterrey. La mejor opción para asegurar nuestra entrada a todos los partidos siguientes, fue comprar el abono.
Por supuesto que supimos del 50 Aniversario del estadio, aprendimos entonces algo de su historia: ubicado en una hondonada situada en el Pedregal de San Ángel, se colocó la primera piedra el 7 de agosto de 1950, siendo inaugurado el 20 de noviembre de 1952 en una ceremonia encabezada por el presidente de México Miguel Alemán Valdés y el rector de la UNAM Luis Garrido Díaz,con ocasión de la inauguración del conjunto arquitectónico de la Ciudad Universitaria de México. Es obra de los arquitectos Augusto Pérez Palacios, Raúl Salinas Moro y Jorge Bravo Jiménez. La idea de los artistas fue el de darle a la forma del estadio el concepto de un sombrero de charro mexicano. El "Estadio Universitario", nombre original, fue construido ex-profeso para la práctica del Fútbol americano. En el costado oriental, se encuentra un mural de Diego Rivera, denominado "La Universidad, la familia mexicana, la paz y la juventud deportista". En la construcción de este relieve en piedras de colores naturales se muestra el escudo universitario, con el cóndor y el águila sobre un nopal. Bajo sus alas extendidas, Rivera colocó tres figuras que representan a la familia: el padre y la madre entregando la paloma de la paz a su hijo. En los extremos se encuentran dos figuras gigantescas que corresponden a unos atletas, hombre y mujer, que encienden la antorcha del fuego olímpico. Una enorme serpiente emplumada, la imagen simbólica del dios prehispánico Quetzalcóatl, complementa la composición en la parte inferior. Y por supuesto que tenemos una foto tomada ahí, como hemos visto que muchos otros lo hacen, sobre todo cuando son visitantes que han venido de otros estados, eso es muy común en periodos vacacionales. La afición Puma no sólo es del D. F.
Cada temporada estamos ahí, hemos hecho muchos amigos, sólo situaciones excepcionales nos han impedido asistir, como en los pasados días de la contingencia sanitaria por la influenza humana, cuando tuvo que jugarse un partido a puerta cerrada, igual que en otros estadios; así lo indicaron las autoridades. Era extraño ver por televisión el estadio vacío,todos hacíamos falta ahí. Todavía con el temor de los posibles contagios, el siguiente partido en C. U. fue con las medidas establecidas: colocarnos gel antibacterial en las manos y cubrebocas, ambos proporcionados por personal universitario. Mantas colocadas por todo el estadio aludían a la influenza: “La afición puma en tiempos de influenza ¡responde!”; “La garra y disciplina Puma ¡mata virus!”; “Para seguir siendo la mejor afición ¡cuida tu salud!.
Si, muchos dicen que somos la mejor afición, no abandonamos a Pumas aunque a veces juegue mal y pierda. Pero ese día vimos que la influenza de verdad provocó miedo, poca gente acudió al estadio, como en aquellos tiempos de nuestras primeras visitas. ¡Que contraste con el partido de este sábado! Seguramente se vendieron casi la totalidad de los boletos, en los pasillos había muchos aficionados viendo de pie el partido. No hay duda de que así será el próximo jueves, cuando Pumas reciba al Pachuca. Ojalá que la victoria nos acompañe hasta el final y podamos gritar, aún en estadio rival, ¡Goooya, Goooya....
P. D. Dedico esta breve crónica a mi esposo Mario, mis hijos Regina y Octavio y a todos los amigos aficionados que en cada partido de Pumas disfrutamos y sufrimos al máximo cada jugada de nuestro equipo.
Actualización: Domingo 31 de mayo de 2009. Lo logramos, GOOOOYA...GOOOOYA..
La zona arqueológica de Teotihuacan, la urbe prehispánica más importante durante el periodo Clásico Temprano de Mesoamérica (siglos II – VI), y catalogado por la UNESCO desde 1987 como patrimonio mundial, ha sufrido afectaciones tanto en lo material como en lo visual con el proyecto del espectáculo nocturno de luz y sonido denominado “Esplendor Teotihuacano”, parte de un programa regional para impulsar el Corredor Turístico: Teotihuacan-Acolman-Otumba-San Martín-Axapusco-Nopaltepec.
La ciudad sagrada fue citada en sus crónicas por fray Bernardino de Sahagún, Fernando Alva Ixtlilxóchitl, Clavijero y por Fray Juan de Torquemada en su Monarquía Indiana.
Carlos Sigüenza y Góngora (1645-1700) comenzó a investigar el centro ceremonial y sus pasos fueron seguidos por Francisco Gemelli (1700), la Marquesa Calderón de la Barca (1821) y Humboldt (1803), quienes sostenían que era “posterior al diluvio”.
De hecho su restauración inició en el siglo XIX, cuando en 1864, la Comisión Científica de Pachuca creó un proyecto de investigación y Leopoldo Batres la exploró considerándola como Templo de la Agricultura, quien se dio a la tarea de reconstruirla de acuerdo a su imaginación.
En 1905, Porfirio Díaz eligió Teotihuacan como emblema de la celebración del Centenario de la Independencia y la Pirámide del Sol se convirtió en un símbolo que perduró durante varias décadas en las monedas de bronce de 20 centavos, en donde se ve la pirámide del Sol debajo de un radiante gorro frigio.
A un siglo las pirámides son presa de los intereses económicos de los grandes consorcios de transnacionales orientados a beneficiar a estos grupos con el aval del gobernador del Estado de México y el Director del INAH.
Hace algún tiempo recordemos que se intentó instalar un Mac Donals, saliéndose con la suya con la construcción de la tienda comercial Wal Mart. Ahora pretenden imponer el proyecto “Esplendor Teotihuacano” que causa un gran deterioro con sus más de ocho mil perforaciones realizadas en las milenarias piedras para sostener el cableado y lámparas con el único afán de atraer al turismo extranjero.
Por lo anterior, los integrantes de la Asociación de Cronistas del D.F. y Zonas conurbadas, A.C., nos unimos a los distintos grupos sociales, culturales, académicos, estudiantiles y populares pidiendo la suspensión inmediata del proyecto que atenta contra la Ciudad de los Dioses.
PIRÁMIDE DE EL CONDE Fotografía proporcionada por Hugo Arturo Cardoso.
Escondida, temerosa de que alguien la vea ... así se encuentra la llamada Pirámide de El Conde testimonio de un pasado lejano en el municipio de Naucalpan y que se resiste al olvido.
Pocos son los habitantes de Naucalpan que saben de la existencia de esta obra y menos aún los que han recorrido sus inmediaciones y escalado sus plataformas. Por eso, se describen algunas características que hacen singular a la Pirámide del Conde y se toman como guía a su descubridor y primer explorador: don Manuel Gamio[i].
Los antecedentes inmediatos de las excavaciones se derivan de los trabajos desarrollados por Gamio y su equipo de colaboradores en la zona de Tlatilco, entre los años 1907 y 1908. Los resultados de esta investigación fueron publicados al siguiente año[ii].
En este informe se indica que al descubrirse Tlatilco se localizaron una serie de montículos en las llanuras que van de Tacuba a San Bartolomé Naucalpan. De esas elevaciones, la más importante era la localizada a una distancia de 11 kilómetros al noroeste de la Ciudad de México y a 500 metros al suroeste de San Bartolomé. Las rutas de acceso en 1908, eran el Ferrocarril Nacional, que recorría en 10 minutos el tramo entre la salida de la estación Colonia y el paradero de San Bartolomé. La otra vía de acceso era el camino -continuación de la centenaria Calzada México-Tacuba al Panteón Español- para los que venían en automotores y aprovechaban para visitar a la Virgen de los Remedios y su santuario.
A esa elevación se le llamaba “Cerro del Conde” porque en ella vivía, desde tiempo atrás, don Manuel Conde; aunque nadie sabe cómo adquirió el predio. Pero una vez que el señor Conde y su familia abandonaron la casa habitación se iniciaron los trabajos de exploración gracias a los cuales se pudo restaurar la Pirámide (1930). Se logró recuperar gran parte del basamento de adobe, barro y tepetate. La forma de la base es rectangular y en la parte superior se localizaron vestigios de otra edificación en forma de prisma rectangular construido con losas pequeñas, también rectangulares, que se emplearon en otros sitios prehispánicos del Valle de México.
En la meseta central, orientada de Este a Oeste, se tienen 2 242 m2 y se puede observar el pavimento realizado por los indígenas. Además, se supone que en esta superficie estaba localizado un teocalli, el más importante de la región; también podría haber cumplido las funciones de un observatorio. Aunque debió haber sido primero un observatorio durante la cultura tlatilca y un adoratorio en la época azteca.
Sobre esa plataforma en el ángulo noreste fue encontrada una gran olla funeraria y encima de ella, incrustada en el muro, una deidad azteca esculpida en piedra.
Los restos de cerámica, estatuillas y piedras labradas permiten identificar la influencia temprana de Tlatilco, otros de los ejemplares se pueden vincular a elementos teotihuacanos; en cambio, son escasos los restos en directa relación con la cultura azteca. Salvo la deidad. Esto se podría explicar por la cercanía de la pirámide a la zona de mayor influencia tepaneca: Tacuba y Azcapotzalco. Porque de los otomíes no aparecen ningún referente ni algún elemento escultórico o de otra índole.
Como parte de los objetos rescatados durante las obras llevadas a cabo en la Pirámide se tienen tres monedas de gran valor histórico. Monedas que fueron alojadas en el Museo de Tlatilco pero que han cambiado su sitio.
La primera es una cuartilla de cobre acuñada en 1524. Pero esta emisión, la primera que se registra en la historia de México, tuvo como respuesta un rechazo absoluto por los indígenas; puesto que según dice Diego Muñoz Camargo “…se reunieron y echaron de sí más de cien mil pesos de esta moneda en la laguna de México para que no oviese memoria della y hasta hoy ha durado el no usarla en esta Nueva España porque toda la rescataron los indios y la desterraron del mundo”.
Tal vez por esa razón el virrey Antonio de Mendoza, sigue Muñoz Camargo, ordenó el 28 de junio de ese año que las monedas llevaran armas: “…de una parte una colu(m)na con un p(l)us ult(r)a e corona e de la otra una castillo e corona e la señal de México…”
Por eso se consideró, en su momento, un gran descubrimiento esta moneda: por la escasez. Porque están en el fondo de la Laguna de México la gran mayoría de esta emisión.
La otra moneda es de cobre, pequeña y de origen turco. Fue acuñada en 1255, según la era mahometana y también tiene una gran importancia histórica por la escasez de este tipo de moneda; pero en especial porque no era de uso corriente. Por eso adquiere mayor relieve el solo hecho de que se haya localizado esa moneda en este lugar relativamente lejano de la ciudad capital y más alejado aún del lugar donde fue acuñada.
La tercera y última moneda es de plata y es un medio real columnario acuñado en 1744 cuando el virrey era don Pedro Cebrián bajo la corona de Felipe V. Esta moneda, sin ser extraordinaria ni en su origen ni en su devenir, es otra prueba de que los seres humanos que ocuparon el Valle de México (y este predio en especial desde la Colonia hasta 1910, cuando se iniciaron los trabajos de exploración), tal vez sin querer dejaron huellas de su paso sobre la pirámide.
Desde luego que estos datos tienen como interés permitir divulgar parte de la historia de la Pirámide del Conde.
Pero esa descripción, breve, de la Pirámide no puede ser igual ahora. Lo que era un elevado montículo en las llanuras desde Tacuba hasta San Bartolomé Naucalpan y cuyo fondo era el Cerro de los Remedios vio su entorno alterado dramáticamente. Ya no eran las zonas verdes de pastos o sembradíos los que rodeaban a la Pirámide; ahora son los edificios, las fábricas, los locales comerciales y un gran hotel los que la ocultan de la vista de los miles de pacientes (y no tan pacientes) usuarios del Periférico.
El crecimiento poblacional, los asentamientos recientes, producto de la acelerada urbanización e industrialización de esta zona del Municipio de Naucalpan han provocado que el aislamiento y el olvido rodeen -como otra capa que hace invisible- a la Pirámide del Conde.
Por eso invitamos al lector para que un día se acerque a la Pirámide; pues no es difícil su localización. Se ubica atrás de la Torre Ejecutiva que se eleva en la acera poniente del Periférico muy cerca de la avenida Primero de Mayo. Pero si estos datos no son suficientes, pregunte por alguna de las calles que hoy delimitan la Pirámide. Las calles son, al norte, Ozumba; al sur, Amecameca; al oriente, Chalco y al poniente, Texcoco. El destino bien vale la pena.
Así pues, amigo lector, visite la Pirámide de El Conde, conozca su estructura “…que no es impresionante, pero encierra historia…”. Así decía el finado cronista de Naucalpan Ricardo Poery y recupere parte del pasado de un lugar interesante y valioso de este nuestro municipio.
[1] Gamio. Manuel. (1909) “Restos de la cultura tecpaneca” (en) Anales del Museo Nacional de Arqueología. historia y etnología, México, Tomo 1
2 Gamio. Manuel (1920) “EI Cerro del Conde”.(en) Etnos, vol 1 pp. 55-59, México.
Ana Mary y el impacto de la mercadotecnia, de la televisión y las telenovelas, de los llamados artistas, cantantes y presuntos actores; del rock lo mismo que de la música grupera, vive atrapada entre la música de Alejandro Fernández y LuisMiRey , igual que de Los Tigres del Norte. Para más precisión estudia bachillerato.
La mejor amiga de Ana Mary es Indira, son compañeras de salón. Como suele ocurrir entre los jóvenes y los no tan jóvenes, hace días se retiraron la palabra. Se conocen desde la primaria, sin embargo la admiradora de LuisMi Rey, decidió que su amiga era bastante fea, por lo que para romper su amistad con ella, le dijo que para ser congruente entre su físico y su nombre, estaría bien que a Indira le quitara la letra ‘ere’, para que de ahora en adelante se llamara “India”, a lo que la amiga le replicó, que esa letra que le quitaba a su nombre, se la regalaba para que Ana Mary, desde ese momento se llamara “Rana” Mary. Se pelearon como si dijéramos muy gramaticalmente, pero en los hechos todo fue muy en serio y dejaron de hablarse. Y como el salón de clases es un ámbito muy estrecho, todo el grupo supo que ya no se hablaban más y punto. Pero eso de ya no ser amigas en plena adolescencia, cuando antes se juraban amor para siempre, cuando contar con amigos equivalía a tener su otro yo, a ser dos en uno, aparentemente para Ana Mary eran ideas de la Primaria y hasta la Secundaria, que ya no debían operar ahora que estaban más grandes, además, las amistades de la preparatoria en adelante, piensa, deben escogerse para forjarse el mejor futuro posible.
Ana Mary, tiene un gusto muy especial por las blusas ombligueras y el pantalón a la cadera; a pesar de ser redondita y enseñar lonja, siente y se conduce con tanta seguridad, que creé que dentro de ella habita una espiritifláutica modelo de éxito, aún no descubierta por los productores de cine y televisión. Todo es cuestión de tiempo. Por ahora espera.
Una de las actividades que es vital para Ana Mary, es acudir a Liverpool o al Palacio de Hierro a Zara o a Julio, acompañada de una tijerita para cutícula, con la que desprende cuidadosamente de la ropa más fina, las etiquetas de las marcas de mayor renombre y prestigio, de cuanto atuendo femenino es capaz de llenarle la pupila. Y claro, luego las cose en sus prendas, las que en realidad adquiere en La Lagunilla y Tepito, pero que ante los y las muchachas de la escuela, al presumirlas siente que le dan status, su lema es: “Marca sí, moda también”. Así va la joven tejiendo y destejiendo su futuro más allá de la escuela o a pesar de la escuela. Y es que el día que Ana Mary no tenga ropa qué ponerse, aunque sea de esa camuflada de Tepito y La Lagunilla, sabe bien que es capaz de abandonar la escuela, porque su sentido de pertenencia e identidad, todo lo que ella es, está convencida que se lo dá la ropa, no la institución escolar.
Y para ella así es. Ana Mary está viviendo el bachillerato como una suerte de transición donde han surgido otros retos, nuevos planes y programas de estudio, nuevas instalaciones, nuevos amigos, profesores y autoridades. Insertarse en este nuevo medio no le es fácil a sus 16 de edad y “Rana” Mary lo hace a través del status que creé le da la ropa, a la vez que a su manera, suprimiendo ciertos valores y desechando viejas amistades. El papá de Ana Mary es panadero, pero incluso cuando va por ella a la Prepa, les dice a sus amigos que es el chofer de la fábrica de la familia. La joven ve su realidad a través de la mercadotecnia, la moda y la televisión, y está dispuesta a pasar por encima de quien sea.
Pero Ana Mary, ha caído en obsolescencia y todavía no se ha dado cuenta, si para ella por el rango de sus etiquetas hechizas exhibe su vanidad, para la gran mayoría de sus compañeros, la ropa los tiene sin cuidado. Lo nuevo para ellos, lo que no sólo les otorga el máximo status, sentido de identidad y pertenencia al grupo y por qué no, a la elite escolar y universitaria, no radica en la ropa, ni siquiera en la institución o en los tenis Nike como hasta hace poco tiempo, sino que se da en función de la tecnología y sus accesorios.
La relación del binomio fantástico moda y dinero (de donde se desprenden otros como moda-marca, moda-mercado), hoy está sujeto entre los jóvenes a una moda superior: la moda tecnológica.
Es hasta imprudente para los estudiantes de hoy, además de estorboso, cargar con la grabadora o el discman, para escuchar sólo 12 melodías por disco donde la música deja de ser fiel al sonido, y donde además el joven no puede guardar sus archivos escolares ni disponer de un disco duro que almacene millones de datos, ni mucho menos, como en el Mp3 o el Ipod escuchar de entre mil y hasta 20 mil piezas musicales, todo ello, en un diminuto aparato que cabe en el bolsillo de la camisa y que además puede grabar las películas que prefiera, clases y conferencias, atesorar miles de fotos con quien quiera, una agenda donde cabría el directorio de todos y cada uno de los miembros de su comunidad escolar hasta los trabajadores de limpieza, “agendar” todas sus actividades, almacenar audiolibros o bajar los podcasts de sus programas preferidos de la red. Para los compañeros de “Rana” Mary, esto sí es status.
A todo ello, habría que agregar celulares, palms, lap-tops con bluetooth y conexión inalámbrica a internet. El mundo al alcance de las orejas y las yemas de los dedos. Hoy estos son los canales de la información y el conocimiento, que conforman la moda tecnológica y que son fundamentales para el sentido de pertenencia e identidad entre los estudiantes. Sin la tecnología y sus accesorios, el joven es un excluido. Su estilo de vida está marcado por la tecnología y la equidad informática es una necesidad: “Democracia ya, computadoras para todos”.
El lunes en uno de los pasillos de la escuela, Ana Mary se detuvo ante la bola de muchachos con los que estaba Indira. La animada conversación giraba en torno a las conexiones inalámbricas caseras, para determinar la velocidad con que se baja a la PC la información, la música, los videos, la fotografía etc. Había quien decía que los rangos van de 150 y hasta mil 500 “kbps”. Otros hablaban de cómo sus memorias “usb” se hicieron viejas rápidamente porque ya las de 250 ahora son de hasta tres “gigas” a bajo costo. Se hablaba ahí entre la bola de adolescentes de “DVD”, “webcam”, de quemadores, de periféricos como “scaners” e impresoras multifuncionales; en fin, se hablaba hasta de la disfunción conectil… ¿Y “Rana” Mary? Bueno, ella creyó que les presumiría sus etiquetas…
El aroma incitante del café se disfruta mucho en la elegancia del Palacio de las Bellas Artes, en la tranquilidad del claustro del Museo Franz Mayer y con el paisaje del último piso del edificio Sears.
Estos tres refugios de disfrute en el Centro de la ciudad comparten algunas coincidencias: están situados alrededor de la Alameda, el parque más antiguo de la Ciudad de México, y muy cercanos entre sí; además de café se venden bocadillos y comida; no se descubren a simple vista, están aislados de estridencias y tumultos; su ubicación y la arquitectura del edificio donde se alojan es su mayor encanto. ¿Gusta un cafecito, en la tarde? ¿Tiene una reunión con sus amigos? ¿Quiere leer a gusto un libro o el periódico? Pase a cualquiera de estos cafés o, mejor, visite los tres.
Un café en pleno palacio
En el Palacio de las Bellas Artes hay grandes espectáculos, notables exposiciones, destacados murales... y también comida. El palacio tiene su café, el Café del Palacio, que no es ajeno a la singular elegancia que caracteriza a tan notable edificio.
Visto éste de frente, el café, o restaurante, se ubica del lado izquierdo (cara poniente), en la planta baja, junto a las largas ventanas verticales que miran hacia la Alameda y al monumento a Beethoven. Del lado opuesto, se ve desde las mesas el mármol guinda del vestíbulo del palacio y, al fondo, arriba, el mural “México de hoy”, de Tamayo.
Música clásica ambiental, sillas art deco y una flor en el mantel blanco ambientan este restaurante frecuentado por extranjeros.
Café con azúcar y paisaje
No hay mejor vista exterior del Palacio de las Bellas Artes que la de la terraza abierta del octavo piso del edificio que está enfrente. Este inmueble de mediados del siglo pasado sustituyó hace unos meses las oficinas de todos sus pisos por la ropa, muebles y joyas de una nueva tienda Sears.
El edificio, con aires de estilo art deco, es elegante como su vecino inmediato que hace esquina con el Eje Central, el de La Nacional (primer rascacielos de la ciudad de México); sus acabados distinguidos se notan desde el vestíbulo, al entrar.
Por su ubicación, sobre la avenida Juárez y en un espacio abierto entre construcciones, cada ventana de cada piso de esta tienda es un mirador; entre más alto es el piso, mejor el paisaje, hasta llegar al ocho (se marca 8 en el elevador). Allí, entre las ventanas, hay una puerta de vidrio que da acceso a una terraza al exterior. Es un espacio pequeño que hasta febrero pasado estaba cerrado pero hoy tiene pequeñas mesas para dos personas justo junto a la orilla.
Café, pan, galletas y bocadillos se pueden saborear, pero la vista, la panorámica, es el mejor platillo: a la derecha, arriba de uno, está el ramate del edificio La Nacional y los angulosos pisos de la torre Latinoamericana; también a la derecha pero en diagonal, los edificios del Banco de México y el Palacio de Correos; enfrente, allá abajo, Bellas Artes, casi al alcance de la mano, y a la izquierda, el verde de la Alameda.
El café en esta terraza se puede tomar con o sin azúcar, pero todos llevan incluido un magnífico paisaje.
Entre el arte y una pandilla de pájaros
El museo de artes decorativas Franz Mayer, baúl de variados tesoros, como sus colecciones de biombos, de platería, de pinturas o de cerámica vidriada –talavera– (la más importante de México), se ubica sobre la Avenida Hidalgo, a la mitad del largo de la Alameda y enfrente de ella, en la plaza Santa Veracruz.
Muchos son quienes lo han visitado sin enterarse de que posee un precioso claustro de dos pisos, que era parte del hospital para mujeres y desamparados, a lo que se dedicó esta construcción.
Seis columnas de piedra de cada lado enmarcan y delimitan el patio; las vigas cargan y decoran los techos; las losetas también de piedra embellecen y facilitan el andar del visitante. Varios macetones con azaleas y cuatro fresnos dan sombra y refuerzan la frescura del agua que da brincos en la fuente con interior forrado de mosaico.
Sobre el claustro asoma enorme la cúpula de la iglesia contigua de este conjunto arquitectónico, la de San Juan de Dios. El sonido de sus campanas y el de la tranquilidad son los únicos que se escuchan en este gran patio. O casi los únicos: hay otros dos, también deliciosos, el de la música barroca ambiental ―ni tan fuerte, como para que interfiera con la plática ni tan quedo, como para que no se oiga― y el de los numerosos pájaros que anidan en las vigas. Aquí nacen, aquí duermen, aquí comen y se han vuelto encantadoramente osados: con actitud retadora piden, exigen comida a los visitantes, incluso en las mesas. Son ya como una especie endémica, Gorriones franzmayersis.
En este ambiente, más de pueblo sereno que de capital agitada, se encuentra la Cafetería del Claustro, donde de martes a domingo se pueden tomar bebidas, ensaladas y algunos platillos.
Realmente duele terminarse el café y dejar el claustro. Al salir de él tiene uno dos sensaciones: la del deseo de regresar y la de desperdicio, por no haberlo conocido antes.
En la ciudad de San Luís Potosí en el año de 1950, la señora Catalina García estaba muy preocupada, porque su hija de seis años enfermo gravemente de diarrea, un medico le dio medicamento y dijo le diera solo agua y la medicina, pasaron unos días y la niña no sanaba, la mama de la pequeña invocaba diariamente a la santísima virgen de Guadalupe para que manifestará su auxilio en manos de otro médico para que aliviara su niña, así fue, una vecina le indicó el nombre y el lugar donde podía localizar a otro doctor, fue con ese médico que le recomendó su amiga, ella llevaba a su hijita en brazos y ya muy cansada llego al consultorio del doctor Benavente, el doctor le receto alimento y otra medicina a la niña y así de inmediato le compra una manzana amarilla y se la dieron a comer con todo y la cáscara, por la tarde la niña se durmió, al pasar mas o menos una hora despertó, le grito a su mama:
-¡Mama, mama, ven, mira lo que hay en esa esquina del cuarto!
-¡Que vez hijita!
-¡Allí esta la Virgen de Guadalupe en el cerrito y me esta cuidando para que me alivie!
Al llegar su esposo, Catalina le platico lo que vio su niña y que ya estaba mejor, su marido Jesús la interrumpió diciéndole:
-En la tarde fui al santuario del Desierto, y le pedí a la virgen que aliviara a mi nena.
-A esa hora estaba haciendo la comida y también pidiéndole de todo corazón por la salud de la niña y fue cuando la niña despertó y vio a la Virgen que fue a cuidarla para sanarla.
En San Luís Potosí se le llama Santuario del Desierto a un lugar donde se venera a la Virgen de Guadalupe.
Para poder desarrollar este apartado en torno a la vida y muerte de Felipe de Jesús de las Casas Martínez aunque parezca contradictorio es en internet donde se encuentra mayor información; no porque los estudiosos no le hayan dedicado tiempo a investigar su vida y su obra pero los trabajos están dispersos.
La excepción sería Manuel Quesada Brandi (1962). En este sentido es importante mencionar que se toma como fundamental para este apartado, sobe la vida y la muerte de San Felipe de Jesús, el texto de Baltasar de Medina (2005). Varias son las razones para hacerlo pero la más importante es que se constituyó en el primer libro biográfico sobre el santo mexicano, publicado en México en 1683[1]. Además, a partir de los datos reunidos por este cronista se han escrito otras biografías de Felipe de Jesús de las Casas Martínez como las que aparecen en internet.
Así el primer Santo mexicano fue bautizado como Felipe de las Casas Martínez, hijo de los españoles Alonso de las Casas y de Antonia Martínez nació en la muy ilustre, noble y leal ciudad de México en 1572. Se dice que Felipe de Jesús era un niño inquieto y travieso. Siendo joven y por influencia de sus padres ingresó al noviciado en la Orden de San Francisco y que abandonó muy pronto. Al abandonar el noviciado, el padre de Felipe de Jesús, con la intención de que hiciera riqueza lo envió a Manila en las islas Filipinas; por eso “con cantidad de hacienda y mucho dinero, para que en aquellas islas comerciase y entre políticos tratos y empleos de mercader madurase el juicio y ganase estimaciones con importancia de crédito.” (Medina:2005,47) Pero una vez que llegó a Manila Felipe se desobligó de su compromiso y se dedicó a derrochar sus recursos; porque con plaza de soldado encontró una vida mundana que lo deslumbró, sin embargo al poco tiempo –y sin causa aparente reconsideró su pasada vida y regresó con los franciscanos, al convento de Santa María de los Ángeles de la ciudad de Manila.
Previo al ofrecimiento de ordenarse sacerdote en su ciudad natal de México, porque no existía obispo ni otra autoridad que pudiera llevar a cabo la ceremonia de investidura de los hábitos, Felipe debió cumplir con el noviciado y de acuerdo al canon franciscano se aprobó el voto, firmado por fray Vicente Valero, para que profesase el 22 de mayo de 1594 se embarcó con otros frailes, hacia la Nueva España. Pero durante la primera etapa del viaje que inició –el 12 de julio de 1596- a bordo del galeón San Felipe en el puerto de Cavite cerca de Manila una impresionante tormenta desvió la embarcación hacia las islas del archipiélago del Japón. En el San Felipe viajaban siete religiosos; uno de Santo Domingo (fray Martín de León) capellán y vicario del navío; cuatro de la orden de San Agustín y dos descalzos franciscanos (fray Felipe de Jesús y fray Juan Pobre).
Al perder el timón y todo gobierno sobre el San Felipe se resolvió dirigir la nave hacia Japón y arribaron a la región de Tosa donde hicieron tierra y fueron informados de que por orden del emperador no deberían abandonar el puerto de Urado. Ahí apareció un prodigio: en el cielo la cruz blanca y resplandeciente y después roja. Recién desembarcados los pasajeros y tripulantes del San Felipe el general, al mando, Matías Landecho envío un memorial y súplica para abandonar el puerto con tres marinos y tres religiosos: fray Juan Tamayo, fray Juan Pobre y fray Felipe de Jesús. La comisión no logró su cometido ni vieron al emperador Taicosama (sobrenombre de Toyotomi Hideyoshi) aunque trató de ayudar fray Pedro Bautista con fueros y privilegios de embajador. Nuevamente Felipe de Jesús por delegación del padre Bautista realizó el viaje de ocho leguas que existen entre Osaka y Kyoto con el ”santo niño y mártir Tomás” donde los franciscanos edificaron una misión.
Felipe de Jesús cumplió su misión en Kyoto y se disponía a regresar a Osaka; pero ya no pudo porque el gobernador de la provincia Xibunojo colocó el 9 de diciembre guardias en el convento y Porciúncula de los Franciscanos. Los habitantes eran los frailes Pedro Bautista, Francisco Blanco, Gonzalo García, Francisco de San Miguel, doce japoneses además de Felipe de Jesús. Pero el 30 del mismo mes llegó un “juez de los gentiles con gente armada, para llevar a todos los religiosos, y japoneses cristianos a la cárcel pública” y en ella encontraron tres frailes de la Compañía de Jesús y a fray Martín de la Ascensión del convento de Belén y tres japoneses familiares.
Aparte de todos los castigos ejercidos por los soldados en su prisión en el convento y la cárcel no omite de Medina mencionar las befas, los atropellos y no faltaron las blasfemias contra los prisioneros. El emperador Taicosama condenó a muerte a los religiosos y sus “familiares” que sumaban 24 personas que antes deberían de cortarles una parte de la oreja izquierda y la nariz castigos que eran parte de la sentencia. Después de ejecutada la pena fueron devueltos a la prisión. Todo esto pasó el día de la circuncisión de Jesucristo. Nuevamente, salieron los presos, llevándolos unas veces a pie, otras a caballo o en carros con rumbo a la ciudad de Nagasaki desde Osaka pasando por Sakai y Nagoya. En este lugar se agregaron los frailes Francisco Carpintero y Pedro Suquexico. El trayecto duró 30 días y fue “por tierras destempladas y frigidísimas por el tiempo y la región”.
Una vez en Nagasaki los presos fueron a prisión y el juez eligió una colina sembrada de trigo –nuevo calvario- fuera de la ciudad. Las cruces que los japoneses colocaron en la cima de la colina no eran dos tramos de madera; sino “dos palos atravesados, que cruzaban el principal; uno de la parte de arriba, para extender los brazos, otro más corto abajo, para afirmar en cada brazuelo un pie, otro madero en medio del principal, en que estaba como a caballo el crucificado” (de Medina:2005,92).
Al llegar a los prisioneros a la colina Felipe de Jesús fue el primero en llegar a su cruz y se arrodilló –esta es la imagen más conocida y la que identifica al santo mexicano- y expresó:
“¿Oh dichoso navío! ¡Oh dichoso galeón San Felipe! ¡Que te perdiste para que se ganase Felipe! ¡Oh pérdida! No pérdida para mí sino la mayor de las ganancias.”
Acto seguido el verdugo cumplía su tarea:
“Hallóle el verdugo entre estos mejores divertido, y empezó cruel y fiero a ponerle en el palo de su cruz; y al tiempo de ajustar el madero, que a todas las cruces ponían para que en él cargase el cuerpo cuando se arbolase el real estañarte y seña de nuestra redención, inadvertido el sayón lo puso más debajo de lo que había de estar, Ocasión para que estando el cuerpo de Felipe cogido de las cinco argollas por el cuello, brazos y pies; alzándose en alto corriese abajo, quedando colado de la garganta, casi para ahogarse”. (de Medina:2005,93)
A pesar de esa no sólo incómoda sino grave situación que no solucionaron los verdugos Felipe sólo exclamó “Jesús, Jesús, Jesús” y no murió sino hasta después de que el verdugo le clavó la primera lanza del lado izquierdo. Cuando le aplicaron las otras dos cruces ya estaba muerto. La segunda lanza fue clavada del lado derecho (otra representación más conocidas del Santo) y la tercera (que es muy cuestionable) no dice el cronista como ingresó; parecería sirvió para equilibrar el cuerpo de Felipe de Jesús. Así murió, junto con otros 25 cristianos, después de ser sujetado a la cruz con cinco argollas (cabeza, manos y pies) y atravesado por tres lanzas el mártir mexicano Felipe de Jesús el 5 de febrero de 1597 en la colina Mubonzan, o monte Kompira cercano a Nagasaki.
En Vida de San Felipe de Jesús de Medina describe, como en toda biografía que se refiera a la vida y obra de fieles católicos que alcanzar por diversas razones algún grado de santidad, hechos reales y hechos extraordinarios (creíbles o no reales o no) de la vida de Felipe de Jesús de las Casas Martínez. Así, la Vida… se convierte en un excelente ejemplo de la literatura panegírica denominada entre los expertos como hagiografía. La literatura hagiográfica a diferencia de las demás expresiones literarias que describían la vida de los “paganos” que se escribían para la gloria del hombre se caracteriza porque a partir de las virtudes humanas de ermitaños, mártires y santos servían para ejemplificar la gloria de Dios.
De acuerdo con Maldonado (1979, pp 61 y ss) la hagiografía popularizó las “leyendas áureas” de los santos que se difundieron a través de la liturgia (cuando se recordaba la vida de los santos en su celebración durante la misa) y en los sermones (parte clave de la oratoria sagrada) que incluían la intervenciones del santo. En este sentido se recuerda una de las leyendas áureas de las muchas que se gestaron en la vida y muerte de San Felipe de Jesús, justo cuando moría el mártir se cumplió una sentencia de una criada, de su aya negra que por el carácter travieso y levantadizo del niño Felipe exclamó: “antes la higuera seca reverdecerá, que Felipe llegue a ser santo”. Muy grande debió ser la sorpresa de doña Antonia y de don Alonso cuando al regresar de misa se encontraron que la vieja higuera no sólo había retoñado milagrosamente, sino que además tenía frutos maduros y múltiples pajarillos revoloteaban por su verdosas ramas.
Después de haber cubierto todo el proceso descrito por Rubial García[2] según bula de Urbano VIII. Felipe de Jesús fue beatificado, juntamente con sus compañeros mártires[3] el 14 de septiembre de 1627;
Las fiestas por la canonización (beatificación) de San Felipe de Jesús.
Como se dijo arriba, después de cumplir con todos los requisitos que implicaron al obispo de la Ciudad de México, a la Sagrada Congregación de Ritos, al ponente; al promotor de la fe y al propio Papa Urbano VIII al emitir la bula del 14 de septiembre de 1627. En esa bula se beatificó a seis religiosos y diecisiete japoneses
“concediendo, que libre, y lícitamente puedan los religiosos de la orden de San Francisco, donde quiera que estuvieren, como también las demás personas eclesiásticas de la diócesis de Manila, tan solamente, rezar y celebrar oficio, y misa de dichos veintitrés mártires, el día de su martirio cinco de febrero.”
Además
“a quince de septiembre del mismo año de mil seiscientos y veinte y siete, por su Bula que comienza: Salvatoris, domini nostri JesuChristi, concedió lo mismo a los religiosos dela Compañía de Jesús, para sus tres mártires, Pablo MIki, Juan de Goto, y Diego Kisay.” (de Medina:2005,140)
Pero de manera adicional,
“Para San Pedro Bautista y San Felipe de Jesús se pidió a su santidad especial privilegio, por parte de la ciudad de Ávila (de cuya diócesis fue el santo comisario) y de la ciudad de México, patria de Felipe, que menciona también la sagrada congregación en el decreto, que se concedió en veinte y siete de marzo de mil seiscientos veinte y nueve, para que todas las iglesias, así seculares, como regulares de Ávila, y México, gocen el día cinco de febrero el indulto del rezo, y misa concedido a todos los veinte y tres protomártires referidos”.(de Medina:2005,141)
Así, aparte de los privilegios otorgados a franciscanos y jesuitas de Manila por Urbano VIII las ciudades de Ávila (en España) y México lograron el indulto de rezo y misa para el mismo cinco de febrero. Después dice de Medina que
“Por septiembre de mil seiscientos y veinte y ocho, llegó a México la noticia de la gracia, y decreto de Urbano Octavo, nueva que celebró la ciudad con grandes fiestas, fuegos y regocijos, continuándose el goce, y deseo de promover con mayor solemnidad la dicha, que gozaba ya esta corte, con un hijo mártir; y así, en doce de enero de mil seiscientos veinte y nueve, lo votó por su patrón el regimiento, y cabildo secular, siendo corregidor don Francisco Enríquez de Ávila, … decretó nombrara San Felpe por patrón de la ciudad y hacerle anual fiesta como la celebra todos los años, domingo infraoctavo al día cinco de febrero, en el convento grande de Nuestro Padre San Francisco.” (de Medina:2005,140)
Así, en septiembre de 1628 con la llegada de la Bula papal que otorgaba a la ciudad de México el privilegio de indulto para el rezo y misa del cinco de febrero por la muerte, del mártir Felipe de Jesús, se iniciaron las fiestas; porque continuaron cuando el Cabildo de la Ciudad de México –el 12 de enero de 1629- lo erigió como su Santo Patrono y se comprometió a sufragar los gastos de su fiesta anual el mismo 5 de febrero. Pero es curioso que del periodo (1648-1703) que cubren los cronistas Gregorio de Guijo y Antonio de Robles sólo se menciona la fiesta de San Felipe de Jesús para los años 1682, 1695 y 1703 y además de manera muy escueta. La gran celebración por la beatificación de San Felipe de Jesús la planearon los cabildos eclesiásticos y de la ciudad para el día cinco de febrero y dice el cronista:
“La celebración y publicación de la Bula apostólica de esta beatificación, se determinó para cinco de febrero, del mismo año de mil seiscientos veinte y nueve; día en que Mostró México su hidalguía, grandeza y generosidad de ánimo, alentándose uno, y otro cabildo del ejemplo superior de don Rodrigo Pacheco Osorio, marqués de Cerralvo, y virrey de Nueva España, y de don Francisco Manso, arzobispo de México. No perdonó esta corte gasto alguno, sino que a todo resto de devoción flanqueó su caudal en altares, procesiones, invenciones de fuego, máscaras de regocijo, y culto sagrado, mejores, que las que acuerda Dextro, y erudiciones profanas en el imperio de los Filipos. En el convento grande de nuestro padre San Francisco, se dio principio a esta festividad, continuándose por ocho días de solemnísima octava, honrando altar y púlpito las sagradas religiones, que por sus días, como los hijos de Job celebraban a Felipe.”
Además de todo este conjunto de actividades festivas propias de la época, existe otro dato más importante que no olvida destacar de Medina:
“Lo que arrebató dulce, y tierna la atención de cortesanos y plebe, fue la asistencia de Antonia Martínez, madre de este ínclito santo, en la procesión que se formó desde la catedral a San Francisco, donde iba la imagen y efigie gloriosa de Felipe crucificado, y detrás de su dulcísima madre al lado derecho del virrey, justamente honrada y favorecida de tal príncipe, la que había concebido y alimentado a tal hijo. Digna de toda ponderación es la felicidad de esta mujer, que adoró santo el fruto de sus entrañas, de quien después repitió memorias tiernas, y piadosas en la cláusula del testamento, que otorgó antes de morir, diciendo:’ ítem declaro, que yo fui casada, y velada, según orden de la Iglesia, con el dicho Alonso de las Casas; y durante nuestro matrimonio hubimos, y procreamos por nuestros hijos legítimos, de legítimo matrimonio: primeramente al gloriosísimo santo mártir San Felipe de Jesús y de las Casas, mártir del Japón, de la orden del seráfico padre San Francisco descalzo, criollo de esta ciudad, cuya festividad se está celebrando estos días en esta ciudad de México, y está nombrado por patrón de ella’.”
Este es un hecho que, sin duda, diferencia la celebración de beatificación de San Felipe de Jesús de otras conmemoraciones semejantes; porque si bien la figura protagónica es el santo; en efigie o en imagen (otras veces sus reliquias) quien recibe todas las bendiciones, alabanzas y plegarias de los fieles –civiles y religiosos- y a quien se le reconoce su valor como intercesor ante Dios. En esta ocasión fue doña Antonia Martínez, madre de San Felipe de Jesús quien es objeto de una especial veneración por haberle otorgado el inmenso honor de ser la madre del primer santo novohispano y el segundo después de Santa Rosa de Santa María o Santa Rosa de Lima.
Ahora bien, al compromiso del Cabildo de la ciudad de México de elegir como su santo patrono a San Felipe de Jesús, le correspondió realizar muchas actividades; pero el Cabildo eclesiástico fue más lejos porque dedicó la primera capilla ubicada del lado del Evangelio de la Catedral Metropolitana al culto y veneración de San Felipe de Jesús. En esa capilla se tienen también algunas reliquias del Santo mexicano. Junto a la capilla está la pila bautismal donde Felipe de Jesús de las Casas y Martínez recibió las aguas del cristianismo. Pero en cuanto a la fiesta anual dice de Medina:
“Esta capilla, y la fiesta anual de San Felipe dispuso, y dotó con renta de ciento y cincuenta pesos cada año, el doctor don Luis de Herrera, maestrescuela de la santa iglesia Metropolitana, varón ilustre en letras, y virtud, y singularísimo devoto de este invictísimo mártir. Murió este venerable sujeto, y dejó encargada esta obra, cuidado, y culto de este santo al doctor don Juan Díaz de Arce catedrático jubilado de escritura, maestrescuela de esta santa iglesia y electo arzobispo de Santo Domingo, dignidad que no aceptó por su grande humildad y virtud. Sucediendo en este insigne varón igual aliento, piedad, y devoción a nuestro santo, que como herencia de grande religión, culto, y veneración a las aras de Felipe, se conserva en el venerable cabildo eclesiástico, que es hoy patrón de esta capilla, cada día más ilustre con tal gobierno.”
Dice el cronista de Medina que “A las vísperas, misa y sermón el día cinco de febrero (fiesta de guarda en México) asisten las dos comunidades, del convento grande de nuestro padre San Francisco, y descalzos de San Diego, alterando el púlpito por años, y aclamando santo, como serafines en el templo, a su hermano Felipe; cuya imagen de talla se coloca en unas andas con todo adorno, y curiosidad: y en la procesión que precede a la misa, va en hombros de religiosos coristas, que honran con este ademán, y reverencia la precesión de su hermano mártir, como de la misma lista, y jerarquía que ellos, gozan en la orden de religiosos menores. Ilustran con su asistencia el templo mayor ese día el excelentísimo señor virrey, el ilustrísimo señor arzobispo, la noble y leal ciudad, las religiones, y el pueblo en tropel devoto, y fiel concurso, esforzando con los aplausos, y aclamaciones la nobleza, y vulgo conforme la piedad que los alienta, las glorias de tanto mártir, y esclarecido patrón”.
Además reconoce que “Este año se adelantó el culto, y veneración de nuestro santo, saliendo a las vísperas en procesión en una imagen de talla, ricamente adornada, desde el convento grande de nuestro padre San Francisco, con toda su comunidad y del convento de San Diego, que acompañó el ilustre gremio de la platería, con hachas de cuatro pabilos por toda la calle de San Francisco, adornadas de colgaduras las ventanas. Al llegar a la catedral la procesión salió todo el cabildo, y la capilla, recibiendo con música, y regocijo al santo, que al entrar de la puerta de la iglesia pusieron en sus venerables hombros los capitulares, hasta colocar las andas en el altar mayor, para principiar las vísperas. Solemnidad que se continuará de la piedad religiosa y grandeza de este ilustrísimo capítulo siempre, como de patrones venerables de esta festividad, y aniversario sagrado” (de Medina:2005, 162-3).
Finalmente hay que recordar que en 1627 se logró la beatificación de San Felipe de Jesús; pero no alcanzaba aún el grado de santo. Para lograrlo era necesario reiniciar el proceso pero ahora para su canonización. De acuerdo a de Medina, el proceso se inicia cuando el 11 de julio de 1676 una carta de un curial de Roma a pregunta expresa de la catedral de México señalaba que:
“Entre otros capítulos que hablan acerca de alcanzar de la silla apostólica mayor solemnidad,, y culto a San Felipe de Jesús, dice: si acaso la religión de San Francisco, y las ciudades de México de la Nueva España, Ávila y Pamplona, quisiesen concurrir a los gastos de la solemne canonización de estos veintitrés mártires, con grandísima facilidad podrán en una congregación, coram Papa, cardenalibus, consultoriobus, conseguir el decreto de la solemne canonización. Y los padres jesuitas concurrirían a estos gastos también, pagando su rata por sus tres mártires.” (de Medina:2005, 141-2)
El proceso de canonización sólo concluyó hasta el 8 de junio de 1862 según Bula del Papa Pio IX elevó a los altares a los 26 mártires de Nagasaki. En esta ceremonia realizada en Roma estuvieron presentes varios obispos mexicanos y fue ungido segundo santo patrono de la nación mexicana después de la Virgen de Guadalupe.
En el sitio de su muerte en Nagasaki, en el monte Kompira se construyó en 1962 una iglesia bajo la advocación de San Felipe de Jesús obra del arquitecto japonés Kenji Imai.