El viernes 27 de agosto de 2010 la Asociación de
Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, A. C., llevó a cabo el
Coloquio en homenaje a Carlos Monsiváis, Armando Jiménez y otros
cronistas del siglo XX que han fallecido.
El evento fue en el Salón de baile California Dancing Club, gracias al apoyo de
su propietaria, la señora Mariana de la Cruz. En la mesa del presídium
estuvieron los miembros de la mesa directiva de la Asociación de Cronistas, el
Presidente Alfonso Hernández Hernández, la Vicepresidenta María de Jesús Real
García Figueroa, la Secretaria Beatriz Ramírez González y el Tesorero Agustín
Rojas Vargas, acompañados por el Licenciado Roberto Torrens, Director de
Cultura de la Delegación Benito Juárez, quien inauguró el Coloquio.
Además del público que nos acompañó, hubo invitados especiales: la señora María de Jesús Viadar Monsiváis, tía
de Carlos Monsiváis;
Armando Jiménez junior; el Arquitecto Arturo Sotomayor Albercht; las hijas
del cronista Melesio Melitón García García; la Licenciada Patricia Cortés, en representación del
senador Carlos Navarrete; el Licenciado Fernando Avendaño Vázquez, asesor del
Diputado Ramón Jiménez López; el boxeador Epifanio Leyva, “el Pifas”, propietario de
la legendaria pulquería llamada "La Hija de los Apaches", quien convidó curado de cacahuate; César Sánchez Obregón Presidente
de la Coalición de libreros; Concepción Estrada, secretaria de la Academia
Mexicana del Tango, A. C.; el Grupo de la tercera edad “Tomasa Valdés viuda de
Alemán”, de la Delegación Benito Juárez; el señor Rafael Aguilar, Mayordomo del
pueblo de Nativitas; Marco Antonio Orozco Zuart, presidente de los cronistas de
Chiapas, quien además hizo el anuncio de que "por instruccciones del
Gobernador de ese Estado, en homenaje a Armando Jiménez, se hará en Tuxtla
Gutierrez, el Museo Nacional de la Picardía Mexicana; los Payasos Ruchin,
Coconete, Talin trompón de la pata chueca, de Circo y Carpa de la ANDA y los
comediantes Guillermo “Yermo” Heredia y Greta Aldana.
El propósito de este evento fue difundir la obra, testimonios y anécdotas de
todas aquellas personas que dedicaron su vida -en una especie de apostolado- a
destacar la historia, costumbres, tradiciones, valores culturales y
transformaciones urbanas que ha vivido la ciudad de México con el correr del
tiempo en general o, en lo particular, de cada una de las jurisdicciones que
actualmente la conforman.
El maestro de ceremonias fue el cronista Jaime Orozco Babosa.
Estas fueron las presentaciones:
1.- Beatriz Ramírez González: Artemio Del Valle Arizpe.
2.- Ma. Elena Solórzano Carbajal: Salvador Novo. 3.- Héctor Hugo Lara Hernández: Francisco Garma. 4.-Ana María Castro Velasco: Alejandro Galindo.
5.- Hugo Arturo Cardozo Vargas: Gabriel Vargas.
6.- Manuel Garcés Jiménez: Fidencio Villanueva.
7.- Jorge de León Rivera: José Luis Martínez.
8.- Juan Manuel Ramiro Gorostieta: Héctor Manuel Romero.
9.- Sebastián Flores Farfán: José Farías Galindo.
10.- Alfredo Yescas Flores: Salvador “Chava” Flores.
11.- Francisco Cázares Alvarado:Melesio Melitón García García. 12.- Martina Rodríguez García: David Delgado.
13.- Ma. de Jesús Real García Figueroa: Carlos Monsiváis, Arturo
Sotomayor.
14.- Alfonso Hernández Hernández: Armando Jiménez. 15.- Jaime Orozco Barbosa: Los Cronistas Fallecidos los Últimos Veinte
Años.
16.- Jaime Valverde Arciniega: Veinticinco años del Archivo Secreto de
Monsivais.
17.- Agustín Rojas Vargas: Poema a Monsiváis.
Moderadores: Beatriz Velásquez y Jaime Sanromán.
En el intermedio se presentó un divertido sketch Sobre la Ciudad, con
Guillermo “YERMO” Heredia y Greta Aldana.
Al final de las presentaciones se proyectó un video, realizado por el
Cronista Jaime Sanromán, que muestra la labor de la Asociación de Cronistas.
Como cortesía, la señora Mariana de la Cruz invitó a los asistentes a regresar
a partir de las 5 p.m. para bailar con la Danzonera de Felipe Urban y la
Danzonera del Chamaco Aguilar.
A esta invitación asistieron los miembros del Grupo de la tercera edad
“Tomasa Valdés viuda de Alemán” y varios compañeros cronistas de los cuales,
Jorge de León nos presentó a diferentes personalidades del baile de Danzón en
México y aprovechó para mostrar con algunos de ellos como se baila este ritmo
tradicional.
El III Encuentro de Cronistas. Centenario de la Revolución
Mexicana, fue organizado por los Cronistas de Culhuacán, con el apoyo de la
Escuela Superior de Ingeniería, Mecánica y Eléctrica, Unidad Culhuacán, del
IPN, la Delegación Iztapalapa y la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las
Comunidades.
El evento se llevó a cabo del 13 al 15 de mayo en el
Auditorio principal de la ESIME Culhuacán, de 10:00 a 14:00 horas. La
inauguración estuvo a cargo del Dr. en C. Miguel Ángel Rodríguez Zuno, Decano
de ESIME Culhuacán y de la Dra. María Rosa Márquez Cabrera, Secretaria de
SEDEREC. Los acompañaron en el presídium el Dr. Agustín Rojas Vargas, Cronista
de Culhuacán, y el Mtro. Alfonso Hernández Hernández, Presidente de la
Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas.
El Encuentro dio inicio con la ponencia magistral del
Dr. Iván Gomezcésar titulada “Revolución en Milpa Alta”.
Los temas presentados fueron diversos y de gran
interés:
“La Revolución en Culhuacán”, Dr. Agustín Rojas
Vargas.
“La casa del obrero mundial”, Mtro. Alfonso Hernández.
Revolución de Tula Hidalgo, Dr. Melchor Olguín.
El pueblo de Iztapalapa durante la Revolución, Lic.
Silvia Zugarazo Sánchez.
“La presencia de la mujer en la Revolución”, Lic.
María de Jesús Real García Figueroa.
“La Revolución zapatista en San Lorenzo Tezonco”, Lic.
Luis Fernando Nazario.
“Acciones de Zapata”, Ing. Alfredo Yescas.
“El pulque y la Revolución”, Ing. Jaime Sanromán Ruiz.
“Las calles de Tláhuac”, Lic. Eduardo López Bosh.
“La plástica pre y postrevolucionaria”, Lic. Gustavo
Monroy.
“El ex convento de Culhuacán cuartel zapatista”,
Antrop. Patricia Pavón.
“La educación durante la Revolución”, Lic. Jaime
Valverde.
“Dos generales Reyes Nava, zapatistas de Ajusco”, Lic.
Jaime Orozco Barbosa.
“Dr. Aureliano Urrutia”, Lic. Ana María Castro.
“La Revolución en San Ángel”, Mtro. Ricardo E.
Ramírez.
“Francisco Villa y la expedición punitiva”, Dr. Jorge
De León Rivera.
"Intervención de Azcapotzalco en la Revolución”, Poeta
María Elena Solórzano.
“Remembranzas de 1920, cuando el Gral. Genovevo de la
O ataca Villa Milpa Alta”, Prof. Manuel Garcés.
“Iztapalapa durante la Revolución”, Mtra. Beatriz
Ramírez González.
“Datos curiosos del bicentenario”, Lic. Alfredo
Villegas.
“La aviación en la Revolución 1910-1924”, Lic. Héctor
Hugo Lara.
“Corridos y canciones de la Revolución”, Mtra. Martina
Rodríguez García.
“Recuperación de la zona ecológica de Xochimilco”,
Mtro. Sebastián Flores.
“La Revolución en Santa María Aztahuacán”, Lic. Karina
Tenorio Castillo.
“La ciudad de México durante la Revolución”, Arq. Juan
Manuel Ramiro.
“Lo que nos dejó la Revolución”, Ing. Antonio Espinosa
Hernández.
“Dos generales revolucionarios”, Prof. Eugenio Retana.
“El rebozo mexicano en la Revolución Mexicana”, Mtra.
Beatriz Velázquez Inclán.
El evento cerró con la participación de la Red de
Culturas de Iztapalapa, con una Leyenda dramatizada sobre el asesinato del
General Francisco Villa.
A cada uno de los participantes les fue entregado un
reconocimiento de participación, una medalla y un pin con el glifo de
Culhuacán, además de un paquete de libros.
La clausura estuvo a cargo del Ing. Ramón Ávila Anaya,
Subdirector de Servicios Educativos e Integración Social, en representación del
Dr. en C. Miguel Ángel Rodríguez Zuno, Decano de la ESIME Culhuacán. El Ing.
Ávila reconoció el valor de la actividad de los cronistas e invitó a considerar
su apoyo para próximos encuentros.
Alfonso Hernández Hernández Presidente de la Asociación de Cronistas
Cada 30 de
abril, es también el Día de los Cronistas de la Ciudad de México. Y este
2010, los cronistas de nuestra Asociación, lo festejamos con una comida en la Casa-Museo Benita
Galeana.
Nuestra sede
“provisional” se engalanó con manteles largos. El menú: barbacoa de res,
nopalitos en escabeche y frijoles, cocinados en Milpa Alta. Para el desempance:
cervecitas y tequila. Un trío amenizó nuestro convivio y hasta nos hizo cantar
a todos, pues además era onomástico de los Jaimes: Orozco, Valverde y Sanromán.
Hubo rifa de
libros obsequiados por María Bustamante, Sebastián Flores y, el Cronista del
Municipio de Chapultepec, quien además nos regaló a todos un disco compacto con
la Guía Turística
Interactiva del Estado de México.
Departimos como pocas veces, conbebiendo con
Ángeles González Gamio, Jorge Legorreta, y el Cronista de la Facultad de Derecho de la UNAM.
Beatríz
Velázquez personificó a María, la de Topilejo. Y a la hora del brindis,
¡brindamos por todos los compañeros ausentes y presentes!, para que continuemos
defendiendo y divulgando nuestro oficio de cronicarlo todo.
Hubo un
instante en que las volutas de humo de los puros que nos obsequió Amador, se
entrelazaron semejando las trenzas de la aguerrida y solidaria mujer: Benita
Galeana.
Agradecemos a
Marichuy, su gran apoyo incondicional y entusiasta.
Gracias a todos…
Fotografías de Beatriz Ramírez González Secretaria de la Asociación
La Coalición de Libreros, en coordinación con
el Consejo Nacional para la Cultura y
las Artes, a través de la Dirección
General de Publicaciones llevó a cabo la XXII Feria de
Libro de Ocasión, del 17 al 28 de febrero, en el Casino Metropolitano,
Tacuba #15.
La Feria se realiza de forma paralela a la Feria
Internacional del Libro del Palacio de Minería.
Durante sus primeros cinco años se ubico en el callejón
Paseo de la Condesa y desde 1994 en el MUNAL (Museo Nacional de Arte),
con la entrada en vigor del bando que regula el comercio en vía pública
en el centro histórico.
Es una Feria que se ha fortalecido como un
escaparate para la exhibición y venta de libros antiguos, raros, agotados o de
difícil adquisición; asimismo se ha establecido como un espacio vital para un
gremio que a pesar de verse severamente afectado por la crisis, se esfuerza por
rescatar el oficio y seguir impactando la formación cultural de la población,
siendo un complemento, y no una competencia, a la
convocatoria al público lector que realiza la FIL del Palacio de Minería.
A esta feria concurren la mayoría de los libreros de
viejo, surgidos en los últimos 20 años y es un espacio de visita obligada para
coleccionistas, bibliófilos, investigadores y personas en busca de rarezas
bibliográficas. Destaca el interés por los libros sobre historia y arte de
México.
El término de “ocasión”, lo utilizamos como sinónimo de
oportunidad, ya que precisamente el público lector tiene la oportunidad de
aprovechar la ocasión en esta feria para obtener libros que aunque no estén
buscando no tendrán otra ocasión de adquirirlos.
Es importante resaltar el apoyo, para las ediciones
anteriores de esta feria, de la Dirección y Patronato del MUNAL.
La presente edición que se
llevó a cabo en el inmueble de Tacuba #15, fue gracias al apoyo de la Autoridad
y Fideicomiso del Centro Histórico de la Ciudad de México.
En el
año 2000 recibimos el apoyo del Maestro Francisco Toledo quien nos donó
15 grabados; desde entonces en reconocimiento a sus logos aparecen en los
folletos que se han editado.
Coalición de Libreros
Casino Metropolitano
_______________________ En el Ciclo
de Conferencias, del 21 al 28 de febrero, participamos miembros de la Asociación de Cronistas:
* Domingo 21 17:00 hrs. "El siglo XXI: Calle Vieja calle nueva" a
cargo de Jaime Valverde Arciniega, cronista urbano de la ciudad de México.
*
Miércoles 24 17:00 hrs. "El oriente del Valle de México según un
diccionario de 1910" impartida por Beatriz Ramírez González, cronista de
Iztapalapa.
*
Jueves 25 15:30 hrs. "El chalqueño Julio López Chávez, precursor de la
Revolución Mexicana", por Manuel Garcés Jiménez, Cronista de Milpa Alta.
*
Jueves 25 17:00 hrs.
"El tranvía" a cargo de Héctor Hugo Lara, cronista del transporte de
la ciudad de México.
*
Viernes 26 12:30 hrs. Lectura de poesía erótica por María Elena Solorzano
Carbajal.
* Viernes 26 17:00 hrs."El pulque", impartida por Jaime San Román, cronista de
industria, ciencia y tecnología.
*
Sábado 27 17:00 hrs. "Crónicas de Azcapotzalco", presentada por María
Elena Solórzano Carbajal, Cronista de Azcapotzalco,
"Tepito. El barrio mala fama" a cargo de Alfonso Hernández,
hojalatero social, presidente de la Asociaciòn de cronistas, y
"La Revolución en Culhuacán", por Agustín Rojas Vargas, cronista de
Culhuacán.
*
Domindo 28 15:00 hrs. "Usos y costumbres del reboso mexicano", por
Beatriz Velázquez Inclán, Cronista de Tlalpan.
Alfonso Hernández Hernández
Cronista y Hojalatero social en Tepito abcdetepito@hotmail.com
“Las cosas no son como son, sino como las
recordamos.”
Valle Inclán
A la hora de
jalar de la madeja del recuerdo, el cronista es mano, pues la crónica es más
verdad que la verdad oficial, porque es la verdad literaria, que funda y
construye palacios sobre los escombros de la demagogia histórica. El cronista
escribe de lo que no se sabe, y de lo que se esconde en los entretelones del
poder.
Ni dudarlo: lo
que nos cronistas tratan es de la memoria. Del invisible arte de la memoria.
Del cómo rescatar de la historia el hecho olvidado. Y de cómo fijarlo en la
memoria para saber utilizarlo después. Con lo cual trascienden las crónicas que
son repetidas de tiempo en tiempo.
El oficio del
cronista es su obsesión por la memoria. Cronicándolo todo, hasta el último
detalle, por extraño y fuera de lugar que parezca. Es por eso que la crónica,
con todos los impedimentos que la obstaculizan, avanza a pesar de ellos. Igual
que aquel mensajero que recibió las últimas palabras que debía llevar y hacer
saber a su destinatario.
Para un
cronista, la verdad histórica nace de la discusión y de la oposición de las
ideas políticas. Pues si al cronista le dieran a escoger entre la historia
oficial y la búsqueda de la verdad, escoge esta última. Por eso el cronista no
reverencia el punto final, sino la acumulación de las comas.
El singular oficio
y el testimonio de los cronistas, omite las frases grandilocuentes y emplea las
expresiones efectivas con las palabras que ruedan en cualquier dirección.
Ejerciendo con la pasión por la buena letra, este oficio tan grato, y a la vez
tan ingrato.
Los cronistas
osan barajar la historia: viendo, mirando, admirando, estudiando, contemplando,
observando, comprendiendo, analizando, repensando, permutando, construyendo, y
recreando los hechos que le dan vida a cada acontecimiento.
Cada cronista
no niega que tenga cierta influencia entre un sector de gente, pero poder,
ninguno. Ni lo busca ni lo quiere. Y si eso suena a demagogia, que suene, que
se jodan los demagogos, porque cada buen cronista tiene una biografía detrás
que certifica que es cierto todo lo que dice y lo que escribe. Pues cuantos más
años cumple en su oficio, más testimonios inaugura.
La Historia tiene secuestradas anécdotas maravillosas, que una a una son
rescatadas por los cronistas, sin que se le vean las costuras. Pues de lo que
se trata es de contar una historia, de escribir una crónica que ardiera, que
estuviera tan viva como el fragor incesante de la calle que llega al corazón.
El cronista
escribe, para lectores que entiendan lo que entiende el cronista, sin miedo al
desvarío. Por eso siente un gran amor por las palabras rancias, antiguas y en
desuso, cual si fueran crónicas que son leyendas urbanas con lenguaje de
juglar. Y por su naturaleza inquieta y aventurera, en vez de confinarse en un
archivo o una biblioteca, para aplicar de forma silente y afanosa el sagrado
cultivo de la gaya ciencia de cronicar, coge el lenguaje de la calle para
devolverlo literariamente dignificado.
Sea de viva
voz, o en negro sobre blanco, todo cronista tiene su propio método frente a la
propensión hodierna de lo acomodaticio. Por ello, el cronista le devuelve al
presente los daguerrotipos en sepia, con su pátina de violentísimo color, como
si se tratara de un prodigio de actualidad. Escribiendo sin perder rigor
literario, pero, bajando lo más al ras del suelo posible.
El cronista
nos devuelve la memoria, no la histórica, sino la emocional, como faro que
alumbra y recuerda, en medio de la noche, dónde sucedió todo, y de qué forma.
Pues de ese caldo se alimentan sus letras y su literatura. Sumando aquellos rasgos
de identidad que corporeizan el imaginario, que siendo vetusto, atrae, sin
embargo, por novedoso, termina consiguiendo una vindicación de la memoria.
Los referentes
vitales, y su modo de mirar el mundo, traspasándolo, son los que convierten a
alguien en cronista, aún mucho antes de que ese alguien sepa que quiere serlo.
Si uno hace crónica pura y dura, y narra historias que les habían sucedido a
otros, otro, en cambio hace opinión. Cuenta, por lo tanto, en primera persona
las miserias del pan nuestro de cada día. Pero, los dos, innegablemente, tienen
como punto de unión la crónica.
Los cronistas
le explican a la gente que la mayor inversión que pueden hacer para su vejez,
es interesarse por los libros. Ya que los viejos que leen son infinitamente más
felices que los que no leen. Pues la gente que lee es infinitamente más rica
que los ricos que no leen.
Otra creencia
de los cronistas es que, mientras no haya un salario mínimo cultural por abajo,
es decir, mientras no haya alfabetización y cuatro libros en la casa del más
pobre, nuestro país será el infierno de Dante, con tanto analfabeta funcional
del sistema.
Cuando es
necesario, y se lo propone, el cronista le lava el culo a algunas palabras. Por
ejemplo, a la palabra prejuicio, que está tan de moda, que se usa, y se aplica
a diario, pero que nadie piensa que significa juicio previo. En fin, que cada
palo aguante su vela y cada cabeza sus regias contradicciones. Por eso, el otro
oficio del cronista es el de la intuición.
Luego
entonces, todo cronista tiene que ser dotado, pero también dotarse a sí mismo
de los medios para modificar, provocar, y resistir al sistema en que se sitúa.
Su tarea consiste en defender, reafirmar, reinventar e intensificar ese oficio
con el que ejerce y puede ejercer transformaciones sobre sí mismo, pero también
sobre el medio en el cual se desenvuelve. Solo entonces, el cronista, tendrá la
satisfacción del deber cumplido.
Harto de
muchos héroes y poca reflexión de su lucha, el pueblo no quiere mas mitos
heroicos con refritos de caudillos revestidos de cursilería patriotera y
pirotecnia fiestera.
Y como solo la
crónica le da un tratamiento al acontecimiento, Marcelo Ebrad opina que no sabe
qué opinar de los cronistas independientes. Mientras tanto, para algunos
cronistas oficiales, esos santones que el gobierno sube a los altares, la fama
es una señora gorda con la que no se acuestan, pero que siempre que se levantan
está ahí, sentada a los pies de su cama.
Los cronistas, como defensores y difusores del
patrimonio, no podíamos, en nuestra última reunión del año, dejar pasar una
tradición tan arraigada en México, como romper una piñata decembrina. No fue la
típica piñata de siete picos, representando los siete pecados capitales, a los
que se destruye rompiendo la piñata, tenía sólo cinco, pero hubo algo
igualmente simbólico:
Al caer la fruta alguien debía encontrar un
botón blanco (pegado a un cacahuate) que lo haría merecedor a un premio
especial: una canasta con una servilleta otomí bordada con una nochebuena, un tortillero también bordado, una lata de pulque (que
ya es de exportación), un tequila de Jalisco, una sidra de Huejotzingo, dos
novelas de Alejandro Brito, cronista no oficial de Tlihuaca, Azcapotzalco; dos
guías de carreteras de México, un libro (novela) sobre los cristianos en las
catacumbas de Roma y una bolsita de
sal de tierra; ésta la compró el cronista Edgar Anaya con el último salinero de la cuenca de México: Sebastián
Nopaltitla Olivares, quien sigue viviendo en el barrio Las Salinas, del pueblo
de Nexquipáyac, entre Tepexpan y Texcoco (ver artículo en Temáticos).
Fue una piñata para adultos que se convirtieron en niños y
recordaron su infancia en las posadas.
El presidente de la Asociación, Alfonso Hernández,
hizo extensivo un comentario de Edgar Anaya:
“los
cronistas debemos ser como esa sal, darle sabor a esta ciudad”.
Y eso es lo que buscamos día a día, investigando,
recabando nuevos datos, tomando nuevas fotografías, organizando eventos en los
que exponemos nuestros trabajos, enriqueciendo esta página para que cada vez
más personas la visiten, con la esperanza también de que compartan imágenes y
textos que otros puedan conocer por este medio.
A NUESTROS VISITANTES EN ESTAS FIESTAS DECEMBRINAS,
LES EXPRESAMOS LOS MEJORES DESEOS Y LES PEDIMOS QUE PRESERVEN NUESTRAS
TRADICIONES DURANTE TODO EL AÑO.
FELIZ NAVIDAD 2009
FELIZ AÑO NUEVO 2010
Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas
Conurbadas, A. C.
Noviembre fue declarado mes del patrimonio por la
Secretaría de Cultura del Distrito Federal, y en ese contexto se llevaron a
cabo diferentes actividades en las que estuvieron presentes algunos miembros de
la Asociación de Cronistas del Distrito
Federal y Zonas Conurbadas.
En el Primer Coloquio sobre
patrimonio de la Ciudad de México participaron el presidente de la
Asociación, Alfonso Hernández, con la ponencia titulada"La resignificación del Patrimonio a través de su
apropiación”, y el cronista de la Delegación Cuauhtemoc, Jorge Legorreta, con “La
abundancia del agua, un patrimonio natural en crisis”. Ambos trabajos están
incluidos en esta página.
El evento se llevó a cabo en el Museo Archivo de la
Fotografía, en el Centro Histórico, del 10 al 12 de noviembre pasados.
En la misma sede se realizó, los días 23 y 25 de
noviembre, el Primer encuentro de grupos
vecinales para la preservación del patrimonio de la Ciudad de México, el
cual fue inaugurado por Guadalupe Lozada León, Coordinadora de Patrimonio Histórico,
Artístico y Cultural. Al evento acudieron vecinos de diferentes delegaciones
que han participado con Juan Guillermo López en el rescate y difusión del
patrimonio de sus comunidades, quienes pudieron compartir conocimientos y
experiencias a través de conferencias y presentación de videos.
El encuentro concluyó en el Museo de la Ciudad de México
el día 26 con la asistencia del Cronista Carlos Monsivais, quien refirió que: el
patrimonio nos antecede y nos sucederá; es algo que se hereda, se apropia, se
amplía, se conserva.
Por su parte, Guadalupe Lozada León dijo que hoy tenemos
más facilidades para conservar los testimonios de nuestras tradiciones, de
nuestro patrimonio, “el patrimonio se debe heredar vivo, no inerte como si
fuera sólo una pieza para museo”.
Al final se entregaron reconocimientos tanto a los
conferencistas como a los miembros de los Grupos vecinales para la preservación
del patrimonio, quienes además quedan integrados al Programa Guardianes del Patrimonio de la Ciudad de México, por lo
que recibirán una credencial que los identifique.
Entre los cronistas reconocidos se encontraban: Adan Caldiño Paz Esther Mérida González Rodolfo Cordero López
Beatriz Ramírez González Manuel Garcés Jiménez Raul Ramírez Retana
Imagen en la que Amador Bernal aparece en el segundo sitio, de izquierda a derecha, en la fila de atrás. (La Jornada, jueves 19 de noviembre de 2009.)
Boletín 1963 de Comunicación Social del Gobierno del
Distrito Federal Miércoles 18 de noviembre de 2009.
Entrega Ebrard Diploma de Honor Bi-Centenario a
Innovadores y Defensores del Centro Histórico
• Reconoce entre otras personalidades a Jacobo
Zabludovsky
• Inauguran Exposición del Atlas de la Innovación
Ciudadana
Una de las luchas más intensas que ha emprendido el
Gobierno del Distrito Federal es recuperar el Centro Histórico como el espacio
público más importante de la ciudad y con ello devolverle a la actual
generación la posibilidad de caminar, disfrutar y vivir el profundo significado
que tiene este sitio para todas y todos los mexicanos.
Así lo dijo el Jefe de Gobierno del Distrito Federal,
Marcelo Ebrard Casaubon, al reconocer a catorce mexicanas y mexicanos que con
su percepción de la vida y sus acciones diarias se han convertido en
Innovadores y Defensores del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Durante la ceremonia realizada en el patio del Antiguo
Palacio del Ayuntamiento, el mandatario capitalino entregó el Diploma de Honor
Bi-Centenario a distinguidas personalidades como Jacobo Zabludovsky, José
Iturriaga, Salvador Orozco Camacho, Guillermo Tovar y de Teresa, Carmen Beatriz
López Portillo, Pedro Bocker, Amador
Bernal, Julián Pablo Fernández, Luis Ávila Blancas, Tito Briz Garizurieta,
José Herrera Padilla, Elda Lucía Guisar de Arias, Rafael Guillén Rioja y
Guadalupe Gómez Collada.
Con ellas y ellos la ciudad comparte las aspiraciones
para el futuro y para lo que debe venir para las nuevas generaciones, señaló
Ebrard al ratificar que a las y los mexicanos que ya habitan la ciudad, la
administración a su cargo desea rendirles buenas cuentas, con la finalidad de
diseñar un futuro lleno de optimismo y grandeza.
Ebrard dijo que este es un evento muy emocionante para
la ciudad, debido a que se trata de un reconocimiento especial “a quienes han
construido lo que hoy tenemos, han defendido lo que hemos heredado y a quienes
también están resueltos a que nuestra identidad, nuestros edificios, nuestra visión
del futuro siga adelante”.
Expresó a los galardonados que son las y los
principales defensores de la actual generación y la grandeza mexicana, donde
tiene lugar su arte, su historia, su memoria colectiva e incluso, las
aspiraciones de la propia ciudad.
“Más que un reconocimiento es una muestra de gratitud
de su ciudad para con lo que ustedes todos los días hacen, para todo aquello
que ustedes han propuesto, defendido, modificado, recordado, inventado y
propuesto”, reiteró.
Por su parte, el reconocido periodista Jacobo
Zabludovsky afirmó que tanto a él como a los demás galardonados, se les premió
este día no por ser los héroes de mil batallas, sino los vencedores de mil
derrotas.
“Somos únicos, un estado de ánimas, un orgullo que
tiene su premio cada día y no requiere otro, pero siempre es grato recibir un
diploma, testimonio del reconocimiento a un trabajo modesto hecho honradez y
dignidad. Gracias por no hacernos esperar otros 200 años”, señaló al Jefe de
Gobierno.
___________________________
Amador Bernal pertenece a la Asociación de Cronistas del
D. F. y Zonas conurbadas como cronista de vida cotidiana en el Centro
Histórico.
Nacido en 1942, es dueño del negocio de jugos María Cristina, fundado en 1940, por el
que en 1985 recibió un reconocimiento por el gobierno del D. F. como el negocio
de jugos más antiguo en esta entidad.
Ha sido entrevistado en diversas ocasiones por periódicos
como El Sol de México, Reforma y La
Jornada. Cabe destacar las entrevistas realizadas en el año 2000 por Cristina
Pacheco en su programa Aquí Nos Toco Vivir (Canal 11) y en el 2006 por
Alberto Barranco para el programa Leyenda Urbana (Radio Red).
Ha asistido a diversos encuentros de cronistas (en
Chiapas y el Distrito Federal) y realizó un reportaje para el suplemento gastronómico
Menú del periódico El Universal. Cuando hay corrida de toros, Zabludowski lo entrevista para
que Amador haga la crónica.
Aparte de continuar la tradición juguera de su
familia, inventó el jugo Centro histórico. Pero también prepara jugos antigripales, reponedores, dietéticos, y sus
especialidades de leche con nopal, además de ensaladas, tortas, y emparedados. Todo,
bien aderezado con su gracia y simpatía.
Alfonso Hernández Hernández
Director del Centro de Estudios Tepiteños.
En el Primer Coloquio sobre Patrimonio en la Ciudad de México,
celebrado en el Museo Archivo de la Fotografía, del 10 al 12 noviembre
pasados, el presidente de esta Asociación presentó la siguiente
ponencia, reivindicando la labor de los cronistas en la protección y
difusión de ese patrimonio:
La ciudad de México presenta la originalidad de ser, a
la vez, la única metrópoli de América que perpetúa una tradición urbana
anterior a la colonización española. Y debe a esta especificidad, el concentrar
el mayor número de testimonios arquitectónicos del pasado que pueda presentar
otra ciudad del Nuevo Mundo.
La Independencia de México y la “revolución de los modelos urbanos” de
fines del siglo XVIII coincidió con el nacimiento de la idea del patrimonio
mexicano. Así pues, existe una paradoja original en la noción de patrimonio en
México, producto del racionalismo del Siglo de las Luces y del nacionalismo
mexicano.
Fueron los criollos intelectualmente europeizados
quienes forjaron la identidad cultural mexicana. De entrada, utilizaron el
patrimonio como instrumento de apropiación de un pasado y de rechazo del otro.
La noción de patrimonio se forjó en México al mismo
tiempo que el nacionalismo. Desde su nacimiento, es decir desde la
conceptualización de una herencia cultural propia de México, el patrimonio se
ha vuelto una postura política, que define una identidad cultural
independiente.
Es el orgullo histórico nacido del estudio de la
cultura prehispánica por parte de los intelectuales criollos, lo que los empujó
a incorporar a su propio pasado las obras realizadas antes de la Conquista.
El movimiento armado de 1910 legitima el nacionalismo
revolucionario, centrado en gran medida en el Distrito Federal, donde el Estado
creó espacios institucionales para que los intelectuales interpretaran los
“sentimientos de la nación” predominantemente mestiza. Durante los últimos años de la Colonia, y de la guerra de
Independencia, una intensa reflexión normativa sobre la identidad mexicana,
desembocó en la elaboración de una ideología sobre el patrimonio cultural, que
conoció sus primeras manifestaciones políticas concretas con el establecimiento
de la República.
Desde entonces, el tema del patrimonio se halla
indisolublemente ligado a una controvertida reglamentación normativa para su
tutela y preservación por las instituciones que se han creado. Sin embargo, las leyes y reglamentos vigentes tienen
serias inconsistencias jurídicas en lo referente a las nociones, a las definiciones,
y a las categorías del patrimonio. Lo cual tiene una severa repercusión en la
conservación del patrimonio en riesgo, y en la falta de registro documental del
patrimonio perdido y del patrimonio olvidado.
Por lo anterior, es urgente que la Asamblea Legislativa,
el Gobierno de la ciudad, y el Consejo de Salvaguarda del Patrimonio, definan:
un Plan integral de manejo, de carácter vinculatorio con la legislación federal
y local, cuyo régimen de competencia coadyuve a construir el proceso de
actualización y reformas a las leyes y reglamentos respectivos. La actual gestión urbana requiere de la resignificación
del patrimonio, calibrando sus atributos como generador de sentimientos de
arraigo y pertenencia. A los que hay que sumar el interés, no burocratizado, de
los cronistas que tutelan y que defienden el patrimonio en sus barrios,
colonias y pueblos.
Desde siempre, los cronistas se siguen significando
como los hombres del conocimiento matrio, y los sujetos de la experiencia
histórica patria. Pues los cronistas, son los fieles custodios de la esencia y de
las ramificaciones de nuestro nopal genealógico, que hará brotar de nuestro
pasado un futuro promisorio.
Estamos frente a otro umbral histórico, que nos
compromete y nos obliga a reconsiderar la noción del patrimonio. Pero, no ese patrimonio
que es apto para movilizar la afectividad; sino el que condensa los atributos y
los referentes históricos que nutren y que preservan nuestra identidad.
El concepto de protección sustentable del patrimonio,
adquirirá una dimensión realmente ciudadana cuando se torne en un deber
comunitario, y se lo apropien quienes sientan su pertenencia y custodien su
protección. Antes, la definición del patrimonio, algunas veces,
tuvo que ver con el nacionalismo ritual demostrativo. Pero hoy, es preciso su
resignificación a través de la apropiación de quienes lo conocen, lo valoran y
lo tutelan: por ser de interés público, por estar vinculado a su historia
política o social, o porque su excepcional valor artístico o arquitectónico los
hace exponentes de nuestra cultura local y metropolitana.
Las innovaciones urbanísticas, cuando no forman parte
del urbanismo depredador, y protegen el patrimonio natural, el típico y
pintoresco de zonas determinadas, con el fin de preservar el carácter propio de
los barrios y los pueblos, deben ser considerados por el Consejo de Salvaguarda
que considera la Ley, así como los museos se han convertido en espejos
tatuados de símbolos. La dignidad del patrimonio no debe estar reñida con su
utilidad funcional, ni sacralizada a favor de un grupo.
Debemos rescatar la función tradicional de las plazas
públicas, pues luego de la Plaza
de la Constitución,
instauraron la de Las Tres Culturas; a la que siguieron otras con fines estrictamente
comerciales: Plaza Satélite, Plaza Universidad, Plaza Polanco, Plaza Coyoacán,
Plaza Lindavista, Plaza Santa Fe, y hasta la Plaza de la Electrónica.
La Ley de Salvaguarda del Patrimonio
Urbanístico Arquitectónico del Distrito Federal, cita en su Artículo 26. Inciso
VI, a “Los cronistas oficiales de la
Ciudad de México”.
Por lo que, a nombre de quienes desde 1990 integramos la Asociación de Cronistas
del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, A. C., demandamos nuestra
participación en las deliberaciones que sean de nuestra competencia como
Cronistas de nuestras respectivas localidades. Y nuestro registro en cada Junta
de Salvaguarda Delegacional, tal y como le refiere el Artículo 32, de la citada
Ley.
Debemos hacer del patrimonio, el denominador común que
preserve nuestra identidad, y el forjador
sociocultural que nos permita conservar, disfrutar y compartir digna y
orgullosamente nuestra pertenencia a esta ciudad.
Para superar la crisis que estamos viviendo, debemos
aprender a encarar y resolver los problemas de manera diferente. Lo cual hace
necesario que tanto la legislatura local, como la jefatura de gobierno, pongan
el buen ejemplo, con objetivos claros e instrumentos adecuados, pues la sociedad civil de los barrios, las colonias, y
los pueblos de la ciudad seguiremos defendiendo nuestro patrimonio, frente a la
voracidad inmobiliaria, convertida en depredadora de nuestra identidad urbana y
rural.
“El Infierno y el Paraíso no le
pertenecen ya a las palabras porque su vacío está en el corazón mismo del
lenguaje. Ese vacío lo llenan cuerpos vivos y en el torrente de los poemas, de
toda literatura, de cualquier palabra, esos cuerpos buscan la orilla de su
nuevo mundo. Plantearlo así es volver a dimensionar la envergadura moral del
acto de escribir”.
“No se escribe sólo para un presente o
un futuro, se escribe fundamentalmente en función de la corrección del pasado, al
que se la da la posibilidad de la resurrección”.
“Es allí donde todos los derrotados,
caídos, arrasados y penitentes del lenguaje humano, en el cual no está privada
la felicidad, vuelven a encontrar sus destinos negados.
En este universo
latinoamericano, signado por la conquista y la evangelización, por la
demolición sistemática y la bienaventuranza, por una lengua culpable y a la vez
salvadora, la lectura es la metáfora de ese encuentro posible"
La Historia revive con la voz y eltestimonio de los cronistas. Pues los cronistas ignoramos la maquinariaparlante de la historia oficial. De tal suerte que, la crónica crea unprocedimiento que da frutos en su exposición de la Historia.
Cronicar es saber conjugar el contenidode tres verbos fundamentales: destilar un concentrado de memoria, investigar yconcientizar. Porque cronicando se juega, como un destino, la suerte de unpasado, o de un presente, con historia.
Cronicar no es el paraíso, donde lalibertad de la escritura otorga frutos felices. Por el contrario, a medida quela crónica se desplaza en el espacio y en el tiempo, la tensión crece. Encontrarla huella, y su recuperación, son la llave maestra de todo buen cronista.
Cronista es el que ve, el que ve y dice,el que deja testimonio, el que lo dice en el presente e inscribe ese ver en eldevenir. Decir en el presente, no callar ante un hecho que demanda ser hablado,es, en principio, decir hoy y escribir para hoy.
Cavar es un verbo recurrente en la crónica cavar en lo subterráneo del decir cavar el lugar exacto de cada palabra cavar y plantar bien en lo hondo la semilla de la memoria para librarla del olvido.
Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, A. C.
A Lourdes Monges, Directora de la
Fundación Haghenbeck y de La Lama
Mtra. Ana Lorenia García, Directora de
Fomento Cultural de la Delegación Miguel
Hidalgo
Por su inestimable apoyo en la realización de nuestro
V Encuentro de la Asociación de Cronistas
del D. F.
El Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución en la Voz de 26 Cronistas
13 y 14
de octubre de
2009
Museo Casa de la Bola
La inauguración estuvo a cargo de Lourdes Monges, Directora de la Fundación Haghenbeck y de La Lama, de la Mtra. Ana Lorenia García, Directora de Fomento Cultural de la Delegación Miguel Hidalgo y del Presidente de nuestra Asociación Alfonso Hernández H.
Los asistentes al V Encuentro también pudieron disfrutar de la
exposición fotográfica de la Cronista de Tacubaya, María Bustamante
Harfush, titulada "Tacubaya de agua y tierra", que permanecerá en La
Casa de la Bola hasta el 13 de diciembre.
A PETICIÓN DE LOS ASISTENTES AL PRIMER DIA DEL V ENCUENTRO DE
CRONISTAS, INCLUIMOS AQUÍ EL TEXTO LEIDO POR NUESTRA COMPAÑERA CRONISTA
DE AZCAPOTZALCO MARÍA ELENA SOLORZANO.
LA EXCOMUNIÓN DE DON MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA POR EL SUMO PONTÍFICE
PÍO VII. DECRETADO POR EL OBISPO DE MICHOACÁN MANUEL ABAD Y QUIEPO.
"Por
la autoridad de Dios Todopoderoso, el Padre, Hijo y Espíritu Santo; y
de los santos cánones, y de la Inmaculada Virgen María madre y nodriza
de nuestro Salvador; y de las virtudes celestiales, ángeles,
arcángeles, tronos, dominios, papas, querubines y serafines y de todos
los santos patriarcas y profetas; y de los apóstoles y evangelistas; y
de los santos inocentes, quienes a la vista del Santo Cordero se
encuentran dignos de cantar la nueva canción; y de los santos mártiresy
santos confesores, y de las santas vírgenes, y de los santos,
juntamente con todos los santos elegidos de Dios, lo excomulgamos y
anatemizamos, y lo secuestramos de los umbrales de la iglesia del Dios
omnipotente, para que pueda ser atormentado por eternos y tremendos
sufrimientos, juntamente con Datán y Avirán, y aquellos que dicen al
Señor, ¡Apártate de nosotros! porque no deseamos uno de tus caminos y
así como el fuego del camino es extinguido por el agua, que sea la luz
extinguida en él para siempre jamás. Que el Hijo, quien sufrió por
nosotros, lo maldiga. Que el Espíritu Santo, que nos fue dado en
nuestro bautismo, lo maldiga. Que la santa cruz a la cual ascendió
Cristo por nuestra Salvación, triunfante de sus enemigos, lo maldiga.
Que la santa y eterna Virgen María, madre de Dios, lo maldiga."
"Que
todos los ángeles y arcángeles, principados y potestades, y todos los
ejércitos celestiales, lo maldigan. Que San Juan el precursor, y San
Pedro y San Pablo y San Andrés y todos los demás apóstoles de Cristo
juntamente, lo maldigan. Y ojalá que el resto de sus discípulos y los
cuatro evangelistas, quienes por sus predicaciones convirtieron al
mundo universal, y ojalá que la santa compañía de mártires, y
confesores, quienes por sus santas obras se han encontrado agradables
al Dios Todopoderoso, lo maldigan. Ojalá que el Cristo de la Santa
Virgen lo condene. Ojalá que todos los santos desde el principio del
mundo y todas las edades, quienes se hallan ser los amados de Dios lo
condenen; y ojalá que los cielos y la tierra y todas las cosas que hay
en ellos, lo condenen. Que sea condenado donde quiera que esté, en la
casa o en el campo: en los caminos o en las veredas; en las selvas o
en el agua, o aún en la iglesia. Que sea maldito en el vivir y en el
morir; en el comer y el beber; en el ayuno o en la sed; en el dormitar
o en el dormir; en la vigilia o andando; estando de pie o sentado;
acostado o andando; mingiendo o cancando y en todas las sangrías. Que
sea maldito interior y exteriormente. Que sea maldito en su pelo. Que
sea maldito en su cerebro. Que sea maldito en la corona de su cabeza y
en sus sienes, en su frente y en sus oídos; y en sus cejas y en sus
mejillas; en sus quijadas y en sus narices; en sus dientes anteriores y
en sus molares; en sus labios y en su garganta; en sus hombros y en sus
muñecas; en sus brazos, en sus manos y en sus dedos.Que sea condenado
en su pecho, en su corazón, y en todas las vísceras de su cuerpo. Que
sea condenado en sus venas, en sus músculos, en sus caderas, en sus
piernas, pies y uñas de los pies. Que sea maldito en todas las junturas
y articulaciones de su cuerpo. Que desde la parte superior de su cabeza
hasta la planta de sus pies, no haya nada bueno en él. Que el Hijo del
Dios viviente, con toda la gloria de su majestad, lo maldiga, y que el
cielo con todos los poderes que hay en él se subleven contra él, lo
maldigan y lo condenen." "Amén. ¡Así sea! Amén".
Este
edicto de excomunión fue dado a conocer al Padre de la Patria el día 29
de Julio de 1811, antes de ser pasado por las armas.
Compartimos dos textos más presentados en el evento:
UNA MIRADA A LA MUJER EN LA REVOLUCIÓN MEXICANA
Autor: Beatriz Velásquez Inclàn Cronista de San Miguel Topilejo, Tlalpan
Época revolucionaria de mujeres y hombres de lucha, defendiendo ideales y dando por ello la vida. Fueron ellas, las mujeres campesinas e indígenas, las más utilizadas, las más desprotegidas. Fue tiempo de heroínas, mártires y damas, mujeres obreras, maestras o enfermeras, valientes hijas, madres o hermanas. Muchas se enrolaron como soldaderas, otras lograron ser adelitas, algunas cuantas coronelas y decenas sólo pudieron ser sirvientas. Sin descanso alguno las mujeres procuraban, los alimentos para la tropa, el agua que se necesitara. El rebozo para la mujer en la Revolución Mexicana, fue herramienta de trabajo, ayudó a cargar el metate, el guacal o al chilpayate. Mujeres campesinas que se quedaron en el olvido, por ser ordinarias en una lucha armada. Una mirada a la mujer en la Revolución Mexicana, es estremecerse con historias de vida y muerte, del pasado y del presente. Sin duda en la actualidad, las mujeres seguimos luchando, para un día poder alcanzar, la libertad proclamada.
EDGAR ANAYA RODRÍGUEZ Cronista de sitios turísticos buenviaje2007@gmail.com
EL MUERTO AL HOYO Y EL VIVO AL POLLO: FELPÓ DE CRONISTAS LA ASOCIACIÓN AGOTADOS DE ECHAR TANTOS ROLLOS. “MUCHOS CELEBRAN ¡QUÉ BENDICIÓN!” “PALABRERÍA COMO DE TURBA” DIRÁN ALGUNOS, DE MAL PENSAR. LA CIUDAD TRISTE, SIN VOZ, YA
MUDA A LA ASOCIACIÓN SÍ VA A EXTRAÑAR CIUDAD GRIS, NEGRA, HOY ES LA ÚNICA YA SIN CRONISTAS, SIN PLUMAS, NADA. ¿QUIÉN PODRÁ AHORA ESCRIBIR LA CRÓNICA DE ESTA MUERTE NO ANUNCIADA?
La fotografía del recuerdo, tomada por Paulina Vargas Zugarazo.
Con
gran éxito se llevó a cabo el Primer Encuentro de Cronistas de la Ciudad de México y Decanos del Instituto Politécnico Nacional, los días 23, 24 y 25 de
septiembre de 2009.
La
inauguración se realizó en la Sala Juan de Dios Bátiz de la Presidencia del
Decanato, presidida, en representación del Director General del IPN, Dr.
Enrique Villa Rivera, por el Dr. Efrén Parada Arias, Secretario General. Lo
acompañaron el Presidente del Decanato, Ing. Jesús Ávila Galinzoga, el
Secretario Ejecutivo de la COFAA, Ing. Eduardo Zedillo Ponce de León, el
Presidente de la Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas
Conurbadas, Alfonso Hernández H. y el Mtro. Jaime Valverde Arciniega,
investigador del IPN y Secretario de la Asociación.
En la misma sala se dio inicio a las presentaciones, alternadas, de
cronistas ydecanos, en un ambiente cargado de recuerdos, de anécdotas,
pero también de mucha información histórica sobre educación y ciencia. Los
días 24 y 25 las mesas se llevaron a cabo en el antiguo Convento de San
Lorenzo, en el Centro Histórico, donde la maestra en Ciencias, Alicia
Reséndiz, dijo sentirse muy satisfecha por el Encuentro entre Cronistas
y Decanos porque con los testimonios de historia oral, los primeros, y
los datos tecnológicos y científicos, los segundos, presentaron la
historia del IPN. Habló de la convivencia de los centros educativos con
la comunidad, de la mutua influencia académica, social y cultural.
La clausura estuvo a cargo del Presidente de la Asociación de Cronistas, Alfonso Hernández H., quien afirmó: “los cronistas somos la contraparte de la historiaoficial; este quehacer hace imprescindible al cronista”.
Lo acompañaron el Presidente del Decanato, Ing. Jesús Ávila Galinzoga,
el Mtro. Jaime Valverde Arciniega, la Mtra. Bertha Pacheco Juárez y el
Mtro. Max Calvillo Velasco, colaboradores en la organización del evento.
Agradecemos
al público que nos acompañó y los esperamos nuevamente en nuestro "V
Encuentro de Cronistas" en el Museo Casa de La Bola, los días 13 y 14
de octubre de 2009.
¿Quienes somos?
Decano En
el Instituto Politécnico Nacional, los maestros decanos son aquellos profesores
que se han distinguido en el desempeño profesional y, especialmente, en su
actividad académica. Aunque no son, necesariamente, los de mayor antigüedad,
son electos por los consejos técnicos consultivos escolares o los colegios de
profesores de las escuelas, centros y unidades de enseñanza y de investigación
(ECU), entre los maestros con más tiempo en el servicio docente. El Consejo
General Consultivo del IPN ratifica su condición de autoridad moral de su ECU,
al otorgarles el diploma de maestro decano. El desempeño como decanos no los
exime del cumplimiento de sus otras actividades y, por el contrario, le añade
otras y más variadas tareas. Entre sus funciones principales se encuentra la de
formar y resguardar el archivo histórico de su ECU, y fomentar la identidad y
los valores politécnicos a través del conocimiento y difusión de la historia de
su escuela y la del Instituto Politécnico Nacional.
Presidencia
del Decanato
Cronista
El cronista es, ante todo, en
su esencia más íntima, un humanista, un fedatario del haber histórico y
cultural tangible e intangible. Es un lector y relator perseverante y
obstinado del tiempo pasado y del presente que, a su vez, atisba el
porvenir para contarnos cómo hemos sido, cómo somos y cómo estamos
siendo. El cronista relata la historia y también investiga, siendo fiel a
los hechos y la expone bajo un planteamiento estético. El cronista, con
frecuencia, encuentra en el detalle o elemento más ignorado o
despreciado, el verdadero fondo de las cosas, porque sabe que los
grandes acontecimientos se construyen en los actos más nimios de la vida
cotidiana de los pueblos y los seres humanos. El cronista no desprecia
la realidad, la tatúa, la interpreta y la devuelve como identidad. En
el mismo sentido, pero como método de trabajo, el cronista compila la
información, la registra, la investiga, rescata la historia oral y se
provee de todo aquello que la enriquezca, tamizándolo todo a través de
su experiencia personal. Además, el cronista no cobra por su trabajo,
no tiene sueldo alguno, ya que sabe sostenerse a sí mismo, y procede
convocado por un binomio fantástico de amor a su actividad y compromiso
para con su pueblo, su colonia, su barrio o su ciudad, lo que lo
constituye en un elemento de cambio. El cronista puede ser visto como
pintor de atmósferas; biógrafo de calles y ciudades; fotógrafo de modas
y costumbres; coleccionista de risas y gestos, como de estados de ánimo
y personajes; aunque en realidad es memoria del tiempo, gambusino de
hechos y caminador de entrañas. Para otros, para los que no lo quieren
–porque los hay-, es un teórico de lo superfluo.
Jaime Valverde Arciniega. Secretario de la Asociación de Cronistas Del Distrito Federal y Zonas Conurbadas.
Texto de Raúl Olvera M.
Publicado en La Jornada Semanal, del 10 de mayo de 2009.
Madre de todas
las especies periodísticas, la crónica en su pureza prístina está punto de
extinguirse de los diarios y revistas. Las razones son múltiples: desde la
exigencia de concentración intelectiva en una cadena causal de eventos, hasta
los espacios cada vez más reducidos para el texto ante el omnipotente peso de
la imagen.
Recuento de acontecimientos en una sucesión temporal, la crónica fue el
vehículo para la memoria escrita a partir de la maestra de la vida, la
Historia, hasta llegar a sus pupilas más inquietas y originales, las ciencias y
las artes.
Una tentativa por recuperar la crónica es el concurso Salvador Novo que se
viene celebrando en el Distrito Federal. La edición de 2005 tocó en suerte
ganarla al periodista y guionista José Lara (Ciudad de México, 1973), quien con
su libro Del Zócalo a La Castañeda no sólo hace un recorrido en el
espacio desde el Centro Histórico hasta Mixcoac y Lomas de Plateros, sino en el
tiempo, desde principios del siglo XX en pleno Porfiriato, hasta la actualidad,
pasando por los antecedentes prehispánicos y virreinales de rigor.
Puede avizorarse la hipótesis de que algún día el periodismo escrito pase a ser
uno de los géneros amenazados, protegidos bajo la denominación de literatura o
bellas letras, confinado únicamente a libros codiciados por unos cuantos. (…)
Su libro, editado por el FCE, con tiraje de mil ejemplares, saca a la luz una
serie de trabajos de extensión variable y desigual calibre, en cuanto a lo
cuajado de cada pieza (todas comienzan bien pero pocas terminan así).
A diferencia de la noticia o nota, que obedece a una estructura piramidal a la
inversa, primero lo más relevante y al último el puro relleno, la crónica, como
cualquier relato literario, debe empezar con punch y terminar igual.El
remate es por tanto decisivo.
En la última crónica del libro de José Lara, referido a La Castañeda, una de
las reclusas (más bien pacientes) llamada Chuchita, ingresada a la edad de doce
años (ahora tiene noventa) dice: “Tengo sentimiento porque nadie me viene a
ver”. El tiempo parece haber borrado el recuerdo de los malos tratos recibidos
de sus familiares y de lo asustada que llegó al psiquiátrico.
Un día, algo así pasará con el género de la crónica, de tan inusitado y poco
socorrido entre los autores, hasta va a añorarse.
"El género de la crónica consiste en combinar
los hilos gruesos y delgados, entretejiendo los colores con la textura del tema
que se escribe. Cronicando los textos que hacen falta, para completar y
actualizar la sección de Artículos, de nuestra página electrónica."
Alfonso Hernandez.
Promovido por la Asociación por el Rescate Histórico y Cultural del Pueblo de Culhuacán, del 4 al 6 de junio de 2009 se llevó a cabo el Segundo Encuentro de Cronistas, al que fueron invitados miembros de nuestra Asociación.
La ceremonia de inauguración estuvo presidida por la Lic. María Rosa Marquéz Cabrera, Secretaria de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades; el poeta y escritor Max Rojas, el Presidente de nuestra Asociación, Alfonso Hernández Hernández y por parte de la Asociación por el Rescate Histórico y Cultural del Pueblo de Culhuacán, el cronista Agustín Rojas Vargas y el editor Gustavo Monroy Pérez.
La sede del Encuentro fue el Exconvento de Culhuacán, un sitio de gran riqueza histórica y cultural que alberga un museo de sitio y las pinturas murales mejor conservadas en México,dando vida a los muros del claustro.
Las presentaciones de los ponentes fueron de diversos temas, todos de gran importancia:
4 de junio / Alfonso Hernández, “Obstinado Tepito”; Ana G. Bedolla Giles “Permanencia del jaguar en la cosmovisión”; Dr. Melchor Olguín “Maíz”; Beatriz Velázquez Inclán “Las mujeres de Topilejo”; Manuel Garcés “Línea 12 del metro”; Beatriz Ramírez “Huizachtepetl Cerro de la Estrella”; Edgar Anaya “Baños medicinales del Peñón”; Patricia Pavón “Fiestas patronales de Culhuacán”.
5 de junio / Jaime Valverde “Culhuacán”; Héctor Lara “Tranvías”; Darío González Torres “Santísima Trinidad en Santa María Aztahuacan”; Juan Guillermo López “Patrimonio tangible e intangible”; Agustín Rojas Vargas, presentación del video “Culhuacán de lo rural a lo urbano”; Georgina Gómez García “Santa Anita Zacatlalmanco Huehuetl”; Karina Tenorio, Wendy Chamol y Jorge Marañón presentación del video “Con suerte… volveremos”.
El día 6 de junio/ se inició con la Obra de teatro “Niños de la calle”, del Grupo Ícaros y continuó la presentación de las ponencias: Silvia Zugarazo “Cerro de la Estrella Huixachtepetl”; Jorge de León “Toponimia de Culhuacán”; Alfredo Villegas “Pueblos originarios”; Gustavo Monroy “Papel Amate”; Alfredo Yescas Flores “Los refranes, los dichos, lasfrases y un poco de albures”; Aurora Frizzi Rojas “Juventud en Culhuacán”;Christian García “El ritual”; Francisco Cazares “Iztacalco”; Ricardo Lugo Viñas “Historia de la creación del Departamento del D. F.”; Martina Rodríguez García“Azcapotzalco”; Alberto González Abaroa “Canal Nacional”.
Esperamos pronto contar con la memoria digital de este Encuentro para poder compartirla con nuestros lectores.
El pasado 26 de junio d 2009 los miembros de la Asociación de
Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, fuimos visitados en las
instalaciones de la Casa Museo "Benita Galeana", por Antonio del
Conde Pontones, "El cuate", quien nos habló por más de una hora de su
encuentro y amistad con el ex presidente cubano Fidel Castro Ruz.
Nacido en la ciudad de Nueva York en 1926, emigró con su
familia a la Ciudad de México en 1931. Heredó de su padre una armería a la que
acudió en 1955 Fidel (conocido como Alejandro) para adquirir armas, cartuchos y
equipo para el movimiento "26 de julio", dirigido desde la Ciudad de
México, al que se integró convirtiéndose en hombre clave: "si el cuate
no me falla, salgo, si salgo llego, si llego y duro 72 horas triunfo",
dijo Fidel.
En 1957, no obstante que el Gobierno mexicano lo acusó de
haber expuesto las buenas relaciones con un país hermano (Cuba), se dedicó a
colaborar con Lidia y Emma Castro en la ayuda de los rebeldes de la Sierra
Maestra. Prestó a Fidel su yate Granma para llegar a la isla.
Por su apoyo al movimiento fue encarcelado varias veces,
y cuando triunfó la Revolución en 1959 llegó a colaborar a Cuba como delegado
del Instituto Nacional de la Reforma Agraria.
Problemas familiares lo obligaron a regresar en 1964 a la
Ciudad de México, donde fue encarcelado por considerarlo agente internacional
del comunismo, se le prohibió por diez años salir de la ciudad.
Desde 1979 fue invitado por el Gobierno Revolucionario
Cubano a asistir a diferentes Aniversarios del triunfo de la Revolución. En 2000 publicó su libro “Yate Granma 26 de julio”, en el
que relata la estancia de Fidel Castro en México (1955-1956).
A los cuarenta y cinco años del desembarco del Granma, en
2001, el comandante Castro le entregó un reconocimiento por su activa
participación en la invasión de la isla de Cuba.
Ha participado en numerosas entrevistas de radio y
televisión y dictado varias conferencias.
Los cronistas de esta Asociación tuvimos la oportunidad
de escuchar sus experiencias y anécdotas, y le reiteramos nuestro
agradecimiento cuando partió en su motocicleta.
Antonio del Conde Pontones "El Cuate" (Foto de Héctor Hugo Lara)
El arte de narrar se aproxima a su fin, porque el aspecto épico de la verdad, es decir, la sabiduría, se está extinguiendo.
La escasez en que ha caído el arte de la narración, se explica por el papel decisivo que juegan los prodigios de la información. A pesar de ello somos pobres en historias memorables. Esto se debe a que ya no nos alcanza acontecimiento alguno que no esté cargado de explicaciones. La mitad del arte de narrar radica precisamente, en referir una historia libre de explicaciones.
Lo extraordinario, lo prodigioso, deben ser contados con la mayor precisión, sin imponerle al lector el contexto psicológico de lo ocurrido o la narración no alcanza su amplitud de vibración. La condición de la verdadera narración es inagotable.
El narrador debe encontrar su lugar en la memoria del oyente, y con mayor gusto, tarde o temprano, éste la volverá, a su vez, a narrar. Este proceso de asimilación que ocurre en las profundidades, requiere un estado de distensión cada vez menos frecuente. Al perderse el don de estar a la escucha desaparece la comunidad de los que tienen el oído atento.
Las narraciones se tejen y se hilan mientras se les presta oído, constituyendo la red que sostiene el don de narrar. En el origen de lo narrado está la autoridad del narrador, quien hace rimar los rasgos gruesos y simples que conforman la narración.
Los barrios son ricos en experiencias comunicables, cuyas experiencias se transmiten de boca en boca sus numerosos narradores anónimos. Los principales narradores del barrio arcaico son el comerciante trajinante y el sedentario artesano.
La estirpe de estos personajes fundamentales se constituye fundamentalmente por la extensión real del dominio de la narración, por la amplitud histórica de su contenido, y por la compenetración con la que remueven los recovecos de la memoria, constituyéndose en una narrativa puramente artesanal.
Tal corporación narrativa es una escuela superior que aúna la noticia de la lejanía del que mucho ha viajado, como la noticia del pasado del que prefiere escuchar al artesano sedentario. Esa lejanía del espacio y la del tiempo, es el rasgo característico de los narradores natos que orientan su charla hacia lo práctico, sirviendo de precursores del saber y del consejo, convirtiéndose en comunicadores de la experiencia.
La facultad de intercambiar experiencias y la cotización de la experiencia, han caído y parecen seguir cayendo libremente al vacío, lo que nos dice que el arte de la narración está tocando a su fin. Pues es cada vez más raro encontrar a alguien capaz de narrar algo con probidad. El narrador toma lo que narra de la experiencia: la suya propia o la transmitida.
En el caso de algunas narraciones es difícil decidir si el telar que las sostiene es el dorado de la religión o el multicolor de una concepción profana del curso de las cosas. El rol elemental del narrar consiste en el buen manejo de los asuntos humanos. Lo cual no impide la común levedad con que todos los grandes narradores se mueven, como sobre una escala, subiendo y bajando por los peldaños de la experiencia. Haciendo que el narrador sea admitido y reconocido junto con el maestro y el sabio.
El narrador sabe consejos pero no para algunos casos como el proverbio, sino para muchos, como el sabio. Y por ello le está dado recurrir a toda una vida. El talento del narrador es poder narrar la totalidad de su vida y su dignidad, permitiendo que el justo se encuentre consigo mismo.
El ideograma de la narración es la coordinación artesanal entre al alma, el ojo y la mano, acompañadas de las palabras. El narrador es el hombre que permite que las suaves llamas de su narración consuman por completo la mecha del recuerdo de quienes lo escuchan.
Es difícil de creer que las formas de comunicación humana se hayan elaborado con tanta lentitud, y que con tanta celeridad se vayan perdiendo, por una nueva forma de comunicación que es la información. La información cobra su recompensa exclusivamente en el instante en que es nueva. Sólo vive en ese instante, debe entregarse totalmente a él, y en él manifestarse. No así la narración, pues no se agota, manteniendo la vitalidad de sus fuerzas acumuladas.
El consejo es la sabiduría entretejida en los materiales de la vida vivida. Lo oralmente transmisible, el patrimonio de la épica cotidiana, es la tradición oral. La tradición oral permite la superposición de las capas finísimas y traslúcidas, que constituyen la imagen, el modo y la manera mas acertada en que la narración perfecta emerge de la estratificación del múltiples versiones sucesivas.
La memoria que le debemos a nuestros ancestros es la facultad épica que debe estar por encima de todo. Únicamente gracias a una extensa memoria, por un lado la épica puede apropiarse del curso de las cosas, y por el otro, con la desaparición de estas, reconciliarnos con nuestro presente.
La historia narrada y escrita por nosotros mismos es a las formas épicas, lo que la luz blanca es a los colores del espectro de la historia oficial. Entre todas las formas épicas, ninguna ocurre tan indudablemente en la luz pura e incolora de la historia escrita como la crónica. Y en el amplio espectro de la crónica se estructuran las maneras posibles de narrar con matices del mismo color, en una composición escrita que semeja una artesanía manufacturada con muchos materiales semejantes entre sí.
A todas luces, el cronista es el narrador de la historia. Para lo cual se necesita medir la diferencia entre el que escribe la historia, el historiador; y el que narra, es decir, el cronista, quien actúa en el tiempo del recuerdo grabado en nuestra memoria ancestral.
Compartimos con ustedes la nota que publicó Alberto Solís en Milenio Diario el pasado 17 Marzo 2009 titulado “Cronistas del DF: la persistencia de un oficio”.
ALFONSO HERNANDEZ HERNANDEZ Cronista de Tepito, Delegación Cuauhtémoc Presidente de la Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, A. C. 2009-2010 abcdetepito@hotmail.com
Cuando el gobierno tiene un problema administrativo o técnico, no permite intervenir a nadie. Pero, cuando el problema se politiza, entonces tiene que dejar opinar y participar a todos los involucrados.
Y en el caso del nuevo Reglamento de Desarrollo Urbano del Distrito Federal, la SEDUVI convocó a más de 250 especialistas, que en 25 mesas temáticas integraron el Consejo de Desarrollo Urbano Sustentable -CONDUSE-. En el que durante siete meses se analizaron y propusieron los criterios que deben reglamentarse para garantizar la sustentabilidad urbana de los próximos 20 años.
En el rubro del Patrimonio Cultural Urbano, participaron los cronistas: Alfonso Hernández, Ana María Castro, Jaime Orozco, Carlos Mancilla, Francisco Cázares, y Horacio Sentíes. Quienes no solamente esgrimieron la defensa del valor patrimonial tangible e intangible, sino también la importancia cultural del patrimonio arqueológico, artístico, documental, gastronómico, histórico, y natural.
Esta nueva odisea de los cronistas de nuestra Asociación, cuestionó que a pesar de que el INAH y el INBAL tienen la responsabilidad jurídica de salvaguardar el patrimonio, por estar tan burocratizados sólo intervienen hasta cuando el daño está consumado. Y que, los cronistas de los barrios, colonias, pueblos y delegaciones, somos los únicos que levantamos la voz para custodiar, defender, y divulgar el patrimonio cultural amenazado por el urbanismo especulativo y depredador.
Para conocer a detalle lo que los cronistas estamos debatiendo en el Consejo de Desarrollo Urbano Sustentable, recomendamos consultar la sección pública del micrositio web: conduse.df.gob.mx
ALFONSO HERNANDEZ HERNANDEZ Cronista de Tepito, Delegación Cuauhtémoc Presidente de la Asociación de Cronistas del Distrito Federal y Zonas Conurbadas, A. C. 2009-2010 abcdetepito@hotmail.com
Nuestra Asociación de Cronistas mantiene el compromiso de difundir, custodiar y defender el patrimonio cultural e histórico de los barrios, colonias, pueblos y delegaciones del Distrito Federal.
Navegando en la corriente de la defensa del patrimonio
Desde su fundación, en 1990, en nuestra Asociación Civil se estudia, investiga, custodia, y divulga el patrimonio tangible e intangible, el patrimonio olvidado, desconocido, el que está en riesgo de perderse por la urbanización depredadora y por el desinterés ante nuestras riquezas culturales. No hemos dejado de cronicar las características y la importancia del patrimonio arqueológico, artístico, documental, natural, ritual, simbólico, tradicional y vernáculo de la Ciudad de México.
Nuestro quehacer implica ser nativos o con muchos años de residencia en el sitio del que somos cronistas, y desde allí navegar en las lagunas que va dejando la historia oficial, dando testimonio, oralmente y por escrito, de la importancia del arraigo, de la identidad, de la cultura y de las tradiciones de cada lugar: donde todo es uno y la misma cosa, tal y como lo consideraban nuestros ancestros.
Navegando a contracorriente con las autoridades
Desde 1997, nuestra actividad comenzó a ser acotada por cuatro decretos de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, con los que se restringe nuestra participación legal en las instancias de nuestra competencia frente a las actividades, programas, obras delegacionales y las del Gobierno local.
La Secretaría de Cultura del GDF, nos canceló el acceso a la anterior sede del Consejo de la Crónica, cuyo espacio le fue asignado al Programa de Apoyo a Pueblos Originarios. Por ello, seguimos itinerantes en nuestras sesiones mensuales, esperando conseguir un permiso administrativo temporal renovable, cuyo comodato nos permita ocupar un inmueble donde podamos realizar cabal y dignamente nuestra labor, compartiendo nuestros hallazgos e impartiendo conferencias a todo público.
Solamente en el Distrito Federal la función del cronista es considerada honorífica: en el resto del país los cronistas reciben apoyo y reconocimiento institucional para el desempeño de sus actividades (e inclusive para el traslado a los congresos de la Federación de Cronistas de Ciudades Mexicanas).
A pesar de esta situación política que obstaculiza nuestro reconocimiento jurídico y que vulnera nuestros derechos como cronistas, estamos empeñados en seguir trabajando, movidos por la pasión hacia nuestra metrópoli y conscientes de que cuando ya no existan vestigios del pasado, ni fotos del recuerdo, quedará el testimonio de los cronistas de la Ciudad de México.