Ramírez Ricardo
Enrique, Leonardo Bastida Aguilar y Miguel Ángel Alemán Torres,
El
Andar del Chaparrito. Recorrido del Señor de la Misericordia, México, Ediciones: El
Ajolote. Difusión Cultural Axotla, 2009, 80 páginas.
El
Señor de la Misericordia
es sin lugar a dudas el santo más venerado de la zona sur poniente del Distrito
Federal que abarca los Pueblos de Los Reyes Hueytlilatl, La Candelaria Chinampan,
San Lucas Tlaxopa, San Francisco Hueytitlan, San Pablo Tepetlapa, Niño Jesús
Tehuitzco, Santa Ursula Coapa, las colonias Ajusco y Santo Domingo en la Delegación Coyoacan,
San Sebastián Xoco en la
Delegación Benito Juárez y San Sebastián Axotla en la Álvaro
Obregón. Este texto surge después de acompañar al “Chaparrito”, como
cariñosamente se le conoce, al recorrido por estos pueblos, durante cuatro meses
en los que los autores recopilan todo un mosaico de expresiones respecto a la Santa Imagen del
Señor de La Misericordia.
En
este libro encontrarán quién es el Señor de la Misericordia, su
descripción iconográfica de la imagen, un recorrido por los pueblos a principio
del siglo XX., la organización de esta festividad por medio de un reglamento,
las Mayordomías, “el dueño de la casa”, costumbres que se niegan a desaparecer,
además la degustación de los sentidos donde la comida, juegos pirotécnicos y la
verbena popular cumplen su función festiva, la entrevista de vecinos del sentir
el acercamiento con el Señor de la Misericordia, la visita de Zapotiltlán, Tlahuac
que se niegan a perder el culto por el Señor; también se encontraran fotos de
antaño.
Los
autores señalan que no todo esta dicho y que seguramente en los próximos años
el fervor con que se vive el recorrido del Señor de La Misericordia
traspasará fronteras hacia otras delegaciones.
Ramírez, Ricardo Enrique y Leonardo Bastida Aguilar,Memoria oral y gráfica del Pueblo de
Axotla, México, Ediciones El Ajolote, 2008, 82 p., ilus., plans
A través de Difusión Cultural Axotla estos
autores rescatan la memoria gráfica, oral e histórica de este pueblo del
Distrito Federal, que cumple con las características para ser considerado
pueblo originario, entre las que destaca una Iglesia del siglo XVI, traza
original de sus calles, nombres en Náhuatl de sus terrenos y un calendario festivo durante todo el año.
En las páginas iniciales nos encontramos
con datos de los primeros registros de Axotla en el Posclásico Tardío, entre
los años de 1350-1519 d. c., en la zona de los Tepanecas que dominaron gran
parte del Valle de México en esta época.
Mientras se pasan las hojas nos damos
cuenta que después de la Conquista española y de pertenecer a Coyoacan, Axotla
pasa a formar parte de la familia Ixtolinque y del Marquesado del Valle
como pago a Hernán Cortés por los servicios a la Corona Española. Se habla de
la Iglesia de San Sebastián Axotla, declarada monumento histórico en 1940 y de
cómo la mancha urbana comienza a llegar a este pueblo en el siglo XX, cambiando
todo el paisaje.
Casi al
final nos regalan varias historias orales de Axotleños, parte
fundamental en esta investigación por
mas de 10 años de sus autores.
Este libro representa para muchos el ayer
y hoy del pueblo de Axotla.
No todo está escrito y seguramente vendrán
más publicaciones.